Obstetricia y neonatología bovina: V. Canal obstétrico

Publicado el: 7/6/2018
Autor/es: Dr. Bruno Rutter

Con esta denominación se entiende las partes del aparato genital a través de las cuales el feto durante el parto, pasa del útero al exterior.

Se diferencian dos canales el óseo y el de los tejidos blandos.

 

CANAL DURO

El canal duro del parto está formado en dorsal por el hueso sacro y las dos o tres primeras vértebras coccígeas, en lateral y centralmente por los huesos de la cadera (ossa coxarum o hueso innominado) músculos y ligamentos.

El coxal es un hueso plano largo formado por la unión de tres huesos: ilion, isquion y pubis; los cuales se encuentran entre sí en el acetábulo. El ilion es el más largo de estos segmentos y forma parte de la pared lateral de la pelvis se extiende dorso cranealmente desde el acetábulo hasta el sacro. La mitad inferior consiste de un cuerpo cilíndrico el cuál se une en la extremidad ventral con el isquion y el pubis, mientras que dorsalmente el ilion se expande a un ala en forma triangular. El piso de la pelvis está formado por el isquion y el pubis de cada lado, se unen en ventral en la sínfisis isquiopúbica.

Las paredes laterales del coxal, muy incompletas, se forman por la base de los iliones, con una particular presencia de las espinas isquiáticas de cada lado.

En dorsal se ubica el sacro entre los dos cuerpos del íleon a través de la articulación sacro-ilíaca, una articulación rígida, que permite solo movimientos limitados. El sacro está formado por la fusión de cinco vértebras, tiene dos superficies, dos bordes y una base y un apéndice. La base tiene su cara hacia delante y forma un ángulo distinto con la última vértebra lumbar, con la cual se articula en el cuerpo y a través de procesos localizados caudalmente a ambos lados del arco vertebral. El apéndice está localizado en caudal y se articula con el cuerpo de la primera vértebra coccígea. No hay uniones entre los procesos transversos de la última vértebra lumbar o la primera coccígea, y el sacro, permitiendo de este modo su desplazamiento durante el parto.

Los procesos transversos de la primera vértebra sacra están expandidos formando un ala de cada lado, y cada una contiene un área de forma triangular en la parte caudal de la superficie dorsal que es la superficie que articula con el ilion.

La superficie interna, ventral o pélvica del sacro es suave y cóncava.

Las primeras vértebras coccígeas que forman el techo de la pelvis tienen un arco en forma triangular completo y un cuerpo el cual es aplanado dorso ventralmente y contraído en el centro. Los procesos articulares espinosos, transversos no son funcionales en las primeras vértebras coccígeas.

El canal duro del parto delimita parcialmente la cavidad pelviana; las paredes laterales y el margen caudal de la pelvis están formados por estructuras blandas. El complemento lateral de la cavidad está formado por la una fascia fibrosa (Lig. sacroespinotuberoso), que se extiende entre el sacro, el pubis y el isquion. Caudalmente la cavidad coxal es atravesada por el recto y la vagina, y constituida por los márgenes caudales de los ligamentos largos del coxal, por fascias y músculos y externamente la piel. Esta se repliega sobre el ano y la vulva, formando entre ellos el periné; continúa con la mucosa del recto y vagina; formando todo el diafragma perineal.

 

MEDIDAS DEL CANAL DURO

Vertical pectínea:

Es la línea que va desde el tubérculo púbico (extremidad anterior de la sínfisis púbica) en forma vertical hasta tocar con el sacro.

Es la línea pelvimétrica importante en la fisiología del parto, nos da la altura verdadera de la cavidad pelviana. Cuanto más en caudal encuentre al sacro y o las vértebras coccígeas, más amplio es el canal del parto.

Diámetro conjugado (sacropubiano):

Es la línea que una la extremidad anterior del pubis con el promontorio del sacro. De poca importancia en el bovino, si es importante en la mujer.

Eje pélvico o línea directriz o de conducción:

Es una línea que recorre el plano mediano uniendo los puntos equidistantes entre el piso y el techo de la pelvis. Tiene forma cóncava hacia dorsal, adaptando así al feto a este eje en posición dorso-sacra. Es de particular interés obstétrico. (Fig. N°5).

 

 

Estrecho posterior (arco isquiático):

Se forma por el borde posterior de ambos huesos isquiáticos y la parte caudal del sacro.

Diámetro transverso (latero lateral):

Es la línea que uno las dos tuberosidades del psoas.

En el bovino las características del coxal son poco favorables al parto. La entrada craneal representa una forma oval comprimida lateralmente, que en los animales jóvenes se manifiesta además el margen craneal del pubis. El piso es cóncavo y elevado hacia caudal; el techo hacia caudal baja, debido a la dirección que toma el sacro; las paredes laterales estrechan el canal por la presencia de las espinas isquiáticas; en el margen caudal las tuberosidades isquiáticas se dirigen hacia dorsal.

 

CANAL BLANDO

El canal blando por el cual el feto pasa del útero hacia el exterior está formado por la cervix, vagina, anillo himenal, vestíbulo vaginal y vulva; los puntos críticos de este camino son: la cérvix, el anillo himenal y la vulva.

Interiormente la cavidad pelviana está recubierta por fascias pelvianas. Dentro de la cavidad se distinguen dos espacios, que se forman por la extensión del peritoneo: el espacio endo peritoneal y el espacio retroperitoneal. Este último muy pequeño en la hembra bovina, pues llega revistiendo la cavidad hasta las primeras vertebras coccígeas.

El espacio retro peritoneal que no está ocupado por vagina, uretra, vejiga y del recto tiene tejido conectivo retro peritoneal, que mantiene a estos órganos en su lugar.

En el espacio endo peritoneal de la cavidad coxal, el peritoneo rodea y separa el recto, el útero y la vejiga; se forma dos pliegues uno recto-uterino y otro vésico-uterino. El recto es mantenido suspendido y móvil por el meso-recto, el útero por los ligamentos anchos, que se insertan a los lados, sobre la pequeña curvatura, la vejiga por los ligamentos vesicales laterales. Todas estas estructuras son derivadas del peritoneo. Dentro de los ligamentos anchos del útero están ubicados los vasos sanguíneos (arteria uterina) así como nervios satélites.

 

MECÁNICA DEL PARTO

El parto es la resultante de una acción recíproca entre las distintas partes elásticas del feto y las de la madre, y tiene lugar de acuerdo con el principio de la menor resistencia. El canal obstétrico se adapta al feto y este último, a su vez, al primero; el feto obliga al canal materno a dilatarse, pero la capacidad de expansión depende tanto del tamaño, forma y posibilidades de adaptación del conducto duro y blando, como del tamaño, de la flexibilidad y de la estática fetal. Por eso se puede decir que no hay dos partos iguales.

El feto es empujado hacia el exterior a lo largo del conducto obstétrico de la madre, es expulsado por los medios más sencillos, por la vía más corta, en dirección a la menor resistencia, y tiende a establecer, gracias a su presentación, posición, y actitud determinadas, una adaptación, lo más intima posible entre la superficie corporal del feto y el camino que ofrece su salida.

El parto se reduce a:

  1. movimientos de avance del feto en dirección al eje pelviano o línea de conducción.
  2. rotación del cuerpo fetal alrededor de su eje longitudinal para pasar de la posición ventral a la posición dorsal.
  3. deformación que completa la adaptación del tronco del feto al canal obstétrico, y que se efectúa por la tensión recíproca entre la madre y el producto.

Intervención en un parto:

a. Ayudar por extracción manual, el poder de dilatación natural, cuando está debilitado, es decir, mediante fuerzas adicionales, sin perder jamás de vista las circunstancias particulares de cada caso, teniendo en cuenta que el parto es un proceso elástico y no obedece a la mecánica de los cuerpos rígidos. Durante el parto, no se debe intentar conseguir aumento de fuerzas expulsivas por la administración de substancias que aumenten las contracciones uterinas.

b. Suprimir todo obstáculo de gran importancia mediante un procedimiento adecuado: rectificación de la presentación, posición o actitud; episiotomía; o reducción del volumen (fetotomía).

c. Cuando no haya otra solución, desde el principio; crear una nueva vía de salida.


COMPORTAMIENTO DE LA MADRE DURANTE Y DESPUES DEL PARTO.

Inmediatamente antes del parto la madre está inquieta, a menudo se pone en decúbito, poco después se levanta. Mueve la cola con mayor frecuencia, tiene descargas de materia fecal frecuente con volúmenes muy pequeños así como de orina.

El parto del animal si no se lo molesta se realiza en decúbito.

Si el parto es eutócico, terminada la fase de expulsión la hembra se levanta, olfatea brevemente el neonato, lamiéndolo intensa y continuamente; este proceso lo realiza por todas la zona del cuerpo del ternero. Solo lo lame si se mueve. Este lamido tiene distintas funciones:

  • Remover fragmentos de las envolturas fetales.
  • Secar la piel, reduciendo la posibilidad de hipotermia por evaporación de los líquidos fetales.
  • Favorecer la irrigación sanguínea del recién nacido.
  • Crear una unión afectiva entre la madre y el hijo.

Es frecuente ver que también recogen del suelo restos de líquidos fetales (amniótico); cuando hay restos de placenta esta también es comida por la madre.

Las primíparas a veces demuestran falta de interés (no ha desarrollado la maduración del instinto) y a veces el rechazo y hasta agresión hacia el recién nacido.

 

ESTÁTICA FETAL

A través de los procesos mecánico- dinámico que se producen durante los pujos, el feto, todavía en la cavidad uterina, no permanece inerte. Este, además de recibir los impulsos para su expulsión, asume una estática más favorable para el parto. No está de todo claro si es una situación pasiva o activa del feto. Durante el periodo de dilatación el feto comienza a ubicarse; se producen contracciones abdominales esporádicas que junto a las contracciones uterinas se pueden llamar como pujos de acomodamiento, en los cuales el feto es llevado a ubicarse.

La estática fetal describe las relaciones existentes entre el feto y su madre. Se reconocen tres términos: presentación, posición y actitud. Los dos primeros relacionan el feto con su madre y el último a las partes móviles del feto con el tronco del mismo.

Presentación: es la relación que existe entre eje longitudinal del feto con respecto al eje longitudinal de la madre.

Presentación longitudinal anterior (cefálica) (Fig. N° 6) es la única favorable para el parto, por lo tanto la consideramos como normal en un 95% de los partos eutócicos. Esta presentación longitudinal anterior es cuando aparecen las partes anteriores del feto por la vulva de la madre; o puede ser presentación longitudinal posterior (podálica) cuando aparecen los miembros posteriores por la rima vulvar materna.

Desde el inicio del 8vo. mes de gestación el feto asume la presentación anterior, normal para el parto. Dado que los miembros posteriores que han seguido desarrollándose y se ubican en el ápex cornual, a partir de allí se inhiben las rotaciones; la posibilidad de rotar alrededor del ombligo debería haber sido anterior a este momento. La presentación anterior es mantenida hasta el parto.

La presentación longitudinal posterior (podálica) 5 % (Fig. N°7), debe considerarse defectuosa, es muy complicada para la sobre vida del ternero, más en casos de partos prologados. Si al inicio del 8vo. mes, el feto se encuentra en presentación longitudinal posterior, no hay posibilidad que se produzca ninguna rotación y se mantendrá esta presentación hasta el parto.

Hay una vieja teoría que propone que el considerable predominio de la presentación longitudinal anterior, constituye una sabia previsión de la naturaleza para conservación de la especie; pues es sabido que fetos que nacen en presentación longitudinal posterior, se asfixian fácilmente si el período de expulsión es largo, causa de la ruptura prematura del cordón umbilical.

 

 

 

Posición: es la relación que existe entre dorso del feto y el dorso de la madre

Durante la expulsión esta siempre debe ser superior, o sea el dorso del feto dirigido hacia el dorso materno.

La posición dorsal (dorso-ilíaca) (Fig. N°6 y Fig. N°7) es la normal pues le permite al feto en su trayectoria a través del canal del parto seguir correctamente la línea de conducción, en cambio la posición ventral (dorso-pélvica) (Fig. N°: 8), el feto no puede seguir la línea de conducción y solo se puede obtener la extracción del mismo rotando su eje longitudinal 180 °.

La posición del feto, depende del tono de la musculatura uterina. Si el tono va en disminución o es bajo, el útero en estado de gestación avanzada cuelga hacia un costado y el feto tiene una posición lateral, o ventral. La posición dorsal indispensable para la expulsión del feto a través de canal del parto, puede asumirla el feto por aumento del tono muscular uterino que se produce durante el período de dilatación con los dolores preparantes. Esta posición dorsal la asume en el curso del parto, es debido a la acción de las contracciones uterinas y de los pujos abdominales.

 

 

Actitud: es la relación que existe entre las partes móviles del feto (miembros; cabeza y cuello) con respecto al tronco del mismo.

La actitud del feto que asume durante el parto se diferencia de la que tiene durante la vida intrauterina. Mientras que antes del parto la cabeza y las articulaciones de los miembros se encuentran en flexión, ya en el período de dilatación se ha cambiado esta actitud a extensión, de modo que en la presentación longitudinal anterior, la cabeza, cuello y miembros anteriores se encuentran extendidos; en la presentación longitudinal posterior, los miembros posteriores se encuentran extendidos.

Antes del parto el feto encuentra suficiente espacio en el pliegue supra vaginal del útero para poder extender los miembros anteriores (Fig. N°9). Luego de esta extensión completa de los miembros anteriores, se encuentran sobre la cervix y llegan con la punta de las pezuñas dentro de la cavidad pelviana. Los miembros posteriores permanecen quietos dentro del ápex cornual.

 

 

En el momento en que se inicia este movimiento de extensión, su desarrollo y la permanencia de esta actitud correcta presentan una gran variabilidad individual. Ya desde los 14 días antes del parto y a veces antes, pueden observarse actitudes diferentes en el feto. La extensión de uno o los dos miembros anteriores pueden persistir por horas o días y luego cambiar a una flexión del carpo uni o bilateral. La gran variedad temporal de la extensión en ningún caso permite prever el inicio del parto. En cada parto normal al inicio del período de dilatación el feto se encuentra en presentación anterior actitud extendida, con las puntas de las pezuñas delante del orificio cervical interno y con la boca y labio superior apoyados sobre las articulaciones metacarpo-falangianas.

Durante la expulsión de un feto en presentación longitudinal anterior posición dorsal, los miembros posteriores que hasta ese momento se encontraban en flexión, pasan a extensión. En los últimos momentos del período de expulsión, la cadera del feto debe pasar por el canal duro de la madre, los miembros posteriores del feto están en flexión, sus articulaciones femoro-tibio rotuliana chocan con el borde anterior de la pelvis materna, la cadera del feto pivotea y se inclina hacia caudo ventral de la madre y las tuberosidades isquiáticas del feto se desplazan hacia dorsal; en consecuencia las extremidades posteriores del feto se extienden. Con el vuelco de la cadera del feto dentro de la cadera de la madre, el período de expulsión está prácticamente concluido, las partes del feto que queda por expulsar tiene forma de cono con vértice hacia craneal de la madre.

El obstetra debe crearse una imagen tridimensional mental de la disposición del feto, que le permitirá definir el tratamiento a seguir.

Identificación de las partes fetales que pueden ser alcanzadas mediante el examen vaginal:

Durante la exploración se establece que parte del feto se toca inmediatamente o que puede ser alcanzada.

En la presentación longitudinal lo primero que se encuentra a la palpación son los miembros del feto; se deberá establecer si es anterior o posterior. Si nos basamos en la observación de la posición de las pezuñas podemos equivocarnos; si palpamos la muralla de las pezuñas el feto puede estar en presentación anterior y posición dorsal, pero también puede estar en presentación posterior posición ventral; así como si palpamos las suelas de las pezuñas en posición dorsal, el feto puede estar en presentación anterior posición ventral o en presentación posterior posición dorsal.

Para no equivocarse se debe examinar todo el miembro desde la pezuña hacia proximal del cuerpo fetal, identificando las distintas articulaciones y la dirección de flexión de las mismas.

Miembro anterior: examinar nudo y carpo, flexionan en el mismo sentido; codo, flexiona en sentido contrario. El hombro flexiona en sentido contrarios al codo; la mano sigue su recorrido explora la espalda, y retirándola encuentra hacia el plano medio la cabeza. (Fig. N°10)

Miembro posterior: el nudo y el garrón flexionan en forma opuesta; la rodilla flexiona en forma opuesta al garrón, así como la coxo-femoral a la rodilla, no se encuentra ninguna parte fetal en el plano medio. (Fig. N°11)

 

 

 

La cabeza normalmente está a uno 10 a 15 cm por detrás de las pezuñas fetales apoyada sobre los miembros anteriores en la presentación anterior, dorsal extendida; se identifica por la presencia de las aberturas naturales (boca, con dientes, narices, ojos, orejas). El cuello, en ventral del mismo se palpa la tráquea. Las regiones dorsales se reconocen por las apófisis espinosas de las vertebras por su consistencia, hacia los costados la parrilla costal y hacia el lado izquierdo del feto vivo el golpe cardíaco sobre la parrilla costal.

El la presentación longitudinal posterior se diferencian los miembros posteriores, como explicado anteriormente, reconociendo las diferentes articulaciones. La pelvis fetal se identifica fácilmente a través de la cola, del ano, de las tuberosidades isquiáticas, de la presencia de bolsas escrotales o de pezones incipientes, el cordón umbilical, ubicado hacia craneal en el plano medio del feto.

Extracto del libro "Obstetricia y neonatología bovina" del Dr. Bruno Rutter. 
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Autor/es
Médico Veterinario, UBA (1967); Profesor de Teriogenología, Fac. de Ciencias Vet. UBA (1983 - 2009). Prof. Adjunto de Patología de la Reproducción y Obstetricia, Fac. de Ciencias Vet., UNLP. (1980 - 1984). Prof. invitado para cursos de grado y pos grado en: Fac. de Ciencias Vet. de la Univ. de Santiago de Compostela, España (1999), Fac. de MV de la Univ. de Padua, Italia (2000, 2002); Fac. de Ciencias Vet. y Zoot. de la UCE, Quito (2002, 2004, 2010, 2011); Fac. de Vet., Univ. degli Studi di Bari Italia (2005); Fac. de Vet. de la UNMSM, Lima; Fac. de Vet. de UNC, Fac. de Vet. de UCSM, Perú
 
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