Inoculación de silajes y respuesta animal

Publicado el: 24/1/2013
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Resumen
El estudio tuvo por objeto evaluar la respuesta animal de vacas holando argentino primíparas a partir de la utilización de silaje de maíz tratado con inoculante enzimático- bacteriano homofermentativo (IEBHo) en Raciones Parcialmente  Mezcladas (RPM). Los tratamientos fueron: Tratamiento A: RPM con silaje de maíz Inoculado, Tratamiento B: RPM con silaje de maíz No Inoculado.
Se utilizaron 28 vacas Holando Argentino (HA) de primera lactancia, divididas en 2 rodeos por tratamiento de 7 animales cada uno, durante 60 días de evaluación. Los animales fueron alimentados con RPM isoenergéticas e isoprotéicas, con base en silajes de maíz. No se detectaron diferencias significativas en la composición química de los silajes para las variables analizadas por química húmeda en laboratorio.
El tratamiento A, registró diferencias significativas (p<0,05) de mayor producción de leche (PL) corregida a 4% de Grasa Butirosa (GB) y PL sin corregir por GB (p<0.05). nivel. No registrándose diferencias para los parámetros de calidad de leche analizados. 
La dinámica de la digestibilidad in situ (DIS) de los silajes de cada tratamiento, no mostró diferencias significativas (p>0.05).
La condición corporal (CC) mostró una menor pérdida de ésta para el tratamiento A, considerando que al inicio de la evaluación este era menor, siendo estas diferencias no significativas (p>0.05).
 
Palabras clave: Vacas, Maíz, Silaje, Inoculación, Producción de leche.
 
Importancia del tema
 
El avance de la intensificación de los sistemas de producción de leche, requiere ser más eficiente en la producción de recursos forrajeros por unidad de superficie. El silaje de planta entera de diferentes cultivos cobra fundamental importancia. El más utilizado dentro de los establecimientos productores de leche es el cultivo de maíz, el cual muestra una excelente performance al momento de ser ensilado.  
La exclusión del oxígeno de la masa del ensilada permite iniciar los procesos de fermentación, lo cual reduce el pH del forraje entre 3.8 a 5.0 (dependiendo del %MS) mediante la acidificación de medio a partir del crecimiento de las bacterias productoras de ácidos luego del sellado del silo. Estas bacterias utilizan los azúcares de la planta produciendo ácido láctico, ácido acético y otros varios compuestos, siendo el ácido láctico el más eficiente en el proceso de la fermentación. (Pitt, R. E. 1990) Los inoculantes bacterianos aportan poblaciones de microorganismos específicos y altamente efectivos que mejoran los efectos sobre la dinámica del proceso fermentatativo. En más de 25.000 silos, se ha comprobado que los inoculantes bacterianos son beneficiosos en el 90% de las comparaciones. Los resultados de 28 ensayos en que se evaluaron 71 ensilajes, mostraron que los inoculantes bacterianos mejoraron de forma constante la eficacia de fermentación, la recuperación de MS, relación alimento/ganancia, y ganancia de peso por tonelada de ensilado en los cultivos de maíz y sorgo ensilado (Bolsen et al., 1999).
McAllister (2000) observó que silajes tratados con inoculantes obtenían pH más bajo, incremento del número de lacto bacilos, contenido de ácido láctico y el ácido láctico en relación acético fue más alto que en los ensilajes no tratados, los carbohidratos solubles se conservan mejor debido al incremento de la tasa de fermentación, y los niveles de amoníaco son reducidos como resultados de la disminución de la desanimación y proteólisis.
En Argentina, estudios realizados por la Universidad Nacional de Villa María, muestran que el efecto del inoculado tienen valores de calidad comparativamente mayores a los silos no inoculados, presentando para el parámetro Porcentaje de Digestibilidad de la Materia Seca (%DMS), valores de 67.92% y 66.24% para silos inoculados y no inoculados respectivamente. (Clemente, et at. 2010)
Bolsen et al. (1999) informó que sólo 3 de 14 estudios realizados presentaron mejoras en la performance del animal. (1999). Kung y Muck (1997) del análisis de 36 estudios sobre producción de leche, el 47% tuvieron respuesta positivas al agregado de inoculantes y 28% (n=67) a consumo de MS. 
Una serie de 14 estudios de vacas en lactación, el inoculante L. plantarum MTD1 incremento el consumo de materia seca en 4.8%, y dio un incremento en la producción de leche de 4.6% cuando es aplicado sobre pasturas de gramineas, maíz o alfalfa. (Moran and Owen 1994). Kung (1993), en 9 semanas de evaluación no encontró valores significativamente diferentes en cuanto a la producción de leche, pero sí tendían a tener mayor porcentaje de GB, (+ 0,19%, p < 0.20) y PL  corregida a 3.5% GB (+4.90%, p <0.19). Chen et al. (1994) encontraron que el uso de inoculantes enzimáticos bacterianos en silaje de maíz, no producía un incremento significativo en la PL, pero si reducía la pérdida de peso de las vacas.
 
Objetivo General
 
Evaluar la performance animal en Vacas Primíparas HA alimentadas con RPM que contengan silajes de maíz inoculado con IEBHo.
 
Objetivos Específicos
 
Evaluar el efecto de cada tratamiento en la producción de leche.
Evaluar el efecto de cada tratamiento en el consumo de RPM.
Evaluar el efecto de cada tratamiento en la DIS del los silajes por tratamiento.
 
Materiales y Métodos
 
El ensayo se llevó a cabo en zona rural de Tío Pujio en la Provincia de Córdoba (Argentina), dentro de un planteo comercial de producción de leche a partir de abril de 2011.
 
Se utilizó cultivo de maíz cosechado con un valor aproximado de 32% de Materia Seca (%MS), el cual tuvo un rendimiento promedio de 17520 kgMS ha -1.El maíz se sembró en la primera quincena de octubre de 2010, a una distancia entre surco de 52 cm y una densidad aproximada de 95000 plantas por hectárea bajo sistema de riego complementario. El mismo fue fertilizado con100 unidades de Nitrogeno ha -1 y 24 unidades de fosforo ha-1. La confección del silaje se realizó 130 días posteriores a la siembra. Se cosechó utilizando una picadora autopropulsada de ocho surcos de ancho de labor, ambos tratamientos fueron ensilados en bolsa plásticas comerciales de uso forrajero, de 2.70 m de diámetro por 61 m de largo, esparciendo el inoculante en el ventilador - expulsor de forraje de la picadora. Se utilizó IEBHo marca LactoSilo ® a la dosis 6 gr de producto por cada 1000 Kg de material tal cual.
Cada RPM se formuló con iguales ingredientes y cantidades, siendo entre ambos isoproteicas e isoenergeticas para ambos tratamientos (Tabla 1).
 
Tabla 1. RPM a cada tratamiento

 
El tratamiento A consistió en RPM con silaje de maíz inoculado y el tratamiento B, RPM silaje de maíz no inoculado.
Se emplearon 28 hembras de primíparas de raza HA al azar para conformar 4 rodeos homogéneos de 7 individuos cada uno, en función de los días de lactancia, peso y CC, disminuyendo la variabilidad entre rodeos (CV< 5%). (Tabla 2). No existiendo diferencias significativas (p>0.05) para dichas variables entre rodeos.
 
Tabla 2. Promedio de las variables de los rodeos empleados

 
Permanecieron durante 15 días en un período pre-experimental consumiendo igual alimentación, luego se conformaron los rodeos para pasar 15 días de acostumbramiento en sus respectivos tratamientos. El período experimental tuvo una duración de 60 días.
 
La RPM se preparó mediante mezclador horizontal de 8 m3 equipado con balanza digital, entregándose una vez al día, a las 9:00 hs. Para ello, se contó con comederos de madera, en corrales al aire libre con plena disponibilidad de agua. El balanceado comercial era suministrado en la sala de ordeño.  
Las mediciones se realizaron mediante controles de producción de leche en los 2 ordeñes diarios, con un intervalo de 20 días, obteniendo así 4 instancias de evaluación, para lo cual se utilizaron lactómetros individuales Waikato.
El consumo de RPM se determinó en el día previo a cada control de producción, por diferencia entre la cantidad de RPM ofrecida y rechazada.
La eficiencia de conversión de cada tratamiento se estimó al dividir el consumo total de RPM por la producción de leche de cada grupo.
Los silajes fueron analizados mediante química húmeda previa a la apertura de las bolsas, lo cual permitió analizar su composición y observar las diferencias (Tabla 3).
Los análisis abarcaron: Materia Seca (%MS), Proteína Bruta (%PB), Fibra Detergente Neutro (%FDN), Fibra Detergente Ácido (%FDA), Lignina Destergente Ácido (%LDA), Cenizas (%), pH, Digestibilidad de la materia seca (%DMS), Megacalorías de Energía Metabólica por Kilogramos de Materia Seca (McalEM KgMS-1), Nitrógeno Insoluble Detergente Ácido (%NIDA), Nitrógeno Insoluble Detergente Ácido/Nitrógeno total (%NIDA Nt-1). Nitrógeno Amoniacal sobre Nitrógeno Total (N-NH3 Nt-1)
La información de producción de leche, consumo y eficiencia de conversión se sometieron a Análisis de Varianza (ANAVA) para medidas repetidas en el tiempo, considerando un diseño completamente aleatorizado, con 2 tratamientos y 2
repeticiones. Asimismo, la RPM se analizó mediante DIS en animales fistulados durante 48 hs. Se realizó con un diseño en bloques completamente aleatorizados, los cuales se analizaron mediante ANAVA. 
 
Resultados
 
Desde el punto de vista del silaje, no se observaron diferencias significativas (p>0.05) en la composición química de los mismos, como se muestra en la tabla 3.
 
Tabla 3. Calidad de silajes de maíz por tratamiento


Medias con letras diferentes revisten diferencias significativas (p<0.05)
 
De la tabla 3 surge que el nivel de pH fue menor para el silaje inoculado (Tratamiento A), iguales resultados obtuvo MaAllister (2000).
Asimismo, Muck y Kung (1997) concluyeron que las bacterias homofermentativas logran este objetivo a través de bajar el pH, reduciendo las pérdidas de MS al nivel mínimo (2–3%), disminuyendo proteólisis (el rompimiento de proteínas) y formación de amonio, y aumentando acido láctico y DIVMS.
Para todas la variables analizadas, no se encontraron diferencias significativas (p<0.05), asimismo la mayor diferencia se encontró en los valores de %NIDA para el tratamiento A.
 
Tabla 4. Producción de leche promedio y Consumo por tratamiento por rodeos

Medias con letras diferentes revisten diferencias significativas (p<0.05) para medidas repetidas en el tiempo por rodeos


 
Figura 1. Niveles de PL por tratamiento. Izquierda PL sin corrección. Derecha PL corregida 4%GB.
 
Como se observa en la Tabla 4 las variables respuestas analizadas para este estudio, el incremento de PL para el tratamiento A presentó valores mayores a los del tratamiento B, 28.42 L día-1 y 26.96 L día-1 respectivamente, siendo esta diferencia significativa (p<0.05). Para PL corregida a 4% GB, la diferencia significativa se mantiene (p<0.05) siendo 5% superior el Tratamiento A con respecto al Tratamiento B. Estos datos son consistente comparados con lo informado por Moran y Owen (1994) de un incremento en la producción de leche de 4.6% cuando el inoculante es aplicado sobre pasturas de gramíneas, maíz o alfalfa.
A partir de las diferencias entre oferta y remanente, no se observaron diferencias estadísticamente significativa (p>0.05) en el consumo de RPM, siendo 17.27 KgMS día -1 y 17.18 KgMS día-1 para tratamiento A y B respectivamente.
La eficiencia de conversión de RPM en litros de leche, estimada a partir de las variables anteriores, presenta una mejor eficiencia por parte del Tratamiento A, ya que por cada KgMS se obtienen 1.69 L de leche y 1.60 L de leche para el tratamiento B, asimismo, esta diferencia no resulta significativa (p>0.05).
 

Figura 2. Porcentaje (%) DIS por tratamiento y por horas.
 
Estudios bajo condiciones in vitro realizados por Muck (2008) sugieren que los ensilajes inoculados mejoran el crecimiento de las bacterias ruminales, lo cual ha sido observado aun cuando los inoculantes tuvieron poco efecto en la fermentación del ensilaje. Sin embargo, estos estudios también mostraron que no todos los inoculantes funcionan igual, lo cual podría indicar un efecto especifico de ciertas cepas. (Contreras- Govea, 2009).
Los resultados de la DIS (%) de la RPM se observan en la figura 2, no presentando diferencias estadísticamente significativas (p>0.05).
Según Muck (1997) las mejoras son debidas principalmente al aumento de la digestibilidad, aunque también contribuyen otros factores: Niveles reducidos de alcohol y ácido acético incrementan la palatabilidad del silaje y ayudan a mejorar el desarrollo microbiano en el rumen. Los silajes inoculados pueden incluso incrementar la retención del nitrógeno del alimento. (Muck, 2010)
La Condición Corporal (CC), en la escala de 1 a 5 puntos con intervalos de 0,25, resultó al inicio de las mediciones con valores promedios de 3,50+0,33 y 3,59+0,14 puntos de CC para el Tratamiento A y Tratamiento B respectivamente.
 
Figura 3. Evolución de la Condición Corporal (CC) promedio para cada tratamiento por controles 
 
Al final del estudio los valores registrados fueron de 3,37+0,014 puntos de CC para el Tratamiento A y de 3,21+0,15 puntos de CC para el Tratamiento B. (Figura 3)
 
Conclusiones
 
Se observó una mayor PL para el uso de silajes tratados de un 5.4% y de un 5% para PL corregida al 4% GB. Resultados similares fueron obtenidos por Kung y Muck (1997) con un aumento 3% en PL (Contreras-Govea, 2009).
El consumo fue 0.52% mayor para la RPM con silaje tratado (Tratamiento A) no significativo. Kung y Muck (1997) muestran que de un total de 67 estudios, 19 tuvieron respuesta en incrementos de consumo. (Contreras-Govea, 2009)
La DIS de las RPM con silajes inoculado con IEBHo (Tratamiento A) no presentó diferencias en la tasa de digestibilidad ruminal con respecto al Tratamiento B. Estudios realizados por Kung (1993) no encontró diferencias en PL, pero sí tendían
a tener mayor porcentaje grasa, (+ 0,19%, p < 0.20) y cantidad de grasa (+1,8 kg, p <0.19), aun que no significativos. Para el presente estudio los parámetros de calidad de leche no presentaron diferencias entre tratamientos, siendo el %GB 0.03 puntos porcentuales y el %PB 0.04 porcentuales mayores en el Tratamiento B.  La CC no mostró diferencias significativas, asimismo la dinámica de dicha variable muestra que el Tratamiento A finaliza el periodo de evaluación con valores superiores (+4.9%) al Tratamiento B.
Asimismo, la mayor parte de los estudios sobre uso de inoculantes demuestra que en el 50% de los casos es posible demostrar sus efectos, Kung and Muck (1997) y Kung (2007) afirman que esto se debe a que para evaluar dichos efectos, la respuesta esperada es plausible de medir solo si el uso del IEBHo se realiza de manera correcta.
 
Referencias
 
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