¿Más compresión de matriz significa siempre un pellet más resistente?
Cuando buscamos mejorar la calidad del pellet, una de las variables que solemos mirar es la compresión de la matriz.
Y puede aparecer una idea aparentemente lógica: Si aumento la compresión, conseguiré un pellet más resistente.
Pero en granulación las cosas no siempre son tan sencillas.
Una mayor compresión puede ayudarnos a mejorar la compactación y la durabilidad del pellet.
Pero también puede traer consecuencias:
• Mayor consumo energético. • Mayor carga/amperaje de la granuladora. • Menor rendimiento en t/h. • Mayor exigencia sobre matriz y rodillos. • Incluso problemas de atasco si nos pasamos.
Y si hacemos lo contrario y utilizamos una compresión demasiado baja, podemos ganar capacidad de producción… pero encontrarnos después con:
1. Mayor cantidad de finos. 2. Menor durabilidad del pellet. 3. Un producto que no mantiene suficientemente bien su estructura durante transporte y manipulación.
Entonces… ¿Cuál es la compresión ideal?
Para mí, ahí está precisamente el error de la pregunta.
No creo que debamos buscar simplemente “la matriz que más comprime”.
Porque una matriz puede funcionar muy bien con una fórmula y comportarse completamente diferente con otra.
Por eso, cuando cambiamos la compresión, no miraría únicamente si el pellet sale más bonito o más duro.
Miraría también:
• ¿Qué ocurrió con el PDI/durabilidad? • ¿Qué ocurrió con las t/h? • ¿Qué ocurrió con el amperaje y el consumo? • ¿Qué ocurrió con los finos?
La mejor matriz no es necesariamente la que consigue el pellet más duro.
Es la que nos permite encontrar el mejor equilibrio entre calidad, rendimiento y coste de fabricación.
Y aquí quiero escuchar especialmente a quienes trabajan con granuladoras: ¿Qué variable miráis primero cuando evaluáis si una compresión de matriz está funcionando bien?