Acidosis y hongos: El peligro silencioso que acecha a las becerras lactantes
Publicado:28 de enero de 2026
Por:Engormix
La salud digestiva en las etapas iniciales de la cría bovina es un campo de batalla donde el manejo nutricional dicta la diferencia entre el éxito y la pérdida. Un reciente estudio liderado por Carlos Alberto Hernández Sánchez y el MVZ MSc Arturo Federico Olguín y Bernal, junto a un equipo de especialistas de la UNAM, aborda esta problemática en un artículo publicado en la revista Clínica Veterinaria: abordaje diagnóstico y terapéutico (https://doi.org/10.22201/fmvz23958766e.2025.11.117). La investigación analiza un caso crítico de rumenitis micótica secundaria a una acidosis ruminal en una becerra de apenas 21 días de vida en una unidad de producción en Hidalgo, México.
Lo que inicialmente se reportó como una distensión abdominal leve y recurrente, acompañada de heces acuosas amarillentas, terminó con la muerte del animal diez días después de iniciado el tratamiento. Este desenlace pone de manifiesto la fragilidad del equilibrio del pH en rumiantes jóvenes. Según los autores, el uso de alimentación líquida en cubeta y el consumo temprano de concentrado pudieron favorecer un proceso fermentativo anormal. El reflujo de leche hacia el rumen, derivado posiblemente de un cierre deficiente del surco reticular, generó una acidosis láctica que lesionó gravemente la mucosa.
Este ambiente ácido no solo causó inflamación, sino que funcionó como la puerta de entrada para hongos oportunistas de la clase Zygomycetes. Estos agentes tienen la capacidad de invadir los vasos sanguíneos, provocando trombosis, infartos y necrosis mural. Los hallazgos del examen post mortem revelaron numerosos nódulos con centros hiperémicos en el rumen y úlceras extensas de hasta 6 cm de diámetro en el abomaso. La confirmación definitiva se obtuvo mediante histopatología con la técnica de Grocott, identificando hifas ramificadas inmersas en las lesiones.
Para el productor y el médico veterinario, este caso subraya que la rumenitis micótica presenta signos clínicos inespecíficos, lo que suele retrasar el diagnóstico hasta que el daño es irreversible. Factores como dietas ricas en carbohidratos, el uso prolongado de antibióticos orales y el estrés del destete son detonantes clave que deben vigilarse. El enfoque preventivo debe priorizar la estabilización del pH ruminal y la recuperación de la microbiota, ya que una vez que la patología avanza a fases trombóticas, el pronóstico es sumamente reservado.
¿Considera que los sistemas actuales de alimentación en cubeta están aumentando la incidencia de acidosis subclínica en las recrías de su región?