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Los beneficios de la fisioterapia equina

Publicado el: 20/9/2006
Autor/es: Dr. Mario Peralta Pacheco
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Mejorar la calidad de vida de los caballos y su bienestar ha significado muchos años de estudio en torno a la fisioterapia equina, ciencia que ha tenido auge en los últimos 25 años. En este tiempo, se han hecho la mayor cantidad de publicaciones acerca de esta temática y se ha aplicado la fisioterapia en diversos casos clínicos con excelentes resultados.

La fisioterapia equina ayuda a prevenir lesiones, a mantener un óptimo estado físico, también proporciona apoyo en el proceso de recuperación, utilizando agentes físicos como medios curativos, por ejemplo: el calor, el frío, el agua, la electricidad y las radiaciones no ionizantes. Los métodos utilizados pueden ser la ducha de agua, el ultrasonido, el láser, entre otras técnicas.

Las áreas en las que se aplica la fisioterapia equina son las siguientes:

1. Lesiones óseas y sus secuelas con resolución quirúrgica y ortopédica.
2. Lesiones tendinosas o musculares, con o sin resolución quirúrgica.
3. Lesiones ligamentosas (articulares en general), con o sin resolución quirúrgica.
4. Como rutina pre y post competencia.
5. Como parte del entrenamiento y reparación física del equino utilizado en actividades deportivas.
6. En el caso de enfermedades bronquiales crónicas.

Los resultados de la terapia se pueden resumir en tres efectos:

1. Térmicos (producción de calor)
2. Bioquímicos (producir e incrementar reacciones de la química corporal que mejoran la recuperación de las lesiones)
3. Cinéticos (movimientos pasivos o activos de las diferentes estructuras
corporales)

Con los efectos antes mencionados se pretende aumentar la circulación sanguínea y linfática, a fi n de generar altos niveles de nutrición y Concentración de oxígeno en los tejidos, además de favorecer la eliminación de desechos celulares.
El aumento de la temperatura corporal incrementa la presencia de glóbulos blancos en la zona afectada, activando el mecanismo de defensa local, por lo que se puede concluir que la fisioterapia minimiza los procesos inflamatorios, con el aumento de colágeno y la producción de analgésicos.

Objetivos de la fisioterapia

Los objetivos de la fisioterapia se establecen de acuerdo con la problemática que se esté tratando, que podría ser la recuperación de las capacidades del cuerpo del caballo o de cualquiera de sus partes, para la realización de movimientos normales. Ejemplo: Aumentar la movilidad de las articulaciones, incrementar y mantener la fuerza; disminuir el dolor, el espasmo muscular y la inflamación; favorecer la curación de lesiones en tejidos blandos (músculos, tendones, ligamentos, bursas y fascias); evitar la formación de contracturas y deformidades y disminuir la alteración de la marcha.

Tipos de fisioterapia equina

1. Crioterapia (Terapia por frío)
Esta es una técnica terapéutica simple, barata y efectiva, que genera una vasoconstricción, seguida de una vaso dilatación, que provoca un aumento en el intercambio metabólico, así como un efecto analgésico. Se utiliza principalmente en el periodo agudo de la contusión articular del tarso (corvejón) y en las bursitis calcánica. Se realiza por medio de la hidroterapia (agua fría), en forma de hielo (en una bolsa) y botas de agua fría.

2. Termoterapia (Terapia por calor).
El calor produce un aumento de la circulación por vaso dilatación, mejorando así el metabolismo local y generando un efecto analgésico.
Se utiliza en lesiones subagudas y crónicas.
El calor puede ser superficial o profundo. Para el superficial se utilizan lámparas infrarrojas, almohadillas térmicas y parches de gel caliente. Para el profundo, se aplica la onda corta que produce un calentamiento de los tejidos por efecto de la corriente alterna de alta frecuencia que la atraviesa. La termoterapia es muy utilizada en equinos deportivos y se le considera como una parte de su preparación física.

3. Electroterapia.
Esta modalidad de terapia física emplea la electricidad en forma directa para lograr efectos biológicos y terapéuticos. Se basa en los fenómenos provocados en los tejidos por el paso de la electricidad. La corriente, al entrar en el organismo, produce una serie de fenómenos que se pueden agrupar de la siguiente manera: efectos físicos-químicos, osmóticos y fisiológicos.
La electroterapia es recomendada para el tratamiento de contusiones como dolores de pequeñas y grandes articulaciones; procesos fibróticos y cicatrices queloideas; procesos infecciosos superficiales; tendinitis, tenosinotivitis, tendomiositis, bursitis; periostitis; depósito de calcio y procesos inflamatorios.

Tipos de electroterapia

a) Iontoforesis. Consiste en aplicar un medicamento directamente en la lesión, mediante un efecto de corriente eléctrica, en este caso galvánica. La función principal de ésta se produce por los efectos polares de la corriente galvánica y la descomposición de bases y sales por el paso de la corriente, conocida como Electrólisis. Esta técnica también permite la introducción de medicamentos en el organismo, por medio de la corriente eléctrica unidireccional. Se puede utilizar en el síndrome Brutis Tendinits Curneana, Bursitis Calcánia y herida en el tarso.

b) Estimulación eléctrica. Consiste en la aplicación de corriente farádica, técnica que se aplica con mayor frecuencia en artropatías (lesiones en las articulaciones de los corvejones, por ejemplo agriones del tarso), produciendo electronalgecia, es decir, aumento del flujo sanguíneo y liberación de endorfinas que provocan una inhibición del dolor.

c) Ultrasonido terapéutico. Implica la emisión de ondas ultrasónicas, las cuales producen un efecto mecánico vibratorio de los tejidos profundos. Se utiliza para tratar contracturas musculares, tendinitis, exostosis (sobre huesos), lesiones en ligamentos y otros. Las áreas de acción de este tipo de terapia son:
1. Acción térmica.
2. Acción mecánica.
3. Efectos secundarios.

El Ultrasonido Terapéutico se puede utilizar para el tratamiento de bursitis; cicatrices fibrosadas y adheridas; fibrosis capsulares y ligamentosas; neuromas dolorosos; periartritis; contracturas; destrucción de queloides y calcificación en tejidos blandos.

a) Láser. Esta terapia es una de las técnicas más utilizadas actualmente en la medicina veterinaria. LASER es el acrónimo de la frase inglesa “Light Amplification Stimulated by Emission of Radiation”. Láser: luz que se amplifica a través de una emisión estimulada de radiación.
Terapia energética, en donde la energía lumínica aportada es responsable del resultado terapéutico. Se recomienda como tratamiento para: cicatrices de heridas y quemaduras; tenosinovitis; capsulitis y bursitis; desgarres, derrames y hematomas; tratamiento de procesos dolorosos; para estimular el crecimiento de las fibras lesionadas, y la consolidación del callo óseo.

b) Campos magnéticos pulsátiles.
Esta terapia se basa en la utilización de fuerzas magnéticas producidas por una bobina eléctrica, dentro de la cual se coloca la zona anatómica a tratar.

Tal como se ha expuesto en este artículo, la fisioterapia constituye un tratamiento de gran utilidad y de efectos indiscutibles en la medicina veterinaria del atleta equino. El uso de esta ciencia a nivel competitivo internacional se hace cada vez más constante. Basta considerar que en las últimas olimpiadas, los principales equipos tenían su propio fisioterapeuta.
 
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