Inmunocastración en cerdos

Publicado el: 14/12/2009
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La castración quirúrgica de los lechones es un procedimiento de manejo que ha sido practicado por siglos en granjas de todo el mundo. Los cerdos machos se castran para reducir su comportamiento agresivo, facilitar el manejo y prevención del olor a verraco, un sabor/olor desagradable, distintivo que puede ser percibido durante la preparación o la ingestión de carne proveniente de cerdos enteros.

Se estima que alrededor de 100 millones de lechones son castrados anualmente en los 25 países de la Unión Europea (UE) y más de 600 millones al año en todo el mundo. Sólo algunos países han abandonado totalmente la castración (Reino Unido, Irlanda, Australia y Nueva Zelanda) o parcialmente (España y Portugal aproximadamente 60%, y Dinamarca alrededor del 95%). Los principales compuestos responsables del olor a verraco son: Androstenona, un esteroide testicular que se acumula en tejido graso mostrando un olor semejante a la orina y Escatol, un producto de la degradación del triptófano en el intestino que confiere un olor semejante al fecal.

I.              REVISION BIBLIOGRAFICA
1.1.        Fisiología y anatomía Testículos
1.1.1.   Testiculos

En el cerdo los testículos presentan un posición oblicua, por lo que el extremo de la cabeza se dirigen cranealmente y el borde del epidídimo craneodorsalmente. Los testículos son grandes, pero más flácidos que los demás animales de granja y presentan una posición casi horizontal.

Los testículos realizan dos funciones: La elaboración de las hormonas masculinas, predominantemente la testosterona y la producción de espermatozoos. Las células de   Leydig segregan testosteronas bajo la influencia de la hormona estimulante de las intersticiales.


1. Polo capital
2. Cabeza del epididimo
3. Cuerpo del epididimo
4. Borde epididimario
5. Conducto deferente
6. Cordón espermatico
7. Cola del epididimo
8. Arteria testicular
9. Polo caudado
10. Borde libre

 






Las células intersticiales son activas durante el desarrollo fetal, segregando productos que dirigen el desarrollo genital hacia el tipo masculino, pero la función testicular permanece dormida en él, desde el nacimiento hasta la pubertad. Una descarga de gonadotropinas hipofisiarias anuncia el comienzo de la pubertad y favorece la secreción de testosterona que induce las características sexuales secundarias masculinas (Widmann, 1989).

Las células de Leydig son células grandes, polihídricas que se presentan en agrupaciones y están asociadas con los vasos linfáticos y capilares en el tejido intersticial. Ellas son muy activas en el embrión, temporalmente segregan durante el comienzo de la pubertad (Hooker, 1970).

Los testículos producen hormonas esteroidales con efecto masculinizante que se denominan andrógenos y su principal representante es la testosterona (Degroot, 1979)

1.1.2.   Testosterona

La testosterona es una hormona de 19 átomos de carbono (Widmann, 1989), la cual interviene durante la vida fetal en la formación y desarrollo de los genitales externos, posteriormente durante la pubertad estimula el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios (Degroot, 1979).

En la época de la pubertad, los testículos se hallan sometidos a los efectos de una producción cada vez mayor de gonodatropinas hipofisíarias (Folículo estimulante y Hormona Luteinizante) esta última actúa sobre las células intersticiales situadas entre los tubos seminíferos, estimulándolas a la producción de testosterona (Willians, 1980)

Molécula de testosterona (C19 H28 O2) Drivaux, (1967)

 

En el inicio de la maduración sexual y en estrecha relación con el grado de desarrollo corporal aumenta la secreción de las hormonas gonadotrópicas. Acompañado con el aumento de la secreción endocrina testicular, por esta razón es posible registrar en este momento un gran desarrollo testicular con el inicio de la función de las glándulas sexuales accesorias y la diferenciación de las características sexuales secundarias.

1.1.3.   Regulaciones de las funciones sexuales masculinas

Los testículos son los órganos primarios de la reproducción del macho, pero en la actualidad, no hay dudas de que la regulación de las funciones sexuales se realiza en colaboración estrecha entre los sistemas nervioso central, por vía refleja y hormonal, y que el centro superior de esta regulación esta representado por el sistema hipotálamo-hipófisis-testículos. El centro regulador se encuentra en el hipotálamo, el cual al producir las neurohormonas o los factores de liberación, dirige las funciones de la adenohipófisis, con la liberación de las gonadotropinas correspondientes (FSH y LH). La FSH influye en el proceso espiermiogenetico, mientras que la LH estimula la síntesis de los andrógenos en las células de Leydig, que influyen en la función y estructura de los conductos testiculares y sirven de intermediarios en el desarrollo, conservación e intensidad de la libido y de los reflejos sexuales, además intervienen directamente en ciertas fases del proceso espermiogenetico. (Albarran et al ,2001)

1.2.        Castración

La castración es la extirpación o la supresión funcional de las glándulas genitales. En el macho, esta operación se practica con la finalidad de facilitar la utilización de los animales y en el cerdo es absolutamente indispensable, para evitar el desarrollo del desagradable olor sexual de la carne del verraco (Kolb, 1975)

Según Ciria y Garces (1996) se pueden presentar tres tipos de animales en lo relativo al sexo: Machos enteros, machos castrados y hembras, presentando diferencias importantes entre ellos, en cuanto a consumo de alimento, velocidad de crecimiento, deposito de grasa y eficiencia de conversión.

La castración se realiza principalmente para facilitar el manejo de los animales y para permitir la crianza de sexos mezclados (Camacho, 1990)

La castración debe realizarse antes de las 2 semanas de vida con el fin de minimizar el estrés, fácil manejo y fácil cicatrización de la herida (Muñoz, 1993).

Para efectuar la castración se realiza una incisión en cada escroto lo suficientemente larga para permitir un buen drenaje y realizar desinfección de la herida (Pond y Houpt, 1981)

La castración puede provocar dolor prolongado que puede llegar a ser más fuerte si se produce un desgarro de los tejidos, por ello se considera una practica perjudicial para el bienestar de los cerdos, en especial si los que la ejecutan son personas sin experiencia (Anónimo, 2001).

La consecuencia de la castración varía según el momento en que se realice. La extirpación de las glándulas genitales, antes de la pubertad va seguida de la completa interrupción del desarrollo de los caracteres sexuales secundarios. La composición corporal difiere de los individuos púberes no castrados y particularmente el esqueleto se desarrolla más (Kolb, 1975).

La práctica de la castración consigue en los cerdos gonadectomizados una mayor docilidad y facilita su manejo frente a las hembras que han alcanzado la pubertad, por lo que ha constituido una práctica que se ha generalizado durante mucho tiempo en porcinotecnia (Quiles y Hevia, 2003).

Gonzáles (1984) recomienda en base a la facilidad de realizar la castración y la rapidez de cicatrización, efectuar dicha operación a los 7 días de edad de las crías.

Los machos enteros según Hansson (1974) presentan una mejora del 10 % en la GMD respecto a los Castrados, en los cuales la velocidad de crecimiento será máxima entre los 70Kg y 90 Kg, a partir de los cuales comienza a descender.

Alonso (1997), citado por Estevez (2001) plantea que esta demostrado que el macho castrado tienen mas capacidad para convertir el alimento en músculo, debido a que las hormonas masculinas en el macho entero bloquean la acción de la hormona somatotropa del crecimiento.

1.2.1.   Técnicas de castración del cerdo

El mejor momento para la castración del cerdo es entre la primera y quinta semana de vida. Se evitaran inconvenientes posteriores e, incluso, hemorragias que suelen producirse en animales de mayor tiempo de vida.


Forma en que debe mantenerse el cerdo para la castración.
Obsérvese como las rodillas del ayudante presionan el cuerpo del animal para inmovilizarlo.

A - Lavado de la zona genital con agua jabonosa, secando luego con un paño limpio.


B - Con los dedos de la mano se empujan los testículos hacia delante.


C - Se practica una incisión sobre cada testículo.


D - Se tiran hacia fuera los testículos con la túnica vaginal se le da vueltas suaves hasta que se suelten.


E - Se vierte algún antiséptico sobre la herida dejando luego en libertad al cerdo.


1.3.        Utilización de machos enteros o castrados en producción de cerdos

Según lo señalado por CIRIA y GARCES (1996) se pueden presentar tres tipos de animales en lo relativo al sexo, estos son: machos enteros, machos castrados y hembras, presentando diferencias importantes entre ellos, esto es en cuanto a consumo de alimento, velocidad de crecimiento, depósito de grasa y eficiencia de conversión de alimentos, entre otros. Estas características implican ventajas y desventajas al usar machos enteros las cuales serán analizadas más adelante.

La castración se realiza principalmente para una facilidad del manejo de los animales y para permitir la crianza de sexos mezclados (CAMACHO, 1990). Con el fin de minimizar el estrés esta debe realizarce antes de las 2 semanas de vida principalmente por fácil manejo y fácil cicatrizado de la herida (MUÑOZ, 1983). Para efectuar la castración se realiza una incisión en cada escroto lo suficientemente larga para permitir un buen drenaje y realizar desinfección de la heridas (POND y HOUPT, 1981).

El uso de machos enteros para la producción de carne varia bastante entre países. Así, por ejemplo, en Gran Bretaña, Irlanda y España los machos enteros representan más del 90% de los machos sacrificados y en otros países no son más del 1% (DIESTRE, 1996). 

1.4.1.   Producción de carne de cerdo con machos enteros o castrados

En la producción de carne de cerdo existe una serie de parámetros que determinan la eficiencia de la engorda. Entre ellos se pueden mencionar: ganancia diaria de peso, consumo de alimento, velocidad de crecimiento, depósito de grasa, eficiencia de conversión, calidad de canal, etc., obteniéndose diferentes respuestas en ellos al utilizar machos enteros o castrados (CIRIA y GARCES, 1996).

1.4.2.   Ganancia diaria de peso.

DIAZ et al. (1990) en un ensayo en que se evaluaron 144 cerdos (Hipor ´ Landrace ´ Large White), de 32 kg promedio al inicio y con una alimentación a base de maíz, harina de pescado, harinilla de trigo, ac. grasos y aditivos, no encontraron diferencias significativas entre machos enteros y castrados en relación a la ganancia diaria de peso, pero ambos fueron entre 4 y 5% superiores al grupo de hembras (Cuadro 1).

Sin embargo esto difiere a lo señalado por CAMPBELL y KING (1982), quienes encontraron una respuesta superior de los machos enteros sobre los castrados (730 contra 687 g/día). Similar situación fue señalada por WODD y RILEY (1982).

CUADRO 1. Ganancia diaria de peso (kg/día), obtenidas con distintos tipos de cerdos y diferentes fuentes.

FUENTE

 

Machos Enteros

Machos castrados

Hembras

CAMPBELL y KING (1982)

0,730 b

0,687 a

 

WODD y RILEY (1982)*

0,920 b

0,601 a

 

WODD y RILEY (1982)**

0,748 b

0,439 a

 

DIAZ et al. (1990)

0,743 b

0,751 b

0,712 a

* Nivel de alimentación alto.
** Nivel de alimentación bajo.

Letras distintas horizontalmente indican diferencia significativa, P≤ 0,05.

1.4.3. Consumo de Alimento. El Cuadro 2 muestra los resultados obtenidos por DIAZ et al. (1990). En el se puede apreciar una influencia significativa de los diferentes grupos de cerdos. Se observa que los machos enteros consumieron un 13,6% menos que los castrados, fenómeno que el autor atribuye al mayor apetito de los machos castrados. Este menor consumo también lo es con respecto a las hembras, las cuales consumieron un 6,7% más que los machos enteros.

Estos datos son coincidentes con los obtenidos por WODD y RILEY (1982), quienes con cerdos de igual peso inicial, edad inicio y peso de sacrificio, los machos enteros consumieron menos alimento, 145 kg contra 191 kg con niveles altos de alimentación diaria, y 151 kg contra 193 kg con niveles bajos de alimentación diaria (kg totales por cerdo consumidos durante el estudio).

CUADRO 2. Consumo de alimento de los cerdos según tratamiento, etapas y periodo total (kg/día).

 

Tratamientos

Etapas

Control

Machos

Enteros

Machos castrados

Hembras

Recría

2,18 b

2,10 b

2,43 a

2,29 ab

Crecimiento

2,48 y

2,38 y

2,72 x

2,49 y

Engorda

2,70 b

2,59 b

3,05 a

2,74 b

Total

2,46 yz

2,36 z

2,73 x

2,53 y

Letras distintas horizontalmente indican diferencia significativa.
a,b: P≤ 0,05; x,y y z: P≤ 0,01.
FUENTE: DIAZ et al. (1990).

1.4.4.   Eficiencia de conversión. En general se puede decir que la eficiencia de conversión es mejor en los machos enteros que en las hembras y estas a su vez son más eficientes que los machos castrados (CIRIA y GARCES, 1996; BONNEAU Y SQUIRES, 2000).

CUADRO 3. Eficiencia de conversión de alimento (kg de alimento/kg de peso ganado) de diferentes grupos de cerdos y diferentes fuentes.

 

Eficiencia de conversión alimenticia

(kg de alimento/kg de peso ganado)

FUENTE

Machos enteros

Machos castrados

Hembras

CAMPBELL y KING (1982)

2,66

3,00

 

WODD y RILEY (1982)*

2,44

3,03

 

WODD y RILEY (1982)**

2,46

3,25

 

DIAZ et al. (1990)

3,17

3,64

3,60

* Nivel de alimentación alto.
** Nivel de alimentación bajo

En el cuadro 3 se muestra la eficiencia de conversión de cerdos según diferentes fuentes. Todos coinciden en la mayor eficiencia de machos enteros. DIAZ et al. (1990) obtuvieron diferencias de un 14% entre los machos enteros y los castrados. Al comparar los machos enteros con las hembras las diferencias también son significativas y su valor llega 12% superior para los machos enteros.

CAMPBELL y KING (1982) alcanzaron mejores eficiencias de conversión y la diferencia entre machos enteros y castrados fue de un 11% (superior para los primeros). Similar situación señalan WODD y RILEY (1982) (Cuadro 3).

Esta mayor eficiencia de los machos enteros se explicaría por la acción que ejercen los esteroides testiculares (DIAZ et al., 1996). Los mismos autores citando a Booth (1982), señalan que los testículos del cerdo son prolíficos productores de estrógenos y andrógenos, los que actuarían en forma sinérgica.

Los andrógenos estimulan el apetito y favorecen la retención de N a nivel de ciertos grupos musculares. Por otro lado los estrógenos aumentan la ganancia de peso y mejoran los índices de conversión, entre otras acciones (CONCELLON, 1991).

. DIAZ et al. (1990) señalan que los machos castrados mostraron un rendimiento de la canal significativamente superior a los machos enteros (P≤ 0,0001), los valores alcanzados son de 81,48% para machos enteros y 82,87%. Similares resultados encontraron ELLIS et al. (1983), donde el rendimiento de machos castrados fue superior a los machos enteros tanto en canal fría como caliente.

Por otro lado WODD y RILEY (1982) encontraron similar respuesta en los cerdos al utilizar altos niveles de alimentación (76,5% para machos enteros y 78,1 para castrados). Los mismos autores al utilizar bajos niveles de alimentación no encontraron diferencias significativas entre ambos grupos.

1.4.6.   Espesor de grasa dorsal. En general se puede decir que el depósito de grasa en machos enteros es menor que en machos castrados y en ambos grupos aumenta con mayores pesos de sacrificio (Figura 1) (CIRIA y GARCES, 1996). En este sentido DIAZ et al. (1990), obtuvieron diferencias significativas (P≤ 0,0001) entre machos enteros y castrados al medir la grasa dorsal, 2,45 cm para los primeros y 3,27 para los segundos. Este menor engrasamiento ha sido registrado por numerosos estudios (WODD y RILEY, 1982; WODD y ENSER, 1982; ELLIS et al., 1983; CAMPBELL y KING, 1982).

Figura 1: Evolución de los componentes de la canal según el sexo de los animales. M: Macho entero; H: Hembra; MC: Macho castrado.

 


FUENTE: English et al. (1988) citado por CIRIA y GARCES (1996).

Esta respuesta de los machos enteros estaría explicado por el efecto de los estrógenos producidos por los testículos, los cuales por un lado aumentan la proporción de músculo y por otro disminuyen la proporción de grasa dorsal (CANCELLON, 1991). La tendencia de los consumidores por carnes más magras hace que ésta característica de los machos enteros tome gran importancia a la hora de tomar una decisión si usar o no machos enteros (BONNEAU Y SQUIRES, 2000).

1.4.7. Largo de canal y de lomo. En relación al largo de canal se aprecia en el cuadro 1 que no habría diferencias significativas a la hora de usar machos enteros o castrados, fluctuando todos los valores alrededor de los 80 cm de longitud (WODD y RILEY, 1982; ELLIS et al., 1983; DIAZ et al., 1990).

CUADRO 4. Largo de canal y lomo para machos enteros y castrados según diferentes fuentes.

 

Largo de canal (cm)

Largo Lomo (cm)

FUENTE

Macho entero

Macho castrado

Macho entero

Macho castrado

WODD y RILEY (1982)*

80,00

80,00

22,4a

23,4b

WODD y RILEY (1982)**

81,30

79,50

22,8

23,1

ELLIS et al. (1983)

80,30

80,09

 

 

DIAZ et al. (1990)

80,29

79,73

38,73

38,27

* Nivel de alimentación alto.

** Nivel de alimentación bajo 

Ahora bien, con respecto al largo de lomo, DIAZ et al. (1990) no encontraron diferencias significativas entre machos enteros y castrados alcanzando los 38,73 y 38,27 cm de lomo respectivamente. Por otro lado WOOD y RILEY (1982) obtuvieron valores inferiores de largo de lomo que no difirieron entre machos enteros y castrados con bajos niveles de alimentación, pero si fueron diferentes con niveles altos de alimentación (Cuadro 4).

1.4.8.   Limitaciones en el uso de machos enteros

A pesar de las ventajas de utilizar machos enteros en muchos países no optan por utilizar este tipo de animales principalmente por la presencia de olor sexual en algunas de las canales (5 a 10%) (DIESTRE, 1996; CIRIA y GARCES 1996). El olor sexual (boar taint en ingles) es un olor desagradable que es frecuentemente percibido durante la cocción de la carne de machos adultos, pudiendo afectar también el sabor de la carne, a pesar de no tener olor durante la cocción ().

Según lo señalado por DIESTRE (1996), los principales compuestos que contribuyen a la presencia de olor sexual son la androstenona (5a -androst-16-en3-one) y el escatol (3s -metilindol), no obstante los androstenoles (5s -androst-16-en-3s -ol y 5s -androst-16-en-3b -ol) y compuestos similares al escatol también contribuyen a la aparición de olor sexual.

La androstenona es una feromona masculina producida por los testículos, acumulándose en la grasa y las glándulas salivales, durante el cortejo y la monta ésta es liberada con los mordiscos del macho lo que atrae e induce a la hembra a tomar la posición de unión (GIERSING et al., 2000; BABOL et al. 1999).

El escatol se produce por la degradación bacteriana del triptófano en los intestinos del cerdo, éste es absorbido pasando al torrente sanguíneo y depositando en la grasa (GIERSING et al., 2000; BABOL et al. 1999).

. La concentración de estos compuestos en la grasa son muy variables entre animales, por ejemplo en la Figura 2 se muestra la concentración de androstenona y escatol de 4293 machos enteros criados en 6 países europeos. Se puede apreciar que los niveles de androstenona van entre 0 y 5,5 ppm aproximadamente, además el 74% de los cerdos tienen concentraciones entre 0,2 y 2,0 ppm (Walstra et al., 1999, citado por BONNEAU y SQUIRES, 2000). En el mismo estudio se analizo la concentración en grasa de 225 hembras determinándose que el 100% de ellas tenía concentraciones inferiores a 0,2 ppm y el 98% inferior a 0,1 ppm.

Los niveles de escatol fluctúan entre 0 y 0,55 ppm, alcanzando un 69% de la población niveles entre 0,05 y 0,2 ppm. El 100% de las hembras analizadas en el mismo estudio presentaron menos de 0,2 ppm, 85% menos de 0,01 ppm y 36% menos de 0,05 ppm (BONNEAU y SQUIRES, 2000).

Figura 2. Distribución de los niveles de androstenona y escatol en 4293 cerdos no castrados, criados en 6 países europeos.

 


FUENTE: Adaptado de Walstra et al. (1999), citado BONNEAU y SQUIRES (2000).

1.4.9.           Respuesta de los consumidores a la carne de machos enteros. Por la gran variabilidad en los hábitos culinarios de los consumidores, la aceptabilidad de la carne de machos enteros puede variar mucho entre estudios (DIJKSTERHUIS et al. 2000).

En la Figura 3 se observan los resultados de un estudio internacional sobre la aceptabilidad de los consumidores (Bonneau et al., 2000, citado por BONNEAU y SQUIRES 2000).

En general el 6,5% de los consumidores estaría mas insatisfechos por el olor de la carne de machos enteros que de las hembras. En el caso del sabor solo un 3%. La menor diferencia entre carne de machos enteros y hembras se encontró en el Reino Unido tanto en el olor como el sabor, este ultimo (el sabor) compartido con Dinamarca y Holanda (BONNEAU y SQUIRES, 2000; Figura 3).

En general el 6,5% de los consumidores estaría mas insatisfechos por el olor de la carne de machos enteros que de las hembras. En el caso del sabor solo un 3%. La menor diferencia entre carne de machos enteros y hembras se encontró en el Reino Unido tanto en el olor como el sabor, este ultimo (el sabor) compartido con Dinamarca y Holanda (BONNEAU y SQUIRES, 2000; Figura 3).

Figura 3. Proporción de consumidores insatisfechos con el olor y sabor de carne de machos enteros en comparación a la de hembras. UK: Reino Unido; SE: Suecia, NL: Holanda; FR: Francia; ES: España; DK: Dinamarca; DE: Alemania. La superficie amarilla representa la diferencia entre la carne de macho entero y de hembra.


FUENTE: Adaptado de Bonneau et al. (2000), citado por BONNEAU y SQUIRES (2000).

Ahora bien, en cuanto a la contribución de la andostenoma y el escatol a los problemas de olor sexual MATTHEWS et al. (2001) en un estudio realizado en 7 países europeos, señalan que el escatol contribuye mas que la androstenona a los problemas de olor sexual de machos enteros (mayor proporción de consumidores insatisfechos). En cuanto al sabor, estos tuvieron respuesta similares y aditivas (Figura 4).

Figura 4. Curvas de isorespuesta pára porcentaje de consumidores insatisfechos con el olor (26-70%) y sabor (18,5-35%) según los niveles de escatol y androstenona en carne de machos enteros.

 


** P<0,01
*** P<0,001.
FUENTE: Adaptado de Matthews et al. (2000), citado por BONNEAU y SQUIRES (2000).

1.4.10.Control del olor sexual. Existen varias formas de minimizar los problemas de olor sexual, apuntando principalmente a disminuir la concentración de androstenona y escatol (BONNEAU y SQUIRES, 2000). Bajar la concentración de escatol en la grasa es posible criando los animales en piso de rejilla en vez de concreto, usando alimentación líquida en vez de seca y permitiendo acceso ilimitado al agua. Además la incorporación de carbohidratos solubles en la dieta y quitando la alimentación la tarde anterior al beneficio tendría el mismo efecto.

Una selección genética en contra de la androstenona tendría una buena respuesta para bajar la concentración de esta en la grasa, no obstante esto resultaría a la vez en un decrecimiento de la producción de andrógenos estrógenos o que traería un efecto negativo sobre el desempeño y la madurez sexual; por lo tanto BONNEAU y SQUIRES (2000) como un método más efectivo el uso de marcadores genéticos.

1.4.11.Otro estudio sobre machos enteros, castrados y hembras

1.4.11.1.    Método de castración que se uso

La castración se hizo a cordón descubierto, se realizó una incisión en cada testículo en la línea media, bien próxima al rafe, incidiendo en el tabique escrotal para extraer los testículos, se realizo la abertura de la vaina vaginal para su separación hasta el fondo del escroto, posteriormente entre la vaina y el paquete nervioso que incluye el conducto se le aplicó una anudación, la herida fue rociada con spray Blue y en su entorno y en la cola se le unto Miasis cutánea.

1.4.11.2.    Fueron utilizados para la castración:

Spray Blue (Bremer PHAMA GMBH, Alemania )

Composición del Spray Blue

  • Hidrocloruro de oxitetraciclina
  • Violeta metilica

Miasis cutánea (Labiofan, Cuba)

Composición de la Miasis cutánea

  • Lindano
  • Esencia de trementina

Se evaluaron los animales a los 7 días, el peso al destete y la ganancia media diaria,

1.4.11.3.    Resultados y discusión

Tabla.23 Tabla de peso a los 7 días

Tratamiento

Mediana

E. Estándar

Sign

Enteros

3.075400a

0.020395

N:S

Hembra

3.077650 a

0.020395

Castrados

3.076595 a

0.020395

Medias con letras diferentes difieren significativamente, P<0.05

Los animales al inicio del experimento (7dias) no diferían en el peso

Tabla. 24 Tabla de peso al destete

Tratamiento

Mediana

E. Estándar

Sign

Enteros

8.06345a

0.048939

***

Hembras

8.05231 a

0.048939

Castrados

7.42812b

0.048939

Medias con letras diferentes difieren significativamente, P<0.05

Tabla.25 Tabla de GMD

Tratamiento

Mediana

E. Estándar

Sign

Enteros

191.8486a

0.067925

***

Hembras

191.3330 a

0.067925

Castrados

140.8526 b

0.067925

Medias con letras diferentes difieren significativamente, P<0.05

Nuestros resultados difieren de lo planteado por Mendel y Fuentejana (2001), quienes plantean que el crecimiento de los machos castrados es al menos igual que el de los machos enteros. Y también difieren con Fortin (1980); Cisneros et al (1996) y Weatherup et al (1998) que señalan que los machos castrados y hembras sin castrar ofrecen rendimientos de la canal similares y superiores a los machos enteros.

Los resultados obtenidos en este experimento concuerdan con Prieto (1998), que plantea que los machos castrados tienen una capacidad menor que los machos enteros y que las hembras para trasformar las proteínas en tejido muscular.

También Quiles y Hevia (2003) señalan que los cerdos no castrados utilizan con mayor eficiencia los nutrientes que los castrados.

Creemos que esta diferencia que existe entre cerdos castrados, hembras y no castrados, puede estar dada por que la función testicular permanece dormida, desde el nacimiento hasta la pubertad, etapa que no fue incluida en el experimento por que solo valoramos la etapa nacimiento - destete y los cerdos que fueron castrados fueron sometidos a un estrés, que no fue sufrido por los otros grupos de animales.

En cuanto a la afirmación de Alonso (1997) que plantea que está demostrado que el macho castrado tienen más capacidad para convertir el alimento en músculo, debido a que las hormonas masculinas en el macho entero bloquean la acción de la hormona somatotropa del crecimiento, esta afirmación no pudo ser confirmada por que el experimento solo se realizo en la etapa de cría donde no se ha producido la descarga hipofisiaria que anuncia el comienzo de la pubertad y estimula la secreción de testosterona por las células de Leydig.

1.5.        Métodos No Quirúrgicos para la Esterilización de Animales de Compañía

Durante mucho tiempo, los investigadores del mundo entero han estudiado distintos métodos de control de natalidad. En los últimos años se han conseguido importantes avances tanto en medicina humana como de animales silvestres.

Actualmente se cuenta con vacunas que, con una dosis única, logran efectos duraderos: diez años en focas y cuatro en venados. No obstante este tipo de tecnología no resulta en perros y gatos.

Un puñado de científicos ha estado trabajando en la investigación de nuevos medicamentos para animales de compañía (caninos y felinos). Con la finalidad de acelerar el desarrollo de medicamentos y vacunas anticonceptivas para animales de compañía se formó la Alliance for Contraception in Cats and Dogs (ACCD) en agosto del año 2000. Su objetivo es lograr la colaboración, y el intercambio de ideas, métodos y estrategias.

La primera meta de la ACCD es la realización de congresos internacionales para crear espacios donde los interesados puedan conocerse y mostrar los resultados de sus investigaciones. El primer congreso (First International Symposium on Non-Surgical Contraceptive Methods for Pet Population Control) se realizó hace cuatro años en Georgia, EE.UU., y el segundo (Second International Symposium on Non-Surgical Contraceptive Methods for Pet Population Control) se desarrolló en junio del 2004 en Breckenridge, Colorado, también en EE. UU.

Los conferencistas presentan la información más reciente y los últimos resultados de sus investigaciones en relación con medicamentos y vacunas anticonceptivas para animales de compañía. Además, discuten el marco legal que regula estas drogas y el rol de la industria farmacéutica en el desarrollo y comercialización de estos productos.

1.5.1.   Producto Ideal

Los medicamentos y vacunas anticonceptivas funcionan por un efecto farmacológico específico o promoviendo una respuesta inmunológica que inhiba o promueva el bloqueo de algún componente del sistema reproductivo animal, derivando en infertilidad.

Estos productos deberían de hacer más sencilla la esterilización de los animales de compañía, por la sencilla razón de ser más simples que la esterilización por métodos quirúrgicos.

El producto ideal debe cumplir los parámetros siguientes:

a)

Inducir una infertilidad permanente,

b)

ofrecer resultados rápidos,

c)

eliminar el comportamiento sexual,

d)

Tener los mismos beneficios para la salud de los pacientes, que se obtienen con los procedimientos quirúrgicos,

e)

obtener lo anterior con una sola dosis,

f)

preferiblemente servir para ambos sexos y tanto para perros como para gatos.

Hasta el momento ningún producto satisface todas estas exigencias, sin embargo se investigan opciones muy prometedoras. Aún si no se logra inventar el producto ideal, si la investigación consigue productos seguros que induzcan la esterilidad de caninos y felinos, machos y hembras; tendríamos un insumo muy valioso para los programas de control de la sobrepoblación.

1.5.2.   Líneas de Investigación

1.5.2.1.       ZONA PELUCIDA: Las últimas investigaciones con vacunas derivadas de la zona pelúcida realizadas en distintas partes del mundo (varias grupos en EE. UU, Canadá, Alemania, Rusia, África del Sur y Australia ), no reportan buenos resultados en perros y gatos.

1.5.2.2.       ANTI-GnRH: Las vacunas basadas en anti-GnRG (anti hormonas liberadoras de gonadotropina, que serían las que activan el funcionamiento de ovarios y testículos) parecen ser más prometedores, principalmente en gatos (tanto machos como hembras). La discusión que ya se inició es la vía de aplicación de estas vacunas, pues la vía oral, más sencilla, también puede causar "accidentes" con la vida silvestre.

1.5.3.   HORMONALES: Las primeras experiencias con hormonas iniciaron en los 50?s, con un número inaceptable de efectos secundarios (básicamente piometras). Luego, en 1978 vino el anticonceptivo para perros Mibolerone®, un progestágeno relacionado con el anticonceptivo humano de emergencia (post coito), RU-486. Su uso no se popularizó por temor a que se desviara para ser usado en humanos (aunque aún se utiliza de rutina en perras greyhounds, que están activas en las carreras).

El uso de testoteronas, protaglandinas y prolactinas no han probado ser productos prácticos, por lo que su uso no se ha extendido.

Recientemente Peptech Animal Health desarrolló el Deslorelin®, un producto análogo a un anti-GnRH. Se aplica en microimplantes (cápsulas) y su efecto dura seis meses, con pocos efectos secundarios. Desde el año 2003 se vende bajo el nombre Supererolin® en Australia y Nueva Zelanda.

1.5.4.   QUÍMICOS: Existe una línea de investigación en caninos y felinos machos, bas*ndose en la aplicación intratesticular se sustancias químicas, como el Talsur® que se usó en India en 1991, pero se dejó de utilizar (por el dolor y las fístulas que provocaba en algunos pacientes). Actualmente en EE. UU. Se dispone del Neutersol®, un producto más elaborado y con menos efectos secundarios.

1.5.5.   Lo que se Esperamos

La investigación de nuevos medicamentos requiere tiempo y es costosa, por lo que se requiere el concurso de científicos, compañías farmacéuticas e inversionistas. Siendo realistas, pero también optimistas, podemos esperar varios productos nuevos en los próximos diez años. Ya desde el año 2003 se tiene en el mercado americano un medicamento para la esterilización permanente de perros machos (Neutersol®).

Los métodos no quirúrgicos para la esterilización de animales de compañía serán seguros y con ello se lograrán mejores coberturas en los programas y campañas de esterilización de perros y gatos. El uso masivo de los mismos dependerá de la aceptación que se obtenga de los médicos veterinarios y del público. Mientras tanto, los científicos, las compañías farmacéuticas y los inversionistas merecen mucho reconocimiento.

1.6.        Vacuna Anti-GnRH: Una Alternativa a la Castración de Cerdos

La castración quirúrgica de los lechones es un procedimiento de manejo que ha sido practicado por siglos en granjas de todo el mundo. Los cerdos machos se castran para reducir su comportamiento agresivo, facilitar el manejo y prevención del olor a verraco, un sabor/olor desagradable, distintivo que puede ser percibido durante la preparación o la ingestión de carne proveniente de cerdos enteros.

Se estima que alrededor de 100 millones de lechones son castrados anualmente en los 25 países de la Unión Europea (UE) y más de 600 millones al año en todo el mundo. Sólo algunos países han abandonado totalmente la castración (Reino Unido, Irlanda, Australia y Nueva Zelanda) o parcialmente (España y Portugal aproximadamente 60%, y Dinamarca alrededor del 95%). Los principales compuestos responsables del olor a verraco son: Androstenona, un esteroide testicular que se acumula en tejido graso mostrando un olor semejante a la orina y Escatol, un producto de la degradación del triptófano en el intestino que confiere un olor semejante al fecal.

El Escatol no es completamente específico de machos y puede ser controlado parcialmente controlando la dieta y condiciones de confinamiento. Sin manipulación dietaria o de alojamiento, del 5 al 10% de los cerdos no castrados en general tendrán, una concentración de Escatol en grasa de alrededor de 0.2 μg/g de grasa.

TABLA 1. Inspección en 6 países de la Unión Europea de niveles de Androstenona y Escatol en 4,313 verracos (Walstra et al, 1999).

 

De acuerdo con la Comisión Directiva de la U.E. (2001), los lechones pueden ser castrados sin anestesia durante la primera semana de edad. Después del día 7, la castración solo puede realizarse bajo anestesia y una prolongada analgesia adicional administrada por un veterinario. Existen diferentes normas en países que no pertenecen a la U.E. En Suiza por ejemplo, todavía se permite a los ganaderos la castración quirúrgica sin anestesia durante las dos primeras semanas de edad aún cuando en 1995 el Parlamento Suizo decidió que, a partir del 2009 queda prohibida la castración sin anestesia. En Noruega, todos los lechones deben ser castrados bajo anestesia por un veterinario calificado y ha sido aceptada una nueva ley que proscribe la castración a partir de 2009. También en Bélgica y Holanda se está considerando prohibir la castración quirúrgica.

Independientemente de si se usa anestesia o no, la castración quirúrgica presenta desventajas, tales como hemorragia e infecciones, así como posterior desarrollo de hernias inguinales e inmunosupresión, llegando a provocar la muerte. No obstante, la castración convencional de lechones sin anestesia es una práctica todavía común en muchos países de Europa durante los primeros días o semanas de edad. Se sabe que cortar o atar el tejido (escroto y cordón espermático) induce dolor agudo y estrés y hay evidencias de que las alteraciones endócrinas e inmunológicas provocadas pueden persistir más de cuatro días pos-castración Por esto las organizaciones defensoras del bienestar animal han solicitado la prohibición de esta práctica.

Mejorar la técnica de castración quirúrgica con anestesia general o local en lechones de todas las edades (como en Noruega) ciertamente reducirá el dolor agudo durante la castración, pero no elimina el estrés y la incomodidad, debido a la sujeción y manejo de los animales antes de la cirugía, así como el dolor crónico posterior. Aplicar anestesia general es caro, lleva tiempo, no es muy efectiva aliviando el dolor y representa un riesgo, tanto para la gente como para los animales. Adicionalmente, el uso de anestésicos está restringido a los veterinarios y algunos de los productos examinados no tienen licencia para su uso en cerdos. La castración con Lidocaína tanto intratesticular o en el saco escrotal reduce exitosamente la respuesta hormonal y de comportamiento inducida por el dolor. Algunos países de la U.E. han desarrollado programas nacionales de investigación y evaluación para métodos alternativos no quirúrgicos de control del olor a verraco.

En base a muchos estudios se ha demostrado que criar cerdos enteros tiene mas ventajas que criar cerdos castrados. Obviamente, se evita el dolor y se mantiene la integridad animal. Con la castración se elimina la fuente de esteroides anabólicos naturales del cerdo, pero su conversión alimenticia se torna menos eficiente por lo que necesitan comer más para producir canales de cierto peso; crecen mas lentamente y producen canales mas grasosas. La mejor eficiencia alimenticia de los verracos se traduce en un menor consumo de grano con menos presión para las tierras agrícolas, reduciendo nitrógeno y heces eliminadas, de este modo, se disminuye el riesgo de contaminación ambiental. Mayor cantidad de carne magra y menor grasa en la canal, equivalen a una mas sana nutrición humana. Esto significa un ahorro para el productor por la eliminación de la labor de castración, disminución de la cantidad de alimento y pérdidas animales.

TABLA 2. Composición de la canal de cerdos castrados quirúrgicamente y cerdos enteros recibiendo alimentación ad libitum de 30 a 90 Kg. de peso vivo (Krick et al, 1992)     

  CASTRADOS  ENTEROS
GANANCIA DIARIA (g) 920 1040
CONVERSIÓN ALIMENTICIA 3.23 2.94
CONSUMO (Kg/DIA) 2.86 2.7
GRASA EN CANAL 30.8 20.1
PROTEINA EN CANAL 14.2 16.4

En el estudio mostrado en la tabla, ambos grupos de cerdos crecieron de manera similar, pero los cerdos enteros aprovecharon el alimento con más eficiencia y produjeron canales mas magras que los castrados. Para una piara de 1000 vientres esto representa una reducción de 113 Ton. de alimento, una substancial reducción de costos, sobre todo en países con altos costos de producción y con la desventaja del olor a verraco en la canal.

1.6.1.   Vacuna anti-GnRH

Desde 1988, en Australia y nueva Zelanda se desarrolló y se está utilizando una vacuna contra la Hormona Liberadora de Gonadotropinas (GnRH), de la cual se han administrado mas de 4 millones de dosis. Esta consiste en una forma modificada de GnRH conjugada con una proteína inerte, suspendida en un adyuvante acuoso, la cual promueve la producción de anticuerpos anti-GnRH. Con la inhibición de la GnRH se inhibe también la producción de las hormonas Folículo Estimulante y Luteinizante en la hipófisis y por consiguiente, de la Testosterona y Androstenona en el testículo, afectando también la producción de Escatol. Para lograr el efecto, se requiere de dos aplicaciones con 4 semanas de diferencia.

El nombre comercial de la vacuna es Improvac. Dunshea, et al (2001), encontraron que todos los cerdos tratados presentan títulos anti-GnRH. El peso de los testículos y las glándulas bulbouretrales se redujo aproximadamente 50% (P < 0.001) y los niveles séricos de testosterona fueron menores a 2 ng/ml. El olor a verraco, representado por los niveles de Escatol y Androstenona, se redujo de bajo a no detectable. Los animales crecieron más rápido (P=0.051) y mostraron mejor conversión alimenticia..





Es importante mencionar que para la aplicación de la vacuna en las piaras, es necesario contar con una jeringa especial que tiene la aguja oculta, para evitar que alguna persona pueda inocularse accidentalmente el biológico.

II.               REVISION BIBLIOGRAFICAS
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