Neosporosis bovina: un problema ganadero aún vigente

Publicado el: 13/6/2015
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INTRODUCCIÓN:

La neosporosis es una de las parasitosis causada por Neospora caninum (N. caninum) que hasta la mitad de la década de 1980 era considerada erróneamente como toxoplasmosis, tras el paso de los años y las investigaciones se determinó que era un nuevo género al que denominaron Neospora. Actualmente la neosporosis es considerada como una de las principales causas de aborto y por lo tanto una enfermedad de gran importancia económica, en el Ganado bovino. Sin embargo hay situaciones poco conocidas, como el hecho de que un establo con 60% de reactores a la prueba de laboratorio, no siempre terminan en aborto; pero sin duda que hay mas animales seropositivos que abortan en relación a los seronegativos.

 

EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE LA NEOSPOROSIS:

Una enfermedad parecida a la toxoplasmosis fue reconocida en seis perros aqui en 1984 por Bjerkas et al., en Noruega. Al estudio histopatológico se encontraron estructuras parasitarias parecidas al Toxoplasma gondii (T. gondii) en cerebro y músculos, sin embargo no se encontraron anticuerpos anti T. gondii en el suero de perros afectados. Posteriormente Dubey et al., en 1988 encontraron  un parasito similar en diez perros en Estados unidos, distinguiéndolo de T. gondii y clasificándolo en un nuevo género al que denominaron Neospora, con una única especie representativa hasta ese momento: N. caninum.

El interés en el campo veterinario por este protozoo se acrecentó cuando Thilsted y Dubey en 1989 identificaron por primera vez a N. caninum  como agente etiológico de aborto en el ganado bovino y se confirmó que la infección por este protozoo era la primera causa de aborto en el ganado lechero de California. En 1992 se puso de manifiesto experimentalmente la transmisión vertical del parasito en la especie bovina y en 1993 se consiguió el primer aislado procedente de un feto bovino abortado.

 

CICLO BIOLOGICO:

En el ciclo biológico puede diferenciarse una fase sexual o gametogonia (perros y cánidos silvestres) y otra asexual o merogonia (vacas, cánidos y équidos), con formación de taquizoitos y quistes tisulares conteniendo bradizoitos. El perro inicia la infección porque contamina el alimento de las vacas con las heces pero a su vez el perro como hospedador definitivo, se va a infectar al ingerir los quistes que se hallan en la placenta de ganado infectado, restos de fetos abortados y en las descargas uterinas o líquidos fetales. El perro elimina al medio ambiente los ooquistes en las heces y luego de 24 horas aproximadamente estos esporulan y se vuelven infectivos, contaminan el medio ambiente y las vacas quedan infectadas al ingerir alimentos y agua contaminados.

En la vaca los ooquistes ingeridos llegan al intestino, los esporozoítos se liberan y penetran en las células intestinales transformándose en taquizoitos que es una fase de multiplicación rápida. Los taquizoitos penetran a las células por invasión activa y se localizan en el citoplasma dentro de una vacuola parasitófora.

 

 

En ausencia de una respuesta inmune de parte del hospedador los aquizoitos continúan multiplicándose causando progresivamente destrucción celular.  Posteriormente los aquizoitos se diferencian en aquizoitos (fase de multiplicación lenta) y la persistencia de los quistes tisulares determina que la infección quede establecida. La enfermedad, depende de los aquizoitos y su capacidad de penetrar y multiplicarse en las células de la vaca y la respuesta inmune para inhibir la multiplicación del parásito.

En las vacas, los taquizoitos pueden localizarse en el útero grávido y de ahí pasar directamente a la placenta y al feto. Esta vía de infección es conocida como transmisión vertical y es la principal ruta de infección en el ganado bovino, habiéndose demostrado bien en ovejas, cabras, ratones, perros, gatos, monos y cerdos.

 

EPIDEMIOLOGIA:

El parásito

Estudios realizados demuestran que la neosporosis afecta tanto a razas lecheras como de carne resultando expuestas  hasta el 100% de los hatos. Sin embargo, son escasos los informes de neosporosis en ganado bovino de carne. La principal vía de contagio en los vacunos que mantienen la infección es la vía transplacentaria (transmisión vertical) de madre a hijo. La vía horizontal, donde interviene el perro como hospedador definitivo, es de importancia cada vez menor para mantener la infección en el sector pecuario pero no se descarta su importancia ya que otros trabajos realizados demuestran que la proporción de bovinos seropositivos aumenta cuando existen más de 2-3 perros en los establos.

Hospedadores

Algunos estudios epidemiológicos asocian la relación que existe entre el ganado lechero infectado por N. caninum y la presencia de perros en los establos. Identificado en canino como hospedador definitivo del parásito, como hospedador intermediario al bovino.  

Factores de Riesgo

Estudios demuestran que la infección por N. caninum es más frecuente en rebaños de vacas lecheras que los de carne. Dos estudios recientes indican que la presencia de perros en los hatos es un factor de riesgo para la ocurrencia de abortos por Neospora en las vacas y que el riesgo de infección es mayor cuando existe tres a más perros. Existen datos que la neosporosis afecta a bovinos lecheros de explotaciones de mediano y gran tamaño. Se sabe que la infección es más frecuente en los rebaños considerados “abiertos” (por compra) que en los “cerrados” (que no compra).

Parece ser que en muchos abortos endémicos y esporádicos en las vacas debido a N. caninum son el resultado de la activación de una infección crónica, donde las vacas seropositivas a Neospora tienen un enorme riesgo de abortos. Las vacas seropositivas en un hato infectado tienen de 2 a 3 veces más riesgo de abortos, que las vacas seronegativas. Las vaquillonas congénitamente infectadas tienen 7 veces más posibilidad de riesgo de abortos durante su primera preñez comparada con vaquillonas seronegativas.

Se tiene que considerar la existencia de infecciones concurrentes por otros patógenos, agentes inmunodepresores infecciosos y no infecciosos que pueden predisponer al aborto de fetos infectados por N. caninum. En general en fetos abortados por causa de N. caninum se ha detectado en pocas ocasiones la presencia de otros agentes que pueden ser también causa de aborto, pero el VBVD está relacionada con N. caninum por la inmunosupresión.

 

PREVALENCIA:

Neosporosis en el mundo

Las tasas de prevalencia observadas varían dependiendo de las regiones y países. La neosporosis bovina ha sido reportada en países como Australia, Canadá, Dinamarca, Reino Unido, Irlanda, Israel, Japón, México, Holanda, Sudáfrica, Suecia y Estados Unidos.  En algunas regiones las estimaciones del porcentaje de hatos lecheros infectados y la prevalencia observada fueron: Francia, 64%, en España, 91% y 31% en Bahía, Brasil, 93% y 14%, respectivamente. En la cuenca lechera central de Argentina, el 97% de los hatos tuvo reactores a Neospora caninum y la prevalencia fue del 34%.

Neosporosis en el Perú

En el Perú, el primer reporte de N. caninum se presentó en Arequipa, encontrándose una prevalencia del 57% en el ganado lechero. En nuestro país se registran valores de prevalencia que van desde 1.5% en Pucallpa  hasta 57% en Arequipa, observando que este mayor seropositividad en las principales cuencas lecheras del país.

 

 

FISIOPATOLOGÍA

La patogénesis de la neosporosis depende del equilibrio entre la capacidad del taquizoito para penetrar y multiplicarse en las células y la habilidad del hospedador para inhibir la proliferación del parásito. Una vez en el organismo, los taquizoitos pueden infectar las células de casi todos los tejidos del animal, pero muestran una predilección hacia las células del sistema nervioso central, las células musculares esqueléticas y cardiacas y células endoteliales, su multiplicación en las células parasitadas ocasionan la destrucción de las mismas y da lugar a la aparición de focos de necrosis y una respuesta inflamatoria no purulenta que rodea dichas áreas necróticas, constituyendo la principal lesión de esta enfermedad.

El parasito tiene predilección por el epitelio corial fetal y por los vasos sanguíneos de la placenta, causando vasculitis fetal e inflamación y degeneración del corion con necrosis difusa del lecho placentario.

Los estadios de taquizoitos son los que demuestran mayor tropismo por las células del sistema nervioso central, células musculares esqueléticas y cardiacas y células endoteliales. Luego, la multiplicación activa ocasiona la destrucción de la célula, con la aparición de focos de necrosis que es la principal manifestación lesional. La respuesta inflamatoria no es purulenta y está constituida por macrófagos, linfocitos y células plasmáticas.

Actualmente el conocimiento de los mecanismos de acción patógena del parasito responsable de la muerte del feto es escaso. Sin embargo, se conoce que el aborto puede presentarse entre los 3 y 9 de meses de gestación, antes de esa fecha probablemente se acompañan la reabsorción o momificación. Además, los fetos abortados, frecuentemente autolíticos, no suelen presentar lesiones macroscópicas y no hay retención de placenta.

El feto durante sus etapas de desarrollo, es vulnerable durante el primer tercio de gestación, por la inmadurez de su sistema inmune y según avanza la gestación, el riesgo de aborto es mayor debido a que la posibilidad de transmisión aumente. Durante el segundo tercio de gestación, ocurren la mayoría de abortos debido a que el feto desarrolla una respuesta inmune rudimentaria e insuficiente para superar la infección. Finalmente, la infección del ganado al final de la gestación tiene como resultado el nacimiento de terneros congénitamente infectados pero clínicamente sanos, debido a que el feto es capaz de desarrollar una defensa competente frente al patógeno.

 

INMUNIDAD

La inmunidad que se desarrolla frente a una exposición primaria a N. caninum es insuficiente para prevenir la transmisión vertical del parasito. Sin embargo los animales con infecciones crónicas desarrollan una fuerte inmunidad celular y humoral que les protege de posteriores abortos y evita la transmisión congénita. La respuesta inmune maternal tiene influencia sobre la infección congénita y el aborto. Una infección durante la gestación no necesariamente conlleva al aborto o a la transmisión congénita. Por otra parte, se ha detectado en los rebaños que presentan aborto endémico fluctuaciones en los niveles de anticuerpos a lo largo de la gestación. Estos niveles de anticuerpos detectados durante la gestación pueden predecir la infección congénita o el aborto porque las reproductoras seropositivas tienen un riesgo de abortar dos veces superior al de las reproductores seronegativas.

 

IMPORTANCIA DE LA NEOSPOROSIS

La neosporosis por N. caninum es conocida como agente causal de importantes pérdidas económicas en la industria ganadera y la cárnica. Es considerada en la actualidad como una de las enfermedades causantes de aborto con alta prevalencia en el rebaño. Se genera muerte fetal temprana con repetición de celo, incremento del intervalo parto concepción o infertilidad, lo cual genera alargamiento de la campaña y la no renovación de la lactación, esto lleva a reducción en la producción de leche. Asimismo el incremento del intervalo entre partos puede reducir el número de lactancias si se considera un periodo de años.

 

SIGNOS CLÍNICOS:

En el ganado bovino el aborto puede producirse en el tercer y el noveno mes de gestación con una media en torno a los 5-6 meses de gestación. Las momificaciones es uno de los hallazgos clínicos que se observa con frecuencia, así como, muerte fetal, reabsorción, momificación, autolisis, nacidos enfermos, nacidos aparentemente normales pero crónicamente afectados. Las lesiones se dan más en SNC, hígado, músculo esquelético. Los terneros pueden nacer con menor peso de lo normal, débil e incapaz de levantarse. Las extremidades anteriores y posteriores pueden presentar flexión o hiperextensión, los signos neurológicos pueden revelar ataxia, reflejo patelar decreciente, reflejo retrospectivo lento también puede presentar exoftalmia y asimetría ocular aparente.

 

DIAGNOSTICO

En el diagnóstico del aborto bovino causado por neosporosis, la historia clínica y los datos epidemiológicos pueden ser orientativos, pero el diagnóstico definitivo precisa del examen del feto en un laboratorio de diagnóstico equipado adecuadamente, además de pruebas complementarias: serológicas y no serológicas. La colección de muestras para cada uno de los análisis debe hacerse lo antes posible después de producido el aborto. Lo correcto es el envió del feto completo, pero si no es posible las muestras a remitir serian el cerebro, corazón, hígado y placenta ya que son las localizaciones más frecuentes donde se ha observado las lesiones y el parásito. Estas muestras deben ser recogidas para el examen histológico e inmunohistoquímico fijándose en formol salino tamponado al 10% y almacenándose a temperatura ambiente hasta su utilización.

El examen histológico se puede realizar en los tejidos de fetos abortados teñidos con hematoxilina-eosina. Los órganos más importantes para el examen son el cerebro, corazón y el hígado. Cuando se observan lesiones típicas de las infecciones por protozoos se puede emitir un diagnóstico presuntivo de neosporosis.

Inmunoabsorción ligada a enzimas (ELISA)

Es método de diagnóstico mas utilizado en la detección de animales portadores de la infección, porque determina la presencia de anticuerpos y así puedo saber si mi vaca es positiva o no, lo que no quiere decir necesariamente que vaya a abortar. Para el análisis del perro, la sensibilidad y la especificidad es del 98% y del 96% respectivamente, mientas que para los vacunos ELISA es de 100% y 96%.

 

DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL

El aborto tiene múltiples causas, por lo que todas las enfermedades infecciosas y no infecciosas que llevan a aborto estarán consideradas dentro del diagnóstico diferencial, siendo necesaria siempre la participación de los laboratorios para dilucidar las causas reales de aborto.

 

TRATAMIENTO:

Existen dos problemas importantes para dar un tratamiento eficaz contra el parásito. El primero es atacar directamente a los bradizoítos que se encuentran en los quistes tisulares y el segundo es el tiempo de retiro de la leche hasta la eliminación del fármaco. O hay droga que cumpla con estos requisitos y por ello hasta el omento de elaborar este artículo se considera que es una enfermedad no tratable.

 

CONTROL Y PREVENCIÓN:

Siendo una enfermedad cuya transmisión principal que supera el 60% es madre-feto, hace poco viable la aplicación de sistemas de control y erradicación, si sumamos a ello que animales seropositivos no siempre terminan en aborto la situación no resulta dramático. Se puede tener las más brillantes de las ideas y planes de control y erradicación, pero esto choca con la realidad de la ganadería peruana, en donde la relación costo/beneficio no permite avizorar métodos de control eficientes, al punto que la diseminación de la neosporosis es a nivel nacional, mientras tanto aquí van alguna ideas.

El control se debe basar en el manejo adecuado del ganado bovino. Así como el manejo de perros, dado que hasta el momento las vacunas en desarrollo aún muestran dificultades para inducir inmunidad protectora en el ganado.

En vacas donde sí se ha diagnosticado que el aborto es causado por N. caninum,  se debe empezar con la identificación de los animales, el aislamiento de las vacas con antecedentes de aborto la utilización de pruebas serológicas y la realización de exámenes para el feto abortado para identificar su seropositividad. Una buena medida de control debe iniciarse en determinar la prevalencia en el hato con un 10% de las vacas sanas, paridas y en ordeño a fin de conocer el nivel de seropositividad y el riesgo de abortos.

Se debe hacer una correcta y detallada identificación de las vacas abortadas seropositivas, así como de las terneras que hayan nacido anteriormente de esas vacas. El objetivo de esta identificación es para no utilizar estos animales en la reposición, puesto que las vaquillonas congénitamente infectadas tiene 7 veces más posibilidades de riesgo de aborto durante su primera preñez comparada con vaquillonas seronegativas.

La reposición de los animales se debe efectuar con terneras seronegativas. Lo ideal es realizar una prueba serológica antes de la ingesta de calostro o a los 5-6 meses de vida del ternero cuando los anticuerpos calostrales maternos han desaparecido. Las terneras positivas deberán destinarse a engorde y su posterior sacrificio.

Lo ideal es la eliminación de animales seropositivos con antecedentes de aborto, pero solo se podría realizar en hatos con prevalencia baja. Sin embargo, se debe utilizar hembras de reemplazo seronegativas para minimizar los riesgos de infección en el hato ya sea propias y/o compradas.

Para evitar la transmisión vertical se debe impedir el acceso de perros a lugares destinados al depósito de alimento para el ganado (depósitos de granos, galpones, silos, etc.) y pastizales. Así mismo se debe realizar el examen serológico de los perros a fin de asegurar su negatividad. Por último, se debe evitar que los perros consuman material abortado (feto, placenta) y se les debe alimentar con carne vacuna previamente cocinada.

 

BIBLIOGRAFIA:

Dirksen, G.. Medicina Interna y cirugía del bovino.

Rebhun, W.C. Enfermedades del ganado vacuno lechero.

Bowman D. Parasitología Veterinaria.

Radistits.O. et al., Medicina Veterinaria.

Rivera G. H.. Casos frecuentes de abortos bovinos. 2001.

 
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