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Diagnóstico de alteraciones ácido-básicas ruminales en vacas lecheras a pastoreo mediante ruminocentesis dorsal

Publicado el: 4/8/2021
Autor/es: Mirela Noro, M.V., Dr. Cs. Vet.; Ricardo Chihuailaf V., MV., Mg.Sci., Dr. Cs. Vet.; Fernando Wittwer M., M.V., MV Sc. Instituto de Ciencias Clínicas Veterinarias, Facultad de Ciencias Veterinarias. Universidad Austral de Chile. Casilla 567, Valdivia, Chile.
Introducción
En las regiones de Los Ríos y Los Lagos del sur de Chile se produce sobre el 70% de la leche bovina del país, constituyéndose en uno de los pilares de su economía. Esta es una zona (39° 42’S; 72° 74’O) de clima oceánico húmedo y moderado régimen de lluvias (1000 a 2300 mm/año), con una temperatura media de 11ºC, situación que favorece el desarrollo de gramíneas, donde predominan las ballicas. El uso de estas praderas, en forma de pastoreo directo y conservado es el recurso forrajero más utilizado en la alimentación del ganado bovino en el sur de Chile.
La intensificación de las prácticas ganaderas ha favorecido la presentación de diversos trastornos en los rebaños de esta zona, entre los que destacan los desequilibrios nutricionales y presumiblemente la disminución del pH ruminal; este último como consecuencia de la ingesta de forrajes tiernos de alta calidad, con altos contenidos de agua y bajos en fibra efectiva que presentan una rápida degradación ruminal con producción de ácidos en el rumen, además de tener un contenido de proteínas superior al 20% MS.
En Australia se describe esta condición en vacas lecheras en pastoreo a fines de invierno y primavera asociado al consumo de pastos cortos, de rápido crecimiento, con bajo contenido de fibra y almidón, y alto contenido de carbohidratos solubles. Estas características de la pradera son descritas en Nueva Zelandia como una condición potencial para la presentación laminitis asociada a acidosis ruminal, situación esperable en otoño, invierno y primavera por el consumo de praderas de ballicas/trébol de características similares a las variedades sembradas en sur de Chile.
El pH ruminal es dependiente de la tasa de producción y absorción de ácidos grasos volátiles (AGVs), acético, propiónico y butírico, complementado por la acción de elementos buffers, mayormente aportados por la saliva. Su regulación es importante para evitar la presentación de cuadros de alcalosis o acidosis ruminal además de influir en la capacidad de disociación de minerales como Mg y K, cuyas concentraciones en el fluido ruminal aumentan a medida que el pH disminuye.
Se requiere que el pH del líquido ruminal de las vacas se mantenga dentro de valores que permitan una adecuada digestión de los forrajes, siendo óptimo un pH de 6,35; no obstante, producto del efecto negativo de la digestión de la celulosa, asociada al menor desarrollo de las bacterias celulolíticas, la digestibilidad de la fibra puede disminuir en pH inferiores a 5,8.
Las vacas que se encuentran en los periodos de inicio de la lactancia y de máxima producción son más susceptibles a cursar con alteraciones ruminales. En las primeras tres semanas postparto, el epitelio ruminal mantiene una reducida capacidad de absorción y la flora ruminal no está adaptada a la dieta de lactancia. Por otra parte, las vacas en el pico de lactancia tienen una elevada producción ruminal de AGVs que puede sobrepasar la capacidad buffer del rumen.
La determinación del pH del líquido ruminal (LR) es el único indicador directo de acidosis o alcalosis ruminal en un rebaño, siendo necesario para ello obtener una muestra mediante ruminocentesis. Las técnicas de obtención de LR descritas por la literatura han sido usadas mayormente en vacas lecheras de sistemas intensivos y alimentadas con dietas basadas en granos. Sin embargo, en los últimos años se ha descrito la presentación de acidosis subaguda (SARA) en vacas lecheras en condiciones de pastoreo en Irlanda, Australia y Nueva Zelandia.
En este trabajo se dan a conocer antecedentes obtenidos en dos experiencias en las que se validó la técnica de la ruminocentesis dorsal en las vacas a pastoreo, junto con determinar la presentación de acidosis y alcalosis ruminales en rebaños lecheros del sur de Chile.
Ruminocentesis dorsal (RD)
La técnica de ruminocentesis es dependiente del tipo y comportamiento de los animales, de su manejo y de las construcciones utilizadas en una zona. Bajo estas consideraciones, la técnica de ruminocentesis dorsal, descrita en el capítulo precedente de este libro, se ha visualizado como la más adecuada para usar en las vacas de rebaños lecheros del sur de Chile, obteniéndose un volumen adecuado de muestra, sin riesgo para el operador y la vaca, habiéndose realizado exitosamente más de 1.000 RD (Figura 1).
Figura 1. Ejecución de una ruminocentesis dorsal en una vaca contenida en manga.
Figura 1. Ejecución de una ruminocentesis dorsal en una vaca contenida en manga.
En una primera experiencia de validación de esta técnica, se determinó y comparó los valores de pH de LR obtenido por ruminocentesis dorsal con muestras obtenidas directamente desde rumen de vacas fistuladas. Se determinó que los valores de pH de LR de muestras obtenidas mediante RD fueron similares a los de muestras obtenidas manualmente de los sacos caudo dorsal y caudo ventral del rumen (Cuadro 1). De igual manera se observó una elevada asociación (r=0,77) entre los valores de pH de muestras obtenidas por RD y del saco caudo ventral del rumen (Figura 2).
Figura 2. Correlación entre los valores de pH ruminal de muestras obtenidas del saco caudo ventral de rumen y mediante ruminocentesis dorsal.
Figura 2. Correlación entre los valores de pH ruminal de muestras obtenidas del saco caudo ventral de rumen y mediante ruminocentesis dorsal.
En una segunda experiencia se evaluó el estado de salud de vacas lecheras en lactancia sometidas a ruminocentesis dorsal repetidas. Para ello se emplearon 30 vacas Frisón Negro a las cuales se les practicó a cada una 5 RD con un intervalo de 5 días entre cada punción. En todas las punciones, se obtuvo >3 mL de muestra de LR y no se produjó posteriormente alza térmica o baja en la producción láctea, que indique cambios patológicos en algún animal. De las 150 RD solo en 6 vacas se observó aumentos de volumen (~1-1,5 cm) en el sitio de punción las que desaparecieron antes del final del estudio. Al evaluar el comportamiento, se apreció que las reacciones de rechazo fueron más bruscas en las primeras ruminocentesis, indicando que reaccionaron principalmente al contacto con las personas que a la punción en sí.
Cuadro 1. Valor promedio (± DE), mínimo y máximo de pH de muestras de líquido ruminal obtenidas mediante cánula ruminal desde los sacos caudo ventral y caudo dorsal del rumen y por ruminocentesis dorsal.
Cuadro 1. Valor promedio (± DE), mínimo y máximo de pH de muestras de líquido ruminal obtenidas mediante cánula ruminal desde los sacos caudo ventral y caudo dorsal del rumen y por ruminocentesis dorsal.
Estos resultados permitieron establecer que la RD es una técnica adecuada, que puede ser utilizada con seguridad para el diagnóstico de alteraciones ácido-básicas ruminales en vacas lecheras, entregando valores de pH similares al LR del saco caudo ventral del rumen.
En relación con la hora del día más adecuada para realizar la RD, se considera que ésta debe efectuarse en la tarde, posterior al ordeño, ya que en este momento es posible detectar el menor valor de pH. Al respecto, en dos trabajos realizados en vacas Frisón Negro a pastoreo en praderas con predominio de ballica (Lollium sp) y suplementadas con 2 kg de concentrado durante cada ordeño, se observó que el pH ruminal disminuyó durante el transcurso del día de 6,7 a las 8:00 horas a 5,9 a las 19:00 horas. De esto es posible concluir que, en vacas a pastoreo, el horario de la tarde, posterior al ordeño, el más adecuado para realizar la RD como técnica diagnóstica de SARA.
Alteraciones del pH ruminal en vacas a pastoreo
Vacas lecheras en praderas con alto contenido de proteína o carbohidratos solubles pueden cursar con alcalosis o acidosis ruminal, respectivamente. La SARA, constituye la alteración más frecuente y de mayor preocupación en los rebaños lecheros ya que se asocia a laminitis, disminución de la ingesta de alimentos con pérdida de peso y baja de condición corporal, además de presentar heces poco consistentes y bajo contenido de grasa en leche.
En un estudio en 12 rebaños lecheros a pastoreo en Irlanda, se observó un 11% de vacas con SARA y solo el 47% con un pH ruminal adecuado (pH >5,8), señalando que valores de pH disminuido es una condición frecuente en los rebaños consumiendo praderas de ballicas. No existe información reportada sobre las alteraciones del pH ruminal en vacas de rebaños lecheros del sur de Chile a pesar que la determinación del pH del LR es el único indicador directo del grado de acidosis o alcalosis ruminal en un rebaño. Este antecedente motivó la realización de una experiencia destinada a diagnosticar la eventual presentación de acidosis o alcalosis ruminal en grupos de vacas al inicio y pico de lactancia de rebaños lecheros del sur de Chile en pastoreo de otoño y de primavera.
El estudio se realizó en el otoño y la primavera del 2009, en trece rebaños lecheros Frisón Negro en condiciones de pastoreo en praderas naturalizadas mixtas con predominio de ballica (Lolium sp) y suplementadas con concentrado (≅ 4 ± 2 kg/vaca/día). Los rebaños estaban ubicados en las regiones de Los Ríos y Los Lagos del sur de Chile. De cada rebaño se seleccionaron 6 a 7 vacas multíparas de inicio de la lactancia, entre 5 a 35 días de lactancia y un número similar de vacas alrededor del pico de la lactancia, entre 50 a 120 días de lactancia. Inmediatamente posterior a la ordeña de la tarde, los animales fueron trasladados a una manga de contención en donde se les extrajo una muestra de LR mediante ruminocentesis dorsal. Los valores de pH fueron determinados inmediatamente con un pHmetro portátil.
Se diagnosticó SARA en un grupo cuando el 25% de las vacas muestreadas presentaron pH ≤5,5 y una condición “marginal’, con alto riesgo de SARA, cuando al menos el 33% de las vacas presentaron valores de pH <5,8. Se consideró “adecuado” cuando sobre el 67% de las vacas presentaron valores ≥5,8. La presentación de “alcalosis” ruminal en el rebaño fue diagnosticada cuando ≥25 % de las vacas presentaron valores de pH ruminal >7,0 en sus muestras de líquido ruminal.
Los valores de pH en el LR fueron similares en los grupos de lactancia temprana (6,08 ± 0,44) y pico de lactancia (6,07 ± 0,41; P>0,05). Sin embargo, los valores fueron menores en otoño (6,01 ± 0,44) que primavera (6,13 ± 0,40, P<0,05).
La presentación de SARA en las vacas fue diagnosticada con mayor frecuencia durante otoño (13,8%) que en primavera (3,2%, P<0,05), siendo similar entre los dos grupos de vacas (P>0,05%; Cuadro 2). La presentación de alcalosis fue similar en otoño (2,6%) y primavera (1,3%, P>0,05; Cuadro 2).
En otoño dos rebaños presentaron SARA, y cuatro se encontraban en riesgo, mientras que en primavera solo se observó en un rebaño (P<0,05) y dos se encontraban en riesgo de SARA.
Los antecedentes entregados aportan información de utilidad al veterinario y nutricionistas, corroborando que la técnica de la RD dorsal se puede utilizar con seguridad y eficiencia en las vacas de los rebaños lecheros del sur de Chile y que en estos la SARA y la alcalosis ruminales se presentan tanto en otoño como primavera, siendo mayormente afectadas las vacas en otoño.
Cuadro 2. Distribución de vacas acorde a sus valores de pH ruminal en vacas en lactancia temprana o en el pico de lactancia de 13 rebaños del sur de Chile en pastoreo de otoño y primavera.
Cuadro 2. Distribución de vacas acorde a sus valores de pH ruminal en vacas en lactancia temprana o en el pico de lactancia de 13 rebaños del sur de Chile en pastoreo de otoño y primavera.
Cuadro 3. Porcentaje de vacas con SARA (pH< 5,5), marginales (pH >5,5 a < 5,8), con valores adecuados (pH >5,8 a < 7,0) y con alcalosis (>7,0) en trece rebaños durante periodo de otoño y primavera.
Cuadro 3. Porcentaje de vacas con SARA (pH< 5,5), marginales (pH >5,5 a < 5,8), con valores adecuados (pH >5,8 a < 7,0) y con alcalosis (>7,0) en trece rebaños durante periodo de otoño y primavera.

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