Evaluación de la severidad a la roya amarilla en la RET-INASE de INTA Balcarce durante la campaña triguera 2018/19

Publicado el: 10/5/2019
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Introducción 

En las dos últimas campañas trigueras de la Región Pampeana comenzaron a observarse ataques de roya amarilla (Puccinia striifrormis) de alta virulencia, los cuales fueron atribuidos (Campos, 2017; Carmona y Sautura, 2017) a la presencia de un conjunto de razas denominadas “Warrior” encontradas por primera vez en el cultivar homónimo en Inglaterra durante el año 2011.  Dado que los ataque de roya amarilla ocurren entre 20 y 40 días antes de los de la roya anaranjada (Puccinia triticina) y negra (Puccinia graminis), esta pasó a ser el problema sanitario más relevante del trigo.

Anteriormente se presentó el informe correspondiente a la campaña 2017/18 (Abbate et al., 2017a; Abbate et al., 2017b) y un informe (Abbate et al., 2018) con la situación sanitaria temprana de los cultivares evaluados durante la campaña 2018/19 en la RET-INASE de INTA Balcarce. En esta oportunidad se presenta el análisis de los datos correspondientes a la evaluación temprana y final de las campañas 2017/18 y 2018/19.

 

Materiales y métodos 

Los datos presentados fueron obtenidos en ensayos conducidos en la Estación Experimental Agropecuaria INTA Balcarce “Ing. Agr. Domingo Pasquale”, Buenos Aires, Argentina (latitud 38° S, longitud 58° O, altitud 130 m), ubicada en la Subregión triguera IV. Estos ensayos forman parte de la “Red de ensayos comparativos de variedades de trigo pan” (RET), coordinada por el Instituto Nacional de Semillas (INASE), dependiente de la Secretaría de Gobierno de Agroindustria, del Ministerio de Producción y Trabajo.

Los ensayos considerados fueron manejados sin aplicación de fungicidas y sin riego, bajo siembra directa, sobre un suelo Argiudol Típico (USDA Taxonomy), Serie Mar del Plata, con tosca presente a una profundidad promedio de 1 m. El cultivo antecesor fue soja. Los cultivares evaluados se distribuyeron en cuatro épocas de siembra a elección del respectivo criadero, correspondido la fecha de siembra más temprana a los cultivares de ciclo más lago y la fecha de siembra más tardía a los cultivares de ciclo más corto.

El nivel de ataque de la roya amarilla se evaluó en dos momentos: (1) temprano: el 10-oct-2018, cuyos resultados ya se presentaron en un informe previo (Abbate et al., 2018), y (2) tardío: el 12-nov-2017, cuando todos los cultivares habían completado la expansión de la hoja bandera. La evaluación se realizó por medio de la escala Cobb modificada (Roelfs et al., 1992), registrando el porcentaje de severidad (0 a 100) y el tipo de pústula (uredias) como: 0 (nula, sin infección visible), R (resistente, áreas necróticas con o sin pústulas pequeñas), MR (moderadamente resistente, presencia de pústulas pequeñas rodeadas por áreas necróticas o cloróticas), MS (moderadamente susceptible, presencia de pústulas de tamaño mediano sin necrosis posiblemente rodeadas de clorosis), S (susceptible, presencia de pústulas grandes, sin necrosis y poca o ninguna clorosis). La evaluación temprana se realizó en el estrato de hojas con mayor severidad: adicionalmente, se registró la altura hasta la donde la enfermedad alcanzó una severidad mayor a 5%, expresada como altura desde el suelo, donde 8 correspondió a la hoja bandera expandida, 7 a la anteúltima hoja expandida y 6 a la antepenúltima hoja expandida. La evaluación tardía se realizó en la hoja bandera, es decir en altura 8.

Los datos de la presente campaña 2018/19 se compararon con los de campaña anterior (Abbate et al., 2017b), los cuales fueron obtenidos siguiendo una metodología similar.

 

Resultados y discusión 

Los resultados de severidad y reacción a roya amarilla para cada cultivar, en cada época de siembra, se presentan en la Tabla 1 y Fig. 1.

En la campaña 2018/19, la evaluación temprana (10-oct-2018) de la severidad promediada a través de cultivares fue 15% (Fig. 2a), porcentaje comparable al observado en la campaña anterior (16%, Fig. 2d). En la evaluación tardía (12-nov-2018) la severidad promedio de la campaña 2018/19 se elevó a 34% (Fig. 2a), valor por debajo del encontrado en la evaluación tardía (3-nov-2017) de la campaña anterior (63%,  Fig. 2d). Como era de esperarse, en ambos años, la severidad tardía fue mayor que la temprana.

El efecto de la época de siembra sobre la severidad tuvo un comportamiento disímil ente momentos de evaluación y campañas. En la campaña 2018/19 la severidad temprana tendió a aumentar de la primera a la última época de siembra; sin embargo, la severidad tardía tuvo la tendencia inversa (Fig. 2a). Por su parte en la campaña anterior, tanto la severidad temprana como la tardía presentaron un comportamiento opuesto entre ellas y respecto a la campaña siguiente (Fig. 2b). Dado que la RET-INASE los cultivares de ciclo largo se siembran solo en las primeras épocas de siembras, los de ciclo intermedio en las épocas intermedias y los de ciclos cortos en las últimas épocas, las épocas de siembra refleja el efecto del ciclo más que el de la fecha de siembra en sí mismo. En definitiva, a partir de las Fig. 2a y Fig. 2b no se pudo obtener ningún patrón claro entre ciclo (representado por la época de siembra) y severidad a la roya amarilla.

En la evaluación temprana de ambas campañas, hubo un número importante de cultivares con severidad mayor al 10% (Fig. 2b y Fig. 2e). Estos cultivares requerirían una aplicación de fungicida temprana, adicional a la aplicación tradicional en hoja bandera expandida. En contrapartida, hubo un número de cultivares con severidad temprana lo suficientemente baja como suponer que una única aplicación de fungicida con la hoja bandera expandida resultaría suficiente, la lista de tales cultivares puede consultarse en la columna STE de la Tabla 1 y en la Tabla 2.

Al considerar la severidad promedio en función del Grupo de Calidad de los cultivares (Fig. 3), en ambas campañas se encontró que la severidad tendió a decrecer del Grupo 1 al 3, excepto en la evaluación temprana de la campaña 2017/18 en la cual no se evidenciaron diferencias entre grupos (Fig. 3b).

En la Fig. 1 se presenta la severidad de cada cultivar evaluada en la campaña 2018/19, si bien esta figura no permite observar la fluctuación entre campañas que presentaron varios cultivares. En la Fig. 4a contrasta la severidad tardía observada en la campaña 2018/19 con la observada en la campaña 2017/18. Si hubiera coincidencia entre ambas observaciones tendría que haberse obtenido una recta de regresión altamente significativa, lo cual no ocurrió. La baja asociación entre estas severidades pone de manifiesto la existencias de una alta interacción cultivar x año, la cual podría deberse a que la población de las nuevas razas de roya amarilla aún no se ha estabilizado. Ante esta situación resulta relevante identificar qué cultivares manifiestas una severidad estable entre años y cuáles no. Existen al menos cuatro tipos de estabilidad y métodos de evaluación específicos para cada tipo. Sin entrar en detalles que vayan más allá de los alcances del presenta artículo, se puede decir que la severidad de la roya amarilla parece corresponder con la “estabilidad estática” u “homeostasis”, ya que es de esperar que, en un amplio rango de ambientes, la severidad de un cultivar susceptible sea alta y la de un cultivar resistente sea baja. La manera más sencilla de evaluar tal estabilidad es por medio del desvío estándar (DE) a través de ambientes. En la Fig. 4b se presenta la asociación entre la severidad tardía (STA) de cada cultivar promediada ente campañas vs. su correspondiente DE. La figura permite separar a los cultivares por con estabilidad en alta (DE ≤ 20%, límite cercano al DE promedio = 23%) o baja (DE > 20%), por la STA baja (≤ 10%), intermedia (10% < STA ≤ 60%) o alta STA (> 60%) y por la severidad temprana (STE) baja (≤ 10%) y alta (> 10%). A partir de esos límites tentativos se pueden definir seis grupos de cultivares que requerían distinto manejo sanitario (Tabla 2):

Grupo 1: incluye cultivares de alta estabilidad, STE baja y STA baja. Los cultivares de este grupo tendrían alta probabilidad de no requerir una aplicación temprana de fungicida y presentar escasa o nula pérdida de rendimiento si no se realiza el control tardío (en hoja bandera expandida) de la roya amarilla; no obstante, estos cultivares podrían requerir el uso de fungicidas para el control de otras enfermedades foliares.

Grupo 2: incluye cultivares de alta estabilidad, STE baja y STA intermedia. Estos cultivares tendrían alta probabilidad de no requerir aplicación temprana de fungicida pero requerirían una aplicación en hoja bandera si las condiciones ambientales son favorables para la difusión de la enfermedad.

Grupo 3: incluye cultivares de alta estabilidad, STE baja y STA alta. Este grupo de cultivares es de alta susceptibilidad a la roya amarilla por lo cual es esperable que se requiera del control tardío por medio de fungicidas la mayoría de los años, si bien puede que no sea necesario el control temprano.

Grupo 4: incluye cultivares de alta estabilidad, STE alta y STA intermedia. Estos cultivares tiene alta probabilidad de requerir doble aplicación de fungicida si las condiciones ambientales son favorables para la difusión de la enfermedad

Grupo 5: incluye cultivares de alta estabilidad, STE alta y STA alta. Este grupo de cultivares manifestó alta susceptibilidad a la roya amarilla desde la evaluación temprana por lo cual es esperable que se requiera doble aplicación de fungicida la mayoría de los años.

Grupo 6: incluye cultivares de baja estabilidad. Estos cultivares se caracterizan los un grado de inestabilidad de la severidad que dificulta pronosticar cuál será su comportamiento requiriendo un seguimiento exhaustivo. Ninguno de estos cultivares presentó una severidad baja.

Finalmente, es hacer notar que (1) los grupos establecidos son tentativos ya que los límites entre grupos son tentativos y que (2) los manejos sugeridos no fueron validados por tratamientos realizados en el ámbito del presente análisis ya que todos los datos presentados fueron obtenidos sin fungicida.

 

Conclusiones

Luego de dos años de evaluación temprana y tardía de la severidad a la roya amarilla en la RET-INASE de INTA Balcarce no se encontró asociación entre severidad y el ciclo del cultivar. Sin embargo, en ambos años se encontró que la severidad tendió a decrecer del grupo 1 al 3

La severidad presentó una interacción cultivar x año relevante, por lo cual se evaluó su estabilidad por medio del desvío estándar a través de años. Considerando al estabilidad, la severidad temprana y tardía de cada cultivar, se los clasificó en seis grupos que implican distinta probabilidad de severidad y estrategia de control.

 

Agradecimientos

Al Dr. F. Quirós (INTA Balcarce) por sus sugerencias y a Bayer por la donación de Chúraro, Hussar Plus, Criptón y Decis Forte usados en los ensayo de la presente campaña.

 

 

 

 

 

 

Referencias bibliográficas

 
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