Transporte de hacienda: Taller de capacitación en ganadería de cría

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Introducción

Los actores del sector pecuario argentino forman parte de una cadena en la cual ya no se producen más terneros, novillos o carne. Este concepto de cadena implica la producción de alimentos, desde los sistemas de cría, engorde, transporte, comercialización, hasta la faena y elaboración, para satisfacer la creciente y constante demanda interna y externa de los consumidores, quienes cada día exigen alimentos de mayor calidad. Por lo tanto, las Buenas Prácticas Ganaderas  (BPG) en cada uno de los eslabones, contribuirán a mejorar la productividad y la calidad de los alimentos de origen animal.

El transporte es un insumo más en la cadena productiva de la carne, por lo que se revela como un factor de importancia no menor para el sector ganadero, el cual adquiere la misma relevancia que la inversión en nutrición, genética y sanidad, los cuales, muchas veces se ven mal logrados al momento del traslado de la hacienda, por no prestar atención a las condiciones en las cuales se presta el servicio, por lo que la implementacion de las BPG al momento de traslado de los animales adquiere un rol trascendente.

Entendiéndose por BPG al conjunto de recomendaciones que permiten asegurar la disponibilidad de alimentos inocuos para la población, cuidando el medio ambiente y el bienestar animal y la seguridad de los operarios.

Para su implementación es necesario trabajar estos conceptos con todos los integrantes de la cadena, para trasmitirles la necesidad de conformar equipos de trabajo inteligentes, que destinen tiempo a la adquisición de información y a la generación de instancias de capacitación. De esta manera, los recursos humanos capacitados pasarán a constituir una diferencia competitiva dentro de las empresas, que demandan personas que se integren y compartan los objetivos fijados. Esto generará una diferencia entre aquellos que saben porque e hacen las cosas, con respecto a los que solo hacen las cosas.

De esta manera se generarán aportes que contribuirán a aumentar la eficiencia de la ganadería, dentro de un marco de sustentabilidad ambiental, económica y social, colaborando en el mantenimiento y generación de nuevo empleo rural calificado, en beneficiando del desarrollo de los territorios.

 

 

Tipos de trasporte

Frente a la desaparición, hace décadas, del transporte ferroviario, el transporte automotor es el responsable casi absoluto del traslado de animales en nuestro país. Existe una pequeña porción de tráfico en barcazas, en la zona del litoral del río Paraná de las provincias de Chaco, Corrientes, Santa Fe y Entre Ríos, utilizándose el trasporte aéreo solo en contadas ocasiones.

Debido a las características particulares del bien a transportar, el transporte carretero de hacienda requiere de un equipamiento especial, lo que determina la existencia de empresas de transporte dedicadas, casi en exclusividad, a esta actividad, que comprende al ganado bovino, ovino y porcino.

 

 

Las condiciones y requisitos para el transporte de estas especies animales vienen establecidas en la Resolución SENASA Nº 92/2000, que regula todos los aspectos inherentes al transporte de ganado, los requisitos de los vehículos, de los transportistas, de la duración de los viajes y el régimen de sanciones que deben aplicarse.

 

Características generales del transporte de hacienda vacuna

El transporte de los animales se realiza, casi exclusivamente, por modo carretero, sujeto a una serie de regulaciones establecidas por diferentes organismos y jurisdicciones relativas a características de los vehículos, su higiene, al registro de los animales transportados.

El transporte de ganado bovino conforma el conjunto de servicios que se denomina “transporte especial”, ya que requiere de equipos específicos destinados al desplazamiento de ganado en pie (vacuno, ovino y porcino).

Durante la producción del servicio de transporte de hacienda se produce una pérdida de valor del animal transportado no asignable a la calidad del servicio de transporte: el desbaste. Es la diferencia de peso del animal entre el que registra en el origen y el que registra en el destino, como consecuencia del estrés durante el transporte, por la pérdida de peso, por evacuación del contenido intestinal, por excreción de orina, por transpiración, por eliminación de agua a través de los pulmones y por falta de agua y alimento.

La pérdida de peso por el desbaste puede situarse entre el 3% y el 8%, dependiendo de la duración del viaje (cuanto más largo, mayor desbaste), el grado de confort de los animales (a menor confort, mayor desbaste) y el tipo de manejo del vehículo (un desplazamiento más brusco y menos rutinario incrementa el desbaste).

 

El movimiento de bovinos

Los traslados de hacienda siempre implican una red de desplazamientos que tienen un origen y un destino y abarcan una variada cantidad de situaciones, originadas en diferentes eslabones de la cadena de la producción de carne.

  • De un establecimiento de cría hacia ferias, campos de invernada o feed-lots.
  • De campos de invernada – feed lots a ferias de remate – o mercado concentrador.
  • De ferias de remate a frigoríficos.
  • De un establecimiento de ciclo completo a una feria
  • De un establecimiento de ciclo completo a un frigorífico
  • De un establecimiento de engorde o feed lot a un frigorífico
  • De una feria a un establecimiento de engorde
  • De una feria a un frigorífico

Los equipos utilizados para el transporte de ganado vacuno se conforman mayoritariamente por un tractor y un semirremolque jaula de un piso.  

 

 

Un semirremolque jaula común (de un solo piso) puede transportar hasta unos 16.000 kilogramos, lo que arroja una media de unos 40 animales grandes y unos 60 animales pequeños (terneros y novillos).

En menor medida y tendiendo a reducirse paulatinamente, existen equipos conformados por camiones y acoplados (jaula ambos).

 

 

El uso de las jaulas de dos pisos, cuyo uso se encuentra en crecimiento, se destina específicamente para  el traslado de animales más pequeños (terneros, terneras, cerdos, ovejas).

 

 

Un semirremolque jaula de doble piso, puede transportar hasta 30 toneladas de animales pequeños (terneros y novillos), lo que arroja una media de unos 140 animales.

Los tamaños de las jaulas son variables, pudiendo ser cortas, medianas o largas. En el cuadro siguiente se indica la capacidad aproximada de carga (medida en cantidad de animales) de acuerdo a cada tipo de jaula.

 

 

Precauciones y medidas que se deben tomar previo al embaque de los animales

Al iniciar la etapa de transporte se deben tomar una serie de precauciones, para evitar que la calidad y la terminación de la hacienda se vea afectada.

Se recomienda preparar los animales a embarcar teniendo en cuenta el peso, la edad y la categoría, apartando aquellos que no estén física, fisiológica y sanitariamente en condiciones de emprender un viaje.

Los animales a embarcar deben provenir de lotes homegeneos, que hayan iniciadola etapa de cría, recría o terminacion juntos, para evitar competancia de dominancia entre ellos, previamente y durante el viaje.

Disponer los lotes de acuerdo a las horas de duración del viaje y a las condiciones climáticas, asegurando para ello un descanso previo de 12 horas como mínimo, hasta 72 horas como máximo, proveyendo abundante agua. Se debe prover alimento, suspendiendiendose 6 horas antes del embarque. Por regla general, la hacienda se encierra la noche anterior al embarque. El descanso previo hace que los animales suban más tranquilos y menos cansados a la jaula, por lo que el riesgo de caerse durante el transporte es menor.

Contar como mínimo con 2 operarios que ayuden en las tareas de carga.

Controlar como van a viajar los animales, para evitar que lleguen golpeados o muertos, cargando la cantidad de animales autorizada por SENASA. Los animales que viajan con suficiente espacio en el camión, en caso de que alguno se caiga, es mucho más factible levantarlos, evitando  que los demás lo pisen.

Antes de iniciar la marcha del camión, dar como mínimo 20 minutos para que los animales se acomoden en el interior de la jaula, luego de cargado el último animal.

No viajar de día en zonas muy calurosas

Los animales no debieran permanecer por más de 12 horas consecutivas sobre el camión.

Los animales no están aptos para emprender un segundo viaje, sin antes un descanso previo de recuperación de 48 hs, después de finalizado el trayecto anterior, con suministro de agua y alimentos.

Al planear el embarque de la hacienda hay que definir qué cantidad de camiones serán necesarios y la capacidad de carga de cada uno de ellos, para evitar el riesgo de sobrecarga.

Asegurarse que los caminos internos y de acceso al embarcadero estén en buenas condiciones de tránsitabilidad. Prever un tractor para remolcar los camiones en caso de ser necesario.

Las instalaciones de carga deben estar en buenas condiciones. Los corrales deben estar limpios, sin tranqueras rotas y tablas sueltas.

 

Trayecto

Verificar hoja de ruta al destino, previendo las paradas estratégicas y el plan de contingencias.

 

Manejos previos al embarque

Pesaje

En el caso de realizar el pesaje de los animales antes del embarque, se puede  aprovechar el momento para identificar, apartar y formar los lotes.

Antes de iniciar el pesaje, hay que comprobar que la balanza y las instalaciones funcionan correctamente. La balanza debe estar limpia, con las puertas de entrada y salida en buen estado de funcionamiento.

 

Identificación

Es importante identificar con antelación a los animales que se van a embarcar, para evitar errores y además este procedimiento, si se hace previo a la subida a la jaula, estresa a los animales, aumentando el riesgo de accidentes.

 

Carga de los animales

Embarcadero

En general el embarcadero es un corredor con una rampa en el final, que permite a los animales alcanzar el piso de la jaula. Puede ser construido en línea recta o en curvas, con las paredes laterales cerradas (ciegas) para evitar que los animales se distraigan con el movimiento de personas u otros animales en el exterior, disminuyendo en lo posible la proyección de sombras en el piso de las instalaciones.

El ancho debe ser de 0,80 a 0,90 metros y al menos 1,80 m de altura, dependiendo de las razas y de las categorías de animales usualmente embarcados.

El piso del embarcadero debe ser antideslizante y debe estar siempre limpio y seco, para evitar resbalones y caídas durante el embarque.

 

 

El embarcadero debe disponer de una pasarela lateral, sólida y segura, de al menos 0,80 metros de ancho, a lo largo de toda su extensión, para ser utilizada por el personal, para acceder a los animales durante la carga.

La rampa debe tener una inclinación de 20 grados, con el último tramo previo al ingreso a la jaula, horizontal, de por lo menos 2 metros de longitud (o el largo de un animal) y la altura del muelle, donde debe atracar el camión, tiene que tener 1,40 metros de altura.

El tramo horizontal mejora las tareas de carga y descarga, ya que los animales, a la entrada o a la salida de la jaula, lo hacen sobre una superficie plana y firme, lo que les confiere confianza y seguridad.

Es importante, a la hora de planificar la construcción de un embarcadero, considerar la necesidad de contar con espacio suficiente para que de camiones puedan maniobrar con facilidad y seguridad.

 

Uso de la picana  

La picana eléctrica es un elemento de uso frecuente en las prácticas de manejo del ganado, la que produce no sólo excitación en los animales, sino que también genera hemorragias musculares en donde se aplica, desmereciendo sensiblemente la calidad de los cortes.

De ser necesario su uso, es recomendable aplicarla en lugares que no afecten la calidad de los músculos, como por ejemplo, en los garrones.  

La utilización se medios equivalentes e inofensivos es absolutamente posible. Tal es el caso de la adopción del uso de las  banderas o cualquier otro instrumento no agresivo.

Es muy común que dentro de los corrales de acceso al brete de embarque se trabaje de a caballo y se empujen los animales contra las tablas, para que suban al camión. Estas prácticas deben ser evitadas, porque son fuentes de machucones y sobre todo, son un riesgo para la seguridad de los operarios.  

Evitar que la puerta de cierre de la jaula caiga sobre el lomo de los animales, para no producir contusiones muy dolorosas, que afectarán el bienestar de los animales durante el viaje y perjudicarán los músculos de mayor valor.

 

Condiciones climáticas

Las condiciones climáticas,  al momento de la carga y del traslado, son un factor de alta incidencia en la calidad final de la carne.

El estrés calórico es altamente negativo para los animales a transportar, por lo que el momento de la carga y posterior traslado deben realizarse en lo posible, de noche o bien temprano a la mañana.

En condiciones de frío intenso, los bovinos tienen mayor capacidad de resistencia. No obstante, con la ocurrencia de lluvias, las que al mojar el pelo de los animales, bloquea esa capacidad de aislamiento, generando estrés por hipotermia. Por ejemplo, un camión circulando a 80 km/hora, con una temperatura ambiente de 5 grados bajo cero, la sensación térmica dentro de la jaula, por efecto del viento, será de 30 grados bajo cero.

El factor racial también tiene relación directa con el estrés por frío, tal es el caso de las razas índicas, que por su pelo corto, son más sensibles al frío.

Es recomendable que en casos de lluvia y frío intenso, el conductor detenga la marcha y trate de encontrar un lugar reparado.

 

En resumen, recordar que animales que no deben cagarse

Hembras en su última etapa de gestación (90 días para parir)

Hembras con menos de 4 días de paridas

Animales caquécticos (débiles)

Animales con trastornos locomotivos graves

Animales de distintas categorías

Animales con síndrome febril

Hembras en celo junto a machos

Terneros recién nacidos (con cordón sin cicatrizar)

Animales con pesos significativamente distintos

Animales con neoplasia ocular (cáncer de ojos) que haya invadido el tejido facial.

Animales con cirugías recientes (menos de 7 días)

Animales con problemas respiratorios severos

 

Descarga

Para proceder a la descarga, se debe contar con las instalaciones adecuadas para tal fin. Es aconsejable contar con buena iluminacion, para que los operarios puedan inspeccionar a los animales y para que estos puedan moverse sin dificultad en todo momento sin sufrir lesiones.

Los animales vienen fatigados por el viaje, por lo que hay que darles tiempo para que se tranquilicen antes de bajarlos, manipulandolos con cuidado, sin usar la picana electrica.

Si el destino final fuera un local de remates o un frigorífico, las instalaciones deberán contar con agua, con las condiciones de comodidad y espacio suficiente para asegurar la el bienestar que asegure la recuperación de los animales.

 

Responsabilidades

Una vez tomada la decisión de trasladar animales por vía terrestre, su bienestar durante el viaje es una cuestión primordial y una responsabilidad que comparten todas las personas que participan en las operaciones de transporte.

  • Los propietarios de los animales
  • Los agentes comerciales o agentes de compraventa
  • Los operarios encargados de del manejo de la carga y descarga los animales.
  • Las empresas de transporte, los propietarios de los vehículos y los conductores
  • Los gestores de las instalaciones de los lugares de salida, destino y descanso
  • La Autoridad Competente
 
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