El caso comenzó dos meses antes de solicitar la intervención para la atención del caballo “Tres Patines”.
El caballo llegaba de un viaje de aproximadamente 8 horas de camino y los dueños reportaron que el caballo venía enfermo pero no supieron con exactitud el padecimiento que sufría.
Una vez en el destino, se identificó a Tres Patines con un severo problema de laminitis, estaba postrado (tirado) y aparentemente el problema era agudo, sin embargo cuando se realizó el examen clínico y la anamnesis para orientarnos hacia el diagnóstico, concluimos que el problema que presentaba el caballo era una laminitis crónica, el dueño reportó que el caballo comenzó con la enfermedad dos meses atrás pero el tratamiento que se le dio no resolvió el problema.
Una vez que Tres Patines se levantó y después de hacer la evaluación clínica, se notó que los cuatro cascos presentaban daño severo por laminitis crónica:
- Suelas convexas
- Suelas con heridas provocadas por la salida de la tercera falange
- Bandas coronarias inflamadas
- Bandas coronarias ligeramente desprendidas
- Cascos severamente anillados

Ante el cuadro tan crítico, se sugirió a los dueños sacrificar a Tres Patines ya que el caso estaba prácticamente perdido y el sufrimiento del caballo sería casi inevitable y los daños francamente irreversibles.
Los dueños tomaron la opinión de 4 veterinarios más siendo la eutanasia la opinión de todos los colegas pero ellos decidieron conservar al caballo e implementarle el mas adecuado tratamiento para intentar tener en las mejores condiciones a Tres Patines.
El tratamiento médico que se sugirió fue administración de anti inflamatorios no esteroidales, analgésicos, antihistamínicos, antisépticos y antibióticos soportados con la terapia de fluidos correspondientes a las condiciones fisiológicas del caballo.
Se sugirió el siguiente tratamiento ortopédico para intentar “restablecer” en lo posible las condiciones anatómicas de los cascos del caballo:
- Truncado de las pinzas
- Ventanas en la muralla de los cascos
- Herraje volteado

Se decidió voltear el herraje para evitar en lo posible disminuir la presión del peso y desviarla hacia la parte caudal de los cascos.
Dadas las condiciones del casco por la laminitis crónicas, se decidió truncar las pinzas para evitar la presión interna y se decidió recortar la muralla a manera de ventanas para dar salida a algún posible absceso o infección.
En conjunto con los tratamientos descritos anteriormente, se aplicó una mezcla con los siguientes componentes:
- Miel de abeja
- Yodo al 10%
- Cicatrizante a base de cítricos

Tres veces al día se limpiaban los cascos para evitar el acumulo de material de cama y excretas en las heridas de la suela y de la banda coronaria; la mezcla se aplicó tres veces al día también hasta lograr la completa cicatrización y el nacimiento del nuevo casco y suelas.
Las tomas radiográficas fueron fundamentales para saber el estado de la tercera falange con relación a la muralla del casco. En miembro anterior derecho no tuvimos grandes cambios pero en anterior izquierdo se logro modificar la rotación con respecto a la muralla del casco. Por supuesto el eje podofalángico no logró restablecerse, sin embargo la locomoción cambió rotundamente y el caballo ahora además de trotar y galopar, también baila de vez en cuando.


Actualmente, Tres Patines vive tranquilo en su caballeriza y sale a pastar la mayor parte del tiempo que le es posible.
Como se puede ver, y como se sabe, la laminitis es una enfermedad devastadora que ha provocado pérdidas millonarias por el costo de los tratamientos y por el costo de los caballos que han muerto en el intento por sacarlos adelante sin embargo, también existe mucha inversión para la investigación de la enfermedad y sus posibles tratamientos y aun cuando los casos de laminitis son de pronóstico funcional y vital absolutamente desfavorables, también es necesario saber que se necesita la gran participación de todo un equipo de trabajo que consta de:
- Caballo: Se necesita la nobleza de un caballo que quiera seguir viviendo y que tenga corazón para lograrlo
- Propietario: Se necesita plena conciencia del costo del tratamiento y paciencia para saber que el caso es degenerativo y que en cualquier momento se decidirá la eutanasia
- Caballerango: Es importante contar con un buen asistente para que nos apoye con los tratamientos elegidos y con los cuidados adecuados
- Herrador: Pleno conocimiento de la anatomía, fisiología y patología del casco para poder aplicar el mejor herraje
- Veterinario: Pleno profesionalismo para la toma de decisiones y todo lo que implica saber la fisiopatología para que los tratamientos elegidos sean los correctos
Es importante también hacer notar que sin el trabajo del equipo completo, no habría sido posible la recuperación de Tres Patines.
Los casos de laminitis son individuales y es evidente que no hay un caballo que responda igual que el otro, sin embargo no está de más, saber que existen algunas técnicas para poder intentar salvar los casos hasta donde nos sea posible.
Recordemos que por siglos, los caballos han dado al ser humano miles y miles de satisfacciones y es necesario corresponder de alguna manera a tan nobles animales que tantas satisfacciones nos han regalado.