Unión Europea - Biocombustible competirá con producciones para alimento animal

Fecha de publicación: 3/4/2007
Fuente: Europa Agraria
Los objetivos de reducción de la dependencia energética de la Unión Europea respecto a los combustibles fósiles es posible que tengan repercusiones significativas sobre las producciones agrícolas y ganaderas.

Concretamente, se prevé que el futuro desarrollo de los biocombustibles tenga un impacto sobre el mercado de los cereales y los derivados de las oleaginosas, por lo que la producción de etanol y biodiesel se convertirá en un competidor parcial del empleo de estas materias en alimentación animal.

Agroenergía

Por otra parte, la nueva rama de la “agroenergía” supondrá un incremento de la disponibilidad de algunos subproductos de la fabricación de combustibles que también podrán ser utilizados en alimentación.

Por cada tonelada de cereal se obtienen 350 kilos de etanol, y 335 de Suproducto Soluble del Grano Destilado y Seco (DDGS), ingrediente utilizable en alimentación animal. En el caso del biodiesel, el proceso de transesterificación determina la obtención de 100 kilos de glicerina como subproducto por cada tonelada de biodiesel producida y si en su fabricación se emplea aceite de oleaginosas, (también se obtiene a partir de frituras y grasas animales) se obtienen también los turtós correspondientes, ricos en proteína.

Teniendo en cuenta que aproximadamente la mitad del contenido medio de un pienso es cereal, el hecho de destinar parte de la producción a la fabricación de etanol creará situaciones diferentes en función de la estructura productiva de los países.

En España, la capacidad actual de producción de etanol es de 395.000 toneladas al año, equivalentes a 1,1 millones de toneladas de cereal y 350.000 hectáreas de cultivo.

En relación al biodiesel la capacidad de transformación instalada es de 295.000 toneladas anuales, principalmente a base de aceites usados. Esta se pretende multiplicar por cinco en los próximos diez años, utilizando para ello principalmente girasol y colza. Esto hará necesario destinar 400.000 hectáreas para su producción, por lo que en conjunto se prevé una necesidad de superficie de 1.5 millones de hectáreas adicionales a las actuales para suministrar biocombustibles.

La mitad de esta superficie se pretende conseguir a partir de retiradas obligatorias, pero aún así, teniendo en cuenta el déficit productivo estructural, es lógico pensar que la producción nacional no será capaz de cubrir las necesidades de pienso y energía, por lo que habrá que recurrir a la importación.

Esta situación, además, de crear problemas de logística porturaria y transporte interno, plantea hasta qué punto cambiará la dependencia respecto a un tipo de abastecimiento externo (el de combustible fósil) por otro (el de cereal).

Por otra parte, debido al incremento de la demanda de aceites y grasas animales, estos ingredientes se encarecerán, al igual que lo hará la soja americana, porque probablemente EE.UU. destine más superficie a cultivo de maíz para producir etanol a costa de la utilizada en la producción de esta leguminosa.

También en la UE parte de la superficie de cereal se destinará a la producción de colza, por lo que los precios de la cebada importada sufrirán una subida.

Exceso de oferta y déficit de energía

En un futuro inmediato habrá un exceso de oferta de ingredientes proteicos y un déficit de energía y que las modificaciones de los precios de algunos ingredientes al alza y otros a la baja determinarán un incremento neto de los costes de los piensos en las diferentes especies en función de su fórmula; el ocho por ciento en pollos; el once en aves de puesta; nueve por ciento en porcino; cinco en vacuno de leche y diez por ciento en vacunos de carne.
 
remove_red_eye 1194 forum 3 bar_chart Estadísticas share print
Compartir:
close
Ver todos los comentarios
Servicios Profesionales
 
   | 
Copyright © 1999-2020 Engormix - All Rights Reserved