Desleche de terneras de reemplazo

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INTRODUCCION

Las terneras representan la base del futuro en los hatos lecheros.  De aquí, que el correcto desarrollo de las terneras representa uno de los desafíos más importantes para el productor.

Existen en el proceso de cría (nacimiento-desleche) diferentes fases cuya influencia se prolonga más allá de la etapa de cría y recría y sus resultados influenciarán en la producción futura de la vaca. Una de estas etapas es el desleche.

En el presente artículo se intenta resumir los factores a tener en cuenta durante el proceso de desleche en fincas lecheras con sistemas de cría y recría intensivos.

 

FASES DEL PROCESO DE CRIA

En sistemas intensivos la etapa denominada cría se extiende aproximadamente hasta los 60 días (30-60) y cuenta con tres fases de importancia

  1. Fase pre rumiante en la cual el principal alimento es alimento liquido como la leche o lacto reemplazantes. En esta fase, es el abomaso o estomago verdadero el cual cumple con las principales funciones digestivas
  2. Fase de transición: Se podría afirmar que esta etapa comienza con la ingestacion del alimento sólido. En sistemas intensivos la práctica de suministro de concentrados (alimentos sólidos) comienza prácticamente durante los primeros días luego del nacimiento. La experiencia práctica demuestra que las primeras semanas de vida el consumo de concentrado es bajo, si bien el suministro de concentrado comenzara a estimular el crecimiento microbiano, la colonización de bacterias en el rumen y la funcionabilidad ruminal expresada por medio de la absorción de los productos de la fermentación AGV (ácidos grasos volátiles). La presencia de altas proporciones de carbohidratos fermentables en granos producirá AGV los cuales se absorben en forma no disociada, siendo el ácido Butírico (C4) el de mayor influencia en el desarrollo del epitelio ruminal (papilas ruminales).  
  3. Fase de rumiante: una vez que el animal fue destetado/deslechado la dieta estará basada exclusivamente en alimentos sólidos (granos y forrajes) y agua. Es en esta etapa en la cual el retículo-rumen producirá grandes cantidades de AGV y proteína bacteriana transformándose en el principal órgano del aparato digestivo En esta fase se asegurará que la ternera posee la capacidad de cubrir las necesidades nutricionales para el mantenimiento y crecimiento por intermedio del proceso de fermentación ruminal.

Debe señalarse la existencia de fincas en las cuales la práctica nutricional se basa en el suministro de raciones totales mezcladas (RTM) en las cuales existe forraje como un componente de la misma.

La recomendación es limitar la cantidad de forraje hasta un 12-15% de la materia seca ingerida, asegurándose que el forraje suministrado sea de alta calidad y muy buena digestibilidad.  En estas raciones se suele incluir alfalfa u otras leguminosas como vicia y trébol. En todos los casos las leguminosas usadas deberán ser de excelente calidad.

 

¿PORQUE LIMITAR LA CANTIDAD DE FORRAJE?

El uso de forrajes en la nutrición del lactante es un tópico que ha sido y es considerado controversial. Esta práctica se relaciona generalmente con aspectos físicos como crecimiento del tamaño del rumen, el desarrollo de los tejidos musculares del mismo o el aporte de un efecto abrasivo que puede evitar la paraqueratosis del epitelio ruminal (papilas ruminales) en aquellos animales en los cuales el consumo de concentrados finamente molidos puede reducir el pH y con ello el efecto abrasivo anteriormente mencionado.

Debe señalarse que la oferta de heno en las primeras semanas de vida y su consumo generan el llenado del rumen y como consecuencia de ello la disminución en el consumo de otros alimentos como concentrados.  Debido a los bajos valores energéticos en henos (también en aquellos de excelente calidad) y relativamente altos requerimientos de las terneras para el crecimiento, la consecuencia será la obtención de bajos ritmos de crecimiento. Este déficit energético podrá ser cubierto por medio de un mayor consumo de alimentos líquidos y como resultado de ello, menor desarrollo en la funcionabilidad del rumen (menor producción de AGV) que permite al momento del desleche/destete poder fermentar celulosa y hemicelulosa y así usar esas fuentes de carbohidratos para la obtención de energía y como consecuencia de ello el crecimiento de las terneras.

Trabajos en los cuales se limitó la cantidad de forraje suministrada (aproximadamente 12% de la MS) o aquellos en los cuales la oferta del heno comenzó luego de la sexta semana de vida de la ternera no mostraron diferencias significativas en los resultados.

Debe señalarse que el suministro de concentrado iniciador como único alimento solido es de manejo más sencillo que las otras alternativas expuestas

 

¿CUÁNDO Y CÓMO DESLECHAR A LAS TERNERAS?

Los criterios que el productor utilice para decidir cuándo deslechar, si bien deberán ser sencillos de medir y prácticos, deberán basarse en hechos que nos aseguren que el objetivo de desarrollo y funcionabilidad ruminal, aumento y ritmo de crecimiento se alcancen.

  1. Medir el consumo de concentrado y asegurarse que el mismo alcance un valor mínimo de 1.2- 1.5 % del peso vivo (PV)/día durante tres días seguidos.
  2. Pesar al animal al momento del desleche y confirmar que el peso se halla duplicado el peso al nacimiento, o alcanzado por lo menos un aumento del 75% (en aproximadamente 60 días)
  3. Terneras sanas

El proceso de desleche puede realizarse de diferentes tiempos siendo el objetivo común lograr un consumo sostenible de concentrado. Paralelamente, la cantidad de leche o lacto reemplazante suministrado deberá reducirse de aproximadamente 4 litros en promedio a dos litros (variable acorde al tamaño de la ternera) entre 7 a 10 días antes de la fecha de desleche programada. Se deberá también, reducir la frecuencia en el suministro que se deberá reducir a no más de una vez al día. Paralelamente las cantidades de concentrado ofrecido aumentaran como así también deberá controlarse el crecimiento sostenido en el consumo del mismo.

El momento del desleche variará según los programas de manejo en cada finca lechera y podrá realizarse a los 30, 45 o 60 días (consumo de concentrados de aproximadamente 1kg.). En los casos en los cuales se realiza un desleche anticipado se puede evaluar el uso de los alimentos conocidos como pre iniciadores (alimento balanceado de alta digestibilidad, seco y extrusado, con gran concentración de proteínas y grasas que teóricamente actuara como acelerador ruminal).

El proceso de desleche generara estrés en las terneras el cual se expresa generalmente como una disminución en el consumo de concentrado y disminución en el ritmo de crecimiento. Esta situación hace a las terneras más susceptibles a enfermedades. Este hecho obliga al productor a ser estricto en el cumplimiento de los programas sanitarios (vacunaciones, limpieza, etc.) Es recomendable manejar la transición intentando reducir los factores que puedan potenciar los efectos estresantes generados por el cambio de dietas liquidas a sólidas.

En muchas de las fincas estos cambios en los componentes del programa nutricional van acompañados por cambios en el alojamiento de la ternera que creció en forma individual es trasladada a alojamientos grupales. Este traslado no es recomendable antes de los 21 días.

En este caso deberá tenerse en cuenta que cuando el alojamiento de las terneras es grupal se hace imposible el control del consumo y por lo tanto es de extrema importancia la profesionalidad del encargado que pueda distinguir entre las terneras y cada uno de los efectos generados por el desleche.

 

EN RESUMEN:

 

  • Deslechar luego de comprobar que el consumo de alimentos sólidos es constante 3 o más días y alcanza un mínimo equivalente al 1.2-1.5% del PV/día.
  • Criterios adicionales para el desleche podrán ser:
    • Peso vivo
    • Edad al destete
  • Reducir la cantidad y frecuencia del suministro de alimentos líquidos (2 litros una vez al día).
  • No deslechar animales enfermos o aquellos que hayan estado enfermos días previos al desleche.
  • Evitar actividades como el descuerne, vacunaciones, etc. en el periodo de desleche.
  • Oferta continua de agua fresca y limpia lo cual generara mayor consumo de concentrado.
  • En la medida que debe trasladarse a la ternera a un nuevo alojamiento, retrasar el cambio 10 días.
  • Si el cambio de alojamiento será de sistemas individuales a grupales intentar realizarlo en dos etapas en la cual la primera será en grupos de no más de 5-6 terneras/grupo en las cuales se alojarán por lo menos 45 días y luego a grupos mayores.
  • Deberá proporcionarse alojamientos grupales con buena ventilación, acceso sencillo al alimento y el agua. 
 
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