Guía práctica para aplicar probióticos en raciones vs agua avícola
Guía Práctica: Aplicar Probióticos en Raciones vs Agua Avícola
El principal desafío al seleccionar un probiótico es asegurar su viabilidad según el método de aplicación. La solución consiste en diferenciar entre probióticos a base de esporas de bacilos, resistentes al calor e ideales para el alimento peletizado, y los probióticos de bacterias ácido-lácticas, que son termosensibles y deben administrarse en el agua de bebida o por aspersión.
Pasos
Paso 1: Paso 1: Analizar el Proceso de Fabricación del Alimento
Determine si su alimento es peletizado o se somete a procesos con altas temperaturas. Este factor es crítico para definir el tipo de probiótico viable para su operación, ya que la termoestabilidad es la principal variable de selección.
Paso 2: Paso 2: Selección para Inclusión en Alimento Peletizado
Si su alimento es peletizado, opte exclusivamente por probióticos a base de esporas de bacilos. Estas bacterias son termorresistentes y su viabilidad no se verá comprometida por las altas temperaturas del proceso.
Paso 3: Paso 3: Selección para Aplicación en Agua o por Aspersión
Si desea utilizar probióticos a base de bacterias ácido-lácticas (ej. Lactobacillus), adminístrelos a través del agua de bebida o mediante aspersión. Estos microorganismos son termosensibles y se inactivarían en el proceso de peletización.
Paso 4: Paso 4: Considerar una Estrategia Combinada
Evalúe el uso sinérgico de ambos tipos de probióticos para obtener efectos complementarios. Puede incluir bacilos en el alimento para una protección constante y suplementar con bacterias ácido-lácticas en el agua durante períodos de estrés o desafíos sanitarios específicos.
"Generalmente el uso de esporas de bacilos, por la capacidad que tienen de resistir peletización y temperaturas extremas, son productos probióticos que van en el alimento. Los probióticos a base de bacterias ácido-lácticas son termosensibles, por eso se tienen que administrar en agua de bebida o por aspersión."
Autoría
Profesor Investigador en la Universidad de Arkansas con más de 30 años de experiencia en avicultura. Autor de más de 470 publicaciones científicas enfocadas en la salud intestinal y alternativas a los antibióticos. Experto en probióticos, fitobióticos, inmunología aviar y seguridad alimentaria ante-mortem.