
La clave para prevenir pérdidas significativas en la avicultura está en el diagnóstico precoz y la agilidad en el tratamiento de enfermedades. Xavier Castro-Pozo destaca el uso estratégico de antimicrobianos y el diagnóstico para minimizar los riesgos sanitarios. El enfoque en la formación continua de los técnicos se muestra crucial para enfrentar rápidamente los brotes.
