Para que tu producto sea el "óptimo" para un fabricante de balanceados, debes cumplir con estos tres pilares:
1. Perfil nutricional (Lo que el cliente paga)
El fabricante de alimento balanceado no compra "harina", compra nutrientes digestibles.
Proteína Bypass: La harina de ave de alta calidad (low ash) puede alcanzar un 65-70% de proteína. Si tu proceso de cocción a 115°C es estable, mantienes la integridad de los aminoácidos (lisina y metionina), que son los más caros de sustituir sintéticamente.
Energía metabolizable: La grasa de ave es la fuente de energía preferida por su alta palatabilidad. El estándar de oro es mantener los Ácidos Grasos Libres (FFA) por debajo del 3%. Si suben, el alimento balanceado se rancia más rápido y pierde vida de anaquel.
2. Inclusión en fórmulas (Sustitución de Soya)
El precio de tu harina está indexado al de la harina de soya.
Ventaja competitiva: La harina de ave tiene un perfil de aminoácidos más completo que la soya.
Costo de formulación : Los nutricionistas usan software de "Mínimo Costo". Si tu harina tiene una ceniza (calcio/fósforo) muy alta, el software limitará su inclusión al 5% o 10%. Si logras una harina con menos del 15% de cenizas, el fabricante puede subir la inclusión al 20%, asegurándote una demanda constante y mayor precio.
3. Seguridad alimentaria (El "Deal Breaker")
Un lote contaminado puede destruir tu relación comercial y tu EBITDA por multas o devoluciones.
Punto crítico de control (PCC): La cocción a 115°C no es solo por rendimiento, es por esterilización. Es la temperatura necesaria para eliminar Salmonella y E. coli.
Estabilidad oxidativa: El uso de antioxidantes (BHA, BHT o naturales como tocoferoles) es obligatorio. Una grasa oxidada causa rechazo inmediato en plantas de Pet Food debido al olor y la pérdida de vitaminas liposolubles.


