Desde hace muchas décadas, nacieron los cuadros que enuncian las distintas ETAPAS de los cultivos, las llamadas ETAPAS FENOLÓGICAS, que de estudiantes debimos aprender más o menos de memoria o por lo menos, conocer su existencia... El MAÍZ es uno de los cultivos para el que se han desarrollado de manera más detallada, sus numerosas etapas con amplias descripciones sobre lo que cada etapa representa.
Sin embargo, de manera general, la fenología no atiende a los momentos o rangos de tiempo durante los cuales ocurren los PROCESOS FISIOLÓGICOS en las plantas o cultivos, de tal forma que una etapa fenológica, no indica esa información. Así pues, no nos es posible saber, POR EJEMPLO:
En qué momento (a los cuantos días después de la siembra o el trasplante), inicia la formación de las células de un determinado órgano, flor o fruto o racimo de flores o frutos...
Tampoco podemos conocer con precisión, el momento en que un sistema radicular, inicia con un NUEVO FLUJO de generación de raíces nuevas...
Esto que es, que la fisiología, nos permite determinar ESOS IMPORTANTES MOMENTOS y con ello, se nos presentan las magníficas oportunidades de POTENCIARLOS de conformidad a nuestras decisiones agronómicas... Se nos brinda la facilidad de HACER ALGO ESPECÍFICO para que tales procesos fisiológicos, OCURRAN CON MEJORES RESULTADOS...
Más flores vigorosas, grandes, viables... Más frutos, grandes, de mayor calidad...
LA FENOLOGÍA (las tablas con etapas fenológicas) ya resultan obsoletas... anacrónicas... Se requieren ESPECIFICACIONES PRECISAS SOBRE PROCESOS FISIOLÓGICOS...
A esto que comento, se le pueden sumar los usos y aplicaciones de infinidad de SUSTANCIAS SEÑALIZADORAS y DETERMINADORAS DE PROCESOS FISIOLÓGICOS...