Cuando vemos cáscaras débiles, huevos frágiles o problemas óseos en aves, la reacción inmediata es aumentar el calcio. Pero el problema muchas veces no es cuánto calcio entra… sino cuánto se puede utilizar. Todo comienza en el hígado. Allí se activa la vitamina D₃ a su forma funcional (25-OH-D₃), paso clave para qu...
Excelente artículo. Quisiera plantear una pregunta: en aquellos casos en los que el hígado pudiera verse afectado y, de esta manera, comprometer una adecuada absorción y utilización del calcio en el ave, se me genera el siguiente interrogante:
¿Cuáles serían los síntomas o signos que podría observar el productor para detectar una alteración hepática? ¿Cómo podría diferenciarse un problema de origen hepático de una inflamación intestinal que también pudiera ocasionar una deficiente absorción de calcio?
Agradezco mucho sus comentarios y orientación, ya que serían de gran utilidad para despejar este interrogante y comprender mejor cómo identificar y diferenciar estas situaciones en campo.
Muchas gracias por compartir el artículo. ¡Feliz día!
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Lic. en Ciencias Animales, Doctor en Filosofía - PhD, Ciencia Animal (Ciencia Avícola) / Gestión de micotoxinas en las Américas Estados Unidos de América