Campilobacteriosis bovina. Epidemiología práctica

Publicado el: 3/7/2020
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Introducción                    

Creemos que el Campilobácter fetus fetus produce actualmente importantes pérdidas de terneros. La causa de que permanezca en muchos rodeos la atribuimos a estar sub diagnosticada, y a causas epidemiológicas asociadas que incluyen la presencia de vacas "portadoras" al momento de iniciarse los servicios de primavera, sumado esto a errores de manejo reproductivo, como mantener en el lote de Servicio vacas sin cría, mezclar categorías, ingresar toros de compra sin controlar antes de utilizarlos.        

En 2008 hicimos públicas nuestras dudas respecto a la exactitud del diagnóstico por IFD en los Raspajes. Esto ha sido muy resistido por laboratoristas de nuestra confianza. Pero aún hoy encontramos vacas Positivas, habiendo utilizado toros "Negativos".  Este dato lo reiteran algunos colegas. Y en la revisión de trabajos encontramos que Campero en 2002 informa que en "El Campilobácter es el agente más frecuente en abortos de la región"; pero informa en el mismo trabajo resultados del año 2000 de 3 laboratorios del sudeste, que consignan 1,6% (promedio de los 3) de Toros Positivos a Campilobácter y 2,5% a Tricomonas. Pero esto no ha disparado algún tipo de investigación al respecto. También INTA MERCEDES, en 2006 analiza 3567 abortos en 79 Establecimientos (Ene'83 a Dic'05), consignando 2% de abortos causados por Campilobácter, pero  0% de abortos por Tricomonas. Expresan su extrañeza al haber utilizado toros NEGATIVOS A 4 RASPAJES. Esto tampoco disparó algún tipo de investigación respecto a efectividad del diagnóstico por inmuno difusión.

En 2019 con la utilización de PCR se ha encendido recién alguna luz roja al aparecer "algunos positivos en los negativos"; pero entendemos que aún no se ha profundizado sobre las causas de estos hallazgos.

Por último, volvimos a utilizar en 2018 y 2019 un "lavaje vaginal" cuyos resultados estamos informando.

 

Nuestros antecedentes   

  1. En 2007, con el colega I. Villalba, realizamos un control a 27 vacas que "no presentaban ternero" habiendo estado oportunamente "Preñadas al Tacto". Eran sólo el 4% del total pero aun así queríamos determinar la causa de esa merma "tacto/parición". Hallamos Campilobácter en cultivo de moco cérvico-vaginal;  y DVB en muestras de suero sanguíneo (ya habíamos comenzado a solicitar "diagnóstico a título final", por recomendación de la Dra. Conigliaro de CDV, considerando POSITIVAS A ENFERMEDAD las muestras con título 1/512 o superior). Cabe destacar que para esa época ya aplicábamos la técnica de raspaje sobre el surco del glande (Recomendación del Dr Pedro Soto), merced a la incorporación de tabla protectora; (1) esto daba como resultado detectar un 100% de Positivos a Tricomonas en Primer Raspaje de toros en descanso.   Al haber utilizado "Toros Libres de Campilobacteriosis" en los dos raspajes realizados a 27 toros de la misma firma, prestamos atención a esta situación de vacas positivas a Campi. (El Dr. Julio Seoane de Azul, obtuvo los mismos resultados de identificar el total de toros enfermos con tricomonas a 1º raspaje aplicando la misma técnica.)
  2. En 2008, en una Reunión de Veterinarios CREA realizada en Las Flores (Pcia B.A.) cuando se realizó la charla sobre Campilobacteriosis, planteamos nuestras dudas sobre la efectividad del diagnóstico de laboratorio para Campilobácter, siendo por otra parte tan afinado para Tricomonas. Aclarando que nuestras dudas se referían a la técnica, por los resultados erráticos, no a su implementación por el laboratorio de nuestra confianza. Aun así generó la reacción algo airada de la colega que exponía. Coincidentemente otro colega participante  expresó las mismas dudas al haber obtenido resultados dispares al enviar muestras pareadas a dos laboratorios distintos. Moderaba la reunión el colega Francisco Madero.
  3. En 2009, visitamos un tambo (no era cliente habitual), donde al realizar un tacto hicimos diagnóstico presuntivo de Tricomoniasis, corroborado luego al revisar los toros. Como se realizaba Servicio continuo, decidimos como única alternativa de aplicación en la coyuntura, realizar un Lavaje Vaginal de la totalidad de los vientres, con el gel utilizado en las Pruebas de Capacidad de Servicio, para prevenir la difusión de enfermedades Venéreas. El resultado fue que la Tricomoniasis fue controlada, quedando como un hecho más de la profesión "a campo", orientada a solucionar contingencias en forma práctica.            


Campilobacteriosis                                                                         

  1. En 2018 recomendamos a un cliente remiso a los exámenes de toros, a realizar al menos uno Pre-Servicio, por haber ingresado algunos vientres de compra, medida que aceptó. Del único control resultó 1 toro positivo a Campilobácter. Cosas del campo: con preocupación nos informaron que el toro ya estaba en Servicio con 59  vacas y otro toro, hacía unos días. Como solución práctica implementamos un lavaje vaginal de las vacas de ese lote, aplicando Un gel similar al usado con éxito, en el caso de Tricomoniasis en Tambo, antes referida. También hicimos lavaje prepucial con el mismo gel, al toro sano de los dos que habían iniciado servicio. El toro positivo fue tratado con oxitetraciclina y lavaje, pero quedó fuera del rodeo.


Resultados Llama la atención que el rodeo con lavaje superó al promedio del grupo no tratado, considerando la presencia de un toro positivo durante 9 días en el rodeo tratado.

 

 

Epidemiología Práctica y Resultados

  1. Vaquillonas. Se pueden presentar los siguientes casos: a) Utilización de toros "Falsos Negativos" b) Preñeces "De robo" con toros enfermos c) Ingreso al rodeo de alguna vaca "portadora". A esto se sumaría la causa clásica de ingreso de toros de linderos con Campilobácter o salida de toros sanos a campos problema. En estos casos se  presentará probablemente la enfermedad.
  2. Vacas. A las causas citadas se suma la presencia de vacas portadoras que aborten en el rodeo; ya que es generalizada la costumbre de "entorar" sin sacar del lote las vacas sin cría al pie. Si a esto sumamos que la enfermedad puede permanecer en las portadoras de 3 meses a 1 año según las fuentes, la situación se agrava y el Campilobácter permanece en el rodeo.                               
  3. Vacas portadoras. Hemos diagnosticado C.F.F. en líquido abomasal en abortos  de 4 meses hasta  fetos a término. Esto agrava la situación de persistencia pues las vacas sin cría al pie por ternero muerto o de preñez tardía (típico en rodeos afectados) se apartan, con suerte, al "completar señalada" en los días previos a ingresar los toros. Esto asegura la presencia de posibles vacas "problema" que abortan o paren normalmente pero mantienen el Campilobácter en el tracto vaginal e iniciarán un nuevo ciclo de enfermedad aun si los toros asignados a ese lote están sanos.
  4. (2019/20) En función de lo expuesto, y considerando la posible existencia de alguna otra enfermedad venérea no diagnosticada aún, fue que recomendamos en 6 establecimientos donde  se podría sospechar presencia de Campilobacteriosis, la implementación del lavaje vaginal/prepucial antes de iniciar el Servicio. Esto incluía más de 20 lotes que entraban a Servicio en 2019.                                                      
  5. La realidad. Por diversas causas que no revisaremos acá, solamente fue posible realizar el lavaje en 1 Establecimiento. Y en este único establecimiento, en 1 de 9 lotes. Y en este único lote, a 1 semana de ingresados los toros. Como agregado comprobamos al hacer el trabajo que aún permanecían 6 vacas sin cría (de 124) Huelga aclarar que las recomendaciones de manejo habían sido informadas antes del Servicio haciendo énfasis en entorar solamente vacas con cría al pie. Aun así los resultados fueron buenos. Referimos el hecho para evidenciar las dificultades de la investigación a campo y en forma privada; donde los costos deben afrontarlos el productor y el profesional, lo que explica cierta reticencia de la empresa ganadera a invertir en técnicas no probadas ni de utilización masiva.

Los datos de 2019 fueron comunicados a varios colegas, que identificaron en algunos rodeos vacas abortadas por campilobacteriosis pese a utilizar toros "Libres"; pero no tenemos información de que se aplicara el lavaje en algún lote problema. El escepticismo es un bien común. Es llamativo el modo en que Propietarios, Encargados y aún Profesionales, encuentran múltiples explicaciones a posibles causas para explicar las bajas preñeces, las cuales no viene al caso detallar.

El "gel curativo" lo preparamos en forma artesanal con Carboxi-metil-celulosa, oxitetraciclina soluble, y amonio cuaternario. Lo aplicamos con una jeringa automática con cánula adosada (como las utilizadas para dosificar lanares: foto), descargando 20-25cc intravaginales. Introduciendo toda la cánula e incluso algo de la jeringa en algunos casos (no le produce molestias). Trabajamos con las vacas sueltas en la manga. En el caso de los toros, la misma cantidad, ocluyendo luego el prepucio con una mano y aplicando varios masajes con el canto de la otra mano, en forma longitudinal con ida y vuelta. (6 veces)

 

 

 

 

Conclusiones

Por los datos consignados, creemos que el diagnóstico de Campilobácter por técnica de inmunodifusión a partir de Raspajes Prepuciales, presenta resultados erráticos, en comparación al diagnóstico realizado para Tricomonas; especialmente cuando en este último se utiliza medio de cultivo semidenso (técnica original de Conigliaro/Villa).

En más de una oportunidad hemos detectado Positivos a Campilobácter en toros provenientes de Cabañas que nos consta realizan los Raspajes correspondientes. Atribuimos este hecho a algún detalle de técnica diagnóstica más que a la toma de muestras. Si este detalle corresponde a la calidad de los conjugados, a la efectividad real de la ultra centrifugación (problemas de tensión o de otro tipo en la alimentación eléctrica) o a algún otro factor, debería ser materia de estudio para despejar dudas. No se descarta de todos modos la calidad del Raspaje Prepucial.

Una vez ingresada la enfermedad a un rodeo, a la dificultad de identificar toros enfermos, se suma la presencia de vacas portadoras, que pueden mantener la enfermedad de 3 meses a 1 año según las fuentes. En tal caso aun apartando las vacas que no presentan terminar la parición, se corre peligro; y no sacarlas del rodeo en Servicio asegura la permanencia de la enfermedad.

La técnica de lavaje vaginal con 20-25cc de gel antibiótico/antiséptico, aparece como una herramienta útil para controlar el ciclo de la campilobacteriosis y eventualmente otras enfermedades relacionadas a reproducción.

En última instancia, la aplicación de este recurso técnico en mayor cantidad de lotes, proveerá más información que esperamos será beneficiosa para los resultados reproductivos de nuestros rodeos.

 
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