Desarrollo
En Venezuela, Inciarte (2012) destaca que la producción porcina está muy relacionada con el uso de alimentos balanceados comerciales, con amplia variación en su calidad y composición, siendo también afectada por una gran estacionalidad de los precios, con tres periodos o picos de ellos, los altos en el último trimestre del año, bajos en el primer semestre del año y medios en el penúltimo trimestre del año, esto hace el negocio relativamente inestable debido a que en muchas oportunidades los precios de venta en el periodo de menor valor pocas veces cubren el costo de alimentación. Es público y notorio que la mayoría de las materias primas utilizadas para los alimentos balanceados es de origen importado, principalmente maíz amarillo, torta de soya, pre-mezclas de vitaminas, minerales y aminoácidos y aceites vegetales.
Por otra parte, Venezuela ha demostrado una vocación arrocera, especialmente en los estados Guárico, Cojedes y Portuguesa, generando importantes cantidades de arroz partido originado del proceso para obtener arroz para mesa de consumo humano. En la última década se ha venido incrementando la producción de frijol Mungo o Chino (Mungbean, Vigna radiata), donde un 40 y 60% es para la exportación a países asiáticos y el resto auto-consumido en el país. Del procesamiento queda una importante cantidad de grano partido, que puede representar un 5% del grano procesado y acondicionado, siendo una fuente potencial de energía y proteína para el consumo de animales domésticos (Attia, 2019), con 20,01 a 23,76 % proteína cruda, 42,63 a 50,66 % de almidones, 7,25 a 8,11 % de azucares libres, 3,95 a 4,48% de fibra cruda y con un % de la proteína conformada por los aminoácidos lisina 6,17 a 8,12% y metionina de 1,13 a 1,94%. Falculan (2021) reporta inclusión de hasta 50% de harina o grano fermentado de frijol Mungo en raciones para cerdos criollos sin afectar la morfología y fisiología del tracto gastrointestinal. A partir de la disponibilidad de fuentes de almidón y frijol mungo, materias primas no tradicionales en la elaboración de alimentos balanceados para cerdos, se decidió realizar una evaluación preliminar.
En condiciones comerciales se evaluó la sustitución total del maíz en grano por tercerilla de arroz y parcial o total (según la etapa) de la soya por frijol Mungo, desde el inicio hasta la terminación de cerdos. Esto se justificó a partir del interés y financiamiento total de la investigación por parte del productor, quien tiene libre acceso a ambas materias primas a precios competitivos en el mercado local. Se utilizaron un total de 75 lechones con un peso medio inicial de 23,22 kg, que fueron divididos en 3 grupos de 25 animales cada uno. A cada grupo se le asignaron los alimentos objeto de experimento (Tabla 1) a base de frijol Mungo y arroz, considerando los requerimientos de nutrientes de la NRC (2012), según el peso vivo animal. El experimento tuvo una duración de 100 días, tiempo en que se alcanzó el peso de venta comercial (90 kg).
Tabla 1. Componentes de las raciones propuestas por etapa objeto de evaluación.
La oferta de alimentos fue dos veces por día (8 am y 4 pm), ofertando la mitad en cada oportunidad, en el corral correspondiente provistos de comederos tipo canoas empotrados en piso de concreto. Los corrales eran lavados dos veces por día, después de cada comida. Los animales tenían agua a voluntad en bebederos de picos de acero inoxidable. Durante el ensayo no hubo mortalidad. Se registró un brote de estomatitis vesicular (Vesiculovirus spp.) en todos los corrales, entre la semana 6 y 8 del ensayo. El contagio ocurrió por la proximidad de la vaquera a los corrales (bovinos lecheros), lugar donde se originó el brote. Esto fue tratado sintomáticamente según indicaciones del médico veterinario de la unidad de producción.
Los animales fueron pesados semanalmente en la etapa de inicio, y cada 14 días en las etapas siguientes, el consumo fue ajustado según el peso promedio de cada uno de los 3 lotes. Los animales en ningún momento dejaron alimento en los comederos, y el peso ganado por lote fue determinado por diferencia entre el peso actual y el anterior de cada lote. También, fue registrada la oferta diaria de alimento por cada lote para estimar la conversión. El alimento de inicio fue ofrecido entre el peso inicial y los 40 kg de peso vivo, el de desarrollo entre los 40 y 70 kg y el de terminación después de los 70 kg de peso vivo. Cada lote se fue ajustando en la medida que alcanzaban dichos pesos. Dos horas antes de servir el alimento, este se colocaba en envases plásticos y se le agregaba un volumen gual de agua a 100 ºC para neutralizar los efectos negativos de inhibidores de tripsina que se encuentran en los granos de leguminosas. Todas las materias primas fueron adquiridas a un mismo proveedor local y almacenadas ensacadas y en paletas en un galpón de la unidad de producción: Los alimentos fueron mezclados cada 14 días según las proporciones de cada uno y ensacados para su uso diario. Cada semana se pesaban los dos sacos del día, para cada corral.
Para el análisis de alimentos, se determinó nitrógeno por el método de Kjeldahl, materia orgánica (MO) según la AOAC (1995) y la fibra insoluble en detergente neutro (FDN) según la técnica de Van Soest et al (1991). La data de energía metabolizable y concentración de aminoácidos se estimó en función de las concentraciones reportadas para las materias primas que lo componen. Los datos de consumo por grupo, pesajes individuales (animales tatuados con numeración consecutiva) fueron tabulados y procesados para el análisis estadístico posterior empleando el software Statistix 8 (2003). Los precios de las materias primas fueron los del mercado local del área metropolitana de Barquisimeto-Cabudare, estado Lara Venezuela, puestos en la Unidad de producción ubicada en Asentamiento Campesino el Palaciero, Municipio Palavecino del estado Lara.
Los resultados fueron contrastados con los obtenidos por el productor en lotes previos, para este caso de 100 animales que fueron manejados con alimentos balanceado comercial para las tres etapas consideradas en el experimento. Como referencial de consumo se tuvo la totalidad de alimento comprado por lote para las tres etapas, la composición de la etiqueta del alimento y el precio de mercado, así como el rendimiento en canal del peso en matadero y el precio de venta en peso vivo.
Los alimentos evaluados, en general, tuvieron un mayor contenido de proteína cruda y metionina (Tabla 2) en relación con los requerimientos del NRC (2012), aunque con menores valores de energía metabolizable, calcio, fósforo, lisina y fibra. Por otra parte, los alimentos utilizados por el productor, en lotes previos, presentaron valores más próximos para casi todos los nutrientes respecto al NRC (2012), aunque ligeramente más bajos en energía. Cabe destacar que las raciones elaboradas no tuvieron inclusión de aminoácidos sintéticos, antibióticos, enzimas, ni secuestrantes de micotoxinas o acidificantes.
Tabla 2. Composición bromatológica de las raciones evaluadas
En la Tabla 3, se aprecian consumos de materia seca para cada alimento evaluado y por etapa, siendo menores para la etapa de inicio (849 vs 953 g/día) y terminación (2110 vs 2433 g/día), y superior para la etapa de desarrollo (1811 vs 1582 g/día) a los indicados como adecuados por el NRC (2012). Se debe destacar que se ofreció lo que decía la tabla de la empresa que provee alimentos al productor donde se realizó el ensayo dado que deseaba comparar los desempeños en condiciones similares a las anteriores. La conversión, para la etapa de inicio y de terminación, fue deficiente con relación a lo recomendado según la tabla del NRC (2012), mientras que para la etapa de desarrollo fue mejor (1,897 vs 2,087 kg MS/kg de PV ganado).
Cuando los valores alcanzados se comparan con registros de la unidad de producción, para el ciclo anterior al evaluado, con animales provenientes de la misma granja de cría e igual patrón genético, el consumo en etapa de inicio y engorde fue mayor al ensayo, en desarrollo casi iguales; y las conversiones con patrones similares al consumo.
Tabla 3. Variables medidas y determinaciones zootécnicas y económicas

Click aquí para ampliar la imagen *: Datos promedios sobre lotes generales, pesos por etapas sin separar grupos. I: Inicio; D: Desarrollo; T: Terminación; MS: materia seca; PV: peso vivo

Foto 1. Lechones al inicio del ensayo. Autor: Gustavo Nouel-Borges.Los costos de alimentos y de alimentación presentaron valores contrastantes. Todas las raciones propuestas en el ensayo fueron más económicas que las usadas previamente por el productor generando, en consecuencia, un costo de cada kilogramo de peso vivo ganado menor para las raciones propuestas que los obtenidos previamente por el productor, con una diferencia general de -0,469 USD/kg de peso vivo ganado con la propuesta de sistema de alimentación versus el alimento comercial utilizado por el productor previamente. Con la totalidad de los pesos vivos despachados y los valores del matadero se pudo determinar que el promedio del rendimiento en canal caliente fue 60,05%, peso medio de la canal 55,92 kg, costo de la canal 1,199 USD/kg en alimentación desde el inicio hasta la terminación, sin colocar el costo del lechón, manejo u otros factores involucrados en el proceso.
Para esta misma unidad de producción, usando alimentos balanceados comerciales se han observado los siguientes resultados: rendimiento en canal caliente 61,40% peso medio de la canal 57,94 kg, costo canal 1,592 USD/kg en alimentación, lo que representa 0,392 USD/kg menos por cada kilogramo de peso vivo ganado. Eso en el ciclo son 21,92 dólares por cada canal de ingreso adicional en el proceso, y 1.644,05 USD/75 animales en el ciclo.

Foto 2. Cerdos terminados al final del ensayo. Autor: Gustavo Nouel-Borges.
Durante el ensayo no se presentaron diarreas y como lo reporta Falculan (2012), se logran intestinos sanos, normales y conversiones aceptables en la fase inicial usando niveles de frijol Mungo entre el 25 y el 50% de inclusión en la ración total (2,08 kg de MS de alimento/kg de ganancia de peso vivo). Los resultados de conversión en la fase de terminación fueron ligeramente más bajos a los alcanzados por Pérez (2011) en dietas con frijol Mungo tratado térmicamente, con 2,433 kg MS/animal día vs. los 2,756 kg de MS, respectivamente, además con una conversión de 3,139 vs. 3,270 kg MS de alimento/kg PV ganado, respectivamente, que ellos tenían 30% de frijol Mungo en la ración y en esta etapa había 44%, sin uso de soya. Al igual que Pérez (2011) al incorporar frijol Mungo en la ración, se mejoró el desempeño económico y permitió lograr canales con pesos comerciales adecuados al mercado, sustituyendo de manera significativa torta de soya por frijol.
Conclusiones
El inicio, desarrollo y terminación desde 23,22 kg de peso vivo/lechón a 93,11 kg por cerdo es factible usando tres alimentos donde leguminosa y cereal como frijol Mungo y grano de arroz partido, permiten alcanzar conversiones para I: 2,056, D: 1,897, T: 3,139 y promedio total de 2,426 kg MS Alim/kg PV; a un costo de I: 1,081, D: 0,701, T: 0,994 y promedio total de 0,891 USD/kg ganado, significando un ahorro en costo de alimentación en ganancia de peso vivo I: 0,149, D: 0,52, T: 0,469 y promedio de 0,415 UDS/kg por diferencia entre manejos respecto a los realizados por el propietario de la unidad de producción con alimentos balanceados comerciales.
Cita: Nouel-Borges, Gustavo Enrique, and Omar David Saldivia Salas. 2025. “Preliminary Evaluation of the Substitution of Corn for Rice and Soybean Meal for Mung Beans (Vigna Radiata) in Rations for Rearing and Fattening Pigs.”. Archivos Latinoamericanos De Producción Animal 33 (Supl 1), 605-6. https://ojs.alpa.uy/index.php/ojs_files/article/view/3435.