Es tradición que en el boletín que se publica en marzo se haga referencia a mujeres destacadas del sector avícola. A lo largo de varias ediciones se han presentado empresarias, gerentes, mandos medios y mujeres que se desempeñan en las diferentes áreas del quehacer avícola, quienes han sido invitadas a compartir sus historias en estas páginas.
En esta ocasión se presenta una breve reseña de algunas de ellas, partiendo de la convicción de que el reconocimiento a la mujer en la industria no responde a la necesidad de cuotas o ventajas, sino al valor de su capacidad, talento y aporte, muchas veces desempeñando además distintos roles en su vida personal y profesional.
A continuación se presentan las invitadas de esta edición, entre las cuales se encuentran tanto mujeres con una larga trayectoria y una carrera consolidada en distintos ámbitos de la vida profesional, como otras que se encuentran iniciando su andadura laboral.
Grethel Eunice Laj Velásquez
“Que el miedo no opaque tu ambición”. Este es el mensaje que Grethel comparte desde su rol como supervisora de la planta de incubación en Avícola Kikirikí.
Oriunda de Alta Verapaz y vinculada al ámbito agropecuario desde sus primeros años de vida, Grethel se formó como zootecnista e inició su trayectoria en la empresa como practicante.
Posteriormente se especializó en el área de incubación, donde ha demostrado, a través de su trabajo y dedicación, que el talento no tiene género.
Gracias a un proceso constante de capacitación y esfuerzo, ha asumido posiciones de responsabilidad en la gestión de plantas de incubación de alta tecnología. Grethel tiene por delante una trayectoria profesional que ya se perfila como prometedora.
Ana Ruth Bolaños
Ana Ruth es empresaria y cuenta con experiencia laboral previa en una empresa transnacional, etapa en la que comenzó a gestarse la idea de fundar una compañía orientada a atender al sector pecuario. Así nació COVESA,
una empresa familiar de la cual es miembro fundadora.
En sus propias palabras: “Esta es mi historia: la disciplina y la visión permiten empezar, pero la sostenibilidad empresarial depende del equipo, porque son las personas las que transforman el esfuerzo en crecimiento”.
Sofía Pivaral
Sofía inició su trabajo en TURPILASA en 2019, apoyando a su esposo, Vick Turton, precisamente en vísperas de la pandemia.
Al recordar ese momento, comenta: “Haber iniciado nuestro proyecto durante la pandemia fue una experiencia titánica que nos dejó muchos aprendizajes y un crecimiento acelerado que aún seguimos gestionando”.
Es administradora de empresas y cuenta con un posgrado en administración y finanzas. A lo largo de su trayectoria ha enfrentado diversos retos personales y profesionales, entre ellos culminar su maestría después del nacimiento de sus hijos.
Dentro de la empresa, uno de los desafíos más importantes que ha liderado ha sido el proceso de fortalecimiento y modernización de la estrategia financiera de la organización.
Para Sofía, lo más importante en la vida es confiar en Dios, en la familia y continuar avanzando con determinación. Como ella misma señala, para muchas mujeres es posible cumplir el sueño de desarrollarse profesionalmente y, al mismo tiempo, sacar adelante a sus hijos, quienes para ella representan el motor que la impulsa a seguir aportando al crecimiento de la empresa.
María Isabel Villagrán
María Isabel es hija y nieta de médicos veterinarios. Desde niña, su entorno ha estado profundamente marcado por la práctica de esta profesión. El amor por los animales y la atención de la granja familiar formaron parte esencial de su niñez y adolescencia.
Hace varios años, cuando María Isabel aún era niña, su padre inició la empresa PROVETSA, dedicada a proveer insumos para la industria avícola.
Hoy, ya graduada como médica veterinaria, forma parte activa del esfuerzo por continuar fortaleciendo la empresa familiar.
Actualmente, María Isabel está a cargo de la atención técnica a los clientes y, a través de su trabajo, acompaña a los productores brindándoles asesoría y soluciones para el desarrollo de sus actividades. Se encuentra en el inicio de su trayectoria profesional, la cual desde ya se perfila como prometedora.
Jeannette Reyes
Jeannette se inició en el mundo laboral a los 19 años, asumiendo la responsabilidad de salir adelante junto a su hijo. Desde entonces, ha construido una trayectoria basada en el esfuerzo, la dedicación y el compromiso.
Forma parte de Grupo Bigor desde hace seis años. Desde su posición como asistente de gerencia, tiene entre sus responsabilidades la coordinación de todo lo relacionado con la realización de eventos de la empresa. Asimismo, ha participado en diversas campañas de publicidad y mercadeo, destacándose siempre por su disposición para colaborar y aportar en las distintas iniciativas que su empresa requiere.
Jeannette comparte que el principal motor de su vida ha sido su hijo, quien hoy también representa un importante apoyo para ella. En su trabajo, se caracteriza por su enfoque en la resolución de problemas y por brindar siempre la mejor atención posible a los clientes.
Su historia es testimonio de lo que una persona dedicada, perseverante y comprometida es capaz de lograr.
María Eugenia Paz
La Dra. María Eugenia Paz, conocida cariñosamente como Sheny, cuenta con una trayectoria de 27 años en el Ministerio de Agricultura. Ingresó en 1999 al Departamento de Insumos para Animales y hoy se ha convertido en la primera mujer en ocupar la Dirección de Sanidad Animal.
Sheny posee un posgrado en temas zoosanitarios, un diplomado en marketing farmacéutico y es auditora en Buenas Prácticas de Manufactura (BPM). Se distingue por su compromiso con el fortalecimiento de la producción nacional, no solo del sector avícola, sino también de otras actividades pecuarias, aplicando la normativa de forma rigurosa, pero siempre con un enfoque orientado a la resolución de problemas.
En el desarrollo de sus funciones, trabaja de manera estrecha con organismos internacionales como OIRSA, FAO e IICA, así como con otros ministerios, el sector académico y la industria. Junto a estos actores, busca generar soluciones y alternativas ante los múltiples retos que enfrenta el sector.
Curiosamente, cuando tomó la decisión de estudiar Medicina Veterinaria, cursaba el bachillerato en danza.
Sheny eligió entonces colgar las zapatillas de ballet para enfundarse las botas vaqueras y sumar su esfuerzo al desarrollo pecuario nacional.
Su trayectoria profesional, así como su personalidad alegre y servicial, la posicionan como un ejemplo de una extensa y exitosa carrera al servicio del país.
Angélica María Morales de Ávalos
Angélica, esposa de Mario Ávalos, presidente de la Gremial de Avicultores, relata que en 1997 recibieron los primeros pollitos, con los que iniciaron un emprendimiento que con el tiempo se convertiría en la empresa que es hoy en día.
Recuerda que, al principio, observaba la nueva actividad con cierta reserva, en parte porque su familia contaba con una trayectoria muy establecida en la producción y comercialización de café. Para ellos, el negocio avícola era completamente desconocido. Sin embargo, decidió comprometerse plenamente, dedicando todos sus esfuerzos en largas jornadas en las que, desde la madrugada, participaba en las diversas labores que implica la actividad avícola.
Fue toda una experiencia tener que criar a un hijo de cinco años y a una hija de un año mientras realizaba toda clase de tareas dentro de la empresa. Cuando nació su tercer hijo, el negocio ya había alcanzado un nivel de desarrollo que la llevó a enfocarse principalmente en las labores administrativas, al mismo tiempo que atendía al recién nacido.
Hoy, Angélica expresa la satisfacción que le produce ver cómo sus hijos se involucraron en el negocio desde pequeños y, una vez convertidos en profesionales, se dedican a tiempo completo a la empresa que ella ayudó a construir durante los últimos 29 años.
Angélica representa un ejemplo de trayectoria empresarial marcada por el esfuerzo, el compromiso y la capacidad de conciliar el crecimiento de una empresa con la formación de una familia.
Irene Santizo
Irene forma parte del equipo de Sertagri desde hace siete años. Inició su trayectoria en la empresa como asistente comercial y, gracias a su capacidad y compromiso, fue asumiendo responsabilidades cada vez
mayores hasta llegar a ocupar la Gerencia Administrativa.
Su crecimiento dentro de la organización ha sido notable y refleja el nivel de confianza que la directiva ha depositado en su trabajo. No ha sido un camino sencillo, ya que, al mismo tiempo que avanzaba en su carrera
profesional, continuaba con sus estudios universitarios y posteriormente con su maestría.
Durante este proceso también formó su propia familia, combinando su rol de gerente con el de esposa,
mientras mantenía su compromiso con el desarrollo profesional.
Desde su ingreso a la empresa, Irene ha apostado por la capacitación constante para alcanzar los exigentes
objetivos que su puesto implica. Su historia es también un ejemplo que inspira a quienes trabajan con dedicación para superarse y salir adelante en su vida profesional.
Les invitamos a que estas líneas sirvan como un botón de muestra para ilustrar el esfuerzo que realizan tantas mujeres en los distintos frentes de trabajo de la avicultura. Asimismo, constituyen un pequeño homenaje para ellas y para todas aquellas que, cada día, con su compromiso y capacidad, contribuyen a garantizar la seguridad alimentaria de Guatemala.