Origen de la gallina

Publicado el: 14/10/2017
Autor/es: Oscar Rivera García, M.V.Z. Gestor-Fundador AMEVEA-Colombia. Miembro Academia Colombiana de Ciencias Veterinarias

Entre las aves domésticas, la gallina es una de las más valiosas, porque suministra al hombre dos alimentos importantes: carne y huevos. Las razas actuales son el producto de tantos cruzamientos y de un proceso de adaptación tan largo, que hoy es difícil establecer su genealogía, debido a las modificaciones morfológicas que han sufrido. Además, muchas razas desaparecerían, si no fuera por el hombre.  

 

Algunos consideran que las razas actuales de gallinas provienen de cuatro especies salvajes, que son: GALLUS GALLUS (Bankiva), especie Asiática salvaje; GALLUS LAFAYETTE  o de STANLEY, originario de Ceilán; GALLUS SOMERATI, originario de la India y GALLUS VARIUS de Java.

 

DIFERENTES TEORIAS

No obstante no han faltado autores que consideran como antepasado de nuestras gallinas al “Gallus soneratii” originario de la India. Otros hablan del “Gallus Stanleyii” oriundo de Ceilán, también llamado “Gallus Lafayetti” como origen de nuestras gallinas. También los hay de la opinión  que las gallinas, dependiendo de las razas, descienden de una u otra especie de gallinas salvaje así dice que  las especies: “Gallus Linneo”, “Gallus Murghi” “Gallus Bonnaterre” “Gallus Jabouillei” y el “Gallus furcatus” han dado origen a distintas razas de gallinas. El origen, sea cual fuere, es tropical, pero esta especie, debido a su gran capacidad de adaptación y, provenga de donde provenga, de lo que no cabe duda es que la gallina, hoy por hoy, está presente en todo el mundo.

 

DOMESTICACIÓN

Se admite sin discusión que la domesticación de la gallina, propiamente dicha, tuvo su origen en la India, cuna de la gallina silvestre. Esta técnica de domesticación de la gallina se fue extendiendo hacia el oeste, así hay datos de que los antiguos persas y asirios ya conocían la domesticación de la gallina. Aceptando que la gallina fue domesticada por los indios, la Historia, con abundante documentación, admite que los Egipcios primitivos domesticaron las aves acuáticas y no conocieron la gallina hasta época muy avanzada; la avicultura debe mucho más a los antiguos Egipcios, ya que fueron los que descubrieron la incubación artificial y la aplicaban con un criterio industrial.

El fenómeno tiene una explicación fácil en las condiciones climáticas de Egipto; un nidal abandonado a la intemperie puede, por la fuerza de los rayos solares y el calor de la tierra, hacer incubar de modo espontáneo los huevos hasta dar nacimiento a los polluelos; el fenómeno, natural y casual, fue reproducido y  convertido  en una industria lucrativa.

 

HISTORIA

Aristóteles, en la “Historia de los animales”, detalla el procedimiento empleado por los Egipcios, en los siguientes términos: “En ocasiones, el huevo se incuba solo, como en Egipto, donde tienen la costumbre de enterrarlos entre estiércol; también se ponen los huevos en vasos que se calientan; así son incubados y los pollos salen solos”

 

 

Igualmente, Aristóteles, en relación a la producción de huevos, escribió: La gallina pone, se puede decir, durante todo el año, a excepción de dos meses en las proximidades del solsticio de invierno.  Entre las gallinas de buenas razas, las hay que ponen hasta 60 huevos antes de caer cluecas.  Las gallinas de buenas razas son menos fecundas que las gallinas comunes.  Las gallinas de Adria son de tamaño pequeño, pero ponen todos los días; son perversas y con frecuencia matan los pollitos.  Son de diversos colores.Las pollitas jóvenes empiezan a poner cuando aparece la primavera; ponen más huevos que las gallinas viejas, pero son huevos de menor tamaño. El huevo de las aves aparece recubierto de una cáscara dura; el de la gallina se presenta alguna vez blando”.

De la época Romana se tiene una mayor información sobre avicultura; las gallinas y los gansos formaban parte de las pequeñas granjas.  La carne de gallina era muy apreciada entre los Romanos. Buena prueba de esta afición es el hecho de que en los relatos de las comidas de los patricios, figuraban siempre los huevos y con frecuencia las aves: gallinas, gansos.

Para satisfacer las demandas del mercado de esa época, la avicultura alcanzó grandes progresos. Catón, que nació en el 234 (A.C.), dejó un tratado completo de economía rural, y uno de los capítulos trata del cebamiento de gallinas y gansos, a base de una alimentación forzada, con pasta de harina de cebada, acompañada la alimentación intensiva con quietud absoluta.

Posteriormente, Marco Terencio Varrón escribió tres libros y en uno de ellos figura un capítulo completo de avicultura, en uno de cuyos apartes, expresó:   Las aves que se llaman gallinas son de tres clases: las de granja, las ortegas y las africanas. 

Gallinas de granja son aquellas que se crían en las poblaciones rurales y en las granjas; gallinas de corral se crían por todas partes, fuera de las villas.  Quien quiera tener un gallinero y desee, como los habitantes del Delos, sacar el máximo provecho de él, tiene que tomar en consideración cinco cosas principales:  1) La Compra:  ¿con qué número de aves ha de formar su gallinero, y qué condiciones individuales ha de reunir cada una?; 2) La Multiplicación de la Especie:  ¿qué cuidados reclaman el acoplamiento y la puesta?; 3) Los Huevos:  ¿cómo se han de incubar y sacar los pollitos?; 4) Las Personas:  ¿qué cuidados deben prodigar a las gallinas? 5) Esta cuestión representa un apéndice de las otras cuatro:  ¿cómo se ceban esta clase de aves?.

Para tener un gallinero perfecto, debe probarlo con aves de las tres clases indicadas, pero principalmente de gallinas comunes. En la compra de estas últimas, es preciso escoger las aves más fecundas.  Se distinguen por su plumaje rojizo, alas negras, cabeza gruesa, cresta ancha y alta.  Escoger gallos lascivos, que se conocen porque son de músculos fuertes, de cresta roja, de ojos color rojo oscuro, cuello de varios colores, patas cortas, espolones largos, cola grande y de plumaje abundante”.

En el Imperio Romano, el más interesado por la avicultura es el Español Columela, quien dedica extensos capítulos a la cría de aves en su famosa obra “Los doce libros de Agricultura”, escrita en el Siglo I; entre los muchos temas que forman el texto hay uno, el libro VIII, que constituye un verdadero tratado de avicultura, en cuyas páginas se recogen las enseñanzas y conocimientos de los geotipos griegos y latinos; este libro contiene consejos de aplicación en la avicultura casera moderna, y además dos conceptos que aún hoy en día se pueden ver practicados por campesinos de muchos países subdesarrollados.

En el Siglo XIX se sigue considerando la avicultura como una explotación rural, siempre al cuidado del ama de casa; en este régimen, las gallinas se buscan su comida durante la mayor parte del año y sólo reciben de sus dueños el alojamiento más o menos adecuado.

Los tratados publicados en el siglo XX, indican que las prácticas en la explotación de las aves caseras han seguido los mismos derroteros que en las primitivas civilizaciones.

En el año 1844, el español Nicolás Casas, en su libro “Tratado de la cría de aves de corral”, describe las nociones de zootecnia, economía y patología aviar, tanto de las gallinas como de patos, palomas, que forman el grupo de aves caseras.

 

Tomado de:  Cyanamid de México S.A.., de C.V.  1.960

 

La avicultura, desde hace muchos años, viene ocupando un lugar primordial en todas las civilizaciones del Mundo.

 

BIBLIOGRAFIA

Rivera, García, Oscar. 2003. Historia de la Industria Avícola Colombiana, Capitulo IV, Paginas 51-54

https://www.google.com.co/search?q=Gallo+de+Ceil%C3%A1n&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=0ahUKEwidvPus0e3VAhWB6CYKHZWfDYgQ_AUICigB&biw=2048&bih=1012#imgrc=-b5LW0jTHjLlBM: 

https://tri-tro.jimdo.com/inicio-1/origen-del-gallo-domestico/

https://lacienciaysusdemonios.com/2009/09/25/hallan-en-china-el-antepasado-mas-antiguo-de-las-aves/

http://www.esacademic.com/dic.nsf/eswiki/64319

 
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