INTRODUCCIÓN
La influenza es una enfermedad viral de gran impacto en la salud humana, animal y porcina, y es estrechamente monitoreada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) bajo el enfoque de “Una Sola Salud” (One Health). Por ello, su vigilancia es esencial para comprender la dinámica de circulación viral y desarrollar vacunas y estrategias de control efectivas.
Este análisis retrospectivo examina los resultados de laboratorio obtenidos entre los años 2019 y 2025, con el objetivo de identificar la frecuencia y las tendencias de las infecciones por virus de influenza porcina (SIV) en México.
MATERIALES Y MÉTODOS
Para este estudio se incluyeron los resultados de 5.303 pruebas PCR-SIV, 774 caracterizaciones moleculares de SIV, 743 aislamientos virales y 1.119 pruebas ELISA, correspondientes a muestras enviadas a Diagnósticos Clínicos Veterinarios (DCV) entre enero de 2019 y febrero de 2025, provenientes de granjas porcinas ubicadas en diferentes estados de México, tales como Chiapas, Ciudad de México, Guanajuato, Jalisco, Morelos, Puebla, Sonora, Veracruz y Yucatán.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Las pruebas PCR-SIV mostraron 87% de muestras negativas y 13% de resultados positivos. Los bajos porcentajes de positividad podrían deberse a un muestreo incorrecto en campo, a una conservación inadecuada o a deficiencias en el transporte de las muestras, lo que sugiere la necesidad de una capacitación adecuada del personal de las granjas.
La secuenciación viral reveló que el subtipo H3N2 se detectó con mayor frecuencia durante los años 2019 (50%), 2020 (41,2%) y 2021 (50,8%); mientras que el subtipo H1N1 predominó en los años 2022 (52,7%) y 2023 (52,9%). Finalmente, el subtipo H1N2 presentó mayor frecuencia de detección en 2024 (70,7%) y en los dos primeros meses de 2025 (90,9%),.
Mostrando variaciones importantes en la dinámica de subtipos/variantes del virus, posiblemente relacionadas con prácticas de la industria porcina, como el movimiento de animales vivos, productos, subproductos, entre otros.
Los casos seropositivos acumulados por mes/año, detectados mediante ELISA competitivo, mostraron un mayor número de positivos durante los meses de invierno, con un pico en febrero, seguido de una disminución en verano y un nuevo incremento en agosto y septiembre, reflejando un comportamiento típico de influenza estacional.
La distribución regional de los aislamientos de SIV en el país fue de 53% en el Noroeste (Sonora), 24% en el Occidente (Jalisco) y 15% en el Sureste (Chiapas), lo cual se correlaciona con las zonas de producción porcina intensiva. Los aislamientos restantes se distribuyeron aleatoriamente en otras regiones del país.
En cuanto al tipo de muestra, el 70% de los aislamientos positivos provino de muestras de pulmón y el 30% de hisopos nasales. En este sentido, las muestras de pulmón ofrecieron una mayor probabilidad de aislamiento, mientras que los hisopos nasales resultan más prácticos y económicos para su recolección en campo.
CONCLUSIONES
Se observaron variaciones significativas en la frecuencia de subtipos/variantes de SIV a lo largo del tiempo, lo que resalta la necesidad de una identificación y secuenciación viral precisa, aspectos cruciales para comprender la dinámica de infección y desarrollar vacunas efectivas que se ajusten a las cepas de campo, fortaleciendo así las estrategias de control.
La elección adecuada del tipo de muestra y del momento de muestreo es esencial para aumentar la confiabilidad de los resultados. Un muestreo bien distribuido, acompañado de un análisis del momento y la localización de los casos, permite una detección temprana y una respuesta rápida ante brotes de influenza porcina (SI).
Este análisis retrospectivo destaca la importancia de contar con un sistema nacional de vigilancia de SIV bien planificado.