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XXIV Congreso Latinoamericano de Avicultura 2015

Balance electrolítico y su efecto en el equilibrio ácido – base, desempeño zootécnico, consumo de agua, calidad de la cama y calidad de carcasa

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La mayor eficiencia productiva de las aves en ganancia de peso, conversión alimenticia, rendimiento de tejido magro, se deben a un adecuado programa de selección genética lo que permite generar una mejora consistente en el tiempo. Este potencial se puede alcanzar si se dispone de condiciones de manejo que brinden bienestar en la temperatura y humedad de la crianza, un bajo desafío sanitario y la oferta de dietas con un adecuado aporte de nutrientes. La mejora en el potencial de crecimiento ha ido acompañada de dietas cada vez más altas en nutrientes principalmente en niveles de proteína y aminoácidos, nutrientes que contribuyen con el depósito muscular.

La producción avícola en zonas tropicales ocasiona que las aves estén sometidas a calor excesivo que por lo general son mayores al ideal recomendado por las casas genéticas. En condiciones de estrés por calor las aves para enfriarse aumentan la evaporación por jadeo, con esto aumentan la frecuencia respiratoria, lo que ocasiona mayor pérdida de CO2, si esta condición se mantiene por varios minutos se desencadena una alcalosis respiratoria.

El equilibrio ácido – base a nivel sistémico de las aves tiene relación directa con el balance electrolítico de las dietas por lo que se debe controlar la participación de los mili equivalentes de Na +, K+ y Cl- en las dietas, para esto se debe conocer el aporte de minerales de las materias primas que se consideran en la formulación, en el diseño de las fórmulas se debe limitar la participación de cloro para permitir la inclusión de bicarbonato para balancear las dietas.

En zonas cálidas donde las aves son sometidas a estrés por calor se debe ofertar dietas con un balance electrolítico por arriba de 250 meq/Kg de alimento, esto permite a las aves controlar la alcalosis respiratoria, mejora el consumo de agua y alimento y se favorece la ganancia de peso y la eficiencia en la utilización del alimento.

Al desencadenarse una alteración en el balance ácido – base el metabolismo priorizará el control sobre el equilibrio por medio de mecanismos homeostáticos regulados principalmente por el riñón, con esto el metabolismo considera no prioritario el depósito de tejido muscular. En condiciones de estrés por calor se observa menor depósito muscular, con pérdidas de hasta de un 5% de rendimiento de carcasa comparado con aves criadas en temperaturas ideales, si a esto sumamos que el ave en estrés por calor reduce el consumo de alimento, las perdidas asociadas a rendimiento de carcasa o producción de tejido magro serán mayores. 

Se debe evitar que las aves sean sometidas a estrés por calor controlando en los galpones la temperatura, la velocidad del viento, la renovación de aire y en zonas donde la humedad relativa es baja se debe considerar la utilización de nebulizadores, el manejo de las aves debe considerar una sensación térmica ideal donde se favorezca el consumo de agua y alimento y se exprese el potencial de crecimiento de los animales. Las dietas ofertadas a las aves deben considerar un balance ideal de nutrientes que favorezcan su desarrollo bajo estas condiciones.


Desarrollo:

El equilibrio acido-base considera la predisposición del organismo de los animales a mantener constante la concentración intracelular y extracelular de hidrogeniones (homeostasis ácido-base), cuando se afecta este equilibrio en el metabolismo celular se afecta su correcto funcionamiento lo que desencadena una menor eficiencia en la producción de tejidos y en el caso del pollo de engorde menor depósito muscular. (7) El metabolismo en condiciones normales genera iones hidrógeno por el metabolismo de nutrientes de la dieta, metabolismo celular y pérdida de bases como sustancias de desecho en heces y orina, para mantener el equilibrio existen diversas formas de amortiguación de estos iones, amortiguadores químicos del fluido extracelular, amortiguadores químicos intracelulares, regulación respiratoria y renal. (3)

La concentración de este protón (H+) se expresa en términos de pH, en nanomoles por litro (nm/Lt.). Sin embargo, el balance ácido-base no solo se define por el pH del fluido extracelular, sino que también involucra la evaluación de la presión de dióxido de carbono (pCO2), la concentración del ion bicarbonato (HCO3 -) y el exceso o deficiencia de bases. Tanto el pH como la pCO2 pueden medirse directamente, mientras que el HCO3 - y el exceso de base se pueden calcular a partir de la ecuación de Henderson Hasselbach para confirmar el balance entre ellos. (4)

En las aves el agua representa más del 60% de su composición corporal, la mayor parte de ella como líquido intracelular y en menor cantidad como líquido extracelular. El pH sanguíneo necesita de un mecanismo regulador muy eficiente debido a que cualquier pequeña desviación altera el funcionamiento celular y podría comprometer la vida del animal, el pH del fluido extracelular se mantiene en valores entre 7.35 a 7.45 siendo normal valores de 7.4. (7) En condiciones normales existe aporte de iones H+ provenientes de la dieta, el metabolismo celular y la pérdida de bases como sustancias de desecho, estos ácidos se clasifican en volátiles, no volátiles y orgánicos. (13)

Los ácidos volátiles representados por el anhídrido carbónico (CO2) se originan dentro de la célula por oxidación completa de carbohidratos, lípidos y proteínas. Se transporta a los pulmones por medio de la sangre para ser excretado. (7)

Después de que el CO2 entra a la sangre atraviesa la membrana de los eritrocitos por acción de una enzima anhidrasa dependiente de zinc, posterior a esta reacción se transforma bicarbonato y un protón. Una vez llegado a los pulmones la reacción se revierte y se produce CO2 más agua que se elimina al ambiente. El CO2 se considera un gas de desecho sin embargo es un ácido porque crea un protón, en caso hipotético de acumulación existiría una afección grave sobre el pH y los compartimentos de fluido corporal, esto sería letal para el animal. (4)

Los ácidos no volátiles como el sulfúrico que se producen del metabolismo de los aminoácidos como la metionina y cistina, el ácido fosfórico se produce por oxidación de ácidos nucleicos, fosfolípidos y fosfoproteínas los mismos que se secretan por orina. (7) Cuando la dieta considera la inclusión de harinas de origen animal la excreción de fosfato puede ser alta.

Dietas altas en proteína tienden a ser acidogénicas, por cada 100 gramos de proteína metabolizada se sintetizan 50 mili equivalentes de ácido sulfúrico, a medida que los niveles de proteína aumentan en la dieta también aumenta la síntesis de ácidos. Otro factor que contribuye a acidificar las dietas es la participación de materias primas en forma de hidrocloruros. (4)

La mejora genética de las aves va acompañada de la oferta de dietas cada vez más altas en nutrientes. Los nutrientes donde se observa las modificaciones más importantes son proteína y los aminoácidos, en estos últimos se observa un aumento en la concentración y en la relación con respecto a lisina. En los gráficos a continuación se muestra una recopilación de las recomendaciones publicadas en varios años desde el 2000 hasta el 2011, por un grupo de investigación en Brasil (17), donde la información se generó en función de las aves que se encontraban en el mercado en ese momento. Esto indica que la mejora en ganancia de peso y velocidad de crecimiento se sustenta tanto en la mejora genética de las aves como en la oferta de dietas cada vez más concentrada en nutrientes.

Estimación del requerimiento de lisina para pollos machos a 35 días, recopilado de la publicación de Tablas Brasileñas de los años 2000, 2005 y 2011.

Estimación del requerimiento de los amino ácidos, lisina, metionina y cistina, treonina, triptófano y arginina para pollos machos a 35 días, recopilado de la publicación de Tablas Brasileñas de los años 2000, 2005 y 2011.

Para evitar la oxidación y eliminación de niveles excesivos de aminoácidos azufrados, se debe considerar dietas con una relación ideal de aminoácidos en su formulación, donde se oferta la cantidad adecuada de aminoácidos para evitar deficiencias o excesos. En el caso de aves enfermas se debe considerar que existirá una demanda de nutrientes para el sistema inmune lo que limitará el crecimiento, entonces una oferta normal podría ser excesiva ya que deberá oxidar los aminoácidos que no utilice en el depósito muscular, esto predispone en las aves a la formación de más sustancias ácidas como productos del metabolismo y eliminación. (14)

Los ácidos orgánicos se producen principalmente por la oxidación incompleta de carbohidratos y lípidos, al tener una oxidación completa pueden transformarse en CO2 y agua, por su condición incompleta se conocen también como ácidos transitorios. (7) En condiciones normales son producidos en bajas concentraciones en ciertas circunstancias su concentración aumenta, por ejemplo cuando hay exceso de contracción muscular con acumulo de ácido láctico o cuando se usa lípidos como fuente principal de energía se produce ácido acetoacético y ácido 3-hidroxibutírico. (7)

Los electrolitos de la dieta como sodio, potasio y cloro juegan un papel esencial en el mantenimiento del equilibrio iónico. Cuando el cuerpo pierde esta homeostasis o equilibrio se desencadenan ciertos desordenes metabólicos que alteran las funciones celulares. (8) Al desencadenarse alteraciones en el equilibro ácido – base el metabolismo priorizará el control sobre el equilibrio por medio de mecanismos homeostáticos regulados principalmente por el riñón, con esto el metabolismo considera no prioritario el depósito de tejido muscular. (5) 

En zonas de alta temperatura se observa menor rendimiento de carcasa en aves sometidas a estrés por calor con pérdidas de hasta de un 5% de rendimiento de carcasa comparado con aves criadas en temperaturas ideales, si a esto sumamos que el ave en estrés por calor reduce el consumo de alimento las perdidas asociadas a rendimiento de carcasa o producción de tejido magro serán mayores. (6) 

Por otro lado en condiciones normales por medio de la respiración se elimina CO2 como producto de desecho, este es transportado por los eritrocitos de la sangre hasta llegar a los pulmones para ser eliminado, cuando el ave experimenta un incremento de la temperatura, por arriba de la zona de confort, se incrementa la frecuencia respiratoria con el objetivo de enfriar al ave, el jadeo excesivo desencadena una alta excreción de ácido que provoca un estado de alcalosis respiratoria. (8) La alta eliminación de CO2, hace que se reduzca la pO2 y eleva el pH con una disminución compensatoria de HCO2. (7)

Además del fenómeno descrito anteriormente también se observa esta descompensación por insuficiencia hepática, hiperventilación, mala renovación de aire en el galpón, baja oferta de oxígeno, entre otras. (4)

Para evitar el estrés por calor en las aves se recomienda trabajar en sistemas de enfriamiento, renovación de aire, velocidad de viento, densidad de población, balance de nutrientes en las dietas, nivel de nutrientes, relación de aminoácidos entre otros. 

El balance electrolítico de las dietas tiene relación directa con el equilibrio ácido - base a nivel sistémico de las aves. (5) La literatura indica que un estado acido – base estable se consigue cuando la sumatoria de cationes y aniones consumidos más el hidrógeno producido a nivel endógeno, menos los cationes y aniones excretados es igual a 0. (3)

(Cationes – Aniones) Ingeridos + H+ Endogeno - (Cationes – Aniones) Excretados = 0

En condiciones normales es muy complicado medir la excreción mineral y la producción hidrógeno o ácidos a nivel endógeno en las aves. En la práctica se controla la composición de electrolitos de la dieta en base a los mili equivalentes de los siguientes minerales (Na+ + K+ - Cl-), se considera a estos como los más importantes por su participación en la dieta y efecto sobre el balance. (5) 

Para calcular el balance electrolítico de la dieta necesitamos conocer la concentración de minerales en las diferentes materias primas que participan en la formulación.

Para el cálculo se procede de la siguiente manera se multiplica el nivel de sodio, potasio o cloro de la dieta por 10.000 este resultado se multiplica por la valencia del mineral, se debe conservar el signo, y finalmente se divide para el peso atómico, el resultado que obtenemos es el equilibrio electrolítico de cada ingrediente expresado en mili equivalente por Kg, si deseamos conocer el balance electrolítico de la dieta se debe multiplicar el valor calculado para cada ingrediente el nivel de inclusión del ingrediente en la dieta.

En el cuadro a continuación se calcula el balance electrolítico de los ingredientes y de una dieta completa para pollos de engorde en etapa de engorde (28 a 35 días). Los valores objetivos de sodio, potasio y cloro de la dieta se muestran como % del nutriente en la dieta.

Nivel de inclusión de ingredientes y balance electrolítico de una dieta para pollos en etapa de engorde (35 días), se considera una restricción en máximo de cloro.

Nivel de minerales en la dieta de Pollos de 28 a 35 días, considera un máximo en el nivel de cloro.

En esta dieta se considera un control sobre la participación de sal en la dieta al limitar el nivel máximo de cloro. Con esto se permite la participación de bicarbonato de sodio como ofertante de sodio y no de cloro.

En el caso de no limitar la inclusión de cloro se podría aportar el nivel de sodio requerido con sal sin considerar la inclusión de bicarbonato. Esto genera ligero ahorro en la formulación pero también se reduce el balance electrolítico de la dieta. En los cuadros a continuación se muestra la dieta sin inclusión de bicarbonato y su efecto sobre el balance electrolítico de la dieta.

Nivel de inclusión de ingredientes y balance electrolítico de una dieta para pollos en etapa de engorde (35 días), sin restricción en máximo de cloro y sin inclusión de bicarbonato de sodio.

Nivel de minerales en la dieta de Pollos de 28 a 35 días, sin considerar un máximo en el nivel de cloro.

En la formulació n de dietas se debe limitar el máximo de participación de cloro, esto aumenta el balance electrolítico en base a cationes como el sodio, siempre que provengan de fuentes exclusivas de este mineral con es el bicarbonato de sodio.

Este ingrediente además de elevar el balance electrolítico de la dieta una vez que es consumido por el animal actúa como sustancia tampón lo que contribuye en el control del equilibrio ácido - base cuando el ave es sometida a estrés por calor. (2)

La recomendación es trabajar con un balance electrolítico de la dieta cercano a 300 meq/Kg en dietas de pre inicio e inicio y 250 meq/Kg en dietas de crecimiento engorde y finalización. (6) Ofertar dietas después de 21 días de vida con un balance electrolítico mayor a 250 meq/Kg permite una mejor utilización de los aminoácidos de la dieta lo que favorece a la síntesis de proteína y tejido muscular, esto repercute directamente en el rendimiento de carcasa una vez en faenamiento. (5) En estos mismos trabajos de investigación se observa que valores cercanos a 360 meq/Kg en balance electrolítico de las dietas de aves adultas reduce el jadeo y tiempo de postración de las aves sin embargo incrementa la temperatura rectal y aumenta el pH de la sangre lo que sugiere que podría ser excesivo. (6)

Para aumentar el balance electrolítico de la dieta se debe limitar la participación de cloro y tener valorado el aporte de electrolitos en las materias primas. En formulación de mínimo costo se buscará cumplir con los mínimos de sodio y máximos de cloro dando libertad a la inclusión de potasio desde fuentes como la soya integral o pasta de soya, principalmente.

Cada vez que se incluyen amino ácidos sintéticos en la formulación de dietas también se afecta el balance electrolítico, por lo general la inclusión de aminoácidos sintéticos reduce los niveles de proteína total en la dieta y permite ajustar de mejor
manera el requerimiento de amino ácidos, sin embargo también reduce la participación de pasta de soya. La reducción de pasta de soya arrastra una reducción en el aporte de potasio en la dieta, nutriente que por lo general se formula sin restricciones de mínimos o máximos y que al reducirse también se reduce el valor de balance electrolítico. 

En formulación se debe considerar también que la incorporación de diferentes fuentes de aminoácido ya sea en forma de cloruro o sulfato ya que también repercute sobre el balance electrolítico de la dieta, se debe considerar el aporte de cloro en cada caso para ajustar la fórmula. La inclusión de un ingrediente con aporte de cloro reducirá la participación de sal y aumentará la inclusión de bicarbonato de sodio para cumplir con el mínimo de sodio requerido en fórmula y no sobrepasar el máximo de cloro colocado como restricción en la formulación.

En la literatura también se indica que al someter a aves a estrés calórico, la alcalosis respiratoria promueve la excreción potasio por los riñones, al reducirse los niveles de potasio a nivel sistémico, se desencadena una reducción de la presión
osmótica que conlleva a deshidratación de los tejidos, la deshidratarse limita la capacidad de pérdida de calor por evaporación lo que podría comprometer la vida de las aves. (6)

Las aves que son sometidas a estrés calórico y que se les oferta una dieta con un balance electrolítico bajo, menor a 200 meq/Kg en el alimento, tienen una alta propensión a deshidratación. (6) Por lo general las dietas bajas en potasio están relacionadas a baja inclusión de pasta soya ya sea por formulación con inclusión de aminoácidos sintéticos o fuentes de proteína de origen animal. En varios trabajos en aves sometidas a estrés calórico con dietas con bajo balance electrolítico a las cuales se les ofertó sales de potasio en el agua de bebida, se muestra mejora en el consumo de agua, viabilidad y mejoras el depósito muscular y desempeño productivo. (2)

La temperatura alta en los galpones predispone a las aves a un aumento en el consumo de agua esto es un reflejo normal en aves sana con el objetivo de contrarrestar el exceso de calor. (7) El aumento de consumo de agua también genera un aumento en la eliminación de agua lo que acarrea potasio como ya se describió anteriormente pero también genera mayor humedad de la cama lo que puede predisponer a daños en la almohadilla plantar y mayor producción de amoniaco que puede afectar al sistema respiratorio además de generar quemaduras en la conjuntiva ocular.

Varios trabajos con aves sometidas a estrés calórico se ha evaluado la utilización de sales de sodio sin participación de cloro, como bicarbonato de sodio (NaHCO3), carbonato de sodio (NaCO3) y sulfato de sodio (Na2SO4) comparados con la utilización de sal en las dietas de aves sometidas a estrés por calor como reemplazo de sal. En formulación la inclusión de bicarbonato de sodio permite reducir los niveles de sal lo que contribuye a reducir la incidencia de problemas de camas húmedas. Además en la literatura se sustenta que otro efecto benéfico con la inclusión del bicarbonato de sodio en las dietas, es la reducción de problemas locomotores en pollos de engorde, ya que ayuda a corregir cuadros de acidosis metabólica condición que reduce la absorción de calcio y que afecta la mineralización del hueso. (12)

En contraste en la crianza de pollos de engorde en zonas altas sometidos a bajas temperaturas de crianza, baja disponibilidad de oxígeno en el ambiente, mala renovación de aire en el galpón y rápido crecimiento, se producirá anaerobiosis celular con hipoxia del tejido muscular todos estos factores generan un acumulo de ácido láctico (9). La masa  muscular es un tejido de alta demanda oxígeno en condiciones normales si además de estos se restringe el alimento o existe inanición de las aves por condiciones ambientales, la homeostasis se ve afectada predisponiendo al ave a desordenes metabólicos como ascitis y muerte súbita. (17) En condiciones de altitud y baja temperatura se debe trabajar en la renovación de oxígeno en el galpón, controlar la curva de crecimiento además de ofertar una dieta con un balance adecuado de nutrientes y electrolitos. Estas acciones deben contribuir en el control del equilibrio ácido base a nivel sistémico y reducir la presión sanguínea para evitar desencadenar ascitis o muerte súbita, para lo cual es posible que se deba considerar no solo la inclusión de bicarbonato de sodio sino también cloruro de amonio en combinación de bajos niveles de sal en la dieta. (17)

Si la temperatura y humedad son altas en los galpones, harán que la pérdida de calor por evaporación sea poco eficiente, las aves tenderán a moverse menos para no generar calor, reducirán la actividad tanto en el consumo de alimento y agua.

Posteriormente se postrarán y morirán por deshidratación. (6)

En épocas calientes en campo la oferta de bicarbonato de sodio en el agua de bebida a razón de 5 a 6 g/litro de agua, esto incrementa el consumo de agua además que provee al ave de una sustancia tampón que le permite controlar de mejor manera el desbalance de electrolitos al estar sometida a estrés por calor. (11) 

Cuando las aves son sometidas a estrés por calor se ha considerado también el uso de anti inflamatorios no esteroides con el ácido acetíl salicílico en dosis de 125 y 200 mg/L en el agua de bebida, los resultados son variables, dependen del momento y período de oferta así como de la temperatura a la que son sometidas las aves y el tiempo de exposición a temperaturas altas, es posible que el desbalance que genera el estrés por calor tiene una afectación mayor a los que podría corregir los anti inflamatorios no esteroides. (11)

Existen varios trabajos donde se ha ofertado vitamina C en el agua de bebida a razón de 100 a 500 mg/L o en el alimento con niveles cercanos a 250 mg/kg, los hallazgos en campo muestran una reducción de la temperatura rectal, aumento en el
consumo de alimento y mejora en la ganancia de peso (1), la vitamina C interfiere sobre la síntesis de prostaglandinas, las cuales intervienen a su vez en centros de termorregulación (10). Sin embargo dosis más altas de 500, 750 y hasta 1000 mg/Kg de alimento han mostrado efectos contrarios con menor desempeño zootécnico al compararlo con el grupo control sin oferta adicional de vitamina C. (1)

El exceso de calor ocasiona que las aves aumenten el consumo de agua, eliminación de excretas e incluso eliminación de alimento sin digerir por aumento de la perístasis intestinal. (7) Si además de esto ofertamos dietas altas en proteína y aminoácidos con un balance inadecuado de estos últimos, se ocasionará mayor eliminación de nitrógeno como sustancia de desecho. (14)

La cama con alta carga de materia orgánica por descomponerse, alta población de bacterias, generación de amoniaco, sumada a la alta humedad dada por el consumo y eliminación de agua por parte de las aves generará condiciones predisponentes para daño de la almohadilla plantar (Pododermatitis). (16) El dolor que causa las heridas en la almohadilla plantar, genera problemas de desplazamiento o movilidad de las aves lo que limitará que accedan a comederos y bebederos o disminuye las posibilidades de competir con otras aves sanas dentro del galpón. Las heridas en la almohadilla plantar son una puerta de entrada de bacterias o infecciones, que afectan al sistema inmune. Todas estas condiciones antes descritas generan un mal desempeño productivo en condiciones de campo.

Para reducir la posibilidad de estrés por calor en las aves, los galpones de crianza deben contar con las condiciones necesarias para controlar la temperatura, ofertar una adecuada renovación y velocidad del aire. La densidad de población a considerar en los galpones debe calcularse en función del peso que alcanzarán las aves en edad adulta y las condiciones más altas de temperatura y humedad ambiente.

Se debe ofertar la cantidad de equipo necesario para evitar una competencia excesiva en los animales, una oferta de agua y alimento de manera oportuna, en los protocolos de crianza se debe incluir un programas de luz para reducir la actividad y permitir que las aves descansen todos estas acciones buscan reducir la generación de calor por actividad física. La temperatura del agua debe ser inferior a la temperatura ambiente para estimular el consumo y favorecer a que el ave pueda enfriarse además de mantener una adecuada hidratación, para esto debe considerarse la posibilidad de vaciado de las líneas de bebedero para renovar el agua a ofertar a las aves. En zonas cálidas con humedad ambiental baja se debe considerar el uso de nebulizadores, para reducir la sensación térmica de las aves, si se reduce el estrés por calor evitaremos que las aves tengan un jadeo excesivo que genere un desbalance en los electrolitos a nivel sistémico.

Las dietas a ofertar a aves criadas en zonas de alta temperatura deben considerar un aporte adecuado de nutrientes además de un balance ideal de aminoácidos para evitar al máximo la eliminación de productos de desecho y que en la mayoría de los casos generan incremento calórico. El balance electrolítico de las dietas debe ser mayor a 250 meq/Kg de alimento para lo cual es importante considerar fuentes de sodio sin participación de cloro, se debe considerar el uso de bicarbonato de sodio en la formulación de las dietas. Un balance electrolítico alto en las dietas permite mantener el equilibrio ácido – base a nivel sistémico. Para formular dietas para aves se debe conocer el aporte de minerales de las diferentes materias primas, para lo cual se debe caracterizar las materias primas antes de incluirlas en la formulación.

 

Conclusiones y recomendaciones

A medida que la población creciente demande de fuentes de proteína en la cantidad necesaria y a un costo asequible, los genetistas deberán mejorar la velocidad de crecimiento de los animales. 

Las aves seleccionadas requerirán de dietas con mayor concentración de nutrientes y con esto alcanzar el potencial su crecimiento.

En países donde existe la opción de seleccionar la zona geográfica donde criar las aves se seguirá prefiriendo a las zonas bajas o de costa por la mayor eficiencia que alcanzan los animales en su crecimiento.

En los reportes meteorológicos se observa una tendencia a aumento de la temperatura ambiente y con esto también la temperatura de los galpones donde se crían los animales, esta tendencia se estima que no cambiará en el futuro. Estas condiciones, tanto en la genética de las aves y su mayor velocidad de crecimiento, la oferta de dietas más concentradas en nutrientes y la temperatura de crianza en los galpones predisponen a las aves a estar sometidas a estrés por calor y desequilibrios en el balance electrolítico y ácido base.

Se recomienda seguir trabajando en mejorar la capacidad de enfriamiento en los galpones, uso de nebulizadores para bajar la sensación térmica en zonas donde la humedad relativa es baja, definir la carga animal ideal con la cual el equipo tiene la máxima eficiencia, definir la velocidad de viento más adecuada con las que podamos cambiar la sensación térmica en las diferentes edades de las aves durante la crianza. En la formulación de dietas se debe seguir trabajando en el balance ideal de aminoácidos acorde a la edad de las aves y los tejidos corporales que esté formando, definir el valor mínimos de proteína en función de los ingredientes seleccionados para formular las dietas, afinar la relación de amino ácidos con el concepto de proteína ideal para reducir el exceso de nutrientes a ser oxidados y posteriormente eliminados que además contribuyen en la producción de ácidos e incremento del calor metabólico.

Se debe trabajar en el análisis rutinario de minerales en los ingredientes, esto debe ser información a incluir en las matrices de formulación de las dietas, en el cálculo de dietas y formulación se debe considerar una restricción en el nivel máximo de cloro con el objetivo de permitir la inclusión de bicarbonato de sodio lo que aumentará el balance electrolítico el alimento a ofertar a las aves.

Las estrategias deben ser en conjunto para favorecer el crecimiento, la viabilidad de las aves y el uso adecuado de los nutrientes permitiendo que las aves se encuentren en condiciones de termo neutralidad en donde puedan expresar todo su potencial genético y desde la producción pecuaria suplir de los alimentos a la población de la cual somos parte.

 

Bibliografía

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