La vaca como reguladora del ciclo bovino

Publicado el: 7/9/2009
Autor/es: Pablo Andrés Motta Delgado, MVZ UNIAMAZONIA. Colombia

En la economía colombiana, la ganadería entendida como la producción bovina, juega un papel muy importante como eslabón de los ingresos per cápita de Colombia y en otros países de la región como Brasil, Argentina, Paraguay, México, etc. En el caso particular de Colombia según datos de FEDEGAN el subsector ganadero aporta el 3,6 % del PIB nacional, porcentaje apreciable para una actividad individual, en especial para una rural. En el sector agropecuario la participación es del orden del 27 % del PIB agropecuario y del 64 % del PIB pecuario teniendo primacía dentro de la economía rural1.

Para tener una idea acertada del comportamiento de la ganadería  través del tiempo y como interactúa el mercado con la ganadería y viceversa, es necesario conocer el ciclo de la ganadería entendida desde todos los ángulos de vista. La fluctuación de precios en el mercado genera ciertos comportamientos de oferta y demanda que en el caso de la ganadería y en especial la de carne se presenta un incremento o descenso en la oferta de Kg de novillo.

Para comprender de una forma clara sobre que se refiere el ciclo ganadero, Figueroa (1989)2, expone que los ciclos ganaderos corresponden a la variación cíclica de la producción de carne bovina y de su precio y ha sido motivo de estudio en muchos países, debido a la importancia que ésta tiene para sus economías. En los momentos de menores precios se presenta por un mayor índice de ofertas que repercuten negativamente sobre los ingresos del sector productor bovino. Además se debe tener en cuenta que los precios del ciclo ganadero no solo repercuten en el ingreso de los productores sino también de los costos de la agroindustria relacionada, así como de los consumidores y de la inflación, reflejado especialmente en aquellos países con alto consumo de carne per cápita.

Los ciclos de producción ganaderos presentan oscilaciones, que tienen una amplitud y periodos más o menos estables a través del tiempo según el país3. Las hembras desempeñan un papel muy importante en el ritmo del ciclo ganadero por que pueden ser tanto retenidas como sacadas al mercado según la decisión del productor y del precio del kilogramo de ganado en pie, por lo tanto este comportamiento hace que las hembras sean vistas como un bien final (fase de liquidación) o un bien intermedio (fase de retención). Esta característica económica de la ganadería que hace que toda venta, tenga como alternativa la inversión y viceversa, determina el carácter cíclico de la oferta. En efecto cuando la oferta sube el productor no aumenta la oferta si piensa que el alza se va a mantener, incluso puede reducir la oferta reteniendo vientres para incrementar la capacidad de producir novillos reconociéndose la fase de retención. Existe además otro factor determinante en el ciclo: la decisión de invertir en vientre produce resultados (un novillo gordo) años después de tomada cuando la condición económica seguramente ha cambiado4 y los precios nuevamente tienden al descenso por la sobreoferta generada por la alta población de animales para sacrificio nacidos de los vientres retenidos, generando una estrecha relación entre el valor de la vaca con el ganado gordo, ya que ella misma puede convertirse en animal de sacrificio5, este comportamiento define al ciclo como un fenómeno que no es debido a la inestabilidad de los mercados, aunque pueden afectarlo, sino por el contrario, es un mecanismo de ajuste entre una oferta que crece rápidamente y una demanda más lenta4.


Un periodo descendente del ciclo de precios y liquidación de stock puede durar varios años y si esto coincide en la iniciación de la aplicación de tecnología mejorada, los productores que la adoptaron hallarán que la rentabilidad de los establecimientos tradicionales superará la que ellos mismos han obtenido, lo cual puede afectar seriamente un programa de cambio tecnológico4.


En Colombia el ciclo ganadero para bovinos de carne según datos de FEDEGAN hasta principios de los años noventa presentaba fases definidas cada cinco a siete años con una fase de retención (inversión, reducción de la tasa de sacrificio) cuando el precio real aumenta y otra de liquidación (desinversión, aumenta tasa de sacrificio) cuando el precio real disminuye7,8. A partir de 1998, luego de una larga fase de liquidación se empieza a observar una duración más corta de las fases, en cuanto a decisiones de retener o liquidar hembras no responden claramente a las señales de los precios del mercado sino a otros factores como el recrudecimiento de la violencia, la crisis económica de finales de los noventa y la sustitución del consumo de carne de res por la de pollo1.

Teniendo en cuenta lo referido en párrafos anteriores el ciclo ganadero presenta fluctuaciones en el estado de intercambio con el mercado, y está íntimamente ligado a los precios que se ofrecen por el animal en pie, pero de manera especial por la misma oferta ganadera que si se encuentra en una fase de retención se elevan los precios de venta y por tanto los productores sacan a la venta los excedentes  e inclusive los vientres generando reducción en el precio. En algunas ocasiones cuando la fase de liquidación se prolonga en el tiempo los gobiernos establecen políticas de control a los precios o vedas al consumo, como créditos para favorecer la retención de vientres, políticas impositivas, incluyendo  desgravaciones o soluciones a las dificultades financieras de los productores con el fin de atenuar el proceso de liquidación, políticas de control de las faenas (sacrificio en frigorífico) gravándola o restringiéndola4, este es el caso particular de Colombia en el año 2007 en que se restringió las exportaciones y sacrificio de hembras hacia Venezuela, por lo cual la vaca desempeña un papel muy importante en la estabilidad del ciclo ganadero.

 

REFERENCIAS

1.      Documento plan estratégico de la ganadería colombiana 2019 (PEGA 2019).

2.      Figueroa B., Eugenio. El empleo de funciones sinosoidales para caracterizar el ciclo de producción bobina en Chile y proyectar excedentes exportables. Monografías de Medicina Veterinaria, Vol.11(2), diciembre 1989.

3.      FREDES, M.A., SEPULVEDA, N., WIRTH, C.A. y CORDEU, J.L. (1981). "Perspectivas de Chile en el Mercado Internacional de Carne Vacuna", Tesis de grado, Facultad de Ciencias Agrarias, Veterinarias y Forestales, Universidad de Chile.

4.       Rivas L. R., Cordeu J. L. Potencial de producción de carne vacuna en América Latina: estudio de casos. (en línea): http://book s.google.com/books?id=nBYU2lozqwkC&pg=PA35&lpg=PA35&dq=ciclo+ganadero&source=bl&ots=-vPD-eJdO0&sig=iD3A0OnAXOArLJYLCMyMwsSVKFo&hl=es&ei=OHWeSqyLGpKy8QbDj-20Aw&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=10#v=onepage&q=ciclo%20ganadero&f=false

5.      Lorente, Luis. (1994).  Estrategias de desarrollo ganadero. En coyuntura Colombiana 44, vol11, N° 4, diciembre de 1994. CEGA.

6.      Aldana, Camilo. 1990. Productividad y rentabilidad de los sistemas de producción de leche en Colombia. En coyuntura agropecuaria 26, vol 7, N° 2, segundo trimestre de 1990. CEGA

7.      Lorente, Luis. 1986. La ganadería bovina en Colombia. En problemas agrarios colombianos. CEGA-siglo veintiuno editores.

 
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