Liderar operaciones de alimentos balanceados, rendering y laboratorios a escala nacional me ha permitido comprender que la verdadera competitividad no depende únicamente de la capacidad instalada, sino de la habilidad para integrar personas, procesos, tecnología y estrategia bajo una misma visión. He aprendido a dirigir plantas con enfoque en eficiencia operativa, control de costos, inocuidad, estabilidad productiva y desarrollo de talento, construyendo equipos capaces de sostener resultados en entornos de alta exigencia. Hoy entiendo que una dirección general para Centro y Suramérica requiere mucho más que experiencia técnica: exige criterio para tomar decisiones, sensibilidad para liderar culturas diversas y visión para transformar operaciones en plataformas de crecimiento sostenible.