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41° Convención Anual ANECA 2016
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41° Convención Anual ANECA 2016

Efecto al incrementar los niveles de una fitasa E coli genéticamente modificada en dietas de pollo de engorda sobre el desempeño productivo y parámetros de hueso

Publicado el: 29/4/2016
Autor/es: Gilson Alexandre Gomes, Freitas HB, Souza KMR, Kiefer C, Paiva LL, Berno PR, Tedeschi-Dos Santos, T, Daniel Camacho Fernández
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Introducción 
Las fitasas se han utilizado desde a principios de la década de los 90’s en la nutrición de los animales no rumiantes, con el principal objetivo de liberar el fósforo (P) que se encuentra en el fitato (IP6) de la planta y así parcialmente reemplazar el fósforo inorgánico añadido en la dieta con la consecuente reducción del costo de la alimentación y disminuir los efectos adversos, al ser el fitato también, un factor antinutricional. En los últimos años los productores de animales están lidiando con el aumento de los costos de producción, causado principalmente por el incremento en los precios internacionales de las materias primas alimenticias. Debido a eso, hay un creciente interés en la sustitución del fósforo inorgánico en más dietas de pollo de engorda, lo que reduce el contenido total de P en la dieta, en beneficio del medio ambiente y en el ahorro de más dinero en la formulación de alimentos, sin disminuir el rendimiento del pollo.
Las fitasas han evolucionado de manera espectacular en los últimos años. La primera fitasa comercializada, derivada de Aspergillus, tenía una equivalencia de P de 0,10% cuando se dosifica a 500 FTU/kg de alimento (1 FTU es la cantidad de enzima que libera 1 μmol de fosfato a partir de fitato por minuto bajo un pH de 5.5 a 37°C). A través de una intensa investigación, los proveedores de fitasa fueron capaces de desarrollar fitasas derivadas de bacterias mejorando su actividad en lo que respecta a degradación de fitato. Las fitasas de última generación tienen una equivalencia en P tan alta como 0.15% cuando se dosifica en las mismas 500 FTU/kg de alimento. 
Un área de preocupación con estas fitasas evolucionadas es la cantidad de sustrato, en este caso fitato, en las dietas. El objetivo de este estudio fue determinar el efecto de la sustitución de P inorgánico en dietas a base de maíz-soya mediante el aumento de los niveles de una fitasa mejorada de E . c o li, sobre el rendimiento en pollos de engorde y sus parámetros óseos.
 
Materiales y Métodos 
El ensayo se realizó en FAMEZ / UFMS, Brasil. Un total de 600 pollos machos Cobb 500 de un día de edad, con un peso de 45g, fueron asignados mediante un diseño completamente al azar en 4 tratamientos con 5 repeticiones de 30 aves cada uno. Los tratamientos fueron: T1= dieta control positivo (CP) (sin inclusión de fitasa y formulado para satisfacer las necesidades de las aves); T2= formulado con una reducción en comparación con el T1 de 0.15% de P disponible, 0.165% de Ca total, 0.035% de Na y se suplementó con 500 FTU/kg de fitasa; T3= formulado con una reducción, en comparación con T1, de 0.195% de P disponible, 0.215% de Ca total, 0.045% de Na y se suplementó con 1,000 FTU kg de fitasa; T4= formulado con una reducción, en comparación con T1, de 0.225% de P disponible, 0.245% de Ca total, 0.053% de Na y se suplementó con 1,500 FTU/kg de fitasa.

Las dietas experimentales fueron en base de maíz y soya, ofrecidas en harina, y formuladas para satisfacer los requerimientos nutricionales del pollo de engorda según lo propuesto por Rostagno et al. (2011), siendo isoenergética e isonutritiva, con excepción de los niveles de P disponible, Ca y Na. El caolín se utilizó como un excipiente en las dietas experimentales para permitir una inclusión constante de maíz, harina de soya, aceite de soya, bicarbonato de sodio, aminoácidos sintéticos, xilanasa (16,000BXU/kg de Econase XT, AB Vista, Marlborough, Reino Unido, se añadió a todas las dietas), vitaminas y microminerales a través de los tratamientos. Caolín, fosfato dicálcico, piedra caliza, sal y fitasa (Quantum Azul, AB Vista, Marlborough, Reino Unido), la inclusión varió de acuerdo a las de dietas experimentales. 
Al final de cada fase alimenticia (21, 33 y 42 días), las aves y el alimento se pesaron y se calcularon la ganancia de peso corporal (GPC) y el consumo de alimento (CAli). La mortalidad índice de conversión alimenticia corregida (CAC) se calculó de acuerdo Sakomura y Rostagno (2007). Adicionalmente, la CAC por el peso corporal (CACPC) se calculó de acuerdo a Patricio et al. (2012). 
A los 21 días, un ave por repetición fue sacrificada y la tibia izquierda muestreada. Las tibias se limpiaron, se les extrajo la grasa y se secaron al horno a 105 °C durante 24 horas para determinar el peso de la tibia. Las tibias fueron posteriormente incineradas en un horno de mufla a 550 °C, y se determinó el peso de las cenizas. El P de la tibia se determinó según la metodología de la AOAC   (2006). Se analizó en la dieta: la grasa cruda, proteína cruda, cenizas, calcio y fósforo según la AOAC (2006), y la actividad de fitasa. La concentración de P fítico de todos los ingredientes vegetales y de las dietas se analizaron utilizando un método enzimático (Megazyme, 2007).

Estadísticamente los datos fueron sometidos a un modelo lineal utilizando el software JMP 11.2 y las medias de los tratamientos se compararon mediante la prueba t de Student (p<0,05). Los valores de P que fueron mayor a 0.05 y menor o igual a 0.10 fueron aceptados como tendencias.
 
Resultados y Discusión 
Analizando los valores de grasa cruda, proteína cruda, cenizas, Ca, P y la actividad fitasa fueron consistentes con los valores esperados. El P fítico contenido en el maíz y en la harina de soya para este ensayo fue de 1.8 y 4.1 g/kg respectivamente. El P fítico contenido en las dietas experimentales fue de 2.5, 2.4 y 2.4 g/kg para los alimentos iniciador, crecimiento y finalizador respectivamente.
No se presentaron diferencias en el consumo de alimento y la mortalidad de las aves (P>0.10) a través de todos los períodos experimentales (datos no mostrados). La GPC no se afectó durante las fases de iniciación (P=0.23) y crecimiento (P=0.73), pero en la fase de finalización, los pollos alimentados con 1,500 FTU/kg de fitasa presentaron una GPC superior en comparación con las aves que recibieron 1,000 FTU/kg (P=0.09, figura 1A). La CA no se vio afectada por ninguno de los tratamientos (P> 0.10), pero la CAPC de aves alimentadas con 1,500 FTU/kg de fitasa mostró una tendencia (P=0,10) a ser mejor que las aves alimentadas con la dieta CP con 1,000 FTU/kg (Figura 1A). No se observaron diferencias en el peso del hueso, peso de ceniza o del P en la tibia (figura 1B).
 
 
Figura 1: Resultados de desempeño (A) y características de hueso (B) en pollos de engorda alimentados con niveles crecientes de una fitasa E . coli mejorada  
  
Conclusiones
La reducción de los niveles de P disponible, Ca y Na, asociado a la suplementación de fitasa, no influyó en los parámetros productivos o de huesos en pollos de engorda de 1-42 días de edad. El uso del nivel más alto de fitasa (1,500 FTU/kg) tendió a mejorar la ganancia de peso corporal y la conversión alimenticia corregida por el peso corporal.
 
Implicaciones
El uso de fitasa se puede traducir en un ahorro de los costos de alimentación, pero es importante asociar la dosis de fitasa con el contenido de P fítico en las dietas, para evitar sobreestimar el efecto de la enzima. 
 
Referencias 
  • Patricio IS et al., 2012. Braz J Poult Sci 14(4): 233304 
  • Rostagno HS, Albino LFT, Donzele JL, Gomes PC, Oliveira RF, Lopes DC, Ferreira AS, Barreto SLT, Euclides RF. 3. ed. – Viçosa 2011; 252  Sakomura NK, Rostagno HS. Jaboticabal: Funep 2007; 283
  • Megazyme International Ireland Inc. 2007. Phytic acid (phytate)/total phosphorus measured as phosphorus released by phytase and alkaline phosphatase.
  • AOAC International. 2006. Methods 985.35 and 964.06. Official Methods of Analysis. 18th ed. AOAC Int., Arlington, VA. 
 
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