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IV Congreso Argentino de Nutrición Animal CAENA 2013

El sorgo como forraje, silaje y grano para una ganadería cada vez más exigente

Publicado el: 2/12/2013
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Introducción

Hay un fenómeno mundial que no para: la agricultura que avanza por su rentabilidad sobre los mejores suelos y desplaza o concentra a la ganadería en los ambientes más marginales. En este nuevo escenario, caracterizado generalmente por una menor pluviometría y calidad de suelos, surge el sorgo como una alternativa al maíz para producir tanto forrajes como granos con destino a la producción de carne o leche.

En la década del 70’, el sorgo ocupaba más de 3 millones de hectáreas en el país y llegó a menos de 500.000 en el 2006. De la mano del contexto comentado y sumado al mejoramiento genético y prácticas agronómicas, en la última campaña (2012/13) alcanzamos una superficie estimada de 1,35 millones de hectáreas sembradas. Hoy nuestro país juega un rol clave en el mercado mundial de sorgo y ya no solo pensamos en crecimiento en producción de la mano del incremento en el área sembrada (Figura 1), sino que además nuestros rendimientos están por encima de los obtenidos en USA, México y Australia (4,75 ton/ha promedio país) y según el USDA ocupamos el segundo lugar como país exportador.

 

Figura 1. Producción mundial de sorgo y proyección para la próxima campaña (USDA 2013)


Finalmente si miramos hacia afuera o miramos hacia adentro, el sorgo aparece como un cultivo prometedor, especialmente en ganadería, por los múltiples usos que nos permite.

 

Desarrollo

A continuación se presenta para los diferentes usos, una combinación de información y experiencia práctica, recogida en diferentes ambientes y/o sistemas de producción a los cuales el sorgo llego para quedarse.

Sorgos para pastoreo

Ampliamente utilizados en región pampeana en donde las gramíneas templadas constituyen la base forrajero otoño-invierno-primaveral (OIP). Lo que buscamos con ellos es resolver la oferta forrajera desde finales de primavera hasta entrado el otoño, justo cuando las forrajeras templadas (como el raigrás) cesan en su producción.

Lo más interesante es que encaja perfecto en esta rotación, y nos permite incluso establecer rotaciones como para no parar lotes (por ejemplo con raigrás anual: ya que una vez que el mismo ha generado un banco de semillas viable, la siembra directa de sorgo nos permitirá lograr el forraje que buscamos y seguir manteniendo el raigrás; cuando las lluvias de finales de verano aparezcan, mientras pastoreamos sorgo el raigrás ira apareciendo y con las primeras heladas, el sorgo terminara el ciclo y seguirá solo el raigrás).

En la experiencia recogida en los últimos 15 años, tendremos sorgo para concentrar unas 3,5 vacas paridas/ha en verano o 5 novillitos o vaquillonas en recría, sobrellevando el periodo estival sin afectar las producciones individuales; manteniendo al raigrás como base para sobrellevar los meses en que el sorgo no produce.

Calidad nutritiva del sorgo forrajero. En general la calidad del sorgo forrajero cae marcadamente con el avance de la madurez de la planta, debido al incremento en el componente de fibra indigestible de los tallos que no se compensa con un incremento en el contenido de grano. A continuación se presenta un viejo trabajo que ilustra este concepto (tabla 1).

 

Tabla 1. Cambios en el % de hoja,  proteína y digestibilidad in vitro de  la MS de Sudangrass con el avance de la madurez (adaptado de Hedges y col., 1989

 


Como se observa en la tabla 1, con el avance en los días desde la siembra, se marca claramente una caída en la DIVMS, pero por otro lado se incrementa mucho el volumen de alimento por ha, con tasas de crecimiento promedio de 200 kgMS/ha/día. De aquí podemos deducir la importancia de ajustar muy bien los pastoreos, ya que por las altas tasas de crecimiento se pasa rápidamente, con lo cual la calidad empeora mucho y con ello las ganancias de peso y/o producciones de leche que podemos obtener.

Algunos resultados acerca de la utilización de sorgos forrajeros en pastoreo, me sirven para ilustrar importancia de estar encima con el manejo, ya que las perdidas en calidad y rendimiento producto del desmanejo mas que pagan el costo de implantación del cultivo (Tabla 2).

Los mismos surgen de comparar tres híbridos que fueron sometidos a dos regímenes de manejo:

  • ingreso a la parcela con una altura de 60 cm (Pastoreo bajo).
  • ingreso a la parcela con una altura de 1 m (Pastoreo alto).

En ambos casos en la parcela se dejaba un remanente de aproximadamente 15 cm de altura.

 

Tabla 2. Producción de carne con tres tipos de sorgo forrajero y dos sistemas de pastoreo (adaptado de Vaz Martins y col., 2001)


De este trabajo se puede concluir que:

-       Ingresando a la parcela con el sorgo a no más de 60 cm de altura, las GPV promedio fueron de 906 g/día, lo cual supera en 137 g/día a la alternativa de entrar con el sorgo a 1 m de altura.

-       La mayor GPV sumada a la mayor carga lograda en el sistema de pastoreo bajo, permitió obtener producciones de carne de 490 kg/ha en los aprox. 90 días de pastoreo con el sorgo bajo, lo cual supera en 156 kg/ha la producción lograda con el sistema de pastoreo alto.

Si consideramos que hoy 156 kg de carne representan unos $1500 y que lograr una hectárea de sorgo con un buen paquete tecnológico estaría en torno a los 250 dólares, con el diferencial en producción se paga el cultivo.

 

Sorgos para uso diferido

Esta alternativa surge cuando aparecen en el mercado los materiales con alto contenido de azucares en tallo, que al igual que la caña de azúcar tienen la particularidad de mantener su calidad en el tiempo.

Esto implica que una vez logrado el cultivo (independientemente de la rotación), las heladas lo único que harán será concentrar aun más el nivel de azucares en tallos (incrementando la palatabilidad) y dado que ese tallo representa el 85% del peso seco de la planta (base seca), tendremos volumen y calidad durante todo el invierno. Por ello constituye un recurso indiscutible para categorías como vaca seca preñada para resolver el invierno hasta llegada la fecha probable de parto.

A continuación se presenta la tabla 3 con una evaluación de rendimiento y calidad de híbridos con destino a uso diferido.

 

Tabla 3. Producción acumulada, nivel de azucares y digestibilidad de sorgos diferidos a Junio.


Lo interesante de la tabla 3, es que tanto en rinde como en calidad, en general este tipo de materiales azucarados no varía en más de un 10%, por lo cual si bien no da lo mismo uno de otro, los extremos están cerca. Nótese en especial el alto contenido de azucares solubles en tallo, y cómo esos mayores contenidos se asocian con mayores degradabilidades de materia seca. Algo interesante a comentar por último, es que los azucares solubles en planta al momento de un pastoreo normal de estos materiales estuvieron en promedio en 12,9% (Diciembre), mientras que al dejarlos como diferidos (Junio), dicho contenido creció en promedio 4 puntos (las hojas con las heladas mueren y todo termina concentrado en tallos).

En mi experiencia, el uso diferido de sorgos se ha transformado en un recurso indiscutible para categorías como vaca seca preñada, a fin de resolver el invierno hasta llegada la fecha probable de parto. Sobre la base de la información recogida desde el norte al sur de la pampa húmeda, podemos decir que 1 hectárea de sorgo azucarado diferido resuelve el requerimiento de 5 a 15 vacas secas preñadas durante 100 días de invierno.

Sorgos para silaje

Con esta alternativa apuntamos a un recurso de calidad que en general terminara siendo un suplemento para invernada o lechería en donde la base la constituye el pasto, o también la dieta base de la alimentación para cuando el pasto no existe; por ende en ambos casos la clave pasa por trabajar en busca de la mayor calidad. Para ello lo primero que debemos comprender es como usa un silaje el rumiante.

El tipo de hibrido. El rumen es un ambiente dinámico, en donde los alimentos son degradados por microorganismos en función de su tiempo de permanencia, y en definitiva es la competencia entre tasas de pasaje (kp) y tasas de digestión (kd) lo que determina la magnitud de la degradabilidad o digestibilidad ruminal, y por ende el aporte de nutrientes digestibles que un silaje puede hacer a un animal.

Si partimos de la base que los silajes picados finos (<15mm) en general tienen tasas de pasaje que están en el rango de 4 a 5%/h (Vogel et. al, 1989), podemos decir que la clave pasa por buscar una composición nutricional de silajes que nos permita usar la mayor cantidad de nutrientes en un tiempo de permanencia en rumen de 20 a 25 hs.

En este sentido todo lo que sea soluble (carbohidratos solubles, almidón, proteínas solubles, etc) podrá ser más utilizado que lo fibroso en las primeras horas de permanencia en rumen, por lo cual todos aquellos aspectos que mejoren la concentración y disponibilidad de nutrientes solubles son de especial importancia a la hora de producir el silaje que mayor aporte energético pueda hacer a un rumiante. Para ejemplificar este concepto, se presenta la figura 2, en donde se muestra la degradabilidad ruminal de dos silajes que varían en su relación grano: planta.

 

Figura 2. Degradabilidad ruminal de dos tipos de silaje en función de su relación grano: planta (tomado de Abdelhadi 2009, NP).


Algo muy importante para terminar de comprender este concepto, se desprende de analizar la figura 2. Si nos paramos en 72 hs de permanencia en rumen (que es la información que los laboratorios utilizan como norma para el cálculo de digestibilidad y concentración energética de un silaje), lo que podemos ver es que la degradabilidad ruminal de ambos materiales es similar (75,2 vs 75,9%, para la menor o mayor relación grano: planta, respectivamente). Si aplicamos el factor de uso de energías por un rumiante para llegar al aporte en Mcal/kgMS que pueden realizar ambos silajes (energía bruta del alimento menos 18% de perdidas por gases y orina), la conclusión es que ambos aportarían 2,7 Mcal/kgMS.

Ahora si nos paramos en la realidad, sabemos que dicho silaje picado fino, debido al pasaje de alimentos desde el rumen estará en promedio expuesto a la digestión entre 20 y 25 hs, por lo cual si miramos la figura 1, entre las horas 20 y 25 vemos que las curvas se separan y extrapolando dicha separación al eje Y, vemos que la diferencia en degradabilidad entre ambos materiales es de 11 puntos a la hora 20 (50,9 vs 61,9%) y de 8,8 puntos a la hora 25 (57,8 vs 66,6%). Esto significa que el aporte energético que puede hacer un material con mayor relación grano: planta en 20 o 25 hs de permanencia en rumen supera en 0,39 o 0,32 Mcal/kgMS, al aporte que puede hacer un material con menos grano y más fibra.

De aquí se desprende que si utilizamos información generada a 72 hs de incubación ruminal para considerar el aporte energético de un silaje, estaremos sobre-estimando el aporte real de energía en la medida que dicho material tenga menos nutrientes solubles y mas nutrientes fibrosos, ya que esas degradabilidades o digestibilidades potenciales nunca se alcanzaran porque existe algo que se conoce como tasa de pasaje. Por ende los materiales de alta relación grano: planta serian de elección. 

Si bien 700 años AC ya se encontraron las primeras referencias al cultivo de sorgo en las Ruinas Asirias, se piensa que el origen del cultivo es África, aunque como cultivo domestico ingreso a Europa en el año 60 DC. No obstante la antigüedad del mismo, en comparación con el maíz su avance tecnológico quedo relegado en el tiempo.

En cuanto a la calidad del silaje, se considera que en similares condiciones de crecimiento, el sorgo granífero tiene un 80 al 85% de la DIVMS, un contenido de azucares totales superior y una concentración de almidón y proteína bruta menor, respecto del maíz (McDonald y col., 1991).

La realidad es que en condiciones de campo, y dada su rusticidad, la relación grano: planta que se logra es mejor a la del maíz y ello conlleva a mejorar sustancialmente el valor nutritivo del silaje, ya que la digestibilidad mejora linealmente con el incremento en el contenido de grano (Young y col., 1996). Según otros autores, la calidad que alcance un silaje de sorgo granífero dependerá básicamente de la digestibilidad aparente del grano, el cual que quedar entero puede escapar a la digestión hasta en un 22% (Kaiser y Piltz, no publicado; citado en Havilah y Kaiser, 1992).

El momento de picado. Con el avance de la madurez la calidad de toda especie forrajera empeora, debido al incremento en el contenido de pared celular y a la caída en la DIVMS. A igual estado fenológico, la calidad de la planta de sorgo granífero (sin considerar el grano) es inferior a la del maíz, ya que presenta una fibra de menor digestibilidad. Por ello, el rol del almidón (grano) en mejorar la calidad del material a ensilar juega un papel fundamental. A continuación se presenta gráficamente como varía dicha calidad en función del estadio fenológico del cultivo, para sorgo granífero (Figura 3).

 

Figura 3. Evolución de la calidad nutritiva del sorgo granífero con el avance en el estadio de madurez (adaptado de Bragachini y col., 1997).

 

Como se observa en la figura 3, con el avance de la madurez del cultivo, el contenido de fibra disminuye incrementándose el contenido de almidón, de MS y la digestibilidad in vivo de la MS (también es aplicable a la DIVMS, debido a la alta correlación existente entre ambas variables; De Boever, 1994. A igual digestibilidad, podríamos tener silajes de maíz (SM) con escaso contenido de almidón pero fibra altamente digestible o SM con alto contenido de almidón pero fibra de baja calidad.

En el caso particular del sorgo granífero esto no ocurre, ya que la fibra es de muy baja calidad, por lo cual el contenido de grano es un factor muy importante a tener en cuenta. Este es el motivo por el cual hay que trabajar en el ensilado a partir de grano pastoso. Cabe aclarar que se está trabajando en disponer de materiales con alto contenido de grano y además bajo contenido de lignina (BMR), lo cual podría cambiar parcialmente el concepto aquí enunciado.

Dentro de lo que es sorgo y estado de madurez, hay un tema conflictivo en cuanto a la digestibilidad o aporte de nutrientes que puede hacer un silaje y tiene que ver con el contenido de taninos.

Es bien sabido que con el avance de la madurez, el contenido de taninos en el grano disminuye, mientras se incrementa en la planta completa (tabla 4).

 

Tabla 4. Concentración media de taninos (% de la MS) en los diferentes estados de madurez de sorgos graníferos (tomado de Montgomery y col., 1986)

 

Si bien los efectos negativos de taninos en rumiantes son bien conocidos (Van Soest, 1994), la realidad es que cuando el nivel de humedad de un material a ensilar supera el 26% (Owens, F. 2009, comunicación personal), los taninos condensados de sorgo en materiales de alto tanino se reducen en su concentración a niveles comparables con aquellos naturalmente encontrados en materiales en los cuales el nivel de taninos es bajo (tabla 5).

 

Tabla 5. Efecto del ensilado sobre la concentración de tanino y la DIVMS de los diferentes componentes de la planta de sorgo granífero, para híbridos con alto y bajo % de tanino.*

 

Esto se debe a que el proceso de fermentación destruye taninos llevando su nivel tanto en un silaje de plata entera como en un grano húmedo (>26%H) a niveles casi inexistentes (Reichert y col., 1980). Finalmente, cuando se evaluó el efecto de los taninos sobre la digestibilidad y consumo de silajes de sorgo, no se ha encontrado ningún efecto negativo (Carneiro y col., 2004). Más aun, si nos centramos en el concepto de cinética de digestión, un trabajo reciente nos muestra que los taninos no influyen sobre los parámetros relacionados a la cinética de digestión de la MS de silajes de planta entera de sorgos graníferos (Figura 4).

 

Figura 4. Degradabilidad ruminal de dos tipos de silaje en función de su relación grano: planta (tomado de Abdelhadi 2009, NP).


Conclusión, si de granos húmedos o silajes de sorgo se trata, los taninos no interfieren en absoluto con el aporte energético que puede hacer el sorgo, ya que debido al proceso de fermentación se reducen (siempre que el nivel de humedad al ensilar sea >26%). No utilizar materiales de alto tanino en zonas de riesgo solo serviría para perder rendimiento en grano por parte de aves y/o mayor susceptibilidad a enfermedades, y ello es un lujo que no nos podemos dar sabiendo que la relación grano: planta es un factor clave a la hora de producir un silaje que aporte la máxima cantidad de nutrientes en el tiempo en que estará expuesto a la digestión ruminal.

El procesamiento al momento del ensilado. El mismo está aceptado como una técnica para mejorar la calidad del silaje, a partir de una mayor exposición del almidón a la digestión ruminal (o sea reducimos el tiempo necesario para que los microorganismos empiecen a degradarlo). Si bien mundialmente hay publicaciones que hablan acerca de la posibilidad de procesar en el momento de llenar el silo o previo a su utilización, en la mayoría de los casos el procesamiento se realiza durante la cosecha con un dispositivo llamado “grain cracker”, el cual es específico para maíz o para sorgo.

La regla para un adecuado procesamiento en maíz seria que el 85% del grano este dañado y si esto no sucede la consecuencia será la presencia de grano sin digerir en materia fecal.

Al comenzar este resumen hable de la importancia de trabajar con materiales de alta relación grano: planta, por lo cual si ese grano extra que buscamos no se hace disponible a partir del procesamiento, el animal será incapaz de extraer esa energía diferencial y la conclusión errónea será que un material con mas grano da la misma o menos producción de carne o leche que otro con menor relación grano: planta.

 

Recordemos algunos puntos de importancia:

  • Este dispositivo cuenta con 2 rodillos dentados que trabajan a una velocidad diferencial y uno lo que hace es reducir la luz, por lo cual el uso desgasta y genera más luz entre rodillos que la adecuada (se vencen los resortes). O sea no porque este puesto, significa que esté haciendo el trabajo que necesitamos.
  • En caso de granos pequeños, en especial en sorgo, el uso de rodillos específicos combinados con un tamaño de picado fino sería la única forma de lograr un procesamiento adecuado. A las picadoras no les podemos pedir cosas opuestas, o picamos fino y procesamos grano de sorgo o picamos grueso y el grano quedara sin procesar (dado que por los rodillos pasa la planta completa y a mayor tamaño de picado, mas resistencia para que los rodillos se mantengan cerrados).

En experiencias en Argentina se demostró que procesando el 85% del grano en un silaje de sorgo, podemos lograr la misma respuesta en producción a la obtenida con silaje de maíz (Abdelhadi y Santini, 2006).  

  • Usar estos dispositivos implica pasar toda la masa del material por esa luz entre rodillos, por lo cual no hay forma de evitar la baja en la eficiencia de trabajo y el mayor consumo de combustible; pero si queremos asegurar un adecuado resultado es preferible contemplar el precio diferencial que cobra el contratista a dejar de procesar las 5 a 10 toneladas de grano que vemos en los cultivos que se ensilan en el país.
  • En la medida que un material este más seco, mayor será la necesidad de procesarlo, ya que un grano procesado se humecta en menos tiempo que un grano entero y con ello se acelera el inicio de la digestión ruminal. Si no hay certeza de uso de crackers, hay que trabajar en estadios más temprano (lechoso a pastoso) y picando fino para lesionar mecánicamente el grano con cuchillas.

Control de la fermentación Es bien sabido que hay dos características intrínsecas en los forrajes que determinan su aptitud para ser ensilados, ellas son: la capacidad buffer (CB = resistencia que  ofrece una especie a la acidificación), y el contenido de hidratos de carbono solubles (CHS). En función de la relación entre estas dos variables surge cual debe ser el nivel de materia seca mínimo que una especie forrajera necesita para lograr un silaje anaeróbicamente estable (Figura 5).

 

Figura 5. Relación entre el porcentaje de materia seca mínimo y la relación CHS/CB, para lograr un silaje anaeróbicamente estable en diferentes especies (adaptado de Weissbach, 1996).


Especies como el maíz o sorgo se caracterizan por tener una alta relación CHS/CB, lo cual las transforma en fácilmente ensilables por más bajo que sea el nivel de MS al momento del picado.

Esto ha hecho que durante años productores y técnicos no hayan evaluado la necesidad de controlar el proceso de la mano del uso de aditivos en especies como estas, que naturalmente se terminan estabilizando, mientras que en otras especies con características opuestas (baja relación CHS/CB), como las leguminosas, se ha asociado el uso de aditivos con el logro de un silaje estable y la información publicada ha avalado este concepto.

En contraste con esto, los trabajos publicados en relación al uso de inoculantes en maíces y sorgos, han arrojado resultados inconsistentes en especial cuando la metodología experimental utilizada se ha basado en el uso de microsilos (ambiente sumamente controlado). A partir de año 2004, en conjunto con diferentes empresas del sector y la cámara Argentina de contratistas forrajeros (CACF) iniciamos una nueva etapa de investigación local en el uso de inoculantes bacterianos, pero utilizando la metodología del silo bolsa como dispositivo experimental, en un intento por lograr una mejor representación de la realidad del productor. A partir de allí hemos generado y publicado resultados consistentes que justifican el control de la fermentación mediante inoculantes bacterianos, dados sus efectos positivos en lograr silajes de mayor calidad, tanto en cultivos fácilmente ensilables como maíces y sorgos (Abdelhadi y Tricarico 2007, 2009).

En definitiva lo que hacemos al controlar la fermentación de un silaje, es consumir menos nutrientes hasta bajar el pH y estabilizar el silo, y ello se traduce en silos que en menos tiempo de permanencia en rumen tendrán más chances de ser digeridos, o sea en silos mas digestibles o degradables.

Extracción y suministro. Aquí es donde finaliza este largo proceso y lamentablemente es uno de los puntos más descuidados, independientemente de cuán bien hayamos hecho todo hasta este momento. Uno de los principales problemas es que el productor piensa que sus operarios conocen del tema y por otro lado el contratista termino su trabajo y ya está planeando la próxima campaña.

Cuando abrimos un silo el principal enemigo vuelve a tomar contacto con el material, el oxigeno (O2). Debido a ello el consumo de nutrientes por parte de microorganismos aeróbicos (primero levaduras y luego hongos) comienza nuevamente y todo aquello que tanto nos costó conservar se comienza a perder.

En definitiva, si perdemos nutrientes en general serán los solubles, con lo cual lo que llegara al animal será un silo que necesite más tiempo de permanencia en rumen para ser aprovechado, o sea un silo menos degradable o digestible. Para ilustrar este concepto se presenta la tabla 6, con el resultado de un monitoreo de extracción de silajes realizado en 10 partidos de la provincia de Bs. As.

Si tomamos a la digestibilidad como el parámetro que engloba al resto de las variables utilizadas para describir la calidad del silaje, los hallazgos muestran claramente como en la medida que nos vamos de la profundidad del silo hacia el comedero (mayor exposición al aire), la digestibilidad disminuye (P=0,07), independientemente del tipo de silo (búnker o bolsa) confeccionado.

Esto sucede igualmente en silajes de maíz y sorgo, y sería más grave en silajes de cereales de invierno por su mayor permeabilidad al oxigeno.

 

Tabla 6. Efecto del sitio de muestreo y el tipo de silo sobre la calidad nutritiva de silajes de maíz (Abdelhadi y col., 2010)

 

Si bien en el resto de las variables que explicarían los hallazgos en digestibilidad se ven comportamientos lógicos (menos almidón y CHS en la medida que avanzamos hacia el comedero, y más FDN), el análisis realizado no nos permite detectar estas diferencias estadísticamente. Para el caso de FDN se detecta un efecto del tipo de silaje (P=0,02) sobre el contenido de fibra, lo cual tendría más que ver con el tipo de híbridos ensilados, y no tiene relevancia alguna para el presente trabajo. Finalmente se encontró una interacción entre sitio de muestreo y tipo de silo para pH (P<0,01), mostrando que en la medida que avanzamos de la profundidad hacia el comedero, el pH aumenta en general (P=0,08), y la magnitud de ese incremento tiende a ser mayor en búnkeres que en bolsas.

El pH es un indicador de la conservación alcanzada y de la estabilidad anaeróbica del material. Cuando exponemos el silaje al aire se modifica (aumenta), debido al consumo de acido láctico por parte de levaduras que son las primeras en generar cambios en presencia de O2, y uno debería pensar que los menores pH encontrados en bolsas en comparación con búnkeres se deben a que las remociones diarias fueron mayores en la medida que la cara expuesta fue menor, y por ende fue menor la oxigenación del material.

La solución es simplemente un manejo que nos asegure que el silo que llega al comedero es el mismo que se estabilizo anaeróbicamente, y no un material expuesto al deterioro aeróbico, para lo cual simplemente lo que debemos hacer es ajustar el tamaño de la cara expuesta con la tasa de extracción, independientemente del sistema de suministro utilizado.

Sorgos para grano

Sin dudas el principal destino de la cosecha argentina es alimentación animal y en este rubro los bovinos juegan un rol muy importante. Desde grano seco partido, grano húmedo o reconstituido hasta lo que se conoce como steam flake o roll, el sorgo es utilizado en todas las formas tanto en producción de carne como en leche.

Si hay un grano que paga el costo del procesamiento es el de sorgo, motivo por el cual es el grano de cereal que mas investigación tiene en materia de procesamiento, ya que el grano entero difícilmente pueda ser utilizado eficientemente en la producción de carne o leche debido a:

1)     Grano pequeño, que al ingresar entero a un ambiente como el rumen cae y dado su alto peso específico va al fondo y es arrastrado por tasas de pasaje que no permiten su degradación y por ende gran parte del almidón se pierde en heces (Havilah y Kaiser, 1992).

2)     Tiene un pericarpio o cutícula muy dura que dificulta su hidratación en un medio acuoso así como el ingreso de enzimas para iniciar su digestión, por ende si no es lesionado físicamente será difícil su aprovechamiento (Theurer, 1986).

3)     Las proteínas del grano junto a la matriz proteica que envuelve a los gránulos de almidón son consideradas la mayor causa de la baja digestibilidad del grano de sorgo (Rooney y Plugfelder, 1986).

Entre los métodos de procesamiento más utilizados a nivel mundial tenemos el aplastado y molido seco, el molido o entero húmedo, el molido o entero reconstituido y el steam flaked o steam rolled. Al incrementar e nivel de procesamiento, se mejora la digestión total del almidón, debido principalmente al incremento en la digestión ruminal del mismo; o sea cambiamos el sitio de digestión de almidón principalmente hacia el rumen (Tabla 7).

 

Tabla 7. Efecto del nivel de procesamiento en sorgo sobre el sitio de digestión del almidón en rumiantes (adaptado de Huntington y col., 1997)


A continuación una breve descripción de los diferentes métodos de procesamiento y sus formas de almacenaje:

Molido seco. Aquí partimos de un grano cosechado seco (humedad ≤ 15%), que generalmente se almacena entero y previo suministro se muele por diferentes métodos: rodillos, martillos, etc; en general para lograr una densidad que va de 450 a 644 g/l (Theurer y col., 1999).

En los últimos años en Argentina ha avanzado mucho el embolsado de granos como método de almacenaje y aquí surge la alternativa de procesar el grano en el momento del embolsado mediante un dispositivo de rodillos que se ubican debajo del cono de la embolsadora, siendo el procesamiento al embolsar muy conveniente, ya que podemos almacenar el producto listo para utilizar en la cercanía del sitio en donde será suministrado.

Molido o entero húmedo. Sin dudas el método de procesamiento por excelencia, ya que sería una de las formas más simples a nivel productor de tener la máxima digestibilidad de grano de sorgo en condiciones de campo.

Cuando hablamos de grano de sorgo húmedo, hablamos de humedad >26%, que sería el mínimo requerido para que haya un proceso de ensilaje durante el almacenaje (Owens, F. 2007; comunicación personal). En este sentido el procesamiento previo al almacenaje sea en bunkers o bolsas estaría recomendado para lograr mejor compactación y anaerobiosis que generen una adecuada fermentación. Además, la fermentación tiene la ventaja de reducir los taninos condensados eliminando el problema de taninos en granos de sorgo (Reichert y col., 1980).

El inconveniente más grande con esta técnica, viene a la hora de la cosecha debido a que el desgrane en sorgos con alta humedad no es lo más fácil, dificultando el trabajo de la cosechadora. Además, a diferencia del maíz, el sorgo tiene el grano muy expuesto en la panoja, que durante la cosecha puede pasar de húmedo a seco en muy poco tiempo, y esto reduce la ventana en la cual podemos hablar de grano húmedo.

Para contrarrestar el efecto del secado en planta surge el próximo método descripto, conocido como reconstitución o tempering en idioma inglés.

Molido o entero reconstituido. Técnica que surge ante la imposibilidad de cosechar un grano con alta humedad. Es un proceso que se basa en la rehidratación del grano cosechado seco, llevándolo aproximadamente a 30% de humedad antes de su almacenaje en condiciones de anaerobiosis (Defoor y col., 2006). En cuanto al agregado de agua, viejos trabajos previos a 1976 ponían énfasis en la hidratación del grano entero durante horas agregando agua lentamente y posteriormente dejarlo expuesto al aire previo al almacenaje en busca de activar el proceso de germinación y con ello la degradación enzimática de la mano de amilasas y proteasas que harían mas accesible los gránulos de almidón a la flora ruminal, proceso que se cortaría con el almacenaje en anaerobiosis

Por otro lado, de 1976 en adelante se comienza a trabajar en reconstitución previo al procesamiento, lo cual permite la absorción del agua en minutos y con el posterior almacenaje en anaerobiosis el proceso de ensilaje está asegurado. Cuando miramos las respuestas en producción sobre granos con menor procesamiento (Meta-Análisis que involucra 7 trabajos comparando sorgo rolado seco contra reconstituido), se ven respuestas similares a las que uno esperaría con un grano húmedo (menor consumo, mayor ganancia de peso y mejor conversión; Deefor y col., 2006)

Steam flacked o steam rolled. Sin dudas la forma más digestible de grano de sorgo, pero que demanda un nivel de tecnificación superior solo factible de ser implementado en escalas importantes, o recibido como un servicio para quienes entregando grano seco reciben Steam Flakes o Rolls (muy típico en Feedlots y Lecherías Norteamericanos).

El Steam Flaking (SF) o Rolling (SR) se basan en la aplicación de vapor a presión atmosférica en una columna durante 30-60 min llevando la humedad a 18-20% (SF) o 15 min o menos llevando la humedad a 15% (SR), para luego pasarlo por rodillos de diferentes tamaños hasta obtener un producto especifico de baja densidad (SF: 309-386 g/l) o un producto inespecífico de mayor densidad (SR: 438-540 g/l); Theurer y col., 1999. Dependiendo del nivel de humedad del grano, en un SF normalmente se inyecta de 5-7% de agua.

El propósito del SF o SR es producir la disrupción de la matriz proteica que encapsula los gránulos de almidón y dañar gránulos de almidón que se encuentren en su estado natural densamente compactados. La combinación de humedad, calor y presión son clave para lograr el efecto buscado y permitir lograr el propósito primordial que es optimizar la digestión del almidón (Zinn y col., 2002).

Por último, en la medida que trabajemos en procesamientos más intensivos lograremos mejoras en las respuestas productivas tanto en producción de carne (tabla 8) como de leche (tabla 9).

 

Tabla 8. Efecto del procesamiento de grano de sorgo sobre la performance en Feedlot (adaptado de Owens y col., 1997)

 

Cabe aclarar que los datos de sorgo molido seco provienen de materiales con bajos contenidos de taninos condensados que dominan el mercado Norteamericano; en contraposición para nuestras condiciones y con el fin de reducir los efectos negativos de los taninos, esperaríamos performances superiores frente a los granos secos, utilizando granos húmedos o reconstituidos.

 

Tabla 9. Resumen de 24 comparaciones entre Sorgo Molido Seco y Steam-Flaked en vacas lecheras en dietas TMR (adaptado de Theurer y col., 1999)


Conclusión

Los múltiples usos del sorgo, desde su rol como productor de forraje para pastoreo, pasando por el uso como silaje y brindando la posibilidad de producir cantidad y calidad de grano en función del método de procesamiento, posicionan al cultivo como la alternativa multipropósito que en Argentina y el mundo acompañan a una ganadería que se desarrolla en ambientes cada vez más marginales.

Como se ha desarrollado en el presente escrito, cada destino tiene sus secretos pero nada imposible de lograr cuando se trabaja utilizando la información disponible, y esencialmente el sentido común a la hora de introducirlo en los sistemas ganaderos.

Por último, la brecha entre lograr un resultado en producción bueno o malo es muy chica en cada uno de los usos; por ende si no pastoreamos cuando corresponde, si no elegimos el hibrido adecuado para silaje procesando su grano con crackers, o si no cosechamos el grano con la humedad adecuada o lo reconstituimos o lo procesamos; estaremos subestimando la productividad que en cada destino nos puede entregar este noble cultivo, histórico y futuro aliado de una ganadería cada vez mas exigente.

                                 

Bibliografía

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