Por:Consejo Europeo de Información sobre alimentación
Los alimentos con cereales integrales son una fuente considerable de nutrientes
y sustancias fitoprotectoras, las cuales no abundan en la dieta de muchos
ciudadanos en la U.E.. Ampliar la variedad y disponibilidad de alimentos
sabrosos que contengan cereales integrales y alentar a la población a aumentar
su consumo podría tener una repercusión importante para la salud pública.
El papel protector de los cereales integrales
Los alimentos con cereales son un componente esencial de la dieta diaria en toda Europa
y son una de las principales fuentes de carbohidratos, fibra y proteínas. El trigo es el
cereal más consumido por los europeos; generalmente, sólo se utiliza la parte interna del
grano, en forma de harina blanca refinada en alimentos como pan, galletas y bizcochos,
pasta y cereales de desayuno, entre otros. Sin embargo, es preciso reconsiderar esta
pauta de consumo urgentemente a la luz de los recientes hallazgos epidemiológicos, que
proporcionan pruebas contundentes del papel protector de los alimentos con cereales
integrales con respecto a varias enfermedades, entre las cuales se encuentran las
enfermedades coronarias, algunos tipos de cáncer y la diabetes de tipo 2. También se ha
constatado que las mujeres de mediana edad que consumen alimentos con cereales
integrales están más delgadas que las que consumen productos a base de cereales
refinados.
El "conjunto de cereales integrales"
Los principales cereales que se consumen en Europa son las semillas de trigo, arroz,
maíz, avena, centeno y cebada, todos ellos miembros de la familia de las gramíneas. La
estructura de todos los granos es similar y consta de tres partes: el endosperma parte
interna compuesta de almidón, el germen o embrión y el salvado o parte externa, que
forma una capa protectora alrededor del grano. Desde hace tiempo se considera que la
fibra alimentaria (de tipo soluble o insoluble, según el cereal del que se trate) es el
componente de los cereales integrales que tiene mayor efecto protector sobre la salud.
Sin embargo, actualmente cada vez se cuenta con más pruebas de la existencia de otras
sustancias beneficiosas en los cereales integrales: la vitamina E, varias vitaminas del
complejo B, diversos minerales como hierro, magnesio, cinc y selenio y varias sustancias
fitoquímicas protectoras. Esta gran cantidad de nutrientes y sustancias buenas para la
salud podrían tener un efecto conjunto y sinergético, de modo que el "conjunto integral"
proporcionaría más beneficios que los derivados de la suma de los componentes por
separado.
Opciones alimentarias saludables y sabrosas
Que estén buenos y sean sanos, prácticos y accesibles son los criterios más mencionados
a la hora de elegir alimentos entre los consumidores europeos. Los productos a base de
cereales ya son muy variados y tienen diversos papeles en la cultura alimentaria de
diferentes partes de Europa.
Aunque a menudo se considera que el buen sabor está reñido con el carácter saludable
de los alimentos, hoy en día los consumidores pueden elegir productos sanos que
contienen cereales integrales entre numerosas opciones muy sabrosas.
HEALTHGRAIN: investigación en Europa
En la actualidad, los cereales integrales son objeto de un reconocimiento bien merecido.
Así, varios científicos europeos colaboran en un nuevo proyecto llamado HEALTHGRAIN
("cereal saludable"), que cuenta con fondos de la Comisión Europea y forma parte del VI
Programa Marco. Su objetivo es mejorar y realzar el valor nutricional y los beneficios
para la salud de los cereales y hacer un uso más adecuado de los cereales integrales en
los alimentos modernos. El proyecto HEALTHGRAIN comenzó en 2005 y analizará, entre
otras cosas, las expectativas de los consumidores y la calidad organoléptica de los
alimentos que contienen cereales bioactivos, desarrollará nuevas tecnologías que
permitirán producir alimentos con componentes saludables provenientes de los cereales
tales como la fibra alimentaria, los oligosacáridos y las sustancias fitoquímicas -por
ejemplo, fitoestrógenos (lignanos), polifenoles y antioxidantes- y demostrar la relevancia
de estos compuestos para la salud, especialmente para el control de la glucemia y el
metabolismo de la insulina. También incluye un completo programa de divulgación para
dar a conocer las propiedades beneficiosas de los cereales integrales a la industria
alimentaria europea y los profesionales de la salud.
De este modo, la ciencia podrá respaldar las alegaciones de salud realizadas en el Reino
Unido, Suecia y EE. UU. que reconocen la importancia de los alimentos con cereales
integrales para reducir el riesgo de padecer enfermedades coronarias y algunos tipos de
cáncer.
Aún no conocemos en profundidad todos los efectos fisiológicos de los cereales integrales
y sus propiedades para la salud. Los nuevos estudios que se están realizando en Europa
contribuirán a la identificación de los componentes importantes y los mecanismos
biológicos responsables de los beneficios para la salud que se han observado.
Informe elaborado por el Consejo Europeo de Información sobre Alimentación
para la U.E.