Formas de aplicacion, dosis y fuentes nitrogenadas en cebada

Publicado el: 9/6/2015
Autor/es: Hugo Fontanetto, Gambaudo, Sebastián, Oscar Raul Keller (Profesionales del INTA EEA Rafaela); J. Albrecht, G. Meroi, P. Ruffino (AFA Centro Primario María Juana); E. Weder, G. Berrone, M. Meyer, C. Cánepa, G. Gianinetto (Centro Primario AFA Humboldt); Margarita Sillon (FCA-UNL). Argentina

El cultivo de cebada se presenta como una alternativa de creciente interés como cultivo de invierno, particularmente en el sudoeste, centro-oeste y, últimamente, en el norte de la provincia de Buenos Aires. Algunas características de la especie, tales como la temprana liberación de lotes para la siembra de cultivos de segunda, la obtención de rendimientos elevados, y el desarrollo de mejores condiciones de comercialización, han alentado a numerosos productores a introducir su siembra o aumentar la superficie cultivada en caso de que ya lo hicieran. Algo similar ocurrió en la provincia de Santa Fe en los últimos 3 años, donde el cultivo de cebada comenzó a incluirse en las rotaciones agrícolas. Por otra parte, la cebada aporta al sistema productivo residuos y cobertura, constituyéndose en una herramienta para la intensificación y diversificación de cultivos, al introducir una nueva especie de invierno, complementaria de las demás especies cultivadas (Bergh et al., 2000).

En los cultivos de cereales, la fertilización nitrogenada es una herramienta que permite alcanzar rendimientos elevados e incrementar su contenido proteico. En una red realizada durante dos años en las principales regiones productoras del país, se observaron respuestas significativas a la fertilización nitrogenada inicial en 7 de 19 ensayos, donde el rendimiento aumentó entre el 24 y 45 % (Loewy et al., 2004).

Como sucede con el resto de los cereales de invierno, el nitrógeno (N) incrementa los rendimientos de cebada cuando se agrega en suelos deficientes en materia orgánica (Bergh et al., 2000 ; Ferraris et al., 2008 ; Fontanetto et al., 2009 ; Prystupa et al., 2003 y 2008), pero asimismo la aplicación de fertilizantes nitrogenados puede disminuir el calibre e incrementar el contenido proteico (Prystupa et al., 1998).

El objetivo de esta experiencia fue evaluar el comportamiento de diferentes fuentes nitrogenadas sobre la producción y la calidad de un cultivo de cebada.

 

Materiales y métodos

El ensayo se realizó sobre un suelo Argiudol típico, en un lote ubicado en la zona rural de la localidad de San Jerónimo Norte (Santa Fe), cuyo cultivo antecesor fue soja de segunda cosechada el 08/02/2009. El manejo del barbecho químico para siembra directa de la cebada se realizó mediante una aplicación de glifosato (1,70 l/ha de p. a) + metsulfurón (7 g/ha), el 04/05/2009. El cultivar de cebada utilizado fue Scarlett, sembrado el 19/05/2009 con una densidad de 155 kg/ha y a 0,17 m entre líneas. La cantidad de rastrojo al momento de la implantación de la cebada fue de 9.260 kg/ha.

Los tratamientos evaluados fueron los resultantes de la combinación de tres fuentes nitrogenadas: urea (46 % de N), SolMix 70-30 (26 % de N y 8 % de S, fertilizante líquido) y Sulfato de amonio (21 % de N y 24 % de azufre: S), con dos dosis de N (40 y 80 kg/ha), incluyéndose además en la experiencia un tratamiento testigo sin fertilizante (N0). Los fertilizantes se aplicaron al voleo a los 35 días de realizada la siembra del cultivo y todos los tratamientos recibieron el agregado de azufre (S) en diferentes dosis de acuerdo a la fuente nitrogenada utilizada o a la mezcla empleada (Cuadro 1). En el tratamiento Testigo se usó como fuente de S al yeso agrícola (18 % de S) en una dosis de 200 kg/ha (S36), bajo el criterio de que haya suficiencia de S en todos los tratamientos ensayados. Para el caso de la fuente Sol Mix 70-30 se agregaron además 130 y 61 kg/ha de yeso agrícola, para completar en los dos subtratamientos la dosis de S36. En todos los tratamientos se agregó una dosis de 150 kg/ha de superfosfato triple de calcio (P30), a los efectos de asegurar suficiencia de P en el cultivo.

 

Cuadro 1. Tratamientos ensayados en cebada 2009-2010 (San Jerónimo Norte) sobre un antecesor soja de segunda.

 

El análisis químico inicial del suelo (0-20 cm) se detalla en el Cuadro 2.

 

Cuadro 2. Características químicas del suelo a la siembra de la cebada. Campaña 2009-2010.

 

Los niveles de P de N-NO3 - y de S-SO4 - fueron muy bajos al momento de la siembra y los valores del resto de los parámetros químicos fueron normales para suelos agrícolas de la región.

En el Cuadro 3 se detallan los valores de agua útil disponible por horizontes y la acumulada

 

Cuadro 3. Contenido de agua útil del suelo a la siembra de la cebada (2009-2010).

 

El contenido de agua al momento de la siembra fue alto.

En la Figura 1 se detallan las lluvias ocurridas en la campaña 2009-2010 y el promedio histórico para Rafaela.

 

Figura 1. Lluvias registradas campaña 2009-2010 y promedio histórico 1930-2010 (para Rafaela).

 

Las precipitaciones de la campaña 2009-2010 fueron superiores a la media histórica durante el período de barbecho químico (marzo-mayo), lo que posibilitó una buena recarga del perfil del suelo, luego fueron algo inferiores en la etapa de macollaje y en adelante muy altas durante la fase de formación y llenado de granos (septiembre a mediados de octubre), para luego ser algo inferiores durante el período de fin de madurez y hasta la cosecha.

En la Figura 2 aparecen las pérdidas de N-NH3 por volatilización con los diferentes tratamientos ensayados.

 

Figura 2. Pérdidas de N.NH3 por volatilización con los diferentes tratamientos ensayados en cebada.

 

Las pérdidas de N por volatilización ocurridas en la campaña 2009-2010 fueron en general altas y superiores a las que normalmente ocurren en este período del año. Las mismas se debieron a las condiciones de alta humedad relativa durante los 20 días posteriores a la aplicación de los fertilizantes, a velocidades del viento superiores al promedio histórico y asimismo, a las temperaturas registradas (valores de 15 a 23 ºC). Las mayores pérdidas por volatilización se dieron con la urea, con valores significativamente más altos que las demás fuentes nitrogenadas. Posteriormente fue con el Sol Mix 70-30, con el que se registraron valores de 5,2 y 7,4 % de N-NH3 y fueron bajos los niveles de pérdidas detectadas con el Sulfato de NH4 y con la urea tratada con Agrotain. Cabe acotar, que con este último tratamiento las pérdidas determinadas al final del período de medición, tendieron a aumentar respecto del Sulfato de amonio.

En el Cuadro 4 aparecen los resultados del rendimiento de granos y de sus componentes

 

Cuadro 4. Rendimiento de granos de la cebada y de sus componentes con diferentes fuentes y dosis de N. (campaña 2009-2010).

 

La respuesta de la cebada a la fertilización fue muy alta, con efectos significativos de los diferentes tratamientos en relación al testigo sin fertilizante y con incrementos de 360 a 1.763 kg/ha. El Sulfato de NH4 y la Urea + Agrotain fueron quienes provocaron las mayores producciones (promedio: 5.430 y 5.389 kg/ha, respectivamente), luego se ubicó el Sol Mix 70-30 (5.073 kg/ha) y por último la Urea + Yeso (4.561 kg/ha). Los incrementos de producción debido al efecto fuente de fertilizante fueron de 687, 1.199, 1.556 y 1.514 kg/ha para la Urea+Yeso, el Sol Mix 70-30, el Sulfato de amonio y la Urea+Agrotain, respectivamente. El componente de rendimiento afectado por las variantes de fertilización fue el nº de granos/m2 . Todas las fuentes fueron más eficientes que el testigo (Cuadro 4 y Figura 3).

La EUN fue afectada por las fuentes y las dosis de N, lográndose mayores eficiencias con las dosis más altas en el caso de la urea + yeso, mientras que las otras fuentes fue a la inversa. El sulfato de NH4 y la Urea + Agrotain produjeron las mayores EUN, seguidas por el Sol Mix 70-30 y todas fueron más eficientes que la urea + yeso (Cuadro 4).

En la Figura 3 se detallan los porcentajes de proteína en granos logrados con los diferentes tratamientos.

 

Figura 3. Porcentaje de proteína en granos de la cebada con las diferentes fuentes evaluadas. San Jerónimo Norte. Campaña 2009-2010.

 

El contenido proteico no fue afectado por la fertilización ni por las fuentes nitrogenadas (Figura 3).

 

Conclusiones

  • La respuesta de la cebada al agregado de N fue altamente significativa.
  • Las pérdidas de N-NH3 por volatilización fueron más altas con la urea, disminuyeron con el Sol Mix 70-30 y fueron muy bajas con el Sulfato de NH4 y con la urea + Agrotain.
  • Los diferentes tratamientos afectaron también al nº de granos/m2 .
  • Las fuentes nitrogenadas Sulfato de NH4 y Urea c/Agrotain provocaron las mayores EUN.
  • El contenido proteico de los granos no fue afectado por los tratamientos ensayados.

 

Bibliografia

Bergh R., A. Baez, A. Quattrocchio y M. Zamora. 2000. Fertilización nitrogenada para calidad en trigo candeal. Informaciones Agronómicas 7: 13-16.

Ferraris G., R. Bergh,T. Loewy, L. Ventimiglia , F.H. Gutierrez Boem y P. Prystupa. 2008. Fertilización de Cebada Cervecera cv. Scarlett: III. Efecto del Nitrógeno en espigazón y su interacción con el Nitrógeno inicial. En: XXI Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo. San Luis. (CD Rom).

Fontanetto, H. ; E. Weder ; G. Gianinetto y G. Berrone. 2009. Efecto de diferentes fertilizantes NPS en cebada. AGRICULTORES. Gacetilla del Departamento Técnico. Cultivos de Trigo, Colza, arveja y Lenteja. Número 11- Mayo 2009: 4-6.

Loewy T., H.E. Echeverria y R. Bergh. 2004. Nitrógeno en trigo: Rendimiento y calidad panadera. II. Fertilización complementaria. VI Congreso Nacional de Trigo y IV Simposio Nacional de Cereales de Siembra Otoño-Invernal. Bahia Blanca, Pcia. de Buenos Aires: 153-154Prystupa, P., J.D. Scheiner, D. Martínez, y R.S. Lavado. 1998. Fertilización nitrogenada de cebada cervecera en dos ambientes del norte de la Provincia de Buenos Aires. Actas del IV Congreso Nacional de trigo y II Simposio Nacional de Cereales De Siembra Otoño-Invernal. Mar del Plata, Pcia. de Buenos Aires: III-57.

Prystupa, P., R. Savín y G. Slafer. 2003. Rendimiento y calidad en cebada en respuesta a disponibilidad nitrogenada y fosforada. 2003. En: El cultivo de cebada y la producción de malta. Oportunidades para la articulación de la agroindustria con la investigación científica. Buenos Aires, EPG-FAUBA. 2pp.

Prystupa, P.; Ferraris G., R. Bergh, T. Loewy, L. Ventimiglia y F.H. Gutierrez Boem. 2008. Fertilización de Cebada Cervecera cv. Scarlett: IV. Modelo de respuesta del contenido proteico a la Fertilización Nitrogenada. En: XXI Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo. San Luis. (CD Rom).

 
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