Micobacteriosis en gatos

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Las micobacterias no tuberculosas son agentes saprófitos que ocasionan enfermedades por contaminación de heridas traumáticas o inyecciones sin condiciones de asepsia en animales con deficiencias en el sistema inmunitario.

Los gatos son susceptibles a micobacterias no tuberculosas (MNT) con potencial patógeno, ya que se han comunicado casos en África, América y Australia. Las MNT ocasionan enfermedades por contaminación de heridas traumáticas e inyecciones sin condiciones de asepsia y la leucemia felina e inmunodeficiencia felina predisponen a estas infecciones.

Las MNT producen enfermedades crónicas, son agentes saprófitos y ubicuos que pueden presentar crecimiento rápido (desarrollan in vitro dentro de los 7 días de incubación) o crecimiento lento (desarrollan in vitro después de los 7 días de incubación) (tabla 1). 

Tabla 1. Clasificación de las micobacterias no tuberculosas (MNT) según su velocidad de crecimiento in vitro.

Sintomatología y cuadro lesional

La mayoría de las especies de MNT ocasionan síndromes clínicos semejantes que se caracterizan por paniculitis con fístulas, nódulos subcutáneos y úlceras dolorosas y sin tendencia a la curación. La localización es variable y depende de la presencia de grasa subcutánea, pero los sitios de presentación más frecuentes son la zona inguinal, flancos y base de la cola, aunque en ocasiones puede diseminarse.

La presentación clínica observada en individuos inmunocompetentes es la cutánea que afecta piel y tejido subcutáneo con formación de piogranulomas denominada paniculitis micobacteriana. Se manifiesta con nódulos subcutáneos alopécicos crónicos de tamaño variable de 1,5 a 5 cm de diámetro, con fístulas que drenan secreción purulenta y están cubiertas por costras al principio indoloras. El curso clínico es prolongado ya que no cicatrizan por varios meses. Los gatos con micobacteriosis cutánea no presentan signos sistémicos pero puede observarse fiebre, anorexia y adinamia.

Otra forma de presentación es la enfermedad generalizada, donde están afectados los aparatos respiratorio y digestivo y pueden manifestarse con o sin lesiones cutáneas y linfoadenitis periférica. En los gatos, el principal signo suele ser la pérdida de peso, sobre todo si existe localización intestinal, además de estar anoréxicos y febriles. 
Mycobacterium avium es el agente que produce bacteriemia y enfermedad diseminada con mayor frecuencia porque ingresa por vía respiratoria y digestiva y sólo ocasionalmente por piel. A la necropsia se observa linfoadenomegalia y hepatoesplenomegalia, así como focos miliares en los pulmones. 

Tabla 2. Otras micobacterias no tuberculosas (MNT) aisladas en gatos.

Diagnóstico clínico, anatomía patológica y diagnóstico diferencial

El diagnóstico clínico es presuntivo y se confirma por pruebas de laboratorio. Para ello se deben tomar muestras de las lesiones mediante improntas, aspirados o biopsias, o de órganos afectados en caso de necropsias.

En las micobacteriosis el diagnóstico etiológico se efectúa por la presencia de bacilos ácido alcohol resistentes (BAAR) con la tinción de Ziehl Neelsen y la identificación del microorganismo por cultivo o métodos moleculares. La coloración de May Grünwald Giemsa para la citología es orientativa y en muchos casos de confirmación diagnóstica en las neoplasias.

La histopatología revela dermatitis piogranulomatosa multinodular inflamatoria difusa y nódulos exudativos concéntricos con fibrosis. En ocasiones se observan vacuolas lipídicas rodeadas por neutrófilos, macrófagos y células linfoides, los BAAR son escasos y están agrupados dentro de las vacuolas y los macrófagos.

En el diagnóstico diferencial se deben tener en cuenta a las enfermedades que causen paniculitis nodular y cuadros abscedativos de etiología infecciosa, granulomas por cuerpos extraños, micosis profundas, leishmaniasis cutánea, enfermedad por arañazo de gato, neoplasias, lepra felina y tuberculosis.

Medidas de control y tratamiento

Para el tratamiento se recomienda la terapia con antibióticos en combinación con la ablación quirúrgica. El tratamiento sistémico es prolongado y debe instaurarse durante 3 a 6 meses y continuar 1 a 2 meses luego de la completa resolución clínica. La selección de los antibióticos se realiza de acuerdo al resultado de las pruebas de sensibilidad in vitro. Algunos antibióticos pueden provocar reacciones adversas como degeneración de la retina, eritema, neuritis, signos gastrointestinales y nefrotoxicidad.

Todas las MNT son microorganismos que sobreviven y se multiplican en el ambiente e infectan al hombre sólo bajo determinadas condiciones y no hay transmisión persona a persona. A pesar de ello, se recomienda la utilización de guantes y barbijos (N. del E.: mascarillas) cuando se manipulen animales con heridas exudativas de evolución desfavorable. Estas precauciones son especialmente importantes para las personas inmunodeprimidas que estén en contacto con gatos enfermos.

En humanos los síndromes clínicos causados por las MNT son muy amplios e incluyen desde infecciones respiratorias, endocarditis u osteomielitis de pronóstico reservado, hasta infecciones leves localizadas en la piel.

Cuando se inicia el tratamiento de un gato con infecciones por MNT el propietario debe estar informado acerca de lo prolongado y costoso del mismo así como del riesgo zoonótico que implica la convivencia con el animal enfermo. Las micobacteriosis tienen pronóstico reservado debido a las recidivas y probable diseminación posterior, especialmente cuando se han realizado tratamientos no satisfactorios previos a la cirugía.

La erradicación es poco probable por la cronicidad de la enfermedad y porque el estado de portador no se diagnostica. Además de la higiene exhaustiva, algunas medidas de profilaxis a tener en cuenta son que las micobacterias se inactivan con los compuestos fenólicos y la exposición directa al sol.

Por último, se considera a la micobacteriosis felina más como un síndrome que como una única entidad, con etiología variable de acuerdo a las distintas presentaciones y que para llegar al diagnóstico definitivo y seleccionar los antibióticos adecuados deben emplearse técnicas bacteriológicas.

Bacilos ácido alcohol resistentes (recuadrado). Tinción de Ziehl Neelsen. Aspirado de nódulo subcutáneo (izquierda). Células gigantes multinucleadas. Tinción de Giemsa. Aspirado con aguja fina de nódulo subcutáneo (derecha). (Fotos: Jorge y Traversa, 2009).

***El trabajo fue originalmente publicado por el Informativo Veterinario ARGOS, en el POrtal Veterinario, PV ARGOS 25/2014.

 
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