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Autor: Montero FA (Rizobacter Argentina SA) y Sagardoy MA (Dpto. de Agronomía, Univ. Nac. del Sur)
Debe ser considerado el mejoramiento de la compatibilidad entre los productos
químicos y el inoculante que se aplican a la semilla de soja. El objetivo
de este ensayo fue evaluar el efecto que tiene el uso de un protector bacteriano,
en la práctica de inoculación, sobre la nodulación de
plantas de soja desarrolladas en cámara de crecimiento, cuyas semillas
fueron tratadas con inoculante líquido y productos químicos.
Se evaluaron tres insecticidas (teflutrina 19%, imidacloprid 60% y clorpirifos
48%), un fungicida (thiram 10%+carbendazim 10%) y un fertilizante de micronutrientes
(Mo 13%+Co 1,3%). La presencia del protector bacteriano incrementó significativamente
(p< 0,05) la masa seca de nódulos en los tratamientos con insecticidas,
y el número de nódulos en el tratamiento con micronutrientes.
Los resultados mostraron la tendencia positiva del protector bacteriano sobre
la nodulación de soja tratada con inoculante líquido y productos
químicos de distinta composición y objetivos diferentes.
PALABRAS CLAVE: Bradyrhizobium japonicum, nodulación, soja, protector
bacteriano, insecticidas, fungicida, micronutrientes.
INTRODUCCION
La semilla de soja [Glycine max (L.) Merr.] frecuentemente se trata con productos
de aplicación directa tales como insecticidas o fungicidas para prevenir
daños por plagas o enfermedades, y en ciertos casos fertilizantes a
base de micronutrientes para proporcionar elementos minerales en suelos deficientes.
Asimismo, la aplicación de inoculantes formulados con Bradyrhizobium
japonicum es una práctica común realizada para asegurar una efectiva
nodulación y subsiguiente fijación de N2. En ciertos casos, entre
otros factores, existe incompatibilidad entre el producto químico y
el inoculante, lo cual se traduce en una reducción en la nodulación
de la leguminosa (Marenco et al. 1993; Kyei-Boahen et al. 2001). En consecuencia,
para los sistemas agrícolas actuales fuertemente basados en el cultivo
de soja, debe ser considerado el mejoramiento de la compatibilidad entre el
inoculante y los productos químicos aplicados a la semilla de soja.
Después de la inoculación se ha observado que, la mortalidad
de B. japonicum sobre la semilla de soja es muy alta, sobreviviendo a las 24
h menos del 10% de las bacterias incorporadas con la inoculación (Streeter
2003). Un protector bacteriano de aplicación conjunta con el inoculante
es un agente de protección del microsimbionte ante condiciones adversas
tales como la desecación celular (Curley, Burton 1975) y el efecto tóxico
de productos químicos que están presentes sobre la semilla y
que interactúan con el inoculante (Thompson 1960). El objetivo de este
ensayo fue evaluar el efecto que tiene el uso de un protector bacteriano, en
la práctica de inoculación, sobre la nodulación de plantas
de soja cuyas semillas fueron tratadas con un inoculante líquido y distintas
alternativas de productos químicos (tres insecticidas, un fungicida
y un fertilizante mineral).
MATERIALES Y METODOS
Los tratamientos de este estudio fueron evaluados en dos Experimentos y se
detallan en las Tablas 1 y 2.


Los inoculantes usados eran líquidos y pertenecían a partidas
comerciales de RIZO-LIQ y RIZO-PAC los cuales contenían 1010 ufc/mL
y fueron utilizados en los Experimentos 1 y 2, respectivamente. El protector
bacteriano fue PREMAX y el fungicida RITIRAM CARB (thiram 10% m/v + carbendazim
10% m/v). Como fertilizante de micronutrientes se utilizó RIZO-MICRO
(Mo 13% m/m + Co 1,3% m/m). Todos estos productos pertenecen a Rizobacter Argentina
SA, mientras que las formulaciones comerciales de insecticidas usadas corresponden
a otras empresas y se expresaron en función de sus principios activos.
Cada tratamiento se aplicó a 500 g de semilla, usando las dosis indicadas
para sus productos comerciales:
Experimento 1: teflutrina 19,5%: 0,5 mL; imidacloprid 60%: 0,3 mL; clorpirifos
48 %: 0,75 mL. El procedimiento de inoculación posterior al tratamiento
con insecticidas consistió en la aplicación de 3,7 mL de una
mezcla de 25 g de PREMAX + 25 mL de agua + 25 mL de RIZO-LIQ, para el caso
del uso del protector, y de 1,35 mL de RIZO-LIQ para el caso de la aplicación
de inoculante sin protector.
Experimento 2: RIZO-PAC: 0,42 mL; RIZO-MICRO: 1,5 mL; RITIRAM CARB: 3,9 mL;
PREMAX: 1,25 g; agua: 1,9 mL (componente usado junto a PREMAX). En el caso
de las mezclas de componentes, éstas se prepararon para 1,6 kg de semilla
y seguidamente se realizó el tratamiento con la alícuota correspondiente.
La semilla de soja pertenecía a la variedad Don Mario 4800 RR. Los insecticidas
(Experimento 1) se aplicaron mediante el método secuencial, es decir
en forma previa (1 h) al tratamiento con inoculante. El fungicida y el fertilizante
a base de micronutrientes (Experimento 2) se aplicaron mediante el método
simultáneo, es decir todos los componentes de cada tratamiento de inoculación
se mezclaron y seguidamente se trató la semilla. Después de 45
min de realizada la inoculación se procedió a la siembra en soporte
de vermiculita estéril contenido en vasos de 250 mL. Las plantas desarrollaron
bajo condiciones controladas de temperatura (25-30ºC), humedad de soporte
(próximo a CC) y aire (60-70 % HR), y luz (5000 lux); el riego se realizó en
forma alternada con agua destilada estéril y solución de Jensen
sin N. Simultáneamente, se realizó un control sin tratar para
determinar una posible contaminación con inóculo. A los 24 días
desde la siembra se procesaron las plantas y se realizó el lavado de
raíces y determinación de los parámetros de nodulación.
La masa seca de nódulos fue determinada después de 48 h de secado
en estufa a 65ºC.
Para cada experimento se usó un diseño Completamente Aleatorizado,
con 5 repeticiones. El análisis estadístico se realizó con
el programa InfoStat/Profesional versión 2004p.1 (InfoStat 2003); las
comparaciones de medias fueron determinadas con la prueba LSD al 5%. El control
sin tratamientos no se incluyó en estos análisis debido a su
varianza poblacional significativamente diferente a la de los tratamientos
inoculados.
RESULTADOS Y DISCUSION
Experimento 1
Las Figuras 1 y 2 muestran el número y masa seca de nódulos
por planta, respectivamente, de soja tratada con inoculante, protector e insecticidas.

El número y la masa seca de nódulos totales por planta para
los tratamientos inoculados oscilaron entre 7 y 36 nódulos y entre 26
y 54 mg, respectivamente. Tanto para el número como para la masa seca
de nódulos, no fue detectada una interacción significativa Inoculación*PREMAX
(p> 0,10 y 0,20, respectivamente). Esto indica que la adición de
protector tuvo el mismo grado de influencia sobre todos los tratamientos inoculados.
En promedio, la presencia de PREMAX incrementó, aunque en forma no significativa,
un 12,6 % el número de nódulos y, con significación estadística,
un 17,4 % la masa seca nodular (Tabla 3). Una mayor nodulación puede
ser el resultado de la existencia de un mayor número de B. japonicum
por semilla en el momento de la infección radicular. Es probable que
el protector bacteriano usado haya atenuado la desecación, aunque su
modo de acción no se conoce exactamente (Deaker et al. 2002).

Fig. 2. Masa seca de nódulos por planta de soja bajo los tratamientos
con insecticidas, inoculante y protector (RL= RIZO-LIQ, F= teflutrina 19,5%,
G= imidacloprid 60%, L= clorpirifos 48%, Sin prod.= control sin tratar).

Tabla 3. Significación estadística del número y la masa
seca de nódulos por planta en promedio para los distintos tratamientos
inoculados [Distintas letras dentro de una columna indican diferencias significativas
(p< 0,05, LSD). Cada valor es la media de 17-19 réplicas].
Analizando el efecto de los insecticidas, no hubo diferencias significativas
del número de nódulos por planta para los tratamientos RL, RL+F
y RL+G; en cambio, RL+L mostró valores significativamente inferiores.
En cuanto a la masa seca nodular, se destacaron los tratamientos RL+F y RL
(en promedio para los niveles de PREMAX, 47,7 y 43,6 mg/planta, respectivamente),
los cuales se diferenciaron significativamente de RL+L (31,7 mg/planta) (Tabla
4). Se ha reportado que la aplicación de teflutrina al suelo no tuvo
efectos sobre la mayoría de variables microbianas evaluadas (Devare
et al. 2004). Por otra parte, la baja compatibilidad con clorpirifos observada
en este estudio no coincidió con lo determinado por Revellin et al.
(1992) quienes concluyeron que la nodulación no fue afectada con este
insecticida.

Tabla 4. Significación estadística del número y masa seca
de nódulos por planta en promedio para los tratamientos con y sin PREMAX
[Distintas letras dentro de una columna indican diferencias significativas
(p< 0,05, LSD). Cada valor es la media de 9 réplicas. 1RL= RIZO-LIQ,
F= teflutrina 19,5%, G= imdacloprid 60%, L= clorpirifos 48%].
Experimento 2
Las Figuras 3 y 4 muestran el número y masa seca de nódulos
por planta, respectivamente, de soja tratada con fungicida y micronutrientes.
El número de nódulos por planta para los tratamientos inoculados
osciló entre 13 y 30. Los tratamientos RP y RP+RM+P superaron significativamente
a RP+RC y RP+RM+RC+P. RP+RM no fue estadísticamente diferente al resto
de los tratamientos inoculados. Estos resultados indicaron que a partir de
RP, la inclusión de RM tiende a decrecer el número nodular aunque
no significativamente; si RM va acompañado de P se revierte ese resultado
y se logra un comportamiento similar a RP solo. Este resultado demostró nuevamente
el efecto protector de PREMAX ante la presencia de un producto químico
como en este caso una formulación de micronutrientes. En cambio, el
agregado de RC a los tratamientos RP o RP+RM+P disminuyó significativamente
esta variable. El principio activo thiram ha sido reportado como perjudicial
en algunos estudios y menos agresivo en otros con respecto a la supervivencia
de B. japonicum y la nodulación de soja, y los resultados pueden diferir
si el thiram está asociado a otros principios activos (Revellin et al.
1993) como es el caso de este estudio donde la formulación de RC también
posee carbendazim. Aunque el thiram puede producir una fuerte inhibición
de la nodulación en la zona del cuello de la planta (Andrés et
al. 1997), en este ensayo la presencia de RC no produjo cambios marcados en
la distribución de nódulos con respecto a los otros tratamientos
sin RC.

Fig. 3. Número de nódulos por planta de soja bajo los tratamientos
con micronutrientes, fungicida, inoculante y protector [RP= RIZO-PAC, RM= RIZO-MICRO,
RC= RITIRAM CARB, P= PREMAX, C= Control sin tratar. Distintas letras indican
diferencias significativas del número total de nódulos por planta
(p< 0,05, LSD); C no se incluyó en el ANOVA].
En cuanto a la masa seca de nódulos no fueron detectadas diferencias
significativas entre los tratamientos inoculados, aunque de forma similar al
número de nódulos, existieron tendencias de mayor respuesta con
los tratamientos RP y RP+RM+P.

Fig. 4. Masa seca de nódulos por planta de soja bajo los tratamientos
con micronutrientes, fungicida, inoculante y protector [RP= RIZO-PAC, RM= RIZO-MICRO,
RC= RITIRAM CARB, P= PREMAX, C= Control sin tratar. Distintas letras indican
diferencias significativas del número total de nódulos por planta
(p< 0,05, LSD); C no se incluyó en el ANOVA].
Bajo las condiciones de este ensayo, se observó una alta compatibilidad
del inoculante RIZO-LIQ con la formulación de insecticida teflutrina
19,5%, y una media y baja compatibilidad con imidacloprid 60% y clorpirifos
48%, respectivamente. La presencia del protector PREMAX incrementó significativamente
la masa seca de nódulos. Asimismo, se observó una alta compatibilidad
del inoculante RIZO-PAC con la formulación de micronutrientes RIZO-MICRO
también en presencia del protector PREMAX; la respuesta de nodulación
decreció cuando la semilla fue tratada con los productos anteriores
más el agregado del fungicida RITIRAM CARB.
En conclusión, los datos muestran la tendencia positiva de PREMAX sobre
la nodulación de soja, cuando es incorporado a la semilla inoculada
junto con productos químicos de distinta composición y con objetivos
diferentes. El mecanismo de acción de PREMAX, donde disminuye el efecto
antibacteriano de esos productos, es motivo de nuevos estudios.
BIBLIOGRAFIA
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of Bradyrhizobium japonicum in the presence of thiram: isolation of fungicide
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Curley T, Burton JC. 1975. Compatibility of Rhizobium japonicum with chemical
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Deaker RJ, Roughley RJ, Kennedy IR. 2002. A review of developments in legume-seed
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Devare MH, Jones CM, Thies JE. 2004. Effect of Cry3Bb transgenic corn and tefluthrin
on the soil microbial community. Journal of Environmental Quality 33:837-843
InfoStat. 2003. InfoStat version 1.5. Grupo InfoStat, FCA, Universidad Nacional
de Córdoba, Argentina, 232 p
Kyei-Boahen S, Slinkard AE, Walley FL. 2001. Rhizobial survival and nodulation
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Marenco RA, Fernandes Lopes N, Mosquim PR. 1993. Nodulation and nitrogen fixation
in soybeans treated with herbicides. Revista Brasileira de Fisiologia Vegetal
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Revellin C, Canson B, Catroux G. 1992. Effect of a mixture of clorpyrifos and
lindane on the symbiosis of Bradyrhizobium japonicum and soybean (Glycine max
(L.) Merril). Pesticide Science 36:69-74
Revellin C, Leterme P, Catroux G. 1993. Effect of some fungicide seed treatments
on the survival of Bradyrhizobium japonicum and on the nodulation and yield
of soybean [Glycine max. (L) Merr.]. Biology and Fertility of Soils 16:211-214
Streeter JG. 2003. Effect of trehalose on survival of Bradyrhizobium japonicum
during desiccation. Journal of Applied Microbiology 95:481-491
Thompson JA. 1960. Inhibition of nodule bacteria by an antibiotic from legume
seed coats. Nature London 187:619-620
Autor: Montero FA (Rizobacter Argentina SA) y Sagardoy MA (Dpto. de Agronomía, Univ. Nac. del Sur)
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DISCUSIONES SOBRE ESTE TEMA.

| 12/01/2007 |
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Marcelo Sagardoy Profesor Universitario/uns Buenos Aires - Argentina |
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Como coautor del trabajo me gustaría conocer la opinión de colegas, técnicos y productores que tengan experiencia sobre el tema tratado en el artículo. Gracias.
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