Uso de la caña de azúcar en la alimentación de cerdos

Publicado el: 22/3/2005
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La mayoría de los países con elevadas producciones de carne de cerdo tienen en general altas producciones de alimentos para estos animales, esencialmente de cereales y de soya. La producción de carne de cerdo en Cuba evidentemente no debe sustentarse en la im-portación de cereales, por tanto, para que se pueda incrementar su producción significa-tivamente en los próximos años se debe disponer de una base alimentaria nacional que respalde este propósito.

La utilización de las diferentes mieles de caña de azúcar como principal componente energético en las dietas para cerdos de diferentes edades y categorías ha sido objeto de un gran volumen de investigaciones y pruebas de extensión llevadas a cabo por un grupo de Institutos de Investigaciones que durante más de 30 años vienen trabajando coor-dinadamente en la evaluación y el perfeccionamiento de esta tecnología de alimentación para los cerdos.

En la Figura 1 se exponen las diversas alternativas de uso de la fracción soluble de la caña de azúcar con destino a la producción de carne de cerdo a partir de la Industria Azucarera.

Figura 1. Alternativas de uso de la fracción soluble de la caña de azúcar en el ingenio. Fuente: Figueroa (1996).

Es obvio que la concentración energética y el valor nutritivo de las mieles se ven favorecidas a medida que se realice una menor extracción de azúcares para el consumo humano en el proceso industrial y éstas dejen de ser un subproducto (miel final o melaza), lo cual se refleja claramente en la composición química de las mismas (Tabla 1).

Como puede observarse, las mieles de caña de azúcar son alimentos esencialmente energéticos y de gran pureza química, ya que están formadas básicamente por el extracto libre de nitrógeno, que no es más que la suma de azúcares totales y otra fracción a la que se le ha denominado sustancias orgánicas no identificadas (SONI), las que son indi-gestibles y poco utilizadas por los cerdos. La proporción de cada una de estas fracciones cambia significativamente entre los diferentes tipos de mieles. Adicionalmente, las mieles de caña de azúcar son libres de grasa y de fibra, así como el contenido de nitrógeno es muy bajo. La concentración de los azúcares solubles que componen a estas mieles (sa-carosa, glucosa y fructosa) disminuye en oposición a las cenizas que se concentran desde la miel rica hasta la miel final. Por otra parte, la energía de las mieles es aproximadamente 20% menor que la de cualquier cereal típico. (Figueroa, 1996). En la Tabla 2 se puede apreciar como la concentración energética y el valor nutritivo de estas mieles determina los indicadores de los rasgos de comportamiento de cerdos en crecimiento – ceba (25 – 90 kg Peso Vivo), así como que mientras más enriquecida en azúcar es la miel, los resultados son más comparables a los que se obtienen con dietas convencionales basadas en maíz.

Similares resultados se obtuvieron con cerditos destetados a los 33 días de edad que fueron alimentados con dietas basadas en miel rica o miel B en comparación con el maíz en la etapa de 8 a 36 kg de peso vivo. (Tabla 3).

Obsérvese además como tanto los cerdos más jóvenes como los más adultos alimentados ad libitum en períodos de crecimiento o crecimiento – ceba respectivamente, tienen que hacer un mayor consumo de materia seca cuando ingieren raciones de mieles enriquecidas (de menor densidad energética) en comparación con las de maíz, para cubrir sus reque-rimientos de energía, lo que determina que los valores de las conversiones alimentarias en términos de materia seca sean superiores. (Tablas 2 y 3).

Por otra parte, los resultados que se exponen en la Tabla 4 indican como la concentración energética y el valor nutritivo de los diferentes tipos de mieles determinan también los indicadores de los rasgos de comportamiento reproductivo de cerdas gestantes. En este caso la calidad de la miel, mas que el consumo de energía metabolizable (EM), decide sobre la ganancia de peso en la gestación de las cerdas, indicador de extrema importancia para que estas puedan enfrentar adecuadamente la etapa de lactancia sin que se afecten posteriormente su estado físico y los indicadores reproductivos en los próximos partos.

Más recientemente, desde el año 1996 se viene trabajando en diferentes investigaciones y pruebas de extensión de los resultados para la adecuación de esta tecnología de ali-mentación a las actuales condiciones de producción, que exigen de una mayor flexibilidad para poder ser utilizada en los diferentes sistemas productivos existentes en el país, los que abarcan desde el sistema intensivo integral hasta las pequeñas producciones de campesinos privados, pasando por diferentes sistemas de producción semiintensivos intermedios.

La tecnología de alimentación que se propone actualmente (Mederos et al 1997a, 1998, 2002b) se fundamenta en una forma no convencional de suministro de los nutrientes de la ración a los animales. Consiste en la preparación de un núcleo que contiene todas las fuentes de proteína, vitaminas y minerales que se vayan a emplear en la dieta, al que de forma simplificada se le denomina NUPROVIM. En las diferentes fórmulas de los NUPROVIM la soya aporta entre un 70 y 100% de la proteína total de la ración, mientras que hasta el 30% de este nutriente puede suministrarse por otras fuentes de menor calidad disponibles por parte de los productores.

El NUPROVIM se oferta a los cerdos de diferentes categorías a primera hora en la mañana de forma restringida y en cantidad suficiente para satisfacer los requerimientos de los cerdos en cuanto a proteína (aminoácidos esenciales), vitaminas y minerales. El NUPROVIM se suministra a los animales humedecido con agua en una proporción aproximada de 1 parte de NUPROVIM: 1.5 partes de agua, ya que esta mezcla debe quedar con una consistencia de “papilla” y no de “sopa”, para evitar que precipiten los ingredientes insolubles en agua que lo componen. El agua actúa como un extensor al aumentar el volumen del NUPROVIM que constituye aproximadamente 1/3 de la dieta y de esta forma se garantiza que en alojamiento colectivo todo el grupo de animales pertenecientes a un corral ingiera homogéneamente todos los nutrientes de la dieta. Cuando los animales consumen totalmente el NUPROVIM humedecido de forma restrin-gida, entonces se les oferta la fuente de energía ad libitum cuando se trate de cerdos en crecimiento - ceba (tecnología de alimentación mixta), mientras que para las cerdas ges-tantes, vacías y cubiertas (cerdas no paridas) se suministra la fuente de energía también restringida. De esta forma se garantiza que los animales nunca dejen sobrante de las fuentes de proteína, vitaminas y minerales, que son los ingredientes más escasos y cos-tosos en nuestras condiciones de producción.

Para la elaboración de las normas de alimentación para las diferentes categorías de cerdos con este tipo de dieta se han tomado en consideración los requerimientos nutricio-nales propuestos por el NRC (1988) y (1998), respectivamente y los resultados de las in-vestigaciones llevadas a cabo en nuestro país. Para las cerdas no paridas se utiliza una norma de alimentación comprendida entre 250 y 280 gramos de proteína bruta/cerda/día (g PB/cerda/día) y 30 Mj/ EM/día.

En el caso de los cerdos en crecimiento - ceba la tecnología de suministro de los NUPROVIM está ajustada a los gramos de proteína bruta que deben consumir los cerdos diariamente, de acuerdo a su peso vivo y en dependencia del sistema productivo de que se trate, de las disponibilidades de alimentos de los productores y de las exigencias establecidas para la calidad de la canal y de la carne de los consumidores finales (tabla 5).

La misma flexibilidad que se le concede a la formulación y al suministro de los NUPROVIM a los animales es la que se le atribuye a la fuente de energía en esta tecnología de ali-mentación y la selección de esta dependerá de la disponibilidad de alimentos que tengan los productores. Teniendo en cuenta los resultados expuestos anteriormente, las variantes mas recomendables para alcanzar mejores indicadores técnicos y productivos son las mieles enriquecidas obtenidas en el proceso industrial del Central Azucarero (Miel Rica, Miel A o Miel B). Incluso no se puede descartar un concepto aún mas amplio de miel enri-quecida que incluye diferentes proporciones de Miel Final o Melaza mezcladas con otros ingredientes energéticos disponibles en las granjas por parte de algunos productores, especialmente campesinos, como el boniato (Ipomoea batata), la yuca, el plátano, azúcar de barredura del Central Azucarero y otros. El guarapo o jugo de la caña de azúcar es otra alternativa que puede ser factible para algunos sistemas de pequeñas y medianas producciones.

A continuación se expone una breve síntesis de los principales resultados alcanzados con el empleo de esta tecnología de alimentación en el ganado porcino. En la tabla 6 se resumen un grupo de resultados obtenidos con cerdos en crecimiento - ceba alimentados con diferentes niveles de proteína a partir de dietas basadas en diversas formulas de NUPROVIM y mieles enriquecidas.

Se pone de manifiesto que cuando se usa esta tecnología de alimentación con un nivel bajo o medio de consumo de proteína en cerdos en crecimiento-ceba se alcanzan indicadores del comportamiento aceptables, e incluso comparables a los que se logran con dietas convencionales basadas en cereales. Estos resultados al parecer se encuentran relacionados con el hecho de que las mieles prácticamente carecen de proteína, por lo que este nutriente tiene que ser aportado totalmente por los concentrados proteicos que conforman las diferentes formulas de los NUPROVIM, los que se caracterizan por tener un mejor balance, digestibilidad y disponibilidad de aminoácidos esenciales en compa-ración con los cereales, los que además de constituir la fuente de energía fundamental de los sistemas convencionales de alimentación porcina, aportan entre un 30 y un 70% de la proteína total de los mismos. Por otra parte, cuando se utiliza un nivel bajo de PB, los rasgos de comportamiento de los cerdos se favorecen al incluirse en las formulas de los NUPROVIM la torta de girasol rústica (18.4% de Extracto Etéreo BS) o el frijol de soya integral (22.7% de Extracto Etéreo BS) al comparase con los obtenidos con una formula de NUPROVIM basada solamente en harina de soya industrial (desgrasada). Eviden-temente, la incorporación de una fuente de aceite vegetal en este tipo de ración favorece la densidad energética de la misma y los animales la utilizan mas eficientemente. En la Tabla 7 se muestra como este efecto se hace evidente también al emplearse un nivel alto de consumo de proteína en cerdos en crecimiento-ceba alimentados con formulas de NUPROVIM que tienen diferentes niveles de inclusión de aceite de soya.

Adicionalmente, también se señaló con anterioridad que las mieles enriquecidas de caña de azúcar son libres de fibra dietética, por lo que uno de los aspectos que se ha estudiado con gran interés es el relativo a la suplementación de este nutriente en este tipo de dieta al emplearse en la alimentación porcina. En la Tabla 8 se muestran los principales rasgos de comportamiento de cerdos en crecimiento - ceba alimentados con dietas basadas en Miel B de caña de azúcar y NUPROVIM basado en harina de soya con diferentes niveles de inclusión del Subproducto Cubano del Trigo (mezcla de afrechillo y salvado de trigo que contiene 9.43% de Fibra Cruda BS) y consumos altos de proteína.

Estos resultados indican que la inclusión de una fuente de fibra de calidad aceptable para monogástricos como el Subproducto Cubano del Trigo (García y Figueroa, 1989) en niveles de hasta el 23.7% en este tipo de dieta para cerdos en crecimiento - ceba favorece los rasgos de comportamiento de los animales. Debe tenerse en cuenta que los niveles de fibra cruda de todas las raciones estudiadas fueron inferiores al 4%, por lo que se en-cuentran entre los valores aceptados por el NRC (1998) para esta especie monogástrica. Finalmente en la Tabla 9 se expone un resumen de los resultados obtenidos en diferentes condiciones de producción con la aplicación de esta tecnología en la alimentación de cerdos en crecimiento - ceba.

Los estudios de factibilidad técnico económica que se han desarrollado en nuestro país teniendo en cuenta todas las variantes de alimentación indican que la tecnología de alimentación basada en NUPROVIM y mieles enriquecidas de caña de azúcar para cerdos en crecimiento – ceba y cerdas no paridas, constituye una alternativa sostenible para los diferentes sistemas productivos existentes en el país, ya que se abarata el costo de 1 tonelada de carne de cerdo entre $200 y $300 USD y se garantiza que como mínimo el 55% de los alimentos de las dietas para estas categorías de animales (que consumen el 70% de los alimentos del rebaño) sean de producción nacional.

 

Referencias

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