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Empresas Avícolas Sin Alma

Publicado: 21 de enero de 2026
Fuente: Ing. Carlos Alberto Díaz Bojórquez
Recientemente leí un excelente artículo titulado ‘’la Importancia de no traicionar en el mundo Avícola’’, escrito por el Dr. Alberto Robles Garza. Este artículo me inspiro a escribir algo sobre la esencia de las empresas que se dedican a la producción de alimentos, en especial a las que empiezan sus procesos con seres vivos.

En Latinoamérica la mayoría de las grandes empresas avícolas, han nacido como empresas fundadas por familias, donde el padre visionario, comenzó con una granja o con una fábrica de concentrado, fue creciendo poco a poco, montó su propio matadero, la planta Incubadora, etc. Hasta que creó su propia marca y llegó a una integración completa.

En un mundo competitivo como en el que vivimos las empresas van evolucionando y para mantenerse en el mercado, se ven obligadas a reingeniarse para ser eficientes y obtener productos a mas bajo costo. Buscan nuevas tecnologias, las mejores razas, los equipos mas eficientes, la automatización, eficiencia en el manejo, etc.

Por su metabolismo acelerado, su fisiología dependiente en gran medida de su sistema respiratorio, su producción cada vez en mas altas densidades y sus constantes mejoras genéticas ponen a la avicultura como el emprendimiento pecuario mas exigente en cuanto a atención inmediata y continua.

El alma de una empresa avícola es la gente que la conforma, que la opera y dinamiza.

Especialmente la gente que labora en contacto directo con las aves vivas. Esta es la gente que convive con las aves desde que desarrolla a los futuros reproductores, cuida el huevo como tesoro y lo hace continuar con el proceso de vida, es la gente que está al cuidado de que sus nuevos bebés nazcan, crezcan y se desarrollen con salud, está pendiente de que el agua y el alimento lo reciban de manera segura y en el ambiente más adecuado. Es la gente que sabe reconocer si su parvada está feliz o adolesce de algún problema de salud. Es la gente que sabe que la bioseguridad es esencial y es un compromiso propio y con su trabajo. Esta es la gente que para las empresas debe valer ORO, porque su capacidad, conocimientos, el entendimiento de la importancia, responsabilidad, y el sentido de pertenencia llevó años y costos para la misma empresa.

Mi vida profesional dentro de la avicultura se desarrolló dentro de una empresa avícola familiar y me refiero no solo a que era dirigida por una familia, sino porque los que la integrábamos nos veiamos y convivíamos como una familia con miembros responsables de sus actos y comprometidos con los valores y los resultados en beneficio de obtener un buen producto de manera eficiente y de satisfacción para el consumidor.

Cuando las empresas crecen y pierden el sentido de “familia” y lo que les interesa es únicamente obtener réditos a costa de sacrificar costos en buenos salarios y eliminar incentivos que motivan a los empleados, corren el riesgo de ser empresas sin alma.

Es verdad que una empresa no debe emplear personal que no necesita. La automatización no debe ser vista como un desplazador de mano de obra, la automatización debe ser vista como una herramienta de producción que garantiza que las aves tengan el agua y el alimento en cantidades adecuadas en el momento oportuno y en la forma más segura. La automatización garantiza que el ambiente sea controlado por sensores y no por los diferentes sentidos de diferentes personas.

Hasta la fecha, aunque tengamos granjas completamente automatizadas siempre necesitaremos personas que operen programen y estén pendientes del funcionamiento y del mantenimiento de los equipos. Personas que estén al cuidado de que los insumos lleguen en el momento adecuado y que su gasto sea el necesario y adecuado. Personas que identifiquen el estado y bienestar de las aves. Personas que se sientan satisfechas de sus logros personales y empresariales.

Las innovaciones tecnológicas cada vez exigen personal altamente instruido y calificado. Su inducción debe llevar por lo menos un año para que pueda enfrentar los desafíos en las diferentes épocas del año. Muchas de estas estas personas llevaron años para capacitarse y alcanzar el sentido de familia de la cual se siente orgullosos de pertenecer y servir. Perder este personal es perder la gallina de los huevos de oro.

Algunas señales de una empresa sin Alma
 Alta rotación de personal
 La persona trabaja por un salario y no por crecimiento personal. Se sienten insatisfechos y desmotivados
 Alta incidencia de errores
 Ausencia de líderes
 El incumplimiento de los parámetros se vuelve una constante
 Con frecuencia se rompe la bioseguridad. Incumplimiento de normas, alta incidencia de enfermedades
 Las programaciones de insumos son mal calculadas
 Alta tasa de incapacidades
 Pérdida de insumos y robo de aves.
 Las diferentes áreas de producción son verdaderas “feudos” y no hay aceptación de errores propios. Los “otros” son los culpables de los errores o deficiencias y mucho menos hay colaboración entre ellos.
 Ambiente pesado en las reuniones: Buscar culpables, quejas frecuentes, comentarios nocivos, etc.

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Autores:
Carlos Alberto Díaz Bojórquez
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