La Enfermería: La manera de recuperar lechones enfermos

Publicado el: 13/7/2010
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El manejo individual de los animales enfermos, con la intención de sanarlos, muchas veces representa un acertijo y un desafío a la vez, puesto que demanda una visión y una estrategia muy diferente a cuando enfrentamos un lote o una corraleta, o aún peor, un galpón o toda la granja que es atacada por una enfermedad en particular.

El cuidado de animales enfermos o con algún tipo de daño físico requiere de un área apropiada en donde ubicarlos, con una buena alimentación y cuidados y tratamientos particulares que requieren de una dedicación como en cualquier otra área de la empresa.

En las siguientes líneas les daré una visión muy particular de este tema que muchas veces se considera de menor importancia dentro del manejo de una granja porcina.

 

MANEJO DE LA ENFERMERÍA:

El objetivo primordial de una enfermería es el evitar la defunción o al menos reducir la mortalidad de esos individuos que se enferman o que presentan alguna indisposición (lesión podal, heridas ocasionadas por peleas, etc.). Por otro lado, se debe considerar, como una de las metas a lograr en esta área, que la tasa de recuperación sea la más alta posible.

Lograr estos dos objetivos no es nada fácil si analizamos que en la mayoría de los establecimientos porcinos no se diseñan áreas específicas para este fin, o en  algunos casos no existen planes previos para la ubicación de estos enfermos, ni tampoco se prepara al personal para asistir a estas áreas.

En lo particular, las enfermerías no deberían existir si pensamos que muchos de esos lechones que están siendo enviados a la enfermería son potencial fuente de transmisión, que el mismo galponero u operario es el mismo que atiende a los animales sanos, y que por exigencias de salud y de bioseguridad animal, los animales que presentan signos de alguna enfermedad deberán ser trasladados a áreas apartadas del resto de los animales sanos, o bien ser sacrificado en la inminencia de un brote como puede ser el de PRRS o cualquier otra enfermedad viral.

Algunos no estarán de acuerdo con esta visión muy particular, pero si revisamos los procedimientos descritos para la aplicación del sistema McRebel ( Management Changes to Reduce Exposure to Bacteria to Eliminate Losses.  Monte McCaw 1994.), en su aparte sobre Eliminación se describe el siguiente procedimiento:

·         Remover los lechones muy enfermos, moribundos o de pobre condición corporal

·         Elimine los lechones que no mejoran tras el tratamiento.

·         Elimine los lechones muy flacos, emaciados, con cojera o artritis, crónicamente enfermo o diarreicos.

Aunque este sistema fue diseñado para controlar el PRRS, no obstante, si queremos deshacernos de una enfermedad debemos eliminar aquellos animales que potencialmente están infectados, con signos de la infección y que posiblemente están excretando y transmitiéndolo el agente al ambiente.

Sin embargo, como nuestro juramento como veterinarios es el velar por la salud animal, se debe poner todo el empeño para tratar y curar todo aquel lechón que presenta algún tipo de afección.

Así que las recomendaciones para el mejor manejo de una enfermería están orientadas a salvar la mayor cantidad de individuos, o en otras palabras reducir la tasa de mortalidad y mantener una tasa de recuperación muy alta. En este caso se estima que una tasa de recuperación por encima de 75% es lo ideal.

 

Para alcanzar altas de recuperación se deberá seguir las siguientes guías:

·         Revisar diariamente (al menos dos veces) cada corral para verificar la presencia de signos de enfermedad o injuria o lechones que estén comprometidos.

·         Remover inmediatamente y transferir el o los animales enfermos al área de hospital o enfermería.

·         Identificar la causa de enfermedad o injuria y establecer inmediatamente un plan de ataque terapéutico según el tipo de enfermedad y/o afección.

·         El área de hospital o enfermería deberá ubicarse lejos del área de animales sanos, pero que el acceso sea fácil para el personal que hace las revisiones diarias.

·         Debe existir suficientes corrales de enfermería y separar a los lechones por enfermedad de los que tienen alguna otra afección, y así mismo, separarlos de los lechones recuperados.

·         El ambiente en donde se alojan los lechones debe ser lo más confortable, mejor que el área de origen. Debe estar seco, limpio y libre de corrientes de aire. El uso de cama de cualquier material vegetal mejora la recuperación de los lechones y les provee de un micro-ambiente más ideal.

·         Proveer de una fuente de calefacción para aquellos lechones débiles o de bajo peso (Foto 1). A veces, la colocación de una cubierta sobre la corraleta será suficiente para mantenerlos caliente.

·         Nunca aloje gran cantidad de lechones en la unidad de enfermería. Corrales de 5 a 6 lechones es lo ideal, respetando las recomendaciones de espacio y densidad, y tratando de proveerles del mayor espacio posible (Foto 2). En lo posible no aloje animales con más de tres semanas de  diferencia de edad.

·         Provea a cada corral con comederos y bebederos extras, bien limpios y desinfectados. Esto permitirá la rápida adaptación de los nuevos ingresos a este ambiente y ayudará también a la pronta recuperación y reducir la re-contaminación de los nuevos inquilinos.

El alimento y el agua deberá estar disponible a no más de un metro entre ellos para facilitar el consumo.

·         Provea de agua fresca adicional en cubetas.

·         Utilice un tanque de unos 200 lts de capacidad en donde pueda iniciar la medicación en agua o añadir vitaminas o reconstituyentes al final del período de recuperación.

 

Para tener el mayor éxito en el manejo de la unidad de enfermería, se debe contar con un personal entrenado y motivado para que efectúe las labores en esta área. Es decir, que debe haber una persona a la cual se le ha educado con técnicas básicas en el reconocimiento de las diversas enfermedades, en el cuidado y bienestar animal, con conocimiento sobre las vías de administración de medicamentos y capacitado para registrar cada uno de los eventos del quehacer diario en esa área.

Otro aspecto importante ya señalado arriba es el de llevar los registros en esta unidad, y para lo cual debemos de saber:

·         La identificación del corral.

·         El número de animales alojados en el corral

·         La procedencia de cada uno de ellos.

·         Identificación y Edad de cada lechón.

·         Fecha de ingreso al corral.

·         La afección o enfermedad por la cual fueron transferidos a la unidad de enfermería.

·         Tipo y duración del tratamiento  de cada individuo.

·         Registro de las fatalidades (mortalidad).

·         Registro del progreso de los animales tratados

·         No. de individuos recuperados (para calcular la tasa de recuperación).

 

Para reducir la contaminación y la transmisión de cualquier agente desde la unidad de enfermería a las otras áreas de producción, se debe disponer de un pediluvio o batea con desinfectante a la entrada de la unidad, así como implementos y equipos para el lavado de las botas y los utensilios de uso diario en la unidad. Así mismo, es necesario limpiar y desinfectar a profundidad los corrales, los comederos y bebederos una vez que sean vaciados los alojamientos.

Por otro lado, de ser posible la red de tubería de suministro de agua debe ser independiente de las demás áreas de producción. En su defecto, limpie y desinfecte con frecuencia la tubería de suministro de agua a la unidad de enfermería. Esto minimizará la contaminación.

Por último y no menos importante es el manejo de los lechones recuperados. Aún cuando estos animales se muestren en buenas condiciones después del tratamiento en la unidad de enfermería, estos nunca deberán volver al área de producción de origen, puesto que representaría un grave riesgo  para la granja en general. Estos deberán permanecer en la unidad hasta que alcance su peso a matadero.  Se debe asegurar previamente que el tiempo de retiro de los medicamentos administrados se hayan cumplido antes de enviarlos al matadero. Envíe estos lechones en un transporte separado al matadero. Evite enviar animales con cualquier condición que pueda causar el decomiso de la canal o alguna de su parte. Es preferible hacer la eutanasia de animales en esta situación. 

 

                
Foto 1.  Proveer de agua y alimento suficiente, un lugar confortable con calefacción aumenta la sobrevivencia de los lechones enfermos y reduce el tiempo  de recuperación.

 

                 
Foto 2. Suficiente espacio por encima de lo recomendado mejora la recuperación.

 

                   
Foto 3. El registro diario de las terapias efectuadas y la respuesta a los tratamientos son necesarios para el mejor desempeño del unidad de enfermería.


                        
Foto 4.  A veces el único registro con que cuenta la unidad de enfermería es algo parecido a esto en donde se puede notar que la tasa de mortalidad es alta.


 

 

 

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