Explorar

Anunciar en Engormix

La planta de alimentos balanceados como regulador de la estabilidad del sistema lechero

Publicado: 18 de febrero de 2026
Fuente: Oscar Pinto

Durante años, las plantas de alimentos balanceados fueron consideradas principalmente como proveedoras de insumos para el tambo. Un eslabón más de la cadena.

En el contexto actual de márgenes ajustados y alta sensibilidad a costos, ese rol empieza a redefinirse.

La estabilidad del alimento deja de ser un aspecto operativo y pasa a tener impacto directo en los resultados productivos y económicos del sistema.

En Argentina se producen entre 10.000 y 10.500 millones de litros de leche por año, con una fuerte concentración en Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires (OCLA, 2025).

El sector atraviesa un proceso de reacomodamiento estructural, salida de unidades menos eficientes, reconversión productiva y mayor foco en eficiencia, en un escenario donde el margen de error es cada vez menor.

En este contexto, la alimentación representa entre el 50 % y el 65 % del costo directo del tambo (OCLA, 2025).

Con este nivel de incidencia, cualquier variación en la calidad, estabilidad o consistencia del alimento se traduce rápidamente en diferencias económicas.

Incrementos en el desempeño productivo (por ejemplo, +1 litro/vaca/día) tienen un impacto significativo en la facturación anual de un establecimiento.

Sin embargo, la posibilidad de sostener estas mejoras depende en gran medida de la estabilidad del insumo alimenticio entregado por la industria.

Históricamente, las plantas buscaron entregar un producto previsible.

Lo que cambia en el escenario actual es el valor estratégico de esa previsibilidad.

Sistemas productivos más ajustados, con menor capacidad de absorber ineficiencias, convierten pequeñas desviaciones del alimento en impactos económicos importantes.

En este marco, la competencia entre plantas comienza a desplazarse desde una lógica centrada exclusivamente en el precio hacia una lógica basada en la estabilidad del sistema productivo que el alimento contribuye a sostener.

No se trata únicamente de comercializar toneladas de balanceado, sino de aportar previsibilidad al sistema.

Todo indica que el crecimiento del volumen total de producción láctea será gradual y condicionado por capital, clima y ciclos de precios.

La mejora de resultados se jugará cada vez más en el plano de la eficiencia.

En este escenario, la estabilidad del proceso industrial y la consistencia del alimento entregado pasan a ser criterios de elección de proveedor tan relevantes como el precio por tonelada.

En términos prácticos, comienza a comprarse estabilidad del sistema, además de alimento.

Implicancias para los distintos actores

Para el productor: Incorporar la estabilidad y previsibilidad del proveedor de alimento como variable de decisión técnica y económica.

Para el técnico: Tratar la consistencia del alimento como una variable crítica de control del sistema productivo, dándole mayor peso en la toma de decisiones.

Para la Industria de alimentos balanceados: Asumir que ya no es un proveedor de insumos, sino un actor estructural. La estabilidad productiva del tambo empieza en la planta. Eso implica gestionar la variabilidad del proceso con el mismo nivel de rigurosidad con el que se gestiona la formulación nutricional, como parte central de la propuesta de valor.


Referencias
• OCLA (2025). Informe anual de la cadena láctea argentina.
• INTA (2025). Costos de producción y eficiencia del uso del alimento en sistemas lecheros.
• NRC (2025). Nutrient Requirements of Dairy Cattle.
Autores:
Oscar Pinto
Gaviglio Comercial SA
Recomendar
Comentar
Compartir
Profile picture
¿Quieres comentar sobre otro tema? Crea una nueva publicación para dialogar con expertos de la comunidad.
Usuarios destacados en Balanceados - Piensos
Inge Knap
Inge Knap
dsm-Firmenich
Investigación
Estados Unidos de América
Alex Corzo
Alex Corzo
Aviagen
Director General de Servicios Nutricionales
Estados Unidos de América
Edgar Poblano
Edgar Poblano
ADM Animal Nutrition
Estados Unidos de América