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Respuesta de la Soja a la Fertilización Foliar Post-Estrés Hídrico

Publicado el: 15/4/2012
Autor/es: Juan Manuel Pautasso (AER INTA Diamante), Ricardo Melchiori y Pedro Anibal Barbagelata (EEA INTA Paraná), Argentina
RESUMEN
La soja es el principal cultivo en Argentina, con una superficie implantada de 19 millones de hectáreas. En la provincia de Entre Ríos ocupa el 76% de los lotes agrícolas durante el verano. Entre las mejores prácticas que requiere el cultivo se encuentra el manejo correcto de la nutrición, donde la fertilización foliar es una vía alternativa para complementar o corregir déficit nutricionales. Algunos antecedentes, señalan la dependencia de las respuestas a la fertilización foliar según las condiciones ambientales, sin efectos positivos cuando las precipitaciones son adecuadas. El objetivo del trabajo fue evaluar, a partir de los rendimientos, el efecto de la fertilización foliar sobre la recuperación del cultivo de soja afectado por estrés hídrico en etapas previas al período crítico. Durante dos campañas con restricciones hídricas se realizaron cinco ensayos en BCA con tres repeticiones en el departamento Diamante (Entre Ríos). Los tratamientos fueron: testigo (T1); T2: fertilizante foliar NPK con micronutrientes y T3: fertilizante foliar con Boro. En las dos campañas evaluadas no se determinó respuesta significativa a la utilización de la fertilización foliar complementaria post-estrés. El mejor tratamiento foliar, aunque sin diferencias significativas  permitió incrementar el rendimiento en relación al testigo hasta en un 10% en una de las campañas. Estos resultados sugieren la necesidad de continuar evaluando estrategias complementarias de fertilización que atenuarían los efectos de un estrés hídricos sobre el rendimiento del cultivo de soja, probablemente a través de una mayor fijación de granos.

PALABRAS CLAVE: Fertilización Foliar; estrés hídrico, soja.

INTRODUCCIÓN
La soja es el cultivo dominante en varios países del Cono Sur de Latinoamérica y se ha constituido en una fuente de ingreso importante para productores y estados, incrementándose anualmente la superficie dedicada a este cultivo (García y otros, 2009). En Argentina la superficie implantada ronda las 19 millones de hectáreas y en la provincia de Entre Ríos ocupa el 76% de los lotes agrícolas durante el verano (Bolsa de Cereales de Entre Ríos, 2011).
El manejo del cultivo debe realizarse manejarse de acuerdo a las mejores prácticas, basadas en principios técnico-científicos validados zonalmente. Dichas prácticas incluyen la rotación de los cultivos, la siembra directa, el control integrado de plagas y enfermedades, el manejo correcto de la nutrición de suelos y cultivos, elección de cultivar, fecha de siembra, entre otras. Estas prácticas contribuyen al desarrollo sustentable del productor y de la región.
La fertilización foliar es una alternativa para complementar la nutrición en soja y otros cultivos extensivos. Ratto (2006) señala que para el cultivo de soja existe una interacción entre ambiente y respuestas a la fertilización foliar, concluyendo que hay necesidad de regular las aplicaciones en función de la condición de cada cultivo, no encontrándose efectos positivos en los cultivos cuando las condiciones hídricas fueron buenas a muy buenas. En el mismo sentido, Ferraris y Ponsa (2008) postulan que una buena nutrición ayuda a sobrellevar condiciones de estrés y también permitiría al cultivo recuperar de manera más rápida su tasa normal de crecimiento ante una adversidad puntual. El objetivo de este trabajo fue evaluar, a partir de los rendimientos, el efecto de la fertilización foliar sobre el rendimiento de cultivos de soja afectados por estrés hídrico en etapas previas al período crítico de definición del rendimiento.
 
MATERIALES Y MÉTODOS
Durante dos campañas (2008/2009 y 2010/2011) se realizaron cinco ensayos en BCA con tres repeticiones, en lotes del departamento Diamante (Entre Ríos) sobre suelos Argiudoles ácuicos. El P Bray I de los ensayos estuvo entre 12ppm y 16 ppm.
La diferencia de las lluvias registradas y los promedios históricos entre octubre y diciembre fue para la campaña 2008/2009 de -65 mm y de -107 mm para 2010/2011. En la primera campaña las condiciones se normalizaron en el mes de febrero y en la segunda campaña en el mes de enero.  
Las variedades utilizadas en 2008/2009 fueron Santa Rosa 624 (siembra diciembre) y A 4910 (siembra enero), mientras que en la campaña 2010/2011 la variedad fue A6126 (dos sitios sembrados en diciembre y uno en enero). En todos los sitios la fertilización fosforada a la siembra fue de 10 - 12 kg de P ha-1.
En todos los sitios evaluados las aplicaciones se realizaron en la primera quincena de marzo con una mochila de gas carbónico con un volumen total de 200 litros por hectárea, al estado de R3, sobre parcelas de 5 surcos de ancho y 10 metros de longitud. A madurez comercial se cosecharon los dos surcos centrales y el rendimiento se corrigió a 14% de humedad. Se determinó el peso de los granos (sólo para la primera campaña) a partir del peso de muestras de 500 semillas.
Los tratamientos evaluados fueron: T1: testigo sin aplicación; T2: 3 litros por hectárea de fertilizante foliar NPK con micronutrientes (producto comercial Croplift LTM:10% p/v Nitrógeno, 4% p/v Fósfato, 7% p/v Óxido de Potasio, 0.02% p/v Boro, 0.1% p/v Cobre, 0.13% p/v Manganeso, 0.003% p/v Molibdeno, 0.07% p/v Zinc) y T3: fertilizante foliar con Boro (producto comercial BortracTM: 150 gramos por litro), a una dosis de 2 l/ha.
Los resultados se analizaron con InfoStat versión 2011 (Di Rienzo et al., 2011), mediante ANOVA para cada ensayo y uno mixto con las variables rendimiento y peso de grano, tomando los tratamientos como efecto fijo, y año, sitio y repeticiones como efectos variables.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
El rendimiento promedio de todos los ensayos fue de 2221 kg ha-1, con un máximo de 3013 kg ha-1,  un mínimo de 1626 kg ha-1. En ninguno de los ensayos se determinó efecto significativo de los tratamientos (p>0.05) sobre el rendimiento del cultivo. En la campaña 2008/2009 la fertilización foliar produjo un aumento del rendimiento entre un 4% y un 10% con el tratamiento 2 y de hasta un 4% con el tratamiento 3.  En la evaluación conjunta de las dos campañas y los sitios no se encontró efecto significativo de los tratamientos de fertilización foliar.  La Figura 1 muestra los rendimientos medios y la Figura 2 los pesos de mil semillas (campaña 2008/2009).
Respuesta de la Soja a la Fertilización Foliar Post-Estrés Hídrico - Image 1
Respuesta de la Soja a la Fertilización Foliar Post-Estrés Hídrico - Image 2
Figura 1: Fertilización foliar y rendimiento del cultivo soja. T1: testigo; T2 Macro y Micronutrientes; T3: Boro. Campañas 2008/2009 (dos sitios) y 2010/2011 (3 sitios).
Figura 2: Fertilización foliar y peso de mil semillas de soja. T1: testigo; T2 Macro y Micronutrientes; T3: Boro. Campaña 2008/2009 (2 sitios)
La información obtenida confirma la dificultad que existe para predecir la respuesta a la fertilización foliar en soja como es reportada por otros autores (Ratto, 2006; Torri et al., 2010), aun en condiciones experimentales con estrés hídrico, señaladas como mas favorable spara la expresión de la respuesta (Ferraris y Couretot, 2011). Los incrementos de rendimientos promedios encontrados con la aplicación de fertilizantes foliares son similares a los informados anteriormente (Ratto, 2006; Torri et al., 2010; Ferraris y Couretot, 2011; Ferraris y Ponsa, 2008; Ferraris et al., 2007), donde en muy pocos casos superaron el 10%.
CONCLUSIÓN
Para dos campañas con restricciones hídricas no se determinó respuesta significativa al utilizar la estrategia de fertilización foliar complementaria. Aun cuando no se determinaron diferencias estadísticas, el mejor tratamiento foliar permitió obtener un diferencial de rendimiento con relación al testigo de hasta un 10% en una de las campañas.
Los resultados obtenidos, indicarían la necesidad de profundizar este tipo de estudios en mayor diversidad de ambientes y grados de estrés hídrico.
 
AGRADECIMIENTOS
Este trabajo se realizó en el marco del proyecto Regional Agrícola del Centro Regional  Entre Ríos de INTA (ERIOS-630021) y recibió apoyo de Yara Argentina S.A., a través del Ing. Agr. José Luis Mostafa. A los estudiantes de agronomía Javier Kühn y Simón Giacintti por su ayuda en el trabajo de campo.
BIBLIOGRAFÍA
  • BOLSA DE CEREALES DE ENTRE RÍOS, 2011. Proyecto Siber. (Verificación: diciembre 2011)
  • FERRARIS, G. Y L. COURETOT. 2011. Fertilizacion Con Micronutrientes En Soja. Experiencias En La Región Centro - Norte De Buenos Aires Y Sur De Santa Fe. En: Actas del Congreso Mercosoja 2011. Foro Fertilizantes e Inoculantes. Rosario, Argentina.
  • FERRARIS G. y J. PONSA 2008. Efecto de la fertilización foliar complementaria en la recuperación post-estrés de soja afectada por bajas temperaturas.  (Verificación: diciembre 2011).
  • FERRARIS G., PONSA J. y L. COURETOT 2007. Efecto de la fertilización foliar sobre un maíz afectado por heladas. (diciembre 2011).
  • DI RIENZO J.A., CASANOVES F., BALZARINI M.G., GONZALEZ L., TABLADA M., ROBLEDO C.W. InfoStat versión 2011. Grupo InfoStat, FCA, Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. URL 
  • GARCÍA, F.; I. CIAMPITTI Y H. BAIGORRI. 2009. Manual De Manejo Del Cultivo De Soja. Buenos Aires. IPNI. 2009. 190 Páginas.
  • RATTO, S. 2006. Los Microelementos En El Sistema Productivo Del Area Pampeana. En Micronutrientes En La Agricultura. Diagnóstico Y Fertilización En La Argentina. La Experiencia Brasilera. 1ra Edición. Buenos Aires: Asociación Argentina De La Ciencia Del Suelo. ISBN 987-21419-4-0. Pg. 79-111.
  • ORRI, S., URRICARIET, S., FERRARIS, G. y LAVADO, R.S. 2010. Cap.5. Micronutrientes en agrosistemas pp 395-423. En: Fertilidad de Suelos. Caracterización y Manejo en la Región Pampeana. Álvarez, R.; G. Rubio; C. Álvarez y R. Lavado (eds). Editorial Facultad de Agronomía, UBA.
 
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