Evaluación de aditivos alimenticios sobre la respuesta productiva de rumiantes finalizados en corral bajo condiciones de alta temperatura ambiental

Publicado el: 23/6/2020
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Resumen

El uso de aditivos para incrementar la eficiencia a través de manipulación de fermentación ruminal o de modular la composición de la ganancia es una práctica común en la finalización de rumiantes. Algunos aditivos, bajo ciertas circunstancias, o condiciones adversas (como lo son las altas temperaturas ambientales), tienen potenciales efectos secundarios que pueden ser negativos para el comportamiento o para la salud de los animales, mientras que los aditivos nuevos no han sido suficientemente probados en dichas condiciones. Este documento presenta los resultados obtenidos de varios experimentos llevados a cabo por nuestro grupo de investigación en colaboración con otros grupos donde se probaron ionóforos, betaagonistas, minerales quelados y extractos vegetales en la etapa de finalización en rumiantes sometidos a condiciones de alta temperatura ambiental.

Introducción

El uso de aditivos alimenticios en las dietas de crecimiento-finalización es una práctica común en los corrales de engorda. Su utilización tiene varios propósitos, entre ellos, la mejora del comportamiento productivo y de la salud, o bien la mejora de las características del producto final. Para incremento de eficiencia y/o ganancia de peso los más comúnmente utilizados son los ionóforos y los compuestos beta-agonistas. Las regulaciones cada vez más estrictas con el uso de estos productos han abierto la posibilidad del uso de compuestos alternativos o “naturales” que ha impulsado últimamente el uso de levaduras, de minerales quelados y de extractos vegetales en la industria de la engorda. Algunos aditivos, bajo ciertas circunstancias o condiciones adversas (como lo son las altas temperaturas ambientales), tienen potenciales efectos secundarios que pueden ser negativos para el comportamiento o para la salud de los animales, mientras que los aditivos nuevos no han sido suficientemente probados en dichas condiciones. En México, la mayoría del ganado bovino y ovino es finalizado en zonas semiáridas o zonas tropicales y sub-tropicales (Luna y Albarrán, 2006; Partida et al., 2013). Esas regiones se caracterizan por tener altas temperaturas ambientales (en el caso de las zonas tropicales y subtropicales con altos índices de humedad) en gran parte del año y deben, por sus efectos, considerarse los periodos de altas temperaturas como una condición adversa. Aun así, la generalidad es que el programa de uso de aditivos en los corrales de engorda no se modifica durante el año.

El objetivo de esta charla es el de exponer algunas de nuestras experiencias en relación a la evaluación de ciertos aditivos alimenticios sobre la respuestas productivas de ganado finalizado en corral bajo condiciones de alta temperatura ambiental.

Animales sufriendo por altas temperaturas ambientales?

Una de las herramientas más utilizadas para expresar nivel de confort del ganado a la temperatura ambiental es el conocido como índice de temperatura y humedad (THI por sus siglas en inglés) el cual es calculado como sigue: THI= 0.81× T + RH (T-14.40) +46.40 (Hahn, 1999). El código THI define el estado del animal ante la temperatura ambiental como “Normal” (THI ≤ 74), “Alerta” (75-79), “Peligro” (79-84) y de “Emergencia” cuando es mayor el THI a 84. Cuando el ganado es sometido a altas temperaturas ambientales (THI > 74) se incrementan sus requerimientos de energía para el mantenimiento (por cambios en los patrones cardiovasculares, respiratorios y hormonales), adicionalmente se disminuye el nivel de consumo de materia seca y se modifican los patrones de fermentación ruminal. Estos cambios son más drásticos a medida que el THI es mayor o en ganado menos adaptado. En nuestros experimentos en los cuales se evaluaron los aditivos, el THI promedio diario fue igual o mayor a 79 y esto prevaleció al menos durante 80% del tiempo que duraron los experimentos.

Racionalización del uso de aditivos alimenticios en rumiantes en finalización

Los costos de alimentación representan del 45 al 60% de los costos de producción de carne en los sistemas de alimentación basados en confinamiento; por lo tanto, el aumento de la eficiencia en los sistemas de alimentación es un factor importante para la rentabilidad de las explotaciones. Bajo un punto de vista práctico, la eficiencia de la alimentación es un resultado de la relación entre la ingesta de proteínas, energía y otros nutrientes de los alimentos que se convierte en tejido. Las vías para incrementar la eficiencia pueden ser por el incremento de la eficiencia en fermentación/absorción de estos nutrimentos y/o por la mejor metabolización de los mismos para deposición de proteína una vez que ingresan al sistema. En el caso de los rumiantes, alrededor de 65-75% de los alimentos son fermentados en el rumen proporcionando materiales útiles para el crecimiento y la producción de proteína microbiana, para la producción de ácidos grasos volátiles (energía) así como de ciertas vitaminas, todos estos productos de la fermentación ruminal son utilizados por el ganado para crecer, pero en el proceso, se producen componentes no útiles y algunos tóxicos, por lo tanto, la eficiencia del proceso de fermentación en el rumen tiene un impacto en el rendimiento y la salud del ganado.

Tanto la degradación de proteínas a nivel ruminal como las proporciones molares de los ácidos grasos volátiles del rumen (AGV, especialmente acético y propiónico) están relacionados con la eficiencia energética para la ganancia de peso. Debido a que la tasa de degradación de proteínas y la producción y la proporción de AGV dependen enteramente de los microorganismos ruminales, estas proporciones pueden ser modificados por la dieta o por los aditivos que cambian las poblaciones microbianas ruminales (Hernández-Sarabia et al., 2012). Por lo tanto, la adición de aditivos alimenticios a las raciones para alterar la fermentación ruminal con un intento de mejorar la productividad animal es una práctica común.

Iónoforos

Los ionóforos se han utilizado durante décadas en las dietas de rumiantes para mejorar la eficiencia energética (Duffield et al., 2012). La mejora inducida por ionóforo en el rendimiento animal se explica en términos de su acción selectiva sobre las bacterias grampositivas en el rumen. Los ionóforos mejoran la captura del carbono del alimento formando propionato en lugar de metano resultando en una mejor utilización de la energía del alimento. Los ionóforos inhiben la producción de ácido láctico y reducen la desaminación de aminoácido resultando en un pH ruminal más favorable y la optimización en el uso del N (Russell y Strobel, 1988; Zinn et al., 1994). Sin embargo, algunos ionóforos tales como monensina y lasalocida impactan negativamente en el consumo de alimento, aunque monensina tiende a deprimir el consumo de alimento en una mayor medida que lasalocida (Zinn, 1987; NRC, 2000), presumiblemente debido a la palatabilidad comparativamente inferior de monensina (Erickson et al., 2004). El potencial impacto negativo de este efecto extra-calórico de monensina sobre el consumo de alimento puede ser mayor cuando el consumo de alimento de ganado ya está deprimido por condiciones de estrés sostenidos, como durante el período de recepción (Duff y Galyean, 2007), o durante períodos de calor prolongada (Mader, 2003). Lamentablemente, hay poca información disponible sobre el impacto comparativo de suplementación de lasalocida frente a la suplementación monensina sobre los patrones de consumo de materia seca, el crecimiento y características de la canal de ganado de engorda durante los períodos de alta temperatura ambiente (valor THI> 79). Por lo anterior se realizó un experimento con la finalidad de evaluar el papel de ambos ionóforos sobre el comportamiento productivo en ganado sometido a altas temperaturas.

Se utilizaron cuarenta y ocho vaquillas cruzadas (378,1 ± 18 kg) se utilizaron en un experimento de finalización de 56 días (cuatro corrales por tratamiento en un diseño de bloques completos al azar) para evaluar la influencia de la suplementación de los ionóforos en el crecimiento, la energética de la dieta y características de la canal en el ganado finalizado durante un período de estrés por calor. Las vaquillas fueron alimentados con una dieta basada en maíz en hojuelas (2.22 Mcal ENm/kg) con y sin ionóforo. Los tratamientos fueron: 1) control, sin ionóforo; 2) 30 mg/kg monensina sódica (RUM30); 3) 20 mg/kg lasalocida sódica (BOV20), y 4) 30 mg/kg de lasalocida sódica (BOV30). Tanto el consumo de materia seca (CMS) y las variables climáticas se midieron diariamente y el índice de humedad temperatura (THI) se estimó. El THI máximo durante el estudio tuvo un promedio de 93, mientras que el mínimo fue de 70 (promedio THI = 79.2 ± 2.3). Los cálculos para estimar la eficiencia y la energía de la dieta se realizaron de acuerdo a lo estipulado por Robles et al. (2009). El experimento se llevó a cabo en las instalaciones del Instituto de Ciencias Veterinarias en Mexicali, Baja California durante el periodo julioseptiembre.

Los resultados se muestran en los Cuadros 1-2 y la figura 1. En comparación con los controles, el grupo alimentado con BOV30 aumentó (p≤0.03) la ganancia diaria (11.8%), eficiencia alimenticia (8.3%), energía neta de la dieta (5%), y el coeficiente observado/esperado de consumo de MS (5.2%). Aun cuando la ganancia diaria de peso fue mayor (7,6%, p = 0,05) para las vaquillas alimentadas con BOV30 comparado con las vaquillas alimentadas con MON30, debido a incrementos numéricos en el consumo de BOV30, no hubo diferencias significativas (P> 0.11) entre los dos tratamientos en CMS, eficiencia alimenticia o en energía neta observada de la dieta. La gráfica de ingestas semanales frente THI (figura 1) muestra que el consumo observado de los controles fue mayor (p <0.05) que los grupos ionóforos a valores de THI ≤ 77. Sin embargo, cuando el valor de THI fue mayor a 79, este patrón de consumo cambio ya que el CMS entre el grupo control y MON30 no fueron diferentes (p = 0.42), y los controles consumieron menos que la de los grupos alimentados lasalocida (p = 0,04). La variación en la ingesta de energía fue menor (p> 0.05) en el grupo de los ionóforos (CV = 1.7%) que en el grupo control (CV = 4.5%). La inclusión de ionóforos en la dieta resultó en cambios relativamente menores en características de la canal. Se concluyó que la suplementación con ionóforo no exacerba la disminución de consumo de MS en el ganado sometido a alta temperatura ambiental (THI> 79) alimentados con una dieta de acabado de alta energía. Por el contrario, la suplementación con ionóforo redujo la variación en la ingesta de energía, favoreciendo así la eficiencia alimenticia. La suplementación con ionóforo redujo los coeficientes para mantenimiento en aproximadamente 10%. Estas respuestas fueron mayores cuando el ionóforo lasalocida se suplementó a un nivel de 30 mg/kg de dieta.

Beta-agonistas

La etapa de finalización es la menos eficiente del sistema ya que la composición de la ganancia es mayoritariamente grasa. El modular la composición de la ganancia a una mayor deposición de músculo se traduce invariablemente en un incremento en la eficiencia. El clorhidrato de zilpaterol es un β-agonista de tipo 2 aprobado en algunos países (México, Canadá, Estados Unidos y Sudáfrica) para la suplementación en ganado de engorda a razón de 15 a 20 mg/kg PV durante 20 a 40 días en la etapa final de la engorda seguida de un período de retiro de 3 días antes del sacrificio. En estas condiciones, el clorhidrato de zilpaterol (ZH) incrementa la deposición de proteína y disminuye la deposición de grasa mejorando notablemente la ganancia diaria, eficiencia alimenticia, peso de la canal caliente, rendimiento en canal, área del músculo longissimus y rendimiento de cortes (Plascencia et al., 2008; Ríos Rincón et al., 2010). Sin embargo, los agonistas de los receptores 2-agonista beta tienen, independientemente de los efectos sobre la acreción del músculo y la lipólisis, además un efecto fisiológico sobre los sistemas cardiovascular, endocrino y respiratorio (Mersmann, 1998). Es por esto que recientemente hay serias preocupaciones sobre el potencial efecto secundario de la administración a largo plazo de los β-2 agonista como aditivo alimenticio en el bienestar del ganado (por ejemplo, síndrome de fatiga en el ganado, AVMA, 2014). Sin embargo, hay una escasa o nula información disponible acerca de los efectos de la administración a largo plazo de ZH sobre el sistema cardiovascular (frecuencia cardíaca), respiratorio así como de los cambios hormonales y metabólicos en rumiantes alimentados con la dieta de alta energía en ganando finalizado en altas temperaturas ambientales. Por lo tanto, el objetivo de este estudio fue la evaluación de los cambios fisiológicos en cabras machos castrados suplementados con 0.20 mg ZH • kg-1 PV durante los últimos 30 días de finalización.

Para ello, 16 machos cabríos castrados (24 ± 3 kg de peso vivo) de la raza Mahabadi se utilizaron en un diseño completamente al azar para evaluar los efectos de la suplementación del beta-2 agonista clorhidrato de zilpaterol (ZH) sobre algunos metabolitos hormonales y de la sangre, la frecuencia cardíaca y los cambios respiratorios. Las cabras que fueron alimentados con una dieta basal de finalización durante 60 días anteriores al inicio del experimento se complementaron posteriormente durante 30 días con ZH en dosis de 0.0 o con 0.20 mg ZH • kg-1 PV. La concentración de hemoglobina, el volumen de plasma, los niveles de hematocrito se registraron a intervalos de 10 días durante el experimento. De igual manera, la frecuencia cardíaca y respiratoria se registraron a intervalos de 10 días de experimento a intervalos de 1 hora entre 6:00-18:00 h. La glucosa y los perfiles hormonales se midieron en el día 1 y el día 30. El experimento se realizó en Departamento de Ciencia Animal, Facultad Ciencias Agronómicas e Ingenierías de la Universidad de Terán, Irán, localizada en la ciudad de Karaj durante mediados de julio y a principios de agosto.

Los resultados se muestran en los Cuadros 3 y 4. El volumen plasmático (6.9%), la frecuencia cardíaca (16.5%) y la frecuencia respiratoria (21%) se incrementaron en el grupo ZH. El consumo de ZH aumentó la concentración plasmática de insulina (7%) y de T3 (13%), pero disminuyó (P<0.05) las concentraciones de glucosa (12%) y cortisol (18%).

Se puede concluir que la suplementación zilpaterol influye significativamente las concentraciones de hormonas metabólicas de la sangre, el volumen de plasma, y las tasas cardiovasculares y respiratorias.

Es necesario realizar más investigación para evaluar los efectos de los cambios fisiológicos en la salud y bienestar de los animales suplementados con ZH durante los últimos 30 días de la fase de acabado.

Minerales quelados

Como se mencionó anteriormente, una de las principales metas del sector de producción de carne es incrementar la eficiencia en las etapas finales de la engorda. La búsqueda de alternativas inocuas de agentes moduladores del crecimiento ha tomado relevancia en los últimos años. Tal es el caso del cromo quelado, quien además de ser componente del factor de tolerancia a la glucosa, se le atribuye efectos positivos en la respuesta inmune y como modulador del estrés ya que aparentemente contribuye a la disminución en la producción de cortisol (Pallauf y Muller, 2006) todos ellos efectos relevantes para la producción pecuaria. En ese sentido, el suplementar Cr a cerdos ha incrementado la eficiencia y mejorado las características de la canal (Lindemann et al., 1995), sin embargo para rumiantes aún existe información limitada y no se han determinado con precisión los requerimientos de éste mineral en la etapa de finalización. Existen evidencias de que la absorción del Cr puede mejorarse cuando las dietas son altas en carbohidratos solubles y que la retención mineral en el organismo es más positiva cuando el mineral es ingerido a través de levaduras, por otra parte, en becerros recién llegados a corral el Cr suplementario ha mostrado resultados positivos como agente modulador de estrés y de la respuesta inmune (Cole y Hutcheson, 2011). Lo anterior es potencialmente útil para mejorar la productividad del ganado finalizado en altas temperaturas ambientales. Por lo anterior se llevaron a cabo experimentos para evaluar el efecto de la suplementación de Cr quelado sobre productividad de rumiantes finalizados en altas temperaturas ambientales.

Experimento en ovinos probando cromo quelado químicamente

Cuarenta corderos Pelibuey×Katahdin (34 ± 0.6 kg de peso vivo) fueron suplementados con 0.00; 0.60; 1.20 o 1.80 mg metionato de Cr/cordero/día para evaluar el crecimiento y la energética de la dieta. Los corderos fueron agrupados por peso en cinco grupos de peso uniforme y asignados a 5 bloques distribuidos en 20 corrales (dos corderos por corral, 5 repeticiones por tratamiento). Los corderos fueron alimentados ad libitum con una dieta basal de finalización formulada a base de maíz quebrado conteniendo 17% PC y 1.95 Mcal/kg de ENm. La fuente de Cr utilizada fue Availa®Cr (Zinpro Corp. Eden Praire, MN) el cual contiene 1 mg de Cr/kg de producto. Las dosis de Cr se pesaron manualmente usando una balanza de precisión. Para asegurar el consumo de la dosis planificada, la dosis total diaria de Cr-P se proporcionó en la alimentación de la mañana. El experimento duró 56 días. La estimación la ganancia diaria, eficiencia, energía neta de la dieta, y el coeficiente observado/esperado de consumo de MS se realizó de acuerdo a lo descrito por Castro-Pérez et al. (2014). Para la evaluación de la concentración de proteína y grasa en músculo, muestras del músculo longissimus de cada canal se tomaron y se sometieron los análisis pertinentes de acuerdo con AOAC (2000). El experimento se realizó en las instalaciones de la facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Autónoma de Sinaloa localizada en Culiacán durante el verano.

Los resultados se muestran en los cuadros 6 y 7. A pesar de que no hubo efectos de Cr sobre la ingesta de materia seca (CMS) o la ganancia diaria de peso (GDP), como consecuencia de los aumentos numéricos en la GDP, la suplementación con Cr aumentó linealmente (P≤0.02) la eficiencia, la energía neta de la dieta, y el coeficiente observado/esperado de consumo de MS. En comparación con los controles, se alcanzó el nivel máximo de respuesta (5.2, 5.6 y 6.0% para la eficiencia, energía neta de la dieta, y el coeficiente observado/esperado de consumo de MS, respectivamente) en el nivel de consumo de 1.80 mg Cr / cordero / día. El Cr tendió (lineal, P = 0.09) a disminuir la grasa pélvica-renal y disminuyó linealmente (P = 0.01) el espesor de la grasa lo suficiente como para mejorar el grado de rendimiento estimado de 1.82 a 1.42. La proporción de grasa en el músculo longissimus (LM) disminuyó (P <0.01) a medida que el nivel de Cr se incrementó en la dieta, pero la concentración de proteína se mantuvo constante (P≥ 0.41), por lo tanto, la proporción proteína:grasa en el músculo se aumentó (P <0.01)

Los resultados indican que la suplementación con metionina de cromo puede tener efectos beneficiosos sobre la eficiencia alimenticia y energética de la dieta en el acabado corderos. El último por un posible efecto sobre la reducción del estrés por calor y por la modulación de la composición de aumento de peso (más músculo y menos grasa).

Experimento en ovinos probando cromo quelado orgánicamente

Cuarenta corderos Pelibuey × Kathdin (35.5 ± 0.4 kg) se utilizaron en un experimento de finalización con duración de 56 días para evaluar los efectos de la suplementación de diferentes niveles de cromo integrado a levadura viva (Cr-YC) sobre el crecimiento, la energética de la dieta, las características de la canal y la masa visceral. La fuente Cr-YC contenía 0.40 mg de cromo (Cr) por gramo. Los tratamientos consistieron en una dieta seca a base de maíz quebrado suplementado con 0, 1, 2 o 3 g Cr-YC/cordero/d. El total de la dosis diaria fue de 0.0, 0.4 mg, 0.8 mg Cr, y 1.2 mg Cr/cordero para los niveles de suplementación de 1, 2 y 3 g Cr-YC, respectivamente. Las dosis de Cr se pesaron manualmente usando una balanza de precisión y luego se mezclaron con elementos menores (urea, roca caliza y premezcla mineral) para finalmente incorporarse a las dietas experimentales. El diseño utilizado fue de bloques completos al azar con 5 repeticiones por tratamiento. La estimación la ganancia diaria, eficiencia, energía neta de la dieta, y el coeficiente observado/esperado de consumo de MS se realizó de acuerdo a lo descrito por Pérez-Castro et al. (2014). Los registros de las variables de la canal y masa visceral se realizaron de acuerdo a lo descrito por Ríos et al. (2010), El experimento se realizó durante el verano en las instalaciones de la facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Autónoma de Sinaloa localizada en la ciudad de Culiacán.

Los resultados se muestran en los Cuadros 8-10. No hubo efectos de tratamientos en el consumo de materia seca (CMS). A medida que aumentaba el nivel de suplementación con Cr-YC, la ganancia diaria, eficiencia y la energía neta de la dieta se incrementaron linealmente, mientras que el coeficiente observado/esperado de consumo de MS disminuyó linealmente. La administración de cromo aumentó el peso vacío corporal (EBW), relleno gastrointestinal y el peso de víscera completa, pero no influyó en peso de los órganos (como proporción del peso vacío, g/kg PVV). El nivel de Cr-YC no afectó la longitud de la canal, espesor de grasa dorsal, los riñones, la grasa pélvica y el corazón (KPH) o espesor de la pared del cuerpo, pero aumentó el peso de la canal caliente y el área del músculo longissimus (LM). En general, los efectos del tratamiento sobre el rendimiento porcentaje de cortes mayores (peso del tejido como un porcentaje de frío CW) no fueron afectados por los tratamientos. Sin embargo, Cr-YC disminuyó el porcentaje de la falda.

El cromo enriquecido mejoró la tasa de crecimiento, área de LM, y la eficiencia energética de la dieta de los corderos finalizados en altas temperaturas ambientales

Experimento en bovinos probando cromo quelado orgánicamente

Cuarenta novillos cruzados (245 ± 0.95 kg) se utilizaron en un experimento de crecimientofinalización con duración de 222 días para evaluar los efectos de una suplementación de quelato de cromo combinado con extracto de levadura hidrolizada enzimáticamente (CrEHY) sobre el crecimiento, la eficiencia alimenticia y la energética de la dieta de ganado alimentado con una dieta alta en energía en ambientes con altas temperaturas (primeros 112 días) y el efecto de la suplementación de Cr a largo plazo (222 días) sobre las características de la canal. Los tratamientos consistieron en una dieta a base de maíz hojuelas suplementadas con 0 o 0.4 g / kg de dieta con Cr-EHY (0.3 g / kg de TruMax más 0.1 g / kg de quelado Cr). Los cálculos para estimar la eficiencia y la energía observada de la dieta se realizaron de acuerdo a lo estipulado por Plascencia et al. (2008). El experimento se llevó a cabo en las instalaciones del Desert Research and Extension Center de la UC Davis localizado en el Valle Imperial de California durante el periodo julio-enero.

Los resultados se muestran en los Cuadros 11-12. Durante el período inicial de 112 días, Cr-EHY aumentó (7%; p = 0.03) la ganancia diaria. Este efecto fue resultado de una tendencia (P = 0.07) de aumento en la ingesta diaria de MS. Por lo que no se detectaron diferencias entre los tratamientos sobre la eficiencia de ganancia y energía neta de la dieta. Durante el periodo completo no se detectaron diferencias entre los tratamientos sobre el crecimiento o en la eficiencia de la utilización de la energía neta de la dieta. La suplementación con Cr-EHY tuvo un efecto modulador sobre la calidad de la canal al aumentar el área de LM (7%; p <0.01) y el rendimiento al corte (2%, P = 0.07) y al tender a disminuir el espesor de grasa de la canal (10%, p = 0.09).

Los resultados indican que la suplementación con cromo combinado con extracto de levadura hidrolizado enzimáticamente puede tener efectos beneficiosos sobre la ingesta de alimento y la ganancia diaria de peso, particularmente durante la fase de crecimiento inicial en la cual el ganado estuvo sometido a altas temperaturas. También, a largo plazo parece tener un efecto modulador sobre calidad de la canal, mejorando la musculatura y reduciendo la grasa de cobertura.

Compuestos fitogénicos

Recientemente, los compuestos fitogénicos han mostrado uso potencial como aditivos alimenticios para dietas de rumiantes. Algunos de los componentes naturales de plantas como los polifenoles (taninos) y detergentes (saponinas) tienen el potencial de modular la fermentación ruminal optimizando el uso de compuestos nitrogenados.

Otros compuestos fitogénicos como los alcaloides de isoquinolina, tales como sanguinarina, queleritrina y alocriptopina, han demostrado propiedades antimicrobianas (Newton et al., 2002), anti-inflamatorias e inmuno-moduladoras (Kosina et al., 2010). En aves y cerdos la suplementación con alcaloides de isoquinolina tuvo efectos positivos en la salud y el rendimiento productivo (Vieira et al, 2008; Zhou et al., 2013). In vitro, la suplementación con alcaloides de isoquinolina disminuyó la descarboxilación de los aminoácidos aromáticos (Drsata et al., 1996), esto puede explicar, en parte, la disminución de la concentración de amoníaco in vitro cuando los alcaloides de isoquinolina están presentes en el fluido ruminal (Smink y Van der Kolk (2004). En un estudio reciente (Aguilar-Hernández et al, no publicado), se observó en novillos en finalización suplementados con distintos niveles de alcaloides de isoquinolina un aumento del flujo de N no amoniacal al intestino delgado como consecuencia de la disminución en la degradación ruminal de la proteína del alimento y el aumento de la síntesis de proteína microbiana mejorado la utilización de N a nivel de tracto total. El nivel que obtuvo mejor respuesta se determinó en 4 gramos/novillo/día (Tabla 13). Como se menciona al principio de este documento, cuando el ganado es sometido a altas temperaturas ambientales incrementan sus requerimientos de energía para el mantenimiento (por cambios en los patrones cardiovasculares, respiratorios y hormonales), adicionalmente se disminuye el nivel de consumo de materia seca y se modifican los patrones de fermentación ruminal; por lo tanto, en teoría, los efectos que promueven los alcaloides de isoquinolina son ventajosas para los rumiantes sometidos a estrés por calor; sin embargo, la investigación del potencial de éstos compuestos como aditivos alimenticios para los rumiantes es limitada y no hay información disponible sobre los efectos de la suplementación los alcaloides de isoquinolina en rumiantes finalizados en condiciones de carga de calor ambiental grave. Por lo anterior se realizó un experimento con el objetivo de evaluar los efectos de la inclusión de extractos de plantas estandarizados que contienen alcaloides de isoquinolina (QBA + PA) sobre el crecimiento, la energía de la dieta, características de la canal y de la salud del epitelio ruminal en ovinos alimentados con dietas de alto factor de riesgo de acidosis crónica.

Para esto, 20 ovejas Pelibuey ×Katahdin (35 ± 2.3 kg) se utilizaron para determinar los efectos del consumo de extracto de la planta estandarizada que contiene una mezcla de alcaloides benzofenatridina cuaternario y alcaloides protopina (QBA + PA) sobre el crecimiento, la energética de la dieta, masa visceral y la salud del epitelio ruminal en ovejas finalizadas en ambiente con alta temperatura ambiental y alimentados con una dieta de alta energía formulada a base de maíz. La dieta basal [proteína bruta 13.9% y 2.09 Mcal de energía neta (NE) de mantenimiento/kg de materia seca (MS)] contenían 49.7% de almidón y el 15.3% de fibra detergente neutro. Considerando la proporción de azúcares solubles y fibra detergente neutro en la dieta basal (49.7 y 15.3%, respectivamente) y la duración del período de acabado (70 días) el factor de riesgo de la presentación de la acidosis subaguda fue alta (NRC, 2007). La fuente de QBA+PA utilizada fue SANGROVIT®RS (SANG) que contiene un total de 3 g de la combinación de alcaloides cuaternarios benzofenatridina y alcaloide protopina por kg de producto. Los tratamientos consistieron en un consumo diario de 0 o 0.5 g SANG/oveja. Las dosis de QBA+PA se pesaron manualmente usando una balanza de precisión y luego se mezclaron con elementos menores (urea, roca caliza y premezcla mineral) para finalmente incorporarse a las dietas experimentales. El diseño utilizado fue de bloques completos al azar con 5 repeticiones por tratamiento. La estimación la ganancia diaria, eficiencia, energía neta de la dieta, y el coeficiente observado/esperado de consumo de MS se realizó de acuerdo a lo descrito por Castro-Pérez et al. (2014). Los registros de las variables de la canal y masa visceral se realizaron de acuerdo a lo descrito por Ríos et al. (2010).

Los resultados se muestran en los Cuadros 13-15. Aun cuando no hubo efectos significativos del tratamiento sobre la ingesta de agua, el grupo SANG numéricamente consumió 20.5% más de agua. El consumo de materia seca promedio de 0.890 kg/d, y no se vio afectada (p = 0.70) por los tratamientos. Este valor es un 24% inferior a la media de consumo en corderos de raza similar y concentración energética de la dieta similar (RoblesEstrada et al, 2009; Estrada-Angulo et, 2013.). La depresión en consumo observada fue muy cercana con la reducción prevista en el consumo (25%) por los corderos de engorde intensivo sometidos a carga de calor severo (NRC, 1987). Como consecuencia de que el grupo que consumió SANG mostró una ganancia numéricamente (11.2%) más alta en comparación con el grupo control, SANG resultó menos afectado en la reducción relativa de la utilización de la energía de la dieta (0.96 vs 0.91, para SANG y control, respectivamente) debido a que mejoró la eficiencia alimenticia (8.3%), energía neta de la dieta (5.5%) y disminuyó el coeficiente observado/esperado de consumo de MS en 4.4%. En consecuencia, la carga de calor ambiental aumentó el coeficiente de mantenimiento del control en 14.7%, mientras que las ovejas suplementadas con SANG en sólo 9.4%. El suplementar SANG no afectó (p≥0.12) las características de la canal, la composición tisular o el peso de (g/kg PCV) del complejo rumen-reticulo-omaso-abmaso, intestinos y el peso de corazón-pulmones. Sin embargo, SANG disminuyó el peso del hígado (10.3%, p = 0.02) y aumentó la grasa visceral (16.9%, p = 0.02). El epitelio ruminal de las ovejas alimentadas con SANG obtuvo valores menores (escala 1 a 4) en la presentación de alteraciones histológicas como degeneración hidrópica celular (2.08 vs 2.34, p = 0.02), paraqueratosis (1.30 vs 1.82, p = 0.03) y la infiltración de neutrófilos (2.08 vs 2.86, p = 0.05) que los controles.

Se concluye que la suplementación SANG ayudó a atenuar los efectos negativos del calor severo en el crecimiento de las ovejas de engorda alimentados con dietas a base de maíz de alta energía. El impacto negativo del calor extremo sobre la eficiencia en la utilización de energía de la dieta puede haber sido mediada, en parte, por los efectos anti-inflamatorios de suplementario SANG y mejora correspondiente de la absorción de nutrientes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Referencias bibliográficas

 
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