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Un largo viaje hasta el próximo otoño. Análisis y recomendaciones para los productores.

Publicado el: 23/11/2021
Autor/es: Miguel Angel CANTAMUTTO, Martin Ignacio ABAD ,Andres Carlos GRAND. UNIDADES: E.E.A. Hilario Ascasubi, Cármen de Patagones
Las últimas lluvias de noviembre aplacaron la grave sequía del centro sur de Patagones, que en 2021 progresaba de modo similar a las dos anteriores (Figura 1). Esas devastadoras sequías previas, en 2008-2009, que erosionaron la sociedad y los sistemas productivos, dejaron grandes enseñanzas. Tal vez por ello, los focos de voladuras no han alcanzado las condiciones extremas de aquella oportunidad. Los incendios y la extracción antrópica redujeron la superficie con monte a su mínimo valor histórico, pero la presión agrícola disminuyó a la mitad de la que se realizaba por aquellos tiempos.
Figura 1
Los dos trimestres venideros poseen diferentes características históricas. La lluvia acumulada promedio durante el trimestre noviembre a enero suele ser ampliamente superada por la que precipita en el trimestre posterior (Tabla 1).
Tabla 1
De acuerdo al análisis probabilístico, solo en un tercio de los casos la lluvia acumulada en noviembre-enero superó 130 mm (Figura 2). Este parámetro mejora sustancialmente en el trimestre posterior, febrero-abril, en el que en dos tercios de los casos la lluvia acumulada superó 100 mm (Figura 3).
Figura 2
Figura 3
Figura 4
La probable mejora climática para el próximo otoño debe considerar la evapotraspiración potencial. Debido a las usuales altas temperaturas y vientos secos, las lluvias del verano generalmente satisfacen menos de una quinta parte dela demanda atmosférica. La condición de marcado déficit hídrico mejora sustancialmente en marzo, cuando esta diferencial se minimiza. Debido al aumento de la lluvia y a la baja de la temperatura, durante marzo-abril las lluvias alcanzan a cubrir la mitad de la demanda atmosférica.
A continuación, se reseñan algunas medidas que pueden tomar los productores para superar el período: la cosecha de trigo está técnicamente perdida. Los sistemas productivos deben prepararse para superar los próximos seis meses, hasta el próximo otoño. Es de esperar que el revenimiento de la vegetación espontánea, conformada por pastizales naturales y especies anuales, comience a generar forraje. De registrarse las condiciones usuales, también podrá contarse con el rebrote de las pasturas de agropiro y la implantación de verdeos de invierno.
Recursos forrajeros
  • Las lluvias esporádicas de la primavera-verano posibilitarán el revenimiento de pasturas naturales, vegetación espontánea y pasturas cultivadas, que proveerán una parte del recurso alimenticio.
  • Los cereales invernales pueden ser utilizados como forraje para consumo directo o henificado. En el caso de que se pastoreen debe evitarse el exceso de pisoteo y la eliminación total de la cobertura vegetal, para evitar la voladura de los suelos.
  • Se desaconseja trabajar los suelos utilizando prácticas de laboreo que destruyan completamente la cobertura vegetal. La factibilidad de lograr buenos verdeos de verano es baja y los riesgos de voladuras en los períodos de calor del verano, son altas.
  • Las lluvias primaverales pueden promover la emergencia del cardo ruso (Salsola kali). Esta especie puede aportar cobertura vegetal, para minimizar procesos erosivos y es un recurso forrajero con buen contenido proteico en sus estados iniciales. Como único alimento debe ser utilizado con precaución, ya que se puede producir mortandad por el desbalance nutricional (elevada concentración de nitrógeno, baja energía y fibra).
Manejo del rodeo
  • Destete anticipado de terneros. Puede ser hiper precoz, precoz o anticipado. Para ello debe considerarse el peso corporal. El ternero es la categoría de menor costo para alimentar, no solo por el volumen que consume (1 a 3 kg ms/día según tamaño) sino porque tiene un índice de conversión cercano a 4:1. Se estima que invirtiendo $120 en alimento se gana un kilo de peso vivo, cuyo valor puede alcanzar $250.
  • Fuerte selección de las hembras. La categoría vacas es la que más consume pero presenta los menores valores de conversión. En los casos que el estado corporal inicial es muy malo y el anestro es profundo, no resulta conveniente alimentarlas. Se recomienda reducir el tamaño del rodeo y reservar en el establecimiento solamente las vacas nuevas, de menor tamaño corporal. Con una alimentación suplementaria podrían alcanzar un estado corporal que permita entorarlas en los próximos meses.
  • En los casos que el productor cuente con vaquillonas de reposición, sería recomendable vender las vacas adultas de gran tamaño y dar servicio a las vaquillonas que tengan al menos 15 meses de edad, que estén en buen estado y superen los 320 kg. Para el servicio de estas vaquillonas se recomienda, la utilización de toros que produzcan terneros de bajo tamaño, con mayor facilidad de parto.
  • En los casos que el productor cuente con novillos o vaquillonas, se recomienda el encierre a corral con silos comederos autoconsumo. Para esta práctica es necesario la adaptación al nuevo alimento durante 15 días en comedero lineal. Esta práctica, quitará presión de pastoreo al establecimiento y le permitiría al productor seguir avanzando. El costo aproximado para alimentar un novillo/vaquillona de 300 kg ronda los $120/día.
Manejo de la majada
  • Destete anticipado de los corderos. A partir de los 70-80 días de vida, el cordero tiene un desarrollo ruminal que le permite sobrevivir a partir de lo que consume del campo. En los casos que no haya alguna pastura de calidad para terminarlos, se recomienda realizar un encierre a corral. Estos corderos con una dieta balanceada, pueden tener ganancias de peso de 200 g/día (alrededor de 6 kg/mes). La duración del encierre dependerá del peso y estado corporal que ingresen. En líneas generales los corderos se terminan en 30 a 60 días. Se estima que el costo de terminar un cordero ronda entre $1.000 y $2.000, mientras que el peso de venta ronda entre 5.000 y $6.000.
  • Refugo de la majada de ovejas de avanzada edad o que estén fuera del tipo de oveja que el productor busca. En el caso de estar en mal estado, también pueden ingresar en un engorde a corral, que según el estado en el que se encuentren puede durar entre 30 y 90 días. Según la duración del engorde se estima que este proceso puede tener un costo de $1.500 a $4.500, mientras que el valor de venta en el mercado ronda entre $6.000 y $8.000.
  • Esquila completa o limpieza de la zona perineal principalmente de hembras, para prevenir casos de miasis del vellón, que ocurren mayormente en verano y otoño, cuando la mosca Lucilia sericata, encuentra las condiciones para desarrollarse.
  • En caso de ovejas que se encuentran en mal estado corporal (CC 1 a 2), se recomienda una suplementación pre servicio (Flushing) para aumentar las probabilidades que se preñen.
  • En el caso que el productor realice servicio de primavera, se recomienda un servicio corto de no más de 60 días, con un porcentaje de carneros del 4%. Esto se verá reflejado en una parición concentrada, lo que permitirá un manejo nutricional más adecuado.
 
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