La avicultura moderna ha logrado extender el ciclo productivo de las gallinas ponedoras hasta 90–100 semanas de edad, superando frecuentemente los 500 huevos por ave alojada. Este aumento en la longevidad productiva incrementa la presión metabólica sobre el metabolismo mineral, especialmente sobre el calcio, elemento fundamental para la formación de la cáscara del huevo y el mantenimiento de la integridad ósea.
Cada huevo contiene aproximadamente 2.0–2.5 g de calcio depositados en la cáscara, lo que representa una de las tasas de movilización mineral más elevadas dentro de la fisiología animal. En gallinas de edad avanzada, la eficiencia de absorción intestinal de calcio puede disminuir, por lo que la nutrición mineral estratégica se convierte en una herramienta clave para sostener la productividad y la calidad del huevo.
METABOLISMO DEL CALCIO DURANTE LA FORMACIÓN DEL HUEVO (24 HORAS)
El proceso de formación del huevo dura aproximadamente entre 24 y 26 horas. La deposición de calcio en la cáscara ocurre principalmente durante la noche, cuando la gallina generalmente no consume alimento. Durante este período, el calcio proviene tanto de la absorción intestinal del alimento ingerido previamente como de la movilización desde el hueso medular.
REQUERIMIENTOS DE CALCIO EN AVES
Los requerimientos de calcio cambian a lo largo del ciclo productivo tanto en pollo de engorde como en aves de postura. A medida que las gallinas envejecen o los pollos aumentan de peso, la absorción intestinal puede disminuir, por lo que es necesario optimizar tanto la concentración dietaria como la biodisponibilidad del mineral.
FORMACIÓN DEL HUESO MEDULAR
El hueso medular es un tejido especializado que se desarrolla bajo la influencia de los estrógenos en gallinas sexualmente maduras. Sin embargo, también es relevante en el pollo de engorde, considerando las altas ganancias de peso diarias y las exigencias estructurales del sistema óseo que sostiene su masa corporal. Este tejido funciona como un reservorio dinámico de calcio que puede ser movilizado rápidamente durante la formación de la cáscara del huevo.
Cuando el aporte dietario de calcio es insuficiente o su biodisponibilidad es limitada, el organismo moviliza calcio desde el hueso estructural, lo que puede conducir a osteoporosis aviar y fragilidad ósea.
IMPACTO ECONÓMICO DE HUEVOS ROTOS
Las pérdidas por huevos rotos representan uno de los principales factores económicos en la producción comercial de huevo. En muchos sistemas productivos, entre el 3 % y el 8 % de los huevos producidos pueden perderse debido a defectos en la cáscara.
CONCLUSIÓN
La exigencia del ciclo productivo de las gallinas ponedoras y el rápido crecimiento del pollo de engorde requieren estrategias nutricionales que garanticen una disponibilidad adecuada de calcio durante toda la vida productiva. La optimización de la biodisponibilidad del calcio en la dieta contribuye a mantener la calidad de la cáscara, reducir las pérdidas económicas por huevos rotos y preservar la salud esquelética de las aves, tanto en pollo de engorde como en gallinas ponedoras.