En el marco del reciente foro científico internacional avícola que se celebra anualmente en el marco de IPPE 2026, un estudio liderado por especialistas de BIOFRACTAL y Novus International ha arrojado luz sobre una de las problemáticas más persistentes en la nutrición de pollos de engorde: los inhibidores de tripsina (IT) presentes en la harina de soja.
A pesar de que la industria ha avanzado en el procesamiento térmico de las oleaginosas, niveles residuales de estos factores antinutricionales continúan limitando el potencial productivo. La investigación presentada demuestra que la inclusión de una proteasa específica (CIBENZA® DP100) no solo complementa el uso de fitasas en dosis elevadas, sino que actúa como un "escudo" biológico que restaura la salud intestinal y el metabolismo sistémico de las aves.
El impacto invisible de los inhibidores
El estudio utilizó técnicas de vanguardia como la transcriptómica para observar qué sucede realmente dentro del ave a nivel genético. Los resultados fueron contundentes: niveles altos de inhibidores de tripsina (2.57 mg/g) actúan como un freno biológico.
En el yeyuno, los IT suprimieron la expresión de enzimas esenciales para digerir proteínas, grasas y carbohidratos. Además, activaron sensores inmunes (como el TLR4) que indican un estado de inflamación y estrés. Por su parte, en el páncreas, la presencia de estos antinutricionales desencadenó procesos de senescencia celular (envejecimiento prematuro de las células), apoptosis y una preocupante interrupción de las señales de insulina.
La proteasa al rescate: más allá de la digestión
Lo más destacado del ensayo, realizado en pollos Ross 308, fue la capacidad de la proteasa (250 g/TM) para revertir estos daños, incluso en dietas que ya contenían una "superdosis" de fitasa (1,500 FTU/kg).
- Restauración digestiva: La suplementación con proteasa restableció la expresión de enzimas y mejoró la actividad de los transportadores de nutrientes.
- Índice de Salud Intestinal: Utilizando el Gut SAVVY™ Index, los investigadores determinaron que la proteasa mejoró la robustez intestinal en un 37% en comparación con las dietas de alta carga de inhibidores.
- Equilibrio metabólico: En el páncreas, la enzima logró reducir el estrés celular y normalizar la producción de insulina, lo que garantiza que el ave pueda aprovechar la energía de manera eficiente.
Conclusión para el productor
Para el sector avícola, estos hallazgos refuerzan que el uso de enzimas exógenas no debe verse solo como una herramienta de ahorro de costos, sino como una estrategia de salud funcional. La proteasa demuestra ser una pieza fundamental para mitigar la variabilidad en la calidad de la harina de soja, asegurando que el sistema digestivo del pollo funcione a pleno rendimiento, independientemente de los desafíos antinutricionales del alimento.
T162 Dietary protease mitigates the negative effects of trypsin inhibitors on digestive function and gut health in broilers beyond super-dose phytase. 2. Jejunum and pancreas transcriptomics Luis F. Romero*1 , Laura M. Payling1 , Rasha Qudsieh2, Hugo Romero2, Frances Yan2 1BIOFRACTAL, Loule, Portugal; 2Novus International Inc., St. Charles, Missouri, United States