Metabolismo hepático de la aflatoxina B1 en avicultura
Publicado:9 de marzo de 2026
Fuente:Hansen Wilber Murcia G. (Grupo de Estudios en Genética y Biología Molecular GEBIMOL, Facultad de Ciencias,) y Gonzalo Jair Diaz G. (Grupo de Investigación en Toxicología y Nutrición Aviar. Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia), Universidad Nacional de Colombia, Sede Bogotá. Colombia.
Resistencia vs. Fatalidad: El secreto metabólico tras la sensibilidad de las aves a las aflatoxinas
La lucha contra las micotoxinas en la avicultura ha dado un paso gigante hacia la comprensión de por qué algunas especies caen fulminadas mientras otras resisten. Un estudio pionero de Hansen Wilber Murcia y Gonzalo Jair Díaz, publicado en la Revista de la Asociación Colombiana de Ciencias Biológicas (https://doi.org/10.47499/revistaaccb.v1i37.327), ha descifrado el mapa enzimático que determina la suerte de pollos, patos, pavos y codornices ante la temida Aflatoxina B1 (AFB1). La investigación revela que la clave no está solo en lo que el ave come, sino en cómo su hígado "decide" procesar el veneno: mientras el pollo activa un sofisticado sistema de neutralización, el pato acelera su propia destrucción mediante una bioactivación letal.
El equipo científico utilizó técnicas de alta precisión, como la cromatografía líquida de alta eficiencia (HPLC), para observar en tiempo real cómo las enzimas hepáticas transforman la toxina. Descubrieron que el pato es la especie más vulnerable debido a que su metabolismo produce niveles masivos de AFB1-epóxido, un compuesto altamente reactivo que daña el ADN y es el responsable directo del cáncer de hígado. En contraste, el pollo Ross y el Rhode Island Red demostraron ser verdaderas "fortalezas metabólicas", con una capacidad superior para inactivar la toxina a través de la enzima glutatión-S-transferasa, convirtiéndola en una forma inofensiva antes de que pueda causar daño.
Para el productor avícola, este hallazgo tiene una aplicación práctica inmediata: la bioseguridad y los límites de tolerancia no pueden ser universales. El estudio confirma que el pato tiene una eficiencia de bioactivación 11 veces mayor que las otras aves, lo que explica por qué dosis mínimas que el pollo tolera pueden ser fatales para esta especie. Esto obliga a una segmentación mucho más estricta en la formulación de raciones y en el control de calidad de granos, dependiendo de qué ave habite el galpón, especialmente en producciones de pavos y codornices, que presentan una sensibilidad intermedia.
El punto de debate técnico se traslada ahora a la "biodisponibilidad citosólica". Los investigadores observaron que la velocidad con la que la toxina entra y sale de sus formas intermedias (como el aflatoxicol) determina cuánto veneno queda disponible para ser activado. El hecho de que el pollo sea más eficiente eliminando estos intermediarios sugiere que la selección genética podría, en un futuro, enfocarse en potenciar estas rutas de neutralización natural, abriendo una discusión sobre si es posible "diseñar" aves más resistentes a los desafíos ambientales y nutricionales del siglo XXI.
¿Deberían revisarse los límites legales de micotoxinas en piensos para establecer estándares específicos por especie, dada la abismal diferencia en su capacidad de neutralización?
Cita: Murcia G, H. W. ., & Diaz G, G. J. . (2025). Metabolismo hepático de la aflatoxina B1 en cuatro especies aviares de interés comercial. REVISTA DE LA ASOCIACION COLOMBIANA DE CIENCIAS BIOLOGICAS, 1(37), Art 66–80. https://doi.org/10.47499/revistaaccb.v1i37.327