El uso de lisofosfolípidos y emulsificantes funcionales en la alimentación de pollos de engorde se ha consolidado como una herramienta efectiva para optimizar la digestión de grasas y mejorar la eficiencia alimenticia. Estos compuestos actúan sobre la emulsificación de los lípidos y la absorción de nutrientes, permitiendo reducir el costo energético de las dietas sin afectar el rendimiento.
Ensayos controlados y pruebas comerciales demuestran mejoras significativas en peso corporal, conversión alimenticia, calidad del pellet y reducción de grasa abdominal. Su aplicación representa una estrategia técnica viable para incrementar la sostenibilidad y competitividad de la producción avícola moderna.
La eficiencia en la utilización de la energía de la dieta es un factor determinante del rendimiento productivo en pollos de engorde. Las grasas y aceites son ingredientes esenciales en las dietas por su alta densidad energética, pero su digestión depende de una adecuada emulsificación y de la acción enzimática sobre los lípidos.
Factores como la calidad variable de los aceites, la edad de las aves y la madurez fisiológica del tracto digestivo pueden limitar la absorción de nutrientes. En este contexto, el uso de lisofosfolípidos y emulsificantes funcionales ha surgido como alternativa para mejorar la digestión de grasas y optimizar la eficiencia alimenticia.
Estas moléculas anfipáticas reducen la tensión superficial entre las fases acuosa y lipídica, facilitando la formación de micelas y mejorando la biodisponibilidad de los ácidos grasos.
Diversos estudios experimentales, realizados en ambientes controlados y en granjas comerciales, han evaluado la inclusión de lisofosfolípidos en dietas a base de maíz, soya y aceites vegetales. En este estudio, se utilizaron aves comerciales de las líneas Cobb 500 y Ross 308, alimentadas durante 42 días con dietas formuladas con diferentes niveles de energía metabolizable y fuentes de grasa, incluyendo aceite de soya y aceite ácido de soya.
Los tratamientos compararon dietas convencionales con otras suplementadas con lisofosfolípidos o emulsificantes, aplicados tanto sobre la dieta como mediante reformulaciones energéticas equivalentes a reducciones de 60 a 100 kcal/kg. Se registró el consumo de alimento, la ganancia de peso, la conversión alimenticia, la mortalidad y la grasa abdominal, además de indicadores de calidad del alimento, como la durabilidad del pellet.
Los estudios mostraron que la suplementación con lisofosfolípidos mejoró significativamente el peso corporal final y redujo la conversión alimenticia. Las dietas reformuladas con menor densidad energética alcanzaron rendimientos equivalentes a las de mayor energía, evidenciando una mayor eficiencia en la utilización de las grasas.
En dietas con aceites de menor calidad energética, la adición de emulsificantes permitió mantener el desempeño productivo de las aves, compensando la menor digestibilidad de estas fuentes lipídicas. También se observó una reducción del contenido de grasa abdominal y una mejora en la calidad del pellet, lo que indica un mejor aprovechamiento de la energía y un metabolismo más equilibrado. En condiciones de campo, los resultados fueron consistentes: las aves suplementadas presentaron mayor peso final, mejor conversión ajustada y una reducción del costo por tonelada de alimento y por kilogramo de peso vivo producido.
Los lisofosfolípidos y emulsificantes funcionales constituyen una herramienta eficaz para optimizar la digestión y absorción de lípidos en pollos de engorde. Su uso mejora la eficiencia de utilización de la energía, aumenta la uniformidad del lote y reduce la variabilidad asociada a la calidad de los aceites o al procesamiento del alimento. Más allá de su efecto económico, su aplicación promueve una mayor sostenibilidad productiva al equilibrar la deposición muscular y la acumulación de grasa. El empleo estratégico de estas tecnologías, en conjunto con programas nutricionales bien estructurados, representa una vía sólida para fortalecer la competitividad del sector avícola, garantizando una producción más eficiente, rentable y sustentable.