La oxidación puede costarle a tu planta cientos de miles de dólares al año. ¿Sabías que es irreversible?
¿Qué es?
La oxidación no es un problema técnico menor: es un riesgo financiero directo. El impacto real puede superar fácilmente el 5 –15% del valor total de la operación y puede costar cientos de miles de dólares al año.
Una planta que procesa 1,000 toneladas de grasa puede perder hasta USD $80,000 al mes por oxidación.
¿Por qué se debe proteger el alimentos, grasas y aceites?
La oxidación de grasas y aceites no solo implica rancidez y pérdida de frescura: es un proceso que genera compuestos tóxicos, degrada vitaminas, pigmentos y afecta la palatabilidad, reduciendo la ganancia de peso y perdida de productividad.
¿Se puede revertir?
Una vez que la oxidación ocurre, los ácidos grasos y nutrientes ya transformados no pueden regresar a su estado inicial. Por eso, la única estrategia efectiva es prevenirla con antioxidantes.
¿Todas las grasa y aceites son oxidables?
Los ácidos grasos como Omega-3, EPA y DHA y en general los ácidos grasos insaturados (aceite de soya, girasol y cebo bovino) son los más vulnerables a la oxidación, lo que puede derivar en rancidez, pérdida de valor nutricional y riesgos para la salud animal.
En Adilisa trabajamos con soluciones antioxidantes en polvo y líquidas (BHT y BHA) que:
Neutralizan radicales libres
Prolongan la vida útil
Preservan vitaminas y pigmentos
Aseguran estabilidad en condiciones exigentes
¿Qué logramos?
Preservación de ácidos grasos esenciales
Conservación de vitaminas y pigmentos
Mejor palatabilidad
La oxidación es irreversible. La prevención es la única estrategia.
