COJERAS (1): POR CAUSAS ORTOPÉDICAS Y ENFERMEDADES DE DESARROLLO

Publicado el: 22/1/2015
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Cojera: Deficiencia en el paso.

Podemos diferenciar tres tipos de cojeras:

Funcional: producida por una malformación o anomalía mecánica en huesos y/o articulaciones. Por ejemplo, una osificación incorrecta de una fractura de hueso largo en la que cambia el eje longitudinal. La biomecánica es incorrecta pero no hay dolor.

Dolorosa: producida por enfermedad articular, lesión ortopédica, fractura, etc. Hay dolor.

Neurológica: el sistema musculoesquelético está correcto, pero hay un déficit a nivel nervioso central.

Las principales herramientas para llegar a un diagnóstico en Traumatología y Ortopedia son la anamnesis y la exploración física, pero normalmente deben ser auxiliadas por otros métodos que ayudan a completar o confirmar el diagnóstico.

  • Anamnesis
  • Exploración física:
    • Observación en parado y en movimiento
    • Palpación
    • Manipulación
  • Técnicas auxiliares
    • Imagen:
      • Radiografía
      • Artrografía
      • Ecografía
      • TAC (tomografía axial computarizada)
      • RMN (resonancia magnética nuclear)
      • Escintigrafía (gammagrafía)
    • Artroscopia
    • Estudio de líquido sinovial
    • Biopsias
    • Artrotomía
    • Pruebas laboratoriales

Anamnesis

Son los primeros datos que debemos de recoger. El propietario del animal es la primera fuente de información que debemos utilizar. Debemos hacerle una serie de preguntas precisas, teniendo en cuenta que -en ocasiones- el propietario, consciente o inconscientemente, puede darnos información errónea. Es necesario armarse de paciencia.

Empezamos por conocer la raza y edad del animal. Seguimos con la información general: fiebre, pérdida del apetito, depresión, pérdida de peso, enfermedades y tratamientos recibidos con anterioridad, nutrición.
Conoceremos la temperatura, la frecuencia respiratoria, realizaremos una auscultación del tórax, y una palpación abdominal.

La edad, la raza, el sexo pueden ser datos fundamentales a la hora de comenzar la exploración. Un Pastor Alemán de 5 meses que se presenta con una cojera progresiva de codo hace pensar en una no unión del proceso ancóneo o una fragmentación del coronoides.

Debemos tener en cuenta el hábitat: vive en un piso, en un patio, en un jardín, suelto en el campo. En un piso, el suelo es resbaladizo, no hace el ejercicio necesario, sale a pasear cuando no hay sol, por la mañana y por la noche. Si el perro es pequeño puede correr pero se resbala en los giros y se golpea con los muebles.

En un patio con el suelo de cemento, las almohadillas sufren una gran abrasión y se resecan, pudiendo agrietarse (cojera). En un jardín, normalmente hacen un recorrido fijo a lo largo de la valla (especialmente, cuando pasan alguna persona o perro), en el que hacen bruscas arrancadas que pueden lesionar los tejidos blandos del sistema locomotor. 

Los animales que viven en el campo, en fincas y casas de campo, no suelen sufrir enfermedades de desarrollo ni tampoco traumas, dejando aparte los ocasionados por el hombre (atropellos, agresiones).

Datos facilitados por el propietario de ¿cómo ha sido?, ¿cuánto tiempo hace?, ¿ha mejorado?, ¿ha empeorado?, ¿ha sido tratada la cojera? y ¿con qué? También:

¿es una cojera uniforme?, ¿cojea al levantarse y va mejorando?, ¿o al revés?, ¿es una cojera continua o cíclica?, ¿ha cambiado el carácter del animal?

Exploración

Observación, palpación y manipulación.

Estudiar la marcha: al paso, al trote y a la carrera. Faltas de apoyo en parado, cojeras de apoyo, cojeras de elevación. ¿Qué extremidad es la que falla? En muchos casos por la forma de andar se puede averiguar el nivel da la cojera.

El siguiente paso es observar la marcha del animal para localizar la extremidad y la posible zona de lesión.

  • El paciente desplaza el peso a los miembros sanos.
  • Para fijar la causa de la cojera, el animal debe ser observado alejándose por ambos lados y aproximándose.
  • El animal cojo cambia el peso al lado sano, incrementa la oscilación del centro de gravedad.
  • Algunas cojeras no se ven al paso y sí al trote.

Cojera de extremidad anterior:

  • Paso acortado.
  • Extensión del brazo sano y pierna contralateral.
  • Cojeras cruzadas.
  • Cabeceos en arco.
  • Levantan cabeza en paso cojo.
  • Adelantan extremidades posteriores y bajan la grupa para retrasar el centro de gravedad.

Cojera de extremidad posterior:

  • Cambia el peso al cuarto anterior.
  • El animal lleva la cabeza más baja de lo normal.
  • Grupa más baja cuando apoya el miembro sano.
  • El rabo se eleva cuando apoya miembro enfermo y baja con el sano.

En algunos casos se puede hacer una aproximación de la zona:

Lesión en hombro

  • Congelación en la acción de la espalda.

Lesión en codo

  • Disminución de la posición posterior en la fase de aplomo.
  • Las cojeras de codo producen una disminución de movimiento como si fueran húmero, cúbito y radio un único hueso con una angulación en la mitad.
  • Un ligero incremento en la movilidad de hombro y carpo actúa como mecanismo de compensación.
  • Descarga repentina en el punto de máximo apoyo.

Lesión en Carpo y Mano

  • Buen movimiento de la extremidad a la carrera.
  • Generalmente, las cojeras por lesiones en los dedos son fáciles de diagnosticar.
  • Los dedos se usan si la lesión está en la cara plantar de la mano.
  • En la mayoría de los casos, el animal prefiere correr a tres patas.
  • marcada limitación de la carga en estación.

Lesión en cadera

  • Rotación lateral de la cadera. Reducción del recorrido de la cadera. Levanta la cabeza en el paso cojo.
  • Intenta disminuir el recorrido del fémur en acetábulo.
  • Paso oscilante.
  • Encorvamiento lateral al lado afectado.

Lesión en rodilla

  • Disminución del movimiento articular. La pata sana se colapsa en estación. La carrera la hace con la cadera. Movimiento tarsal mínimo.
  • La rodilla lleva la máxima presión en el punto medio de la estación, cuando el pie está debajo de la cadera. Es cuando aparece el colapso lanzando el peso al miembro sano contrario.
  • La cojera bilateral es particularmente grave.
  • El animal adopta un paso desordenado que puede llevar a un diagnóstico equivocado de enfermedad de disco lumbar.

Lesión en corvejón y pie

  • Angulo articular fijo.

Observar el cuerpo en conjunto y por regiones, ver nódulos, inflamaciones, atrofias, deformaciones, dismetrías, heridas, etc.

Realizar una palpación exhaustiva y ordenada de la extremidad afectada. Podemos notar alteraciones y atrofias musculares, deformidades anatómicas, dolor. En las articulaciones podemos notas dolor, calor, efusiones sinoviales, inflamaciones, fibrosis. Realizar palpaciones simétricas en las dos extremidades para comparar (necesario en muchos casos).

Una manipulación cuidadosa y sistemática nos puede delatar deformidades y desplazamientos anormales articulares, dolor al movimiento articular, crepitaciones, integridad de las estructuras periarticulares.

Una vez realizadas la palpación y la manipulación, aconsejamos sedar al animal y volver a explorar.

Reconocimiento con sedación

Colocamos al animal en decúbito lateral para examinar las alteraciones que hemos identificado previamente.

Extremidad anterior

Mano. Debemos revisar los dedos por separado, flexionarlos y extenderlos, buscando fracturas o luxaciones. Inspeccionar las uñas. Palpar las almohadillas observando si hay desgastes irregulares y las zonas interdigitales buscando heridas, cuerpos extraños o rodetes húmedos. Presionar sobre los sesamoideos por la cara palmar de las articulaciones metacarpo-falángicas (fracturas).

Carpo. Palpar la cara dorsal para percibir aumentos de volumen de líquido sinovial que nos indiquen alteraciones articulares. Comparar siempre con el miembro opuesto. Extender y flexionar el carpo. Una reducción del movimiento puede demostrar enfermedad articular degenerativa (EAD). La hiperextensión nos ayuda a poder valorar la integridad de los ligamentos plantares. Provocar también varus y valgus forzados (rotura de ligamentos). Palpar el hueso accesorio del carpo; en su base podemos identificar la articulación radio-carpal (neoplasias, osteodistrofia hipertrófica). Comprobar crepitaciones.

Radio y Cubito. Presionar para ver respuestas al dolor (panosteítis). Palpar en toda su longitud (fracturas y tumores).

Codo. Los aumentos de volumen de líquido intra-articular los notaremos tocando el espacio entre el cóndilo lateral y el olécranon. Flexionar y extender la articulación (en situaciones de ángulo reducido puede existir EAD) y valorar la congruencia articular. En la no unión del proceso ancóneo, el animal presenta dolor a la hiperextensión. Rotar internamente el codo y palpar la cara medial de la articulación sobre el proceso coronoides (en coronoides fragmentado se manifiesta dolor). Con el codo en extensión, mover lateral y medialmente para comprobar la estabilidad de los ligamentos colaterales (fracturas y luxaciones).

Húmero. Palpar el hueso directamente evitando músculos para ver reacciones de dolor (panosteítis). Reseguirlo en toda su longitud (fracturas y tumores).

Hombro. Hiperextender el brazo con la escápula fija (dolor en OCD). Extender el codo y tirar caudalmente del brazo, presionando con un dedo sobre el tendón del bíceps en la cara craneomedial de la articulación (tenosinovitis bicipital, calcificaciones del tendón). Coger el acromion y movilizar la cabeza humeral para detectar luxaciones y subluxaciones.

Escapula. Palpar la musculatura para detectar atrofias (contractura del supraespinoso), seguir la anatomía ósea (fracturas y tumores).

Extremidad posterior

Tarso. Extender y flexionar el tarso. Un movimiento reducido puede indicarnos EAD secundaria a posibles OCD. Palpar la articulación buscando efusiones que aumentan la cantidad de líquido sinovial. Se puede apreciar mejor en estación, ya que el peso comprime la articulación. Para valorar la estabilidad de los ligamentos colaterales provocaremos la aducción y la abducción del tarso y metatarsos. Palpar el tendón de Aquiles intentando flexionar el tarso con la rodilla en extensión.

Tibia. Presionar sobre el hueso buscando dolor (panosteítis) y palparlo para descartar fracturas y tumores.

Rodilla.

Patela: Manteniendo una mano sobre la patela y extendiendo y flexionando la rodilla, podremos detectar crepitaciones o rozamientos incorrectos. Para comprobar la luxación patelar medial extenderemos la rodilla, rotando internamente el pie y aplicaremos presión de lateral a medial con el dedo sobre la rótula. En el caso de la luxación lateral, flexionamos un poco la rodilla, rotamos externamente el pie, y presionamos la rótula hacia lateral.

Ligamentos cruzados: Para comprobar si los ligamentos están rotos o parcialmente dañados realizaremos la prueba del cajón. Se trata de colocar el dedo índice de una mano sobre la patela y el dedo pulgar de la misma mano por detrás del cóndilo lateral del fémur sobre la fabela. Con el índice de la otra mano, cogemos la tuberosidad tibial y, con el pulgar, sujetamos la zona caudal de la tibia sobre la cabeza del peroné. Flexionando ligeramente la rodilla, intentamos desplazar la tibia sobre el fémur. No debemos permitir que rote la tibia. El movimiento no es posible cuando los ligamentos no están rotos. Repetir la acción con la rodilla en flexión y en extensión. Para detectar el movimiento de cajón indirecto, colocar el dedo índice sobre la patela y la tuberosidad tibial, flexionar entonces el tarso (levantando los dedos). Si el ligamento cruzado anterior está roto, la tibia se desplaza hacia delante al tocar con el fémur.

Ligamentos colaterales: Para comprobar su estabilidad, extender la extremidad y fijar el fémur con una mano (mientras, con la otra, intentamos mover lateral y medialmente la tibia).

Menisco: Las fracturas de menisco se descubren normalmente en la cirugía. En ocasiones, podemos percibir un chasquido movilizando la rodilla.

Fémur. Palpar y presionar para fracturas y panosteítis.

Cadera. Extender al máximo la extremidad y flexionarla hasta tocar el íleon con la rodilla. Si no existen problemas de EAD o inflamaciones no debe presentarse dolor.

Luxación de cadera: conviene comprobar bilateralmente la distancia del trocánter mayor hasta la tuberosidad isquiática. En la luxación se incrementa el espacio. Colocar el dedo pulgar en el espacio caudal al trocánter y rotar externamente el fémur. Si la articulación coxofemoral es normal, el trocánter mayor desplaza al pulgar; si está luxada, el trocánter se desliza sobre el dedo.

Laxitud articular: realizar la prueba de Ortolani. Con el animal en decúbito lateral, coger la rodilla con una mano y sujetar dorsalmente a la cadera (con la otra mano). Con el fémur paralelo a la mesa, subluxar la cabeza femoral, empujando la rodilla hacia la cadera. Abducir la pata, y se oirá un “clic” cuando la cabeza femoral vuelve al acetábulo, en el caso de existir laxitud articular.

También podemos hacerlo en posición de decúbito dorsal. Debemos colocar las manos sobre las rodillas paralelas, manteniendo los fémures perpendiculares a la mesa. Entonces, empujar la rodilla hacia la cadera, abducir la pata y comprobar si escuchamos un “clic” del retorno de la cabeza al acetábulo.

Pelvis. Palpar el triángulo formado por la cresta del íleon, el trocánter mayor del fémur y la tuberosidad isquiática. Percibir las diferencias de distancias para diagnosticar fracturas. Examinar rectalmente el canal pélvico para estenosis en fracturas.

La siguiente ficha puede ser de ayuda para llevar un orden en una correcta exploración:

Edad:   [] Menos de 10 meses [] De 10 meses a 6 años [] Más de 6 años
Peso:   [] Delgado [] Normal [] Obeso
Sexo:   [] Macho [] Hembra Raza: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Dieta:   [] Correcta [] Incorrecta Hábitat: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Cojera: [] En frío [] En caliente [] Varía con cambio de tiempo [] No varía
             [] Continua [] Intermitente [] una extremidad [] varias extremidades
             [] hace 5 días [] hace más de 5 días
Dificultad para incorporarse o sentarse: [] Sí [] No
Causa: [] atropello [] caída [] espontanea [] desconocida
¿Ha sido tratado?: [] no [] sí:
¿Padece o ha padecido alguna enfermedad sistémica?: [] No [] Sí:
Examen del paso
Cojera: [] e. a. d. [] e. a. i. [] e. p. d. [] e. p. i.
[] hombro [] codo [] carpo-mano [] cadera [] rodilla [] tarso-pie

Exploración física

Región . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Hallazgo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Anestesia
Inestabilidad: []hombro []codo []carpo-mano []cadera []rodilla []tarso-pie

Lesión no ortopédica:

Lesión ortopédica: 

Diagnostico Provisional:
Tratamiento:

(A) Relación con órganos:
Enfermedades de órganos específicos (como prostatitis y nefritis). Pueden alterar el paso.

(B) Metabólica:
Enfermedades metabólicas (como hipoglucemia, hipertiroidismo, hiperadrenocorticismo, hiperparatiroidismo, etc.). Pueden producir cojeras.

(C) Neurológica:
Alteraciones nerviosas (como miastemia gravis, fallo de NMS o NMI, lesiones cerebelares, etc). Producen alteraciones locomotoras que se pueden confundir con cojeras.

(D) Articular:
Caracterizada porque la cojera mejora con el ejercicio. Pueden ser necesarios un examen del líquido sinovial y una artroscopia/artrotomía exploratoria.

(E) Osea:
La cojera no varía con el ejercicio. Determinadas lesiones precisarán de biopsia.

(F) Muscular:
Empeora con el ejercicio. La mayoría de los casos son lesiones traumáticas y contracturas de grupos musculares.

***El trabajo fue originalmente publicado por el Instituto Veterinario de Ortopedia y TRaumatología (IVOT) - Barcelona, España/ Año 2002.

 
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