Engormix/Porcicultura/Artículos técnicos

Clinimetría Respiratoria: Metodología en la medición de estornudo

Publicado el: 15/12/2016
Autor/es: Pablo Camacho. Facultad de Agronomía y Veterinaria. Universidad Nacional de Río Cuarto. Río Cuarto, Córdoba, República Argentina
Loading...
Información del video
Las enfermedades respiratorias son consideradas un problema serio en los sistemas de producción modernos, por las pérdidas productivas y económicas sustanciales que producen (Dee et al., 1997; Pejsak et al., 1997; Garner et al., 2001; Lium 2002; Neumann et al., 2005; Sørensen et al., 2006; Grandia et al., 2010; Jager et al., 2010; Sales et al., 2010). Dentro de las enfermedades respiratorias, se han descripto las que afectan el tracto respiratorio superior, principalmente la cavidad nasal, produciendo rinopatías y las que afectan el tracto respiratorio inferior, a nivel pulmonar, causando neumonías y pleuritis. Si bien, se han descripto virus, parásitos, bacterias, gases y micotoxinas entre los agentes etiológicos que producen patologías respiratorias, desde hace tiempo se consideró que el impacto productivo de estos agentes está relativamente condicionado por la presencia de partículas en suspensión, humedad, temperatura, ventilación, manejo y diseños de construcción, entre otros factores. Es por ello que varios autores consideran a las enfermedades respiratorias como multifactoriales y complejas, y que, además dos o más agentes pueden actuar de manera simultánea siendo denominado por varios autores como Complejo Respiratorio Porcino (CRP) (Higgins, 1993; Thacker, 2001; Carrasco et al., 2009; Hansen et al., 2010; Opriessnig et al., 2011; Kim et al., 2011).
El diagnóstico de estas enfermedades, está basado en lo que se denomina patrón de diagnóstico de certeza, este patrón incluye aspectos epidemiológicos, signos clínicos, examen patológico de los tejidos y la detección directa del agente patógeno. Si consideramos que los signos clínicos se encuentran dentro de este patrón, los mismos vuelven a recobrar importancia como una herramienta alternativa para el diagnóstico presuntivo de enfermedades (Nathues et al., 2012). Las enfermedades pueden presentarse con cuadros clínicos característicos bien definidos o de forma subclínica o crónicas, siendo este último tipo de presentación una de las causas de mayores pérdidas económicas debido a que afectan el rendimiento productivo de los animales, reducen la eficiencia de conversión de alimento y generan mayores costos de medicación (Holyoake et al., 1996; Sørensen et al., 2006; Stärk & Nevel, 2009). Además, el diagnóstico de este tipo de presentación clínica es muy dificultoso para los veterinarios encargados de las granjas, debido a las diversas tareas que ellos realizan, la falta de técnicas accesibles, las distancias y el tiempo limitado para la observación de los animales, y la falta de una metodología adecuada para el diagnóstico ya que la misma esta poco descripta en la bibliografía (Petersen et al., 2004). En aquellos momentos donde los veterinarios pueden realizar al menos una inspección, muchas veces por la falta de protocolos detallados, solamente registran la presencia o ausencia de un único síntoma clínico como tos o estornudo y a veces por la falta de definiciones conceptuales en la expresión de los mismos pueden llegar a confundir la tos con el estornudo, lo que puede dificultar la interpretación de los resultados, llevándolo de esta manera a tomar inadecuadas medidas de control para las enfermedades diagnosticadas (Baadsgaard y Jørgensen, 2003).
Es por ello que la clinimetría (rama de la medicina), se puede definir como una estrategia utilizada en la medicina clínica humana, que se basa principalmente en medir fenómenos clínicos: síntomas, hallazgos fisiopatológicos, estado de la enfermedad o la gravedad como así también manifestaciones físicas objetivas (modificaciones del pulso, dilatación cardiaca, etc), químicas (albuminuria, hiperglicemia) o del comportamiento (disminución de la postura, agresividad, disminución de la producción lechera, disminución de la ganancia diaria de peso, anorexia) que el veterinario clínico debería reconocer o provocar durante el procedimiento del examen (Feinstein, 1987; Ramírez Benavides, 2005). Estas mediciones se realizan a través de “instrumentos” que deben mostrar buena calidad de medición, haciendo esto referencia a la especificidad, sensibilidad de estos instrumentos y por otro lado calidad de desempeño, estos instrumentos no solo abarcan imágenes técnicas, exámenes histológicos, mediciones químicas sino también cuestionarios y planillas que permitan registrar signos clínicos. Para comprender mejor lo que significa calidad de desempeño de las mediciones podríamos decir que esta depende, por ejemplo, de la experiencia de las personas que llevan a cabo las mediciones, la atención que se presta por un paciente a una encuesta, siendo esto crucial cuando se utilizan instrumentos de medición en la investigación o en la práctica clínica (De Vet et al., 2003). Para lograr obtener datos válidos y con alto nivel de repetitividad en la clinimetría, los protocolos estandarizados son importantes tanto para la investigación como la práctica veterinaria (Baadsgaard y Jørgensen, 2003). 
Entre los principales signos respiratorios asociados a patologías de la cavidad nasal que se pueden observar tenemos: estornudo, secreciones nasales y oculares con sus diferentes exudados (seroso, mucoso, y/o muco-purulento) (Ramirez Benavides, 2005; kirkeby et al., 2011) También podemos sumar a estos la deformación nasal (Baadsgaard, y Jørgensen, 2003).
En esta oportunidad nos dedicaremos al estornudo signo clínico descripto para diversas enfermedades respiratorias, podemos decir que este signo es un reflejo superficial que se origina en las membranas mucosas que recubren la cavidad nasal, inducido por estímulos químicos o mecánicos que da como resultado una inspiración brusca, involuntaria y repentina seguida de una expulsión estrepitosa y violenta del aire de los pulmones por la nariz (Al Suleimani et al., 2007; Lappin, 2001).
Para poder detectar y registrar este signo clínico en animales de recría (3 a 10 semanas de edad) proponemos dos parámetros para detectarlo y cuantificarlo, si bien diversos autores registrar el signo clínico, la metodología para registrarlo no se encuentra bien detallada por lo que hace difícil realizar estudios comparativos. Basados en esto se decide proponer una metodología para registrar la Proporción de animales con estornudo e índice de estornudo.
Clinimetría Respiratoria: Metodología en la medición de estornudo - Image 1
Eventos de estornudo: definido como un episodio de estornudo o como un conjunto de episodios de estornudos producidos por un animal o un conjunto de animales, separado de otro por un silencio de 10 segundos. Basados en la propuesto por Banshon (1993) y empleado por Nathues et al., (2012), para el índice de tos. 
 
Protocolo clinimétrico para el registro de estornudo.
Cada vez que se ingresa a las granjas se deben cumplir con todas las medidas de bioseguridad que exige la empresa, una vez dentro de la granja se debe solicitar al responsable del establecimiento (encargado de la granja) una planilla con la ubicación, edad y cantidad de animales presentes en la recría. Antes de ingresar a las salas se debe corroborar si los datos de las planillas aportadas por el encargado contienen los mismos datos que figuran en las salas. 
1)- El ingreso a la sala: el ingreso debe ser con tranquilidad (evitando que los animales se asusten)
2)- Estímulo: Se procede a movilizar los animales mediante estímulos auditivos (gritos y  aplausos) durante 30 segundos (Maes et al., 1999; Laohasinnarong et al., 2008). Siendo el estímulo realizado de la siguiente manera: el operador se colocó en un extremo del corral y procedió a caminar arreando los animales con los estímulos auditivos, de esta manera se hace caminar los animales por todo el corral, logrando que el movimiento sea continuo durante los 30 segundos, empleando un cronómetro digital.
3)- Terminado el estímulo, se procede a contar y registrar durante 3 minutos, los dos parámetros clínicos (proporción de animales con estornudo e índice de estornudo) en una planilla.
El protocolo, permite registrar un comportamiento para los dos parámetros evaluados según la edad de los animales, por lo que la combinación de ambos parámetros clínicos permite un mejor seguimiento y una mejor conceptualización del comportamiento del estornudo. En aquellas granjas con más de un corral por edad de los animales destetados, no se requiere ingresar a la totalidad de los corrales. Pero es importante que las personas que lo empleen sean previamente capacitadas, para lograr obtener valiosa información respecto al comportamiento del estornudo en la granja. Creemos que el desarrollo y la adaptación de este protocolo clinimétrico es una herramienta muy importante para los encargados de granjas ya que el tiempo empleado para registrar los parámetros clínicos sería menor y podrían registrarse de manera simple.

BIBLIOGRAFIA
  • Al Suleimani, M., Ying D., Walker, M. J. (2007). Differential responses to various classes of drugs in a model of allergic rhinitis in guinea pigs. Pulmonary Pharmacology & Therapeutics 21(2):340-8.
  • Baadsgaard, N.P., Jørgensen, E. (2003). A Bayesian approach to the accuracy of clinical observations. Preventive Veterinary Medicine. 59, 189–206.
  • Bahnson, P. (1993). The application of a clinical index of cough. Proceedings. American Association of Swine Veterinarians pp 701-705.
  • Carrasco, L., Ramis, G., Gómez-Laguna, J., Quezada, M., Pallarés, F. J. (2009). Differential diagnosis of pig diseases. 3. Respiratory diseases Journal SUIS No. 60 pp. 34-46.
  • De Vet, H. C.W., Terwee, C. B., Bouter, L. M. (2003). Current challenges in clinimetrics. Journal of Clinical Epidemiology 56, 1137–1141.
  • Dee, S. A., Joo, H. S., Polson, D. D., Marsh, W. E. (1997). Evaluation of the effects of nursery depopulation on the profitability of 34 pig farms. Veterinary Record 140:498–500.
  • Feinstein, A. R., (1987). Clinimetrics. Westford, MA: Murray Printing Compan.
  • Garner, M. G., Whan, I. F., Gard, G. P., Phillips, D. (2001). The expected economic impact of selected exotic diseases on the pig industry of Australia. Revue Scientifique et Technique - Office International des Épizooties Vol. 20 No. 3 pp. 671-685.
  • Grandia, J., Berges, A. C., Falceto, M. V. (2010). Swine respiratory diseases in Aragon (Spain): Economic, pathology, and microbiological study during the year 2008. Proceedings of the 21st International Pig Veterinary Congress, Vancouver, Canada, p. 648. 
  • Hansen, M.S., Pors, S.E., Jensen, H.E., Bille-Hansen, V., Bisgaard, M., Flachs, E.M., Nielsen, O.L., (2010). An investigation of the pathology and pathogens associated with Porcine Respiratory Disease Complex in Denmark. Journal of Comparative Pathology 143, 120–131.
  • Higgins, R. J. (1993). Observations on recent changes in pig respiratory disease. Pig Veterinary Journal Vol. 31 pp. 82-88.
  • Holyoake, P. K., Mullan, B. P., Cutler, R. S. (1996). Simulation of the economic impact of proliferative enteritis on pig production in Australia. Australian Veterinary Journal Vol. 73 No. 3 pp. 89-92, DOI 10.1111/j.1751-0813.1996.tb09983.x.
  • Jager, H. J., McKinley, T. J., Wood, J. L., Pearce, G. P., Williamson, S. M., Woodger, N., Strugnell, B., Done, S. H., Habernoll, H., Tucker, A. W. (2010). A tool to assess the economic impact of pleurisy in slaughter pigs. International Pig Veterinary Congress, p. 191.
  • Kim, S. J., Yang, D. S., Kim, N. H., Lee, C. H., Han, J. H. (2011). Pathological lesions of porcine respiratory disease complex in slaughter pigs. Journal 6th International Symposium on Emerging and Re-emerging Pig Diseases, Barcelona, Spain, 12-15 June pp. 129.
  • Kirkeby, S., Friis, M., Mikkelsen, H. B., Cayé-Thomasen, P. (2011). Bacterial adherence in otitis media: determination of N-acetylgalactosamine (GalNAc) residues in the submucosal glands and Surface epithelium of the normal and diseased Eustachian tube. Microbial Pathogenesis; 51(1-2):48-57. doi: 10.1016/j.micpath.2011.03.008.
  • Laohasinnarong, D., Winkomen, A., Siangjong, W, Siangjong, P., Sahakitpinyo, M., Kaeoket, K. (2008). Comparative evaluation of single shot Mycoplasma hyopneumoniae vaccines under Field Conditions on pig performances. Proceedings, The 15th Congress of Federation of Asian Veterinary Association 27- 30. Bangkok, Thailand (FAVA - OIE Joint Symposium on Emerging Diseases).
  • Lappin, M. R. (2001). Sneezing and nasal discharge initial diagnostic plan. Feline Internal Medicine Secrets (Veterinary) pp 1-3.
  • Lium, B. (2002). Respiratory diseases of pigs. Journal Norsk Veterinærtidsskrift Vol. 114 No. 2 pp. 191- 198 Additional Title Information Helse og sjukdom hos gris.
  • Maes, D., Deluyker, H., Verdonck, M., Castryck, F., Miry, C., Vrijens, B., Verbeke, W., Viaene, J., De Kruif, A. (1999). Effect of vaccination against Mycoplasma hyopneumoniae in pig herds with an allin/all-out production system. Vaccine 17, 1024±1034.
  • Nathues, H., Spergser, J.,Rosengarten, R., Kreienbrock, L., Beilage E. G. (2012). Value of the clinical examination in diagnosing enzootic pneumonia in fattening pigs. The Veterinary Journal 193 443–447.
  • Neumann, E. J., Kliebenstein, J. B., Johnson, C. D., Mabry, J. W., Bush, E. J., Seitzinger, A. H., Green, A. L., Zimmerman, J. J. (2005). Assessment of the economic impact of porcine reproductive and respiratory syndrome on swine production in the United States. Journal of the American Veterinary Medical Association 227:385–392.
  • Opriessnig, T., Giménez-Lirola, L. G., Halbur, P. G. (2011). Polymicrobial respiratory disease in pigs. Journal Animal Health Research Reviews Vol. 12 No. 2 pp. 133-148, DOI 10.1017/S1466252311000120.
  • Pejsak, Z., Stadejek, T., Markowska-Daniel, I. (1997). Clinical signs and economic losses caused by porcine reproductive and respiratory syndrome virus in a large breeding farm. Veterinary Microbiology 55:317–322.
  • Petersen, H. H., Enøe, C., Nielsen, E. O. (2004). Observer agreement on pen level prevalence of clinical signs in finishing pigs. Preventive Veterinary Medicine, 64, 2/4, pp 147-156, 37 ref.
  • Ramirez Benavides, G. F. (2005). Manual de semiología clinica veterinaria. Primera edición. Pp13. Sales, T. P., Soares, P., Brito, W. M., . (2010). Cost of Mycoplasma hyopneumoniae outbreak in Brazil. International Pig Veterinary Society, p. 620.
  • Sørensen, V., Jorsal, S. E., Mousing, J. (2006). Diseases of the respiratory system. In: Straw, B. Zimmermann, W. D’Allaire, S. Taylor, D.J. (Eds.), Diseases of Swine. 9th ed. Iowa State University Press, Ames, Iowa, pp. 149–177.
  • Stärk K. D., Nevel, A. (2009). Strengths, weaknesses, opportunities and threats of the pig health monitoring systems used in England. Veterinary Record.17;165 (16):461-5. Thacker, E. L., Thacker, B. J., Janke, B. H. (2001). Interaction between Mycoplasma hyopneumoniae and Swine Influenza Virus. Journal of Clinical Microbiology. 39(7):2525-30.
 
Autor/es:
 
Visualizaciones637Comentarios1EstadísticasCompartir