Suplementación de calcio, y de fósforo, en la nutrición de perros y gatos.

Publicado el: 11/2/2019

Dada la importancia del calcio y del fósforo en la nutrición de las mascotas, es conveniente profundizar en las frecuentes situaciones de deficiencia o exceso de estos elementos. Para ilustrar el valor del equilibrio óptimo se exponen símiles, fórmulas y casos prácticos.

En el título quedan ya esbozados los dos puntos que desearía resaltar en este escrito. El primero es la recomendación sobre que suele ser mejor el ya suplementar, en su significada de “ya entrar” en la composición de algo, en vez de complementar, en su acepción de “añadir algo”, aparte, para hacerlo completo.

Pueden parecer aspectos semánticos, pero como objetivo de lograr una ración equilibrada en calcio y en fósforo, las diferencias pueden ser muy importantes, tanto para los perros como para los gatos.  

La importancia de detallarla, con tanto énfasis, es por la imperiosa necesidad de dar  ambos minerales, el calcio (Ca) y el fósforo (P), pero y, asimismo, el de las cantidades a ingerir, tanto las mínimas como las máximas, y además, como muy especialmente, el de las relaciones que tienen ambos minerales, (o RATIO), entre ellos, y con otros nutrientes,  según las diversas situaciones y distintas necesidades.

La cita preferente de la suplementación del calcio y el fósforo en este artículo pretende comentar e intentar contrarrestar las creencias erróneas y las suposiciones sobre la complementación, que es mayormente responsable de las posibles alteraciones patológicas, por exceso, normalmente, o por defecto, aunque sean ya, “supuestamente” muy conocidas.  

 

HAY SOLO TRES POSIBLES RACIONES  CON DIVERSOS RATIOS DE CALCIO Y FÓSFORO.

Entrando en la práctica diaria de cualquier persona que alimente a perros o gatos, podríamos clasificar la alimentación de ambos en tres posibles situaciones, en relación con la ingesta de calcio y fósforo y su ratio. Las tres situaciones son muy frecuentes en la práctica . 

1)  Raciones deficientes en calcio

Perros, o gatos, que se alimentan exclusivamente o en gran parte, con sobras de mesa o con dietas caseras (aunque sean "de libro") a base de productos y subproductos cárnicos, junto con una base de arroz, o de pasta, o restos de pan y bollería, con un aporte de ciertos vegetales, como guisantes, zanahoria, etc., sin nada mas que un "corrector" con vitaminas, o un par de pastillas de Ca, o en muchos casos con “nada”.

Esta alimentación era muy frecuente hace pocos años y está desapareciendo, aunque todavía se da entre propietarios de gatos y perros muy pequeños, siempre pensando que es lo mejor para ellos. Suelen ser alimentos deficientes en cantidad, tanto de Ca y de P,  o en su relación entre ambos minerales.

2) Raciones con buena relación Ca y P, y en cantidad .

Ésta se da en perros que se alimentan “exclusivamente” con alimentos preparados completos y equilibrados. Sean secos, o de variada humedad. Se realiza con un máximo, a no sobrepasar, del 10% de restos de mesa, snacks, como premios, etc. o nada. El porcentaje de este grupo es ya bastante común, pero más reducido de lo que se supone, ya que según datos de 2012, la ingesta calórica del censo total de perros y de gatos de España, a través de alimentos preparados, representaba algo menos de  la mitad de las necesidades totales. Este grupo, que está creciendo año tras año, es el único que ya tiene correcta la cantidad recibida, y su relación de estos minerales.

3) Raciones con gran exceso de Ca y de P (LAS PEORES Y MÁS COMUNES)

Situación que se da en perros alimentados con alimentos varios, incluso equilibrados, pero con importantes añadidos de carcasas de pollo. o quienes les dan frecuentes huesos naturales, con la excusa de que son su alimento preferido, que les ayuda a crecer, y, además, les limpia los dientes, y aumenta su poder de mordida. Este grupo, que es la gran mayoría, todavía, entre propietarios o criadores de perros de gran tamaño, o gigantes. También es muy común en propietarios de gatos, no por darles huesos, si no por darles hígado (de cordero, pollo, etc.) porque es su alimento preferido. Pero tienen exceso de vitaminas que no precisan, e incluso les dañan.               (Se comenta al final…)

Este tipo de alimentación es muy frecuente en grandes molosos, en gatos y en perros toy, o mini, que además son los que suelen presentar mayores alteraciones, ya patológicas, por exceso, que son mucho más frecuentes que las presentadas por su aparente falta. Esta es la situación real a partir de los datos, y no de  pareceres. Por ello, debo recomendar que, en las anamnesis que hacen los veterinarios clínicos para conocer lo consumido por los pacientes, hay que insistir mucho para conocer los datos de forma objetiva, especialmente cuando el cliente no da importancia a estos añadidos y complementos, por ser conocidos y por ser aceptados ancestralmente. He vivido casos muy curiosos y comento uno por ser muy explícito:

“Un criador que tenía un cachorro de cinco meses de raza Mastino Napoletano, de gran valor, me indicó que creía que tenía problemas de osificación, y sospechaba que se debía a falta de Ca, incluso solicitó a su veterinario le hiciese análisis de calcemia mensuales, y éste le afirmó que algunos estaban por debajo de lo esperado. Al final de la conversación me comentó, casi sin darle importancia, creyendo que era lo más lógico, que a su gran cachorro le daba, además, un hueso de rodilla de vacuno cada día o cada dos, de más o menos, un cuarto de kilo“

Una vez oído este final, ya podemos ver que el problema de su cachorro, era por exceso de Ca y no por defecto, y además le reducía el aporte proteico y de otros nutrientes básicos.  ¡ En realidad debía hacer todo lo contrario !. Además, en los casos graves de ingesta excesiva de Ca, siempre con reducción proteica, y más si son aún cachorros, se producen alteraciones hormonales y el nivel de calcemia puede ser inferior a la norma, (al revés de lo esperado o supuesto)…como ya indicaban los datos de los controles realizados…   

TRATAMIENTOS :

Podríamos comentar otros ejemplos y símiles, para tratar cada uno de los tres grupos de alimentación citados antes. En el grupo con alimentación deficiente en Ca / P Estos perros son los únicos con déficit en calcio y fósforo, e incluso con ratio anormal inverso, que aún es peor. Haciendo una mezcla en cualquier proporción imaginable, con los ingredientes indicados en la formulación, con carne o subproductos, sin huesos, con cualquiera de los hidrocarbonados, incluso con vegetales caros, por su composición natural, sólo se llega a los siguientes datos y RATIO:

 Al 0,102 % de Ca sobre SS, y al 0,6% de P. 

Que es una Relación del O, 17 / 1.  

El resultado es siempre un ratio de Ca /P invertido, gravísimo, y es enormemente insuficiente en calcio. Además, aún puede agravarse por el aporte de fósforo en forma fítica de los cereales, o por el ácido oxálico frecuente en los vegetales verdes. La hiperfosfatemia que tienen se traduce en un hiperparatiroidismo de graves consecuencias  

Recordemos los mínimos de Ca y P en perros que se indican en las tablas del NRC que son del 0,6% Ca y del 0,45 % P,  

Por seguridad, el doble da:  1,2% Ca y 0,9% P -  -  - Ratio 1,33 / 1                   

La "fórmula casera" daba = 0,1% Ca y 0,6% P -  -  - Ratio 0,17 / 1

Ante esta deficiencia, ya grave, suelen auto-recetarse pastillas de calcio, o complementos minerales. Pero el problema es la cantidad a dar.

Como ejemplo de la complementación con pastillas podríamos decir que un perro o un cachorro que consuma 500 g de alimento en sustancia seca (S.S.), si es equilibrada, recibiría diariamente las cifras superiores a las del resto que detallo seguidamente. Debajo señalo qué proporción recibiría en caso de consumir la fórmula casera, además, en cualquier mezcla y proporción.

La diferencia entre las necesidades y lo ingerida es muy grande:

Para suplementar esta deficiencia mediante pastillas de 100 mg de Ca y 30 mg de P, serían precisas nada menos que 55 pastillas diarias!.

Queda clara la imposibilidad de tal dosificación, que debería recibir un perro del tamaño de un Pastor Alemán, o un cachorro joven de unos 17 a 20 kg de cualquier raza…. ¡cada día!.

Mi comentario sobre esta cantidad de pastillas, y la crítica que representa, causó estupor entre los congresistas de numerosos países en la comunicación que presenté en el XIII Congreso Mundial de WSAVA, (AVEPA), pero nada hay tan exacto e “indiscutible” como los datos matemáticos, que no son fruto de opiniones subjetivas, ni de estimaciones.

Son frecuentes aún las prescripciones de pastillas de calcio, pero en los casos de tal desequilibrio, hay que decidir otra forma de suplementación. P.E., con huesos, y a dosis adecuadas. Por esto he señalado una composición media de los huesos, o, con fosfato tricálcico, o, lo que es mejor, recomendando el uso exclusivo de un alimento completo equilibrado.

Hay una regla nemotécnica para quien desee calcular las necesidades de Ca y P, por kg de peso del animal, que es el sistema más usado por criadores y veterinarios clínicos. Se trata de la regla de Meyer que recomienda: 100 mg de Ca y 66 mg de P por kg de peso, y día.  Estas cantidades dan un resultado final muy parecido a las cantidades relacionadas por kg de alimento seco de un contenido calórico estándar. Cabe matizar que no es una regla exacta, ya que los perros de pequeño tamaño precisan más proporcionalmente, pero como regla es correcta.

La relación sobre el alimento, creo que es más fácil de calcular y de asegurar (ya que se cita en las etiquetas). El hecho de que hoy por hoy sean poco frecuentes las alteraciones que tendrían que ocurrir por el desequilibrio de las raciones, con ratio invertida y con gran falta de calcio, como el raquitismo y la osteomalacia, sólo tiene explicación en el consumo de huesos o espinas que los canes hallan en aceras y parques, o buscan en cubos de la basura, o en lo que les da cada miembro de la familia a escondidas ...

En el grupo con alimentes con buena relación de Ca y P, al ser raciones equilibradas no tienen ninguna contraindicación, pues cumplen, por seguridad, con el doble de las necesidades mínimas en Ca y en P, aparte del superior equilibrio en los aminoácidos indispensables para formar la osteína, y por tener las muy relacionadas vitaminas, especialmente la D, y también los otros minerales y microminerales que influyen en que los perros y gatos normales tengan un crecimiento sano, y un buen mantenimiento de sus estructuras óseas.

Sobre este punto, el Dr. Robert K. Mohrman, famoso nutrólogo, asegura que:   "los alimentos bien equilibrados no deberían contener más del 1,6 % de calcio para perros, ni más del 1,8% para gatos, sobre sustancia seca, y es obligado que el Ca mantenga una buena relación con el P, (Ratio1,5 a 1,2 / 1 ). No hay necesidad de hacer diferencias entre razas o tamaños, y no hay ventajas en cambios”.

En el grupo con alimentes con gran exceso de Ca y P podemos considerar que las raciones con sobredosificación son las más comunes, y, por ello, los riesgos de padecer ciertas osteopatías hipertrofiantes per se. Además, este exceso altera las relaciones hormonales, con hipotiroidismo y con hipercalcitonismo, con problemas iniciales que muchos poseedores de perros suelen confundir con que presentan una falta de calcio, (?) precisamente.

La alta sobredosificación de Ca y P, aún pudiendo estar más o menos con su ratio aceptable, influyen muchísimo en casos de sobre-osificaciones, que se traducen en “malos aplomos” y en un menor crecimiento al esperado. Esto es muy frecuente en los perros de gran talla. La alta dosificación de estos minerales, y de otros nutrientes, tiene una relación directa con los efectos de las displasias, y pueden empeorarlas significativamente en aquellos individuos genéticamente predispuestos. El exceso de Ca suele ocasionar deficiencias de zinc y no digamos del riesgo de mineralización de las válvulas cardíacas, o en la aorta, o en la pelvis renal, etc. Incluso puede ser el origen de ataxias por enostosis, (Wobler Sindrom.) que comprimen la médula o un haz de nervios. Es muy frecuente, y mucho más en perros gigantes, por la creencia errónea de que "al crecer más rápido" necesitan estos suplementos…. a placer.

En realidad, y causa sorpresa cuando se cita a criadores y poseedores de perros de más de 75 cm de altura a la cruz y de peso superior a los 60 kg, pero debemos advertirles que los molosos no crecen “rápido”, si no que crecen más lentamente, si lo comparamos con el tiempo que tardan en alcanzar el peso de adultos. Su crecimiento es cuatro veces más lento que el de los perros muy pequeños. La rapidez esta enlazada con el factor tiempo y no con el factor cantidad.

Veamos lo que normalmente pueden consumir, sólo de Calcio, con estas raciones con gran exceso. Hago los cálculos para un kg de S.S.:


Esta fórmula es real y frecuente, pues 200 g de hueso en relación a un total de 1,6 kg de mezcla, está considerada como normal por criadores y poseedores de perros, e incluso es una cantidad sobrepasada con frecuencia, y más aún si les dan carcasas de pollo como ingrediente base. Significa ello que les dan tres veces más de la cantidad óptima, aunque se mantenga un ratio con el P, bastante normal.

El máximo de Calcio que la “European Pet Food lndustry” (FEDIAF) recomienda “no sobrepasar”, son los 20g por kg de S.S. en los alimentos para cachorros, y para perras gestantes o lactantes, o los 30 g por kg de S.S. en el alimento para adultos en mantenimiento. La solución única, pues no hay otra, es reducir la cantidad de huesos en la ración.

Si los exigen como juegos y como fortalecimiento de la dentadura, pueden recomendarse huesos de cuero, o sintéticos, o productos especiales en barritas, incluso alimentos secos extrusionados por la textura del propio alimento.

Por parte de los veterinarios clínicos existe una gran necesidad educacional hacia los criadores y poseedores de perros, aunque menos en los de gatos. Es básico explicarles insistan en sus clientes: las “necesidades”  por un lado, y la “forma de suplementar la dieta”, y por el otro lado “todo el proceso metabólico de los minerales” y su importancia en el crecimiento de todos los huesos, incluyendo el “rol de las principales hormonas” (HPT, calcitonina y la vitamina D).

Por la imagen positiva del calcio, incluso para las personas, se suele abusar en las publicidades, dando a entender que “cuanto más calcio mejor”, especialmente en cachorros. No se les dice que, en realidad el añadido de más calcio representa reducir el coste del alimento….porque es el ingrediente más barato ... Sólo debe formularse la mejor cantidad y su óptimo ratio con los demás nutrientes.

                           

 ¡ Y ALGO SOBRE LAS VITAMINAS !

Como final !.    En las recomendaciones de FEDIAF de máximos no citan a la vitamina D, aunque suele ir, más o menos, al 10 %, en cantidades de UI, comparando con la vitamina A.

 El máximo de vitamina A es de 300.000 UI por kg de alimento seco (de 3.700 a 4.500 Kcal EM). Existe asimismo una relación con la osificación por parte de la vitamina D, cuyo exceso aumenta la absorción de Ca, con las “malas” consecuencias ya citadas.

El exceso de vitamina A produce una toxicidad muy frecuente en gatos alimentados exclusivamente, y durante largo tiempo, con hígado crudo.( sea de la especie animal que sea…) Les inicia el problema con hiperestesia en cuello, y con cojeras, hasta llegar a producirles la típica "espondilosis deformante cervical", debido a exóstosis de las vértebras cervicales y de las principales articulaciones, que llega hasta anquilosamiento…. y muerte.

Sin ser derrotista ni alarmista, sí puedo alertar de la conveniencia de sopesar los pro y contra de cada tipo de alimentación y de cada grupo para aún intentar la mejora de la calidad de nuestros dos amigos, los perros y los gatos.

Reconociendo que si bien es cierto que ya están, como promedio a niveles muy superiores que hace sólo un par de décadas, para el individuo que recibe una dieta deficiente, o, como es más frecuente, una con exceso, le es al  l00% errónea para él.    Por ello, aunque sea sólo para que uno mejore, ya merece la pena el evitarlo. 

 
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