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Problemas de Patas y Cojeras en Pollos y Aves: Causas y Manejo

problemas de patas en aves de corral: La evaluación locomotora sistemática clasifica la marcha mediante el sistema GAIT scoring y la escala de Kestin S.C., estableciendo un umbral de intervención inmediata cuando la prevalencia de claudicaciones en el lote supera el 3%. La prevalencia de claudicaciones puede alcanzar el 30% en aves de rápido crecimiento. La humedad. [1][2][3][9][11][5][12]

  • Desafío Técnico y Causa Primaria: Guía técnica integral sobre los problemas de patas en aves de corral, abordando causas nutricionales, infecciosas y de manejo para optimizar su salud.
  • Impacto Cuantitativo: La prevalencia de claudicaciones puede alcanzar el 30% en aves de rápido crecimiento. La humedad de cama superior al 25% incrementa la pododermatitis, mientras que la suplementación con Silvafeed® Nutri P a los 42 días reduce su incidencia en un 17% y la severidad en un 13%.

Evaluación Locomotora y Diagnóstico Diferencial de Cojeras en Pollos de Engorde

La evaluación locomotora sistemática clasifica la marcha mediante el sistema GAIT scoring y la escala de Kestin S.C., estableciendo un umbral de intervención inmediata cuando la prevalencia de claudicaciones en el lote supera el 3%. [1][2][3]

Diagnóstico Diferencial de Trastornos Locomotores en Pollos de Engorde

Categoría EtiológicaPatologías o Agentes ClaveSignos Clínicos y Lesiones TípicasCriterio Diagnóstico y ManejoReferencia
Trastornos mecánicos y de desarrolloDeformidad angular valgus-varus, discondroplasia tibial (DT), osteocondrosis, espondilolistesisPatas torcidas o desplazadas lateralmente, cartílago prehipertrófico no calcificado en tibia proximal y colapso posturalDiferenciación anatómica de la claudicación, regulación de la tasa de crecimiento y corrección de factores de manejo[4], [5]
Deficiencias nutricionales y metabólicasCarencia de calcio, fósforo o vitamina D3 (raquitismo); micotoxicosisHuesos desmineralizados, blandos y deformes con apariencia de pollo raquítico visibles tras 14 días; inflamación de nervios ciáticos por toxinasRevisión de la fórmula de concentrado, balance mineral Ca/P, suplementación vitamínica y uso de secuestrantes de micotoxinas[5], [4], [6]
Infecciones bacterianas articulares / BCOCondronecrosis bacteriana con osteomielitis (BCO), Staphylococcus spp., E. coli, Mycoplasma synoviaeNecrosis de condrocitos en cabeza femoral y tibia proximal, osteomielitis vertebral torácica, exudado caseoso en corvejones y postraciónExamen físico articular minucioso, cultivo bacteriológico con antibiograma y control de causas primarias de inmunosupresión[4], [7], [6], [8]
Infecciones de origen viralReovirus, virus de la enfermedad de MarekProblemas locomotores e inmunes detectables desde el primer día de vida (Reovirus); temblores, dificultad para caminar y alas caídas (Marek)Evaluación histopatológica de nervios ciáticos, monitoreo temprano desde la recepción y programas rigurosos de vacunación[5], [6], [8]

Sistemas de Valoración Locomotora y Umbrales Clínicos

En el marco de la categorización técnica establecida por Kestin S.C. y colaboradores en 1992, la debilidad en las piernas de los pollos de engorde se evalúa para medir su prevalencia y correlacionarla rigurosamente con el genotipo comercial de la parvada. Esta base metodológica se complementa operativamente con la escala de GAIT scoring, la cual gradúa la marcha de 0 a 5. Dentro de esta escala, los niveles 2 y 3 identifican problemas subclínicos donde el ave renguea o se sienta al no poder soportar su propio peso corporal, mientras que las calificaciones 4 y 5 señalan claudicaciones severas o colapso articular completo que exigen el descarte inmediato del animal. [1][2]

Bajo condiciones óptimas de productividad, la prevalencia promedio de claudicaciones con defectos evidentes de patas suele situarse entre el 1% y el 3%. Sin embargo, en líneas genéticas de rápido crecimiento sometidas a estrés ambiental o manejo deficiente, la presentación de alteraciones en la marcha puede elevarse hasta un 30%. Por consiguiente, cuando el monitoreo detecta que los problemas locomotores superan el umbral crítico del 3%, resulta mandatorio iniciar una investigación exhaustiva enfocada en patologías infecciosas, cuadros de intoxicación o desbalances en la formulación de la dieta, paralelamente a la revisión de fallas de manejo. [3][5]

Diagnóstico Diferencial de Trastornos Esqueléticos No Infecciosos

El diagnóstico diferencial de los problemas de patas en aves de corral debe considerar en primera instancia las anomalías esqueléticas no infecciosas más comunes, entre las que destacan la osteocondrosis, la condrodistrofia, la deformidad angular valgus-varus, la espondilolistesis, el raquitismo y la discondroplasia tibial (DT). Estas entidades comprometen la estabilidad biomecánica del ave durante las fases de desarrollo acelerado, requiriendo una caracterización patológica precisa para diferenciarlas de lesiones mecánicas o traumatismos aislados. [4]

En el caso puntual del raquitismo, los signos característicos de patas torcidas derivan de deficiencias o marcados desbalances de calcio, fósforo o vitamina D3, desencadenando una severa desmineralización que vuelve los huesos blandos y deformes. Estas alteraciones nutricionales de fósforo y calcio se manifiestan clínicamente después de los 14 días de vida. En marcado contraste cronológico, los trastornos del aparato locomotor de origen viral, como las infecciones por Reovirus que afectan el sistema musculoesquelético, tienen la particularidad diagnóstica de presentarse desde el primer día de edad. [5][4]

Compromiso Osteoarticular Infeccioso y Diagnóstico Bacteriológico

Cuando el cuadro locomotor presenta un curso bacteriano invasivo, cobra relevancia la condronecrosis bacteriana con osteomielitis (BCO), un proceso donde los agentes patógenos colonizan selectivamente las placas de crecimiento sometidas a fuerzas mecánicas repetitivas en fémures, tibias proximales y vértebras torácicas flexibles, exacerbado notablemente por factores de estrés e inmunosupresores como IBD, CAV, reovirus o micotoxinas. Para un diagnóstico etiológico concluyente en parvadas con aves postradas, el examen físico minucioso de las articulaciones debe complementarse con cultivos bacteriológicos y antibiogramas de laboratorio, permitiendo diferenciar infecciones articulares asociadas a Staphylococcus spp., Mycoplasma synoviae o enterobacterias oportunistas. [4][7][8][6]

  • Escala GAIT scoring subclínica: Clasifica aves con marcha normal (grado 0), marcha estimulada (grado 1), renguera incipiente (grado 2) o claudicación límite con descanso frecuente sobre la cama (grado 3), condiciones que castigan la conversión y uniformidad del lote. [1]
  • Escala GAIT scoring severa: Agrupa aves con dolor agudo e incapacidad para mantenerse en pie (grado 4) y aves con colapso de vértebras o articulaciones que no pueden alimentarse ni hidratarse (grado 5), requiriendo descarte inmediato. [1]
  • Protocolo ante prevalencia superior al 3%: Exige realizar necropsias de huesos largos, evaluar posibles deformaciones articulares mediante palpación física y aislar microorganismos mediante cultivo de laboratorio con antibiograma. [3][7]

"La prevalencia promedio de problemas de claudicación con defectos evidentes de las patas está entre 1 y 3% en lotes con buena productividad y sin ningún otro signo de enfermedad. Cuando la incidencia es mayor al 3%, se deben investigar factores adicionales como infecciones, toxicosis o errores nutricionales, además de revisar el manejo subóptimo." — Edgar Oviedo Rondón [3]

Pododermatítis por Contacto y Gestión Crítica de la Calidad de Cama

Para prevenir la pododermatitis y cojeras asociadas en aves de corral, es indispensable mantener la humedad de la cama por debajo del 25%, implementando un control riguroso de bebederos, ventilación adecuada y monitoreo constante del tránsito digestivo. [9][10]

Humedad de cama y lesiones podales según tipología de galpón y formulación de la dieta

Condición EvaluadaHumedad de Cama RegistradaIncidencia o Grado de Lesión PodalFactor Crítico AsociadoReferencia
Galpón convencional43.0% promedio (53.6% bajo bebederos)80% probabilidad grado 3; 33% grado 4Exceso constante sobre el umbral del 25% y alta fuga en líneas de bebida[9]
Galpón oscurecido37.2% promedio (51.4% bajo bebederos)94% probabilidad grado 3; 27% grado 4Menor humedad general que el convencional y menor incidencia de lesiones severas grado 4[9]
Dieta con 30% de cebada32.0% (frente a 19% con maíz)+22% incidencia de pododermatitis y +16% lesiones gravesNSP aumentan viscosidad digestiva, deyecciones húmedas y amoníaco volatilizado al 3.5%[11]

Impacto de la Humedad y Tipología de Galpón

La cama se define técnicamente como húmeda en el momento en que supera el 25% de contenido en agua, alcanzando un umbral que por sí solo es suficiente para desencadenar pododermatitis por contacto y comprometer severamente la capacidad locomotora de los pollos. En mediciones comparativas de campo entre diferentes infraestructuras, los galpones oscurecidos registraron una humedad promedio de cama del 37.2%, mientras que los galpones convencionales alcanzaron un 43.0%, superando ambas tipologías de alojamiento el límite máximo recomendado del 25%. Esta condición ambiental deteriorada no solo degrada el bienestar de la parvada, sino que expone continuamente el cojinete plantar a una superficie macerante. [9]

Tabla de humedad en cama según punto de muestreo y galpón.
Fig. 1: Tabla 1: Análisis de la humedad según el lugar de muestreo y el tipo de galpón — Francisco Federico, Claudia Gallinger, Araujo S , Irma Isabel Corina Bernigaud, Duarte S., «Humedad de cama: Puntos críticos en galpones avícolas» [9]

El punto crítico que exhibe la mayor acumulación de humedad dentro de las instalaciones avícolas es el área ubicada exactamente debajo de la línea de bebederos, donde se cuantifican concentraciones del 53.6% en galpones convencionales y del 51.4% en galpones oscurecidos. Asimismo, el tipo de instalación incide en la severidad de las afecciones plantares: la probabilidad de que las aves desarrollen lesiones de garra de grado 3 es superior en galpones oscurecidos frente a los convencionales (94% frente a 80%), en tanto que para las lesiones severas de grado 4 los galpones oscurecidos muestran una probabilidad menor (27% frente a 33%). [9]

Monitoreo Analítico y Etiopatogenia de la Pododermatitis

Para evaluar objetivamente las condiciones del lecho y tomar medidas correctivas a tiempo, el protocolo estandarizado de medición de humedad en galpón establece la toma de 21 submuestras recolectadas siguiendo un patrón en zig-zag. Posteriormente, se pesan 30 g de cada submuestra para ser sometidos a secado térmico en estufa a 105 °C (±1 °C) durante 16 horas continuas, determinando con exactitud el porcentaje final de materia seca y el contenido acuoso real al que están expuestas las aves. [12]

Desde una perspectiva patológica, la pododermatitis se origina inicialmente por la irritación de la epidermis superficial vinculada al contacto prolongado con la cama húmeda o a deficiencias nutricionales de biotina. Esta alteración del epitelio plantar favorece la aparición de abscesos e infecciones bacterianas secundarias que tienen el potencial de ascender a estructuras contiguas, derivando en cuadros graves de tenosinovitis, artritis y cojera manifiesta que limitan la movilidad general. [4]

Estrategias Nutricionales y Modulación Digestiva

La composición de la ración desempeña un papel determinante sobre las deyecciones y la cama. La inclusión de un 30% de cebada en la dieta de engorde desmejora la cama al elevar su humedad al 32% (frente al 19% registrado con dietas a base de maíz) y aumentar la volatilización de amoníaco al 3.5% (frente a 2.7%), lo que causa un 22% más de aves con pododermatitis y un 16% más de lesiones severas. No obstante, en ensayos con pollos Ross 308 machos evaluados a los 42 días de edad, la suplementación con taninos de extracto vegetal Silvafeed® Nutri P redujo la incidencia de pododermatitis en un 17% y la severidad lesional en un 13%. [11]

A su vez, la modulación fisiológica de la velocidad del tránsito intestinal incrementa el tiempo de permanencia del bolo alimenticio en el tracto digestivo y disminuye el contenido acuoso de las deyecciones, conservando la cama seca y reduciendo la aparición de pododermatitis y huevos sucios. En el plano de las instalaciones, la utilización de cascarilla de arroz con renovación completa al inicio de cada ciclo productivo provee un sustrato limpio que limita la severidad de las lesiones plantares. Finalmente, en áreas críticas comprometidas por exceso de humedad, se aplican enmiendas espolvoreadas de cal viva, mezclas con flor de azufre para el control de bacterias y hongos, o tratamientos en agua con sulfato de cobre acidificado a razón de 100 g por cada 200 L de agua durante 3 a 4 días. [10][13][14][15][16]

  • Puntos críticos bajo bebederos: Las zonas debajo de las líneas de bebederos acumulan entre 51.4% y 53.6% de humedad, siendo el foco principal de deterioro de la cama y origen de pododermatitis. [9]
  • Impacto de polisacáridos no amiláceos: Dietas con cereales como cebada elevan la viscosidad intestinal y la humedad fecal, incrementando hasta en un 22% la prevalencia de dermatitis de la almohadilla plantar. [11]
  • Tratamiento y enmiendas de cama: El retiro de la costra húmeda y la incorporación de cal viva sola o con flor de azufre ayuda a frenar la proliferación de patógenos bacterianos y fúngicos en el piso del galpón. [15][16]

"Mayne et al. (2007) demostraron que la cama húmeda por si sola es suficiente para causar pododermatítis, siendo por lo tanto un factor importante para esta lesión la presencia de camas en mal estado." — Francisco Federico, Claudia Gallinger, Araujo S , Irma Isabel Corina Bernigaud, Duarte S. [9]

Patas Torcidas en Pollos y Síndrome de Splay Leg: Manejo de Incubación y Primeros Días

El control térmico de cáscara en 37.5 ± 0.5 °C, el ajuste del tiempo de carga de huevos según estirpe y el uso de pisos no resbaladizos previenen problemas locomotores como la dislocación coxofemoral, cojeras y dedos torcidos en pollos. [3][17][18][19]

Diferencias clínicas y biomecánicas entre deformidades angulares Varus y Valgus en aves de corral

Deformidad AngularMomento de ApariciónLateralidad PredominanteMorfometría del FémurAlteraciones en Tibiotarso y MetatarsoReferencia
VarusAparición súbita en pollos a temprana edadUnilateral (mayormente en extremidad derecha)Rotación interna del fémurAplanamiento del cóndilo del tibiotarso, rotación axial externa del tibiotarso y curvatura media del metatarso[2]
ValgusAparición progresiva en aves de mayor edadBilateral y con frecuencia simétricaEnderezamiento del fémur e incremento de flexión distalAumento de profundidad del surco articular del tibiotarso y aumento de curvatura del metatarso[2]

Impacto Térmico y Diferencias Genéticas en Incubación

La regulación térmica embrionaria determina la integridad estructural del sistema locomotor en aves de engorde. Se ha constatado que conservar una temperatura de cáscara constante de 37.5 ± 0.5 °C a lo largo del proceso estimula la formación de fibras de colágeno de mayor grosor en las estructuras tendinosas, mientras que desviaciones térmicas subóptimas, con 36.0 ± 0.5 °C en la fase inicial y 38.5 ± 0.05 °C en la última semana, perjudican gravemente los tejidos osteotendinosos del embrión. Asimismo, la sincronización en la planta debe ajustarse a las particularidades genéticas; las aves Cobb eclosionan entre 3 y 4 horas antes que las Ross, obligando a retrasar la carga de huevos y a diseñar curvas de temperatura específicas en equipos de etapa única para descartar sobrecalentamientos y claudicaciones precoces. [3][17]

Pollitos de engorde con deformidades óseas en sus patas.
Fig. 2: Tres pollitos de engorde con deformidades angulares en sus extremidades posteriores, mostrando una clara desviación ósea varus. — Bernardo Mejía Arango, «Varus vs Valgus: Diferencias Clínicas y Anatómicas en Pollos» [2]

Los desbalances térmicos durante las etapas avanzadas del desarrollo embrionario conllevan repercusiones metabólicas severas. El sobrecalentamiento focalizado en el tercio final de la incubación desencadena una acumulación desmedida de ácido láctico articular, anomalía fisiológica que induce la dislocación coxofemoral en pollitos, los cuales quedan postrados de espaldas o con las extremidades abiertas hasta fenecer por agotamiento energético al verse privados de agua y alimento. De forma complementaria, el calor desmedido en las nacedoras e incubadoras, sumado a las condiciones de almacenaje de huevos provenientes de reproductoras jóvenes, merma la calcificación esquelética, los ligamentos y la fuerza muscular general, consolidando la presentación del síndrome de patas abiertas o spayed legs. [18][20]

Factores de Desarrollo Embrionario e Integridad Periférica

Los fallos de tiempo y ambiente en el proceso de desarrollo no solo afectan las articulaciones mayores, sino también la estructura de las extremidades distales. Si se interrumpe el ciclo biológico y se manejan periodos de incubación inferiores a 21 días, o si las cargas experimentan temperaturas excesivas y una humedad relativa baja, los pollitos resultan incompletamente desarrollados, mostrando gran vulnerabilidad térmica y una marcada atrofia de los nervios periféricos en los dedos de las patas. Por otra parte, en la recepción inicial de pollitas se puede observar raquitismo, síndrome que se expresa con huesos largos de textura blanda o cauchuda y cuya corrección depende de la reformulación nutricional en las reproductoras matrices, apartándose por completo de las causas mecánicas angulares. [21][19]

Diferenciación Anatómica y Manejo del Alojamiento Temprano

El diagnóstico locomotor exige distinguir minuciosamente las deformidades angulares del esqueleto de acuerdo a su etiopatogenia. La deformidad en varus irrumpe de manera brusca durante las primeras etapas de vida del lote, caracterizándose por ser típicamente unilateral en el miembro derecho y asociarse a una rotación interna del fémur; por el contrario, la deformidad en valgus se instaura de forma paulatina en etapas de mayor desarrollo, manifestando un curso bilateral que compromete ambos miembros con un evidente enderezamiento femoral. [2]

Las características mecánicas del suelo durante los primeros días de alojamiento resultan críticas para la estabilidad esquelética. El contacto con superficies lisas o resbaladizas en nacedoras y criadoras impide que las falanges logren una sustentación firme, lo que obliga a disponer de rejillas, cedazos o pisos con cama rugosa para estimular el desarrollo muscular temprano y prevenir anomalías como los dedos torcidos. Para consolidar el vigor del lote, el manejo físico del pollito neonato debe ejecutarse sin brusquedad, garantizando que el transporte hacia las granjas se realice siempre en cajas o bandejas provistas de una cama apropiada, minimizando de esta forma las lesiones traumáticas que derivan en costosas cojeras de crianza. [19][22][23]

  • Dislocación coxofemoral por calor tardío: Temperaturas elevadas durante el último tercio de incubación generan acumulación de ácido láctico en articulaciones, postración con extremidades desplazadas lateralmente y mortalidad temprana por inanición (starveouts). [18]
  • Debilitamiento articular por sobrecalentamiento: El exceso térmico en máquinas incubadoras o nacedoras debilita la calcificación, tendones y masa muscular, provocando el cuadro de patitas abiertas o splay leg, común en lotes de reproductoras jóvenes. [20]
  • Lesiones de tarsos rojos en nacedora: La combinación de excesiva humedad y calor en nacedoras estimula la fricción de los miembros contra el piso, causando tarsos rojos e inflamados que impiden la marcha y elevan la desuniformidad en los primeros 7 días. [24]
  • Atrofia periférica por desarrollo incompleto: Períodos de incubación inferiores a 21 días y deficiencias de humedad relativa impiden la completa formación embrionaria, induciendo atrofia en los nervios periféricos digitales y dedos torcidos. [19]

"Los pollos obtenidos con el perfil de incubación mejor controlado de máquinas de una sola etapa tuvieron menor incidencia de dedos torcidos y mejor escore de locomoción que los pollos provenientes de máquinas de etapa múltiple donde las condiciones de temperatura son más difíciles de controlar." — Edgar Oviedo Rondón [3]

Necrosis de la Cabeza del Fémur y Condronecrosis Bacteriana con Osteomielitis

La condronecrosis bacteriana con osteomielitis surge por estrés mecánico y colonización bacteriana epifisaria; su control exige monitorear la transmisión vertical embrionaria y considerar la genética paterna para reducir la incidencia de cojeras. [4][25][1]

Clasificación histológica y evolución de la degeneración de la cabeza femoral a los 42 días en pollos de engorde

Grado HistológicoEstado del Cartílago ArticularEstructura Celular ObservadaReferencia
Calificación 1 (Sin lesión)Mapeo diferenciado y preservación del cartílago articularZonas de reposo, proliferación y calcificación diferenciadas[26]
Calificación 2 (Lesión inicial)Desgaste evidente del cartílago articularAparición de núcleos celulares hipertróficos[26]
Calificación 3 (Lesión grave)Ausencia de cartílago articularColapso celular generalizado con núcleos rotos e hipertróficos[26]
Momento Clave: «Si una microfractura rompe los vasos, soltará sangre y conducirá a necrosis. Si hay bacteremia, la bacteria se moverá a estos sitios de fractura, porque son collagenolíticas y degradan el colágeno para formar colonias.»
Disertante: MSc Luis Valenzuela (Biomin)Ver video completo »

Patogenia y Colonización Epifisaria Osteoarticular

La condronecrosis bacteriana con osteomielitis (BCO) se manifiesta con particular intensidad en regiones óseas expuestas a microtraumatismos continuos, fuerzas mecánicas repetitivas y procesos de osteocondrosis. Este cuadro lesional afecta de manera primordial a los fémures proximales, las tibias proximales y las vértebras torácicas flexibles de las aves de rápido crecimiento. En tales puntos, las bacterias aprovechan las alteraciones anatómicas locales para colonizar la vascularización epifisaria, generando focos de osteomielitis destructiva y necrosis celular progresiva sobre los condrocitos articulares. [4][25]

Lesión en la cabeza del fémur de un ave broiler.
Fig. 3: Imagen de necropsia mostrando la articulación coxofemoral de un broiler con signos de necrosis y lesión ósea. — Ferran Brull, «Agentes bacterianos en necrosis de cabeza de fémur en broilers» [25]

Desde una perspectiva microbiológica, las investigaciones confirman que Staphylococcus aureus se aísla con frecuencia predominante en lotes de aves reproductoras, mientras que Escherichia coli destaca como el agente causal más habitual en pollos de engorde. Asimismo, dentro del espectro patogénico de estas necrosis se identifican cultivos donde intervienen Staphylococcus agnetis, Staphylococcus hyicus, Staphylococcus xylosus y Enterococcus cecorum. Paralelamente, en pollitas recién nacidas, las infecciones tempranas por Pseudomonas desencadenantes de cojeras suelen vincularse a fallas sanitarias en el agua de bebida o a la presencia de huevos bomba en la planta de incubación. [25][4][27]

Transmisión Vertical e Influencia Genética Paterna

Para anticipar y contener el impacto de patógenos como estafilococos, enterococos, Escherichia coli y Salmonella, resulta fundamental evaluar la transmisión vertical mediante herramientas diagnósticas tempranas. En este sentido, se recomienda solicitar análisis genómicos directos o cultivos bacterianos del bazo en embriones de 18 días de desarrollo, lo que permite detectar infecciones antes de la eclosión. De forma complementaria, la susceptibilidad a desarrollar condronecrosis bacteriana con osteomielitis en los pollos de engorde se encuentra significativamente influenciada por la línea genética del gallo reproductor, demostrando que el origen paterno ejerce un impacto determinante en la sanidad ósea frente al efecto materno. [1]

El abordaje farmacológico convencional de la condronecrosis mediante enrofloxacina acarrea serias complicaciones clínicas y epidemiológicas por la inducción de resistencia microbiana. La finalización de los tiempos de retiro del fármaco —establecidos en 5 días en Argentina o de 1.5 a 2 semanas en Estados Unidos— suele desencadenar rebrotes clínicos que además terminan enmascarando una proporción considerable de aves afectadas de manera subclínica en las parvadas. [1]

Integridad Intestinal y Factores Productivos de Riesgo

La prevención integral exige priorizar la salud digestiva del lote, dado que preservar la integridad de la barrera intestinal y sostener el equilibrio microbiano resulta imprescindible para bloquear la translocación de microorganismos patógenos hacia el torrente circulatorio. Cualquier estado de desequilibrio o malabsorción de nutrientes actúa como un factor directo que agrava la degeneración de la cabeza femoral. Asimismo, la respuesta defensiva del organismo requiere el fortalecimiento de la inmunidad local y general mediante raciones nutricionalmente balanceadas, planes rigurosos de vacunación y la aplicación de inmunoestimulantes para neutralizar las bacterias antes de que ocurra el colapso coxofemoral. [25]

Las condiciones de alojamiento y los tiempos productivos constituyen determinantes mecánicos directos: el deterioro de la cama del galpón y el exceso de peso provocado por retrasos en el envío de las aves al matadero disparan la necrosis femoral, obligando a realizar descartes precoces para evitar pérdidas alimenticias. Además, la variabilidad lesional se evidencia experimentalmente. En el ensayo de evaluación macroscópica conducido con 480 pollos a los 42 días, los machos Ross registraron una frecuencia de lesión inicial (calificación 2) del 28.0% en la pierna izquierda y del 52.0% en la derecha, frente a las hembras Cobb que arrojaron valores del 11.5% y 34.6% en las extremidades izquierda y derecha, respectivamente. [26][28]

  • Ruta de colonización osteoarticular: Las bacterias colonizan los vasos sanguíneos de las placas de crecimiento en fémures y tibias sometidos a fuerzas mecánicas, provocando osteomielitis, necrosis de condrocitos y colapso estructural. [25][4]
  • Detección vertical en embrión: El cultivo bacteriológico o perfil genómico del bazo a los 18 días de incubación identifica portadores de estafilococos y enterococos antes del traslado a la granja. [1]
  • Desventajas de fluoroquinolonas: El cese de enrofloxacina tras su periodo de retiro (5 días a 2 semanas) genera rebrotes de BCO por resistencia antimicrobiana y compromete la higiene alimentaria al encubrir lesiones subclínicas. [1]

"Staphylococcus aureus y Escherichia coli son los dos agentes que se han aislado generalmente, siendo el primero más frecuentemente aislado en animales reproductores y E. coli en pollos de engorde, aunque pudiera existir implicación de ambos." — Ferran Brull [25]

Perosis, Raquitismo y Trastornos Metabólicos por Deficiencias Nutricionales

El control del raquitismo y trastornos metabólicos en aves exige regular el balance calcio-fósforo, optimizar la suplementación de vitamina D3 y evitar carencias de riboflavina que desencadenan deformidades óseas, cojeras y dedos torcidos. [5][4][19]

Diagnóstico diferencial de trastornos nutricionales y metabólicos de patas en aves

Trastorno o DeficienciaSignos Clínicos y Lesiones PrincipalesMecanismo EtiológicoManejo y Corrección NutricionalReferencia
Raquitismo nutricionalHuesos desmineralizados, blandos y deformes; deformidades bilaterales en patas a partir de los 14 díasDéficit o desbalance de Ca, P o vitamina D3; exceso de vitamina A o mala absorción entéricaAjustar niveles de Ca, P y vitamina D3; evaluar la salud intestinal y controlar el nivel energético[5], [4], [29]
Discondroplasia tibial (DT)Cartílago prehipertrófico no calcificado y avascular en tibiotarso proximal; piernas arqueadas o dobladas en valgoRelación Ca:P inadecuada, déficit renal de activación de vit D3, acidosis metabólica o micotoxinasSuplementar con 25-OH-D3 (125 a 4,000 IU/Kg) y modular fitasa con ácido cítrico al 1.5%[4], [3]
Deficiencia de riboflavina (vitamina B2)Dedos torcidos/curvados hacia adentro ('curled toes'), pérdida de estriaciones en nervios ciáticosNeuropatía periférica por desmielinización axónica, edema interneural y proliferación de células de SchwannSuministrar complejo vitamínico B inyectable y en agua por 5 días; tratar reproductoras un mes antes de postura[19], [6]
Gota articularProtuberancias periarticulares dolorosas con exudado cremoso blanco, decaimiento y cojera severaDepósito masivo de cristales de ácido úrico en las cápsulas articularesDisminuir la fracción de proteína animal en el concentrado balanceado[30]

Etiología del Raquitismo y Dinámica de Placas

La desmineralización del esqueleto en pollos de engorde se desencadena principalmente por deficiencias nutricionales directas de calcio, fósforo o vitamina D3. Cuando esta mineralización se vuelve incompleta, los huesos pierden firmeza, se tornan blandos y manifiestan deformidades bilaterales en las extremidades con una resistencia notoriamente reducida a las fracturas mecánicas. Esta alteración estructural compromete de inmediato el sostén locomotor y la estabilidad general del ave. [5][4]

Pollo con dedos curvados hacia adentro por deficiencia de riboflavina.
Fig. 4: Dos imágenes de un pollo mostrando dedos curvados hacia adentro, signo característico de deficiencia de riboflavina. — Bernardo Mejía Arango M.V.Z. M.Sc., «Diagnóstico de Deficiencia de Riboflavina en Pollos» [19]

A nivel celular en las placas de crecimiento, el origen de la deficiencia determina el tipo exacto de lesión microscópica: mientras que la falta de fósforo engrosa la zona hipertrófica, las carencias de calcio y de vitamina D3 provocan un engrosamiento visible en la zona de proliferación celular. Clínicamente, las fallas locomotoras asociadas a la deficiencia de fósforo y calcio no suelen evidenciarse de inmediato durante el arranque, sino que se hacen evidentes después de los 14 días de vida del pollo. [4][5]

Discondroplasia Tibial y Suplementación de Vitamina D

La discondroplasia tibial constituye otra anomalía severa caracterizada por el desarrollo de una masa de cartílago prehipertrófico no vascularizado y no calcificado en la placa de crecimiento proximal del tibiotarso. Este cuadro clínico se ve amplificado por desbalances como un nivel inadecuado de calcio, un contenido excesivo de fósforo, estados de acidosis metabólica o la presencia de micotoxinas en el pienso formulado. [4]

Para mitigar este trastorno óseo, en un ensayo de Fritts y Waldroup (2003) con dietas maíz-soya, la suplementación con 25-hidroxicolecalciferol a niveles de 125 a 4,000 IU/Kg resultó metabólicamente más eficaz que el colecalciferol convencional para disminuir la severidad de la discondroplasia tibial y mejorar la ceniza de la tibia. Sin embargo, el aprovechamiento mineral también depende de la cinética enzimática: la actividad de la fitasa en la liberación de fósforo y calcio mejora con la adición de ácidos como el ácido cítrico al 1.5%, málico o sales de gluconato, mientras que el ácido fumárico y el EDTA al 0.05-0.1% no la favorecen y pueden implicar fallas óseas. [3]

Deficiencias Vitamínicas y Alteraciones Metabólicas

El balance energético global en la formulación representa otro factor determinante para el metabolismo esquelético, ya que el exceso de energía en la ración de las pollitas interfiere con la correcta absorción de la vitamina D, lo cual puede derivar en problemas metabólicos y cojeras. Asimismo, los desequilibrios del complejo B inciden drásticamente en el tejido nervioso y muscular; la deficiencia de riboflavina (vitamina B2) causa dedos torcidos o curvados y engrosamiento macroscópico de los nervios ciáticos, presentando histopatológicamente edema interneural, proliferación de células de Schwann y degeneración de las vainas de mielina. [29][19]

Para prevenir la presentación de dedos torcidos atribuibles a deficiencias de vitamina B2 o B12 en la descendencia, se recomienda suministrar un complejo vitamínico y calcio a las reproductoras un mes antes de iniciar la postura. Por otro lado, desvíos en el perfil proteico provocan desórdenes metabólicos articulares: el exceso de proteína animal en el alimento balanceado estimula la precipitación de cristales de ácido úrico en las articulaciones, generando protuberancias con exudado blanco cremoso y parálisis por gota articular. Ante cuadros de cojera atribuidos a deficiencias del complejo B en lotes afectados, se recomienda suministrar vitaminas B por vía inyectable a las aves afectadas y en el agua de bebida a todo el lote durante 5 días continuos. [19][30][6]

  • Marcadores histológicos de placa epifisaria: La deficiencia de fósforo expande la zona hipertrófica de crecimiento óseo, en tanto que el déficit de calcio o vitamina D3 ensancha la zona proliferativa. [4]
  • Interacción de fitasa y acidificantes: El ácido cítrico al 1.5% optimiza la liberación mineral de la fitasa, mientras que aditivos como EDTA al 0.05-0.1% perjudican su función afectando el desarrollo esquelético. [3]
  • Lesiones neurales por riboflavina: La falta de vitamina B2 genera dedos curvados hacia adentro con tumefacción de axones, desmielinización y pérdida de estriaciones transversales en los nervios ciáticos. [19]
  • Gota articular por exceso de proteína: La acumulación articular de cristales de ácido úrico genera nódulos que contienen una sustancia cremosa blanca, desencadenando claudicación dolorosa y postración. [30]

"Según observaciones de Zavala (2021), menciona que los problemas de deficiencia de fosforo y calcio se pueden observar después de los 14 días de vida; problemas por Reovirus desde el primer día de edad." — José Luis Vega [5]

Debilidad en Patas Ligada a Salud Intestinal, Disbiosis y Translocación Bacteriana

Para evitar la translocación bacteriana hacia articulaciones y huesos, se debe mantener la integridad entérica mediante probióticos profilácticos desde el día cero, modulación del tránsito digestivo para prevenir la mala absorción y transiciones graduales del alimento entre fases. [1][10][25]

Estrategias de intervención en el eje salud intestinal - integridad osteoarticular

Estrategia Nutricional o AditivoMecanismo en el Tracto DigestivoBeneficio Locomotor y ProductivoReferencia
Probióticos específicos (ej. Lactobacillus)Estimulación de defensinas, producción de mucina (MUC2) y refuerzo de uniones estrechasPrevención de la translocación bacteriana causante de condronecrosis con osteomielitis bacteriana (CBO)[1]
Moduladores del tránsito digestivoReducción de la velocidad de pasaje acelerada e incremento del tiempo de permanencia del boloCorrección de la mala absorción de minerales y reducción de humedad en las excretas[10]
Aceites esenciales y fitobióticos protegidosEmulsión resistente a la oxidación por cloro en agua que modula la microbiota entéricaMejora de la salud intestinal evidenciada por un aumento del 3.4% en el consumo de alimento[31], [32]
Momento Clave: «El en la ecuación económica del productor y por otro lado, en lo que es paros al modular la velocidad de tránsito y disminuir la el contenido acoso del de la materia fecal.»
Disertante: Cristian CarussoVer video completo »

Integridad Entérica y Prevención de Cojeras

La translocación bacteriana derivada del deterioro estructural de la mucosa en un intestino permeable constituye un factor determinante en el desarrollo de condronecrosis con osteomielitis bacteriana (CBO) y problemas locomotores en pollos de engorde. Frente a este desafío sanitario, el suministro profiláctico de probióticos específicos, como determinadas cepas de Lactobacillus administradas desde el día cero, estimula la liberación de defensinas en los enterocitos, consolida la expresión de uniones estrechas e incrementa la secreción de mucina (MUC2), erigiendo una barrera biológica que limita activamente la diseminación de patógenos hacia el sistema esquelético. [1]

Cuando se presenta un desequilibrio en la microbiota intestinal, se desencadena una velocidad de tránsito acelerada que induce un marcado síndrome de mala absorción. Este cuadro clínico entorpece de forma crítica la asimilación eficiente de los nutrientes indispensables para el desarrollo locomotor y genera a la par un incremento indeseado en el contenido acuoso de las deyecciones, lo que deteriora las condiciones del alojamiento. [10]

Modulación del Tránsito y Dinámica Digestiva

Para contrarrestar este fenómeno, la inclusión estratégica de moduladores intestinales permite ralentizar la velocidad de paso del bolo digestivo, prolongando el tiempo de retención de la ingesta en el lumen. Esta permanencia ampliada maximiza la biodisponibilidad y absorción de los nutrientes, al tiempo que previene eficazmente la colonización del epitelio por agentes microbianos indeseables. La eficacia funcional de esta modulación entérica puede verificarse en condiciones objetivas mezclando trazadores inertes no metabolizables en el alimento balanceado, lo que hace posible estructurar curvas de tiempo y concentración a partir del análisis laboratorial de las muestras fecales. [10]

Asimismo, las fluctuaciones nutricionales abruptas constituyen un elemento perturbador de la homeostasis intestinal. Con el propósito de amortiguar el estrés sobre la mucosa durante los relevos entre las fases de preiniciador, iniciador y desarrollo, resulta aconsejable ejecutar una transición gradual que combine un 75% de la ración entrante con la dieta previa a lo largo de un período de tres días. [1]

Aditivos Funcionales y Calidad Nutricional

La incorporación de fitobióticos y aceites esenciales representa una valiosa herramienta de soporte; en ensayos de campo, el programa comercial LeaderChick© demostró una optimización de la salud intestinal reflejada en un incremento del 3.4% en el consumo de alimento en relación con el grupo testigo. Para garantizar su acción a nivel entérico, las presentaciones formuladas como microgotas protegidas por capas de emulsionantes resisten el poder oxidante del cloro añadido en el agua de bebida, activando y liberando sus principios activos únicamente al entrar en contacto directo con el alimento dentro del tracto digestivo. Estas medidas de manejo deben integrarse con un riguroso control del pienso, dado que las materias primas deficientes, los errores de almacenamiento que favorecen la proliferación de micotoxinas y el descuido en la higiene de comederos pueden desencadenar un cuadro de raquitismo, un deficiente peso corporal y deformaciones en las patas, tales como patas chuecas. [31][32][33]

  • Transición gradual entre raciones: Mezclar un 75% de la dieta nueva con la ración previa durante tres días en los cambios entre preiniciador, iniciador y desarrollo para amortiguar el estrés sobre la mucosa entérica. [1]
  • Probióticos desde el día cero: Administrar cepas específicas como Lactobacillus desde el nacimiento para inducir maduración de la barrera intestinal, expresar proteínas de uniones estrechas y prevenir la translocación bacteriana causante de cojeras. [1]
  • Frenado del tránsito acelerado: Utilizar moduladores intestinales para ampliar el tiempo de permanencia de la ingesta en el lumen, devolviendo el tránsito a niveles fisiológicos y previniendo deposiciones acuosas. [10]
  • Emulsiones estables al cloro: Suministrar aceites esenciales recubiertos con emulsionantes en el agua de bebida para evitar su oxidación por cloro y asegurar su liberación dirigida sobre el tracto digestivo. [32]

"en pollos con onfalitis es seguro que vamos a tener un incremento de problemas articulares, como se menciona una buena integridad intestinal nos ayuda bastante" — Ferran Brull [25]

Prevención de Claudicación y Trastornos Esqueléticos Mediante Manejo Zootécnico e Iluminación

Para prevenir fallas locomotoras y fortalecer el desarrollo óseo en pollos, se recomienda implementar 23 horas de luz con 20 a 40 lux durante la primera semana, reduciendo luego a fotoperíodos de 20 horas o menos con oscuridad diaria. [3]

Estrategias de manejo zootécnico e iluminación para la prevención de trastornos esqueléticos y de patas

Práctica de Manejo / FactorParámetro o Protocolo ZootécnicoImpacto en la Salud Ósea y LocomotoraPoblación ObjetivoReferencia
Fotoperíodo inicial (semana 1)23 horas de luz con intensidad de 20 a 40 luxEstimulación temprana de la actividad física y desarrollo del aparato locomotorPollos de engorde[3]
Fotoperíodo posterior (desde semana 2)≤20 horas de luz (5-10 lux) con al menos 1 hora de oscuridadPermite el descanso metabólico y el crecimiento óseo regularPollos de engorde[3]
Programas de luz específicosProtocolos lumínicos según Cobb Technical FocusReducción de mortalidad por varus-valgus, espondilolistesis y rotación de la tibiaPollos Cobb 500[2]
Espacio de comederos y restricciónEspacio igual o menor al levante y mayor restricción entre semanas 14 y 20Mejores escores de marcha y menor incidencia de valgus severo a las 6 semanasReproductoras pesadas (progenie)[3]
Acondicionamiento de camaCama seca de pajilla o aserrín con espesor de 5 a 8 cmSoporte físico y aislamiento para evitar descarte por problemas de patas desde el día 10Pollos de engorde[34]

Manejo de la Iluminación en Pollos

Específicamente, este esquema lumínico inicial persigue activar la movilidad temprana y el aparato locomotor, pasando desde la segunda semana a intensidades de 5 a 10 lux con al menos una hora de oscuridad para respaldar los procesos de osificación. De acuerdo con los datos evaluados en estirpes Cobb 500 y Ross 308, la menor tasa de mortalidad se consiguió empleando fotoperíodos de 13 horas desde el segundo día y hasta los 35 días de vida, mientras que el valor óptimo de desempeño según el índice de eficiencia europeo (EFF) se alcanzó con un régimen de 12 horas de luz. Asimismo, la adopción de programas de iluminación formulados para la línea Cobb 500 reduce de manera notable las bajas causadas por problemas de patas en aves de corral, mitigando trastornos esqueléticos como la rotación de la tibia, las deformidades angulares de varus-valgus y la espondilolistesis. [3][2]

Alimentación y Espacio en Reproductoras

El control sobre el esqueleto de la descendencia inicia desde la etapa de los parentales, ya que incrementar el espacio de comedero de las reproductoras durante la fotoestimulación altera negativamente la osteogénesis embrionaria. Como consecuencia de este desajuste de comederos, los pollos manifiestan peores calificaciones de marcha a las seis semanas de edad en comparación con la progenie proveniente de reproductoras que conservaron asignaciones de comedero iguales o menores a las del periodo de levante. Adicionalmente, en estirpes de rápido crecimiento se comprueba una menor incidencia de cuadros severos de valgus cuando las reproductoras son sometidas a un régimen de restricción alimenticia entre las semanas 14 y 20 de vida manteniendo un espacio de comedero similar o inferior al que disponían durante el levante. [3]

Nutrición y Confort del Entorno

En el galpón de engorde, controlar las pérdidas por claudicación a partir de los 10 días de vida exige contrastar rigurosamente el equilibrio nutricional de la fórmula del concentrado y mantener una cama seca con un espesor de 5 a 8 cm. El empleo de materiales como pajilla o aserrín asegura la amortiguación adecuada y el aislamiento térmico indispensable para proteger las articulaciones frente al piso. Esta precisión dietética cobra mayor criticidad en aves pesadas como Cobb 500, cuyo acelerado desarrollo carnívoro eleva la susceptibilidad a la postración y a las cojeras iniciales, demandando la cobertura estricta de las especificaciones en las fases preiniciadora e iniciadora hasta el día 21 para consolidar el sistema digestivo y locomotor. [34][35]

De forma complementaria, adecuar las condiciones físicas del alojamiento incorporando enriquecimiento ambiental y superficies más blandas estimula la actividad física espontánea en el lote y reduce el estrés. Este acondicionamiento zootécnico promueve el fortalecimiento natural de las estructuras óseas y articulares de las patas en las aves, impactando positivamente en el bienestar del lote y maximizando la conversión alimenticia general. [36]

  • Manejo fotoperiódico escalonado: Suministrar 23 horas de luz (20-40 lux) la primera semana para activar la locomoción, reduciendo luego a intensidades de 5-10 lux con fotoperíodos de 20 horas o menos y mínimo una hora de oscuridad para favorecer el desarrollo del hueso. [3]
  • Control de comederos en reproductoras: Mantener en la etapa de producción un espacio de comedero similar o menor al del levante y una estricta restricción de alimento entre las 14 y 20 semanas para evitar deformidades severas de valgus en la progenie. [3]
  • Acondicionamiento físico de la cama: Asegurar un grosor de cama de 5 a 8 cm con aserrín o pajilla, evitando humedades y adoptando superficies blandas enriquecidas para mitigar la selección de aves por problemas podales a partir de los 10 días de edad. [34][36]

"La progenie de las líneas genéticas de más rápido crecimiento y voracidad de consumo de alimento tuvieron menores problemas severos de valgus cuando las reproductoras fueron alimentadas de acuerdo a un programa con mayor restricción entre 14 y 20 semanas y cuando se les ofreció un espacio de comedero similar o menor al que tuvieron en la etapa de levante." — Edgar Oviedo Rondón [3]

Preguntas Frecuentes (FAQ)

Q: ¿Por qué se le tuercen las patas a los pollos? A: Se debe a deformidades angulares (varus o valgus), deficiencias nutricionales de calcio, fósforo o vitamina D3, raquitismo, Newcastle de baja patogenicidad y fallas de incubación como exceso de temperatura o baja humedad relativa, que debilitan la calcificación y los tendones. [37][2][20][19][21]

Q: ¿Cuáles son las causas principales de la debilidad en las patas de los pollos? A: Obedece a factores genéticos de rápido crecimiento, desbalances nutricionales (deficiencias de vitamina D, calcio o fósforo, y micotoxinas), causas infecciosas (como Reovirus) y manejo subóptimo, incluyendo condiciones inadecuadas de incubación y estrés ambiental. [5][38][4][3]

Q: ¿Cómo influye el exceso de temperatura en la incubadora en el síndrome de patas abiertas (splay leg)? A: El calor excesivo debilita la calcificación, tendones y musculatura de las patas. Además, las altas temperaturas en el último tercio de incubación provocan acumulación excesiva de ácido láctico articular, desencadenando dislocación coxofemoral y la postura característica de patas abiertas. [20][18][3]

Q: ¿Cómo se diagnostica y diferencia la deficiencia de riboflavina frente a otros problemas de dedos torcidos? A: Se diagnostica mediante necropsia e histopatología de los nervios ciáticos, observando su engrosamiento macroscópico, pérdida de estriaciones transversales y degeneración de mielina. Se diferencia de causas genéticas (consanguinidad) o fallas de incubación porque responde a la nutrición de vitaminas B2 y B12. [19][39]

Q: ¿Qué es la condronecrosis bacteriana con osteomielitis (BCO) y por qué afecta al fémur? A: Es una infección de las placas de crecimiento óseas causada por bacterias como Staphylococcus aureus o Escherichia coli. Afecta la cabeza del fémur porque colonizan sus vasos sanguíneos en zonas susceptibles a fuerzas mecánicas repetitivas o microfracturas, generando necrosis condrocítica y colapso articular. [4][25][1]

Q: ¿La enfermedad de Marek puede causar patas torcidas o parálisis en las aves? A: Sí. La enfermedad de Marek en su forma nerviosa daña los nervios periféricos, provocando dificultad para caminar, temblores, alas caídas, patas torcidas y postración o parálisis. Al no tener cura una vez manifiesta, se previene mediante vacunación in ovo o con vacunas frías. [40][6][41]


Fuentes y Referencias Técnicas

Este artículo fue construido utilizando exclusivamente conocimiento empírico validado de la comunidad de expertos:

  1. MSc Luis Valenzuela: Cojera en pollos: Etiología y prevención

  2. Bernardo Mejía Arango: Varus y valgus. Deformación de la articulación intertarsal. Manejo? Genética?

  3. Edgar Oviedo Rondón: Problemas Locomotores: Interacción entre Manejo y Sanidad

  4. Robert F. Wideman, Jr.: Trastornos del esqueleto que contribuyen a la claudicación en pollos de engorde

  5. José Luis Vega: Problemas locomotores en pollos de engorde

  6. Mario Cueto: Cojera en gallinas

  7. Fabián Astudillo Riera: Cojera en pollos

  8. Luis Abel Buitrago Manjarrés: Aves potradas

  9. Francisco Federico, Claudia Gallinger, Araujo S , Irma Isabel Corina Bernigaud, Duarte S.: Impacto de la cama de pollo sobre la calidad de las garras en galpones de crianza de aves con diferentes tecnologías

  10. Cristian Carusso: Diarreas en granjas avícolas, Recuperar la fisiología digestiva

  11. Olivier Desrues: Prevención de las lesiones plantares en pollos parrilleros

  12. Claudia Gallinger: Impactó cama pollo sobre

  13. Luis Eduardo Guano G., Angela M. Carrasco C.: Estudio del bienestar animal mediante el analisis de pododermatitis en pollos de carne tipo broiler en Cantón Patate - Ecuador

  14. Javier Botto: Inflamación en las patas

  15. Juan Carlos Citeroni: Inflamación en las patas

  16. Alfredo Morales: Inflamación en las patas

  17. Ing. Winfridus Bakker: Cojera en pollas bb de 3 dias de nacido

  18. Levis Luis Chacón Cisneros: pollito enfermo

  19. Bernardo Mejía Arango M.V.Z. M.Sc.: Dedos torcidos. Presentación de tres casos

  20. Ing. Winfridus Bakker: Cojera en pollas bb de 3 dias de nacido

  21. Luis Fernando Vélez Isaza: Varus valgus deformación articulación

  22. José Antonio Motta: pollito enfermo

  23. José Francisco Torriani Palomino: Cojera en pollas bb de 3 dias de nacido

  24. Josué Sanchez Morales y Nancy Christy, Jorge Coss, Ramos R. y Gutiérrez R.: Evaluación de pollita con presencia de tarsos rojos a primera semana de edad

  25. Ferran Brull: Necrosis de la cabeza del fémur en broilers

  26. BB Martins, AA Mendes, MRFB Martins, ICL Almeida Paz, BCS Fernandes, C Bresne: Caracterización histológica de la degeneración femoral en pollos de engorde

  27. Hernán Gutierrez C.: Cojera en pollas bb de 3 dias de nacido

  28. José Antonio Olmedo Sánchez: Necrosis cabeza fémur broilers

  29. Dr. Luis Wong: Cojera en pollas bb de 3 dias de nacido

  30. Patricia Margarita Hermelo: Cojera en gallinas

  31. Teresa M. Agulles Teixidó: Uso aceites esenciales pollos

  32. Teresa M. Agulles Teixidó: Uso aceites esenciales pollos

  33. Manuel Cervera: Pollos de engorde con poco peso y patas chuecas

  34. Jose Pablo Rojas Castro: Problema con las patas de los pollos

  35. Luís Felipe Romero López: Problema con las patas de los pollos

  36. Smart Welfare: ¿Pollos con piernas de dinosaurio?

  37. MVZ Alonso Rodriguez: Patas torcidas caso clinico

  38. Erick Rolón: Problemas en pollos de engorde

  39. Francis candia Ampuero: Patas torcidas caso clinico

  40. Jesús Daniel asto Yangali: Patas torcidas caso clinico

  41. Bru Ge: Cojera en pollos

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Dr. Elmer Dávila Gaona
Dr. Elmer Dávila Gaona
Médico Veterinario, Asesor Técnico SOLVET
Perú
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