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Tipo de parideras y productividad de las cerdas y sus camadas en un sistema de producción porcina al aire libre |
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Autor: Ing. Agr. Alberto I. Echevarría; Parsi, J. ; Trolliet, J. ; Rinaudo, P. Depto. Producción Animal, Facultad de Agronomía y Veterinaria. Univ. Nac. de Río Cuarto, Córdoba, Argentina
Fecha de Publicación: 11/12/2007
En los sistemas de producción porcina al aire libre el diseño de las parideras
tiene gran importancia en cuanto a la expresión del comportamiento natural y del
bienestar de la cerda y sus lechones como medio de reducción de las perdidas y
mejora del sistema1.
La pérdida de lechones antes del destete es un problema generalizado, con
rangos entre el 7 al 30 % de los nacidos vivos de acuerdo a numerosos estudios
realizados17. En general más del 70 % de las pérdidas son causadas por inanición y
aplastamiento por la cerda15. En los sistemas de producción al aire libre es factible
lograr buenos niveles de supervivencia de los lechones, pero puede existir una
amplia variación entre diferentes establecimientos14.
Se ha informado también14 que en estos sistemas pueden existir diferencias al
tratar de categorizar las causas de mortalidad de los lechones, ya sea como debidas
al aplastamiento o la baja viabilidad / inanición, por las dificultades existentes para
distinguir entre las causas primarias y finales de la muerte.
Las dimensiones y forma geométrica10, transportabilidad, temperaturas
internas, ventilación, costo y durabilidad son algunas de las características más
importantes en el diseño y construcción de una paridera de campo.
Las parideras de forma rectangular tuvieron en un estudio menor mortalidad de
lechones que las cuadradas, estando esto relacionado con la frecuencia en que las
cerdas se echaban diagonalmente en la paridera10.
Se ha enfatizado también la necesidad de investigar el valor de la aislación
térmica bajo condiciones de alta temperatura como sería lo que ocurre en nuestros
veranos16. Sin embargo se ha informado que la aislación térmica no tuvo un gran
efecto sobre la performance de la cerda y de la camada21 bajo condiciones de alta
temperatura, en Tejas, EE.UU.
En una comparación entre dos diseños de parideras de campo se ha informado
que las parideras tipo arco (Arco tipo Inglés de 1,54 x 2,78 m) destetaron 1,5
lechones más, debido a menor mortalidad pre destete, que un diseño usado
corrientemente en EE.UU.28.
En nuestro país se ha informado sobre resultados referidos a las temperaturas
internas y amplitudes térmicas al comparar una paridera de campo con aislación
diseñada en la U.N.R.C.11 con otra sin aislación13. En otro trabajo preliminar se han
encontrado también diferencias significativas en la mortalidad pre destete de los
lechones entre este tipo de parideras (UNRC) y otra de diseño convencional sin
aislación, aunque en este caso estuvieron presentes también diferencias en otros
aspectos de diseño de la paridera, además de la aislación térmica12.
Este trabajo compara, para algunos aspectos de productividad de las cerdas y
sus camadas, tres tipos de parideras utilizadas en un establecimiento de producción
porcina al aire libre.
MATERIALES Y MÉTODOS
La experiencia se realizo en un criadero ubicado en las proximidades de Las
Vertientes (Departamento Río Cuarto, Córdoba, Argentina), entre septiembre de
1999 y febrero de 2001. Se compararon tres tipos de parideras (Tratamientos): FA:
paridera de frente abierto con piso de cemento. AR: paridera de campo tipo arco y
UNRC: paridera de campo mejorada diseño UNRC 11,12. Los dos tipos de parideras
de campo se ubicaron en once piquetes individuales sin sombras, delimitados por
alambres eléctricos, de aproximadamente 12 x 24 m cada uno, una por piquete,
contando con ocho parideras AR y tres tipo UNRC.
Las dimensiones principales y descripción resumida de las parideras fueron:
FA-: 2 m de ancho x 4 metros de largo total, con la mitad techada (2 x 2 m) y la otra
mitad como patio, en mampostería, con piso de hormigón, siendo la altura en el
frente abierto de 1,20 m y en la parte posterior de 1,00 m. La superficie de este tipo
de paridera fue de 4 m2 bajo techo, con 4 m2 de patio o sea 8 m2 totales. Se contó
con 12 parideras de este tipo, en forma de “batería”, con el frente orientado hacia el
Norte (Figura 1), utilizadas con muy cortos períodos de descanso y desinfectadas
con amonio cuaternario entre cerdas sucesivas. AR-: 2,70 m en la base del arco x
2,00 m de profundidad (5,4 m2 de superficie) x 1,20 m de alto máximo y dos
ventanas que cubren toda la parte superior del arco, con la abertura de entrada en el
lado derecho vista de frente y orientada hacia el norte (Frente). Material del frente,
fondo y ventanas de terciado fenólico de 10 mm de espesor (Figura 2 y 3). UNRC-:
Dimensiones 2,50 m x 1,80 m (4,5 m2 de superficie) x 1,60 m de alto en la parte más
elevada. Con dos ventanas regulables de 1 x 1,80 m, una en cada costado de 1,80
m. Con aislación térmica en el techo de poliestireno expandido de alta densidad, de
5 cm. de espesor y en el interior de las ventanas de 3 cm. Se orientaron con la entrada o abertura (0, 80 m de ancho x 0,90 m de alto) hacia el Este. Todos los
costados de terciado fenólico de 12 mm de espesor. En la esquina o vértice derecho
anterior interno, vista de frente, cuenta con un cajón o “escamoteador” para los
lechones de sección triangular, visto de arriba, de 1,20 m en la diagonal y lados de
0,92 y 0,84 m, con 0,60 m de alto, techo desmontable de fenólico de 12 mm con
poliestireno de 50 mm y en la parte inferior del cajón una abertura para entrada de
los lechones de 0,30 x 0,30 m. En la parte externa y frente a la puerta se encuentra
un cajón contenedor de los lechones o “Fender”, de 1,10 m de ancho x 1,20 m de
largo y 0,30 m de alto, que se mantuvo por 10 a 15 días pos parto para contener los
lechones dentro de la paridera (Figuras 3 y 4).
Se registraron las siguientes variables:
a- Número de lechones nacidos vivos por camada (NLeNV).
b- Número de lechones nacidos muertos por camada (NLeNM).
c- Número ordinal de partos por cerda asignada a cada tipo de paridera (NOP).
d- Número de lechones destetados por camada (NLeD).
e- Número de lechones muertos período nacimiento – destete (NLeMN-D).
f- Porcentaje de mortalidad de lechones nacimiento – destete (%MLeN-D).
g- Peso promedio de los lechones al destete (Kg.), corregido a 25 días de edad
(PLeD)
h- Peso total de la camada al destete (Kg.), corregido a 25 días (PTCaD).
Las condiciones de manejo, alimentación y otros aspectos generales fueron
similares para todos los Tratamientos, siendo las usadas corrientemente en el
criadero. Se utilizaba un cruzamiento Rota – Terminal, produciendo sus propias
cerdas de reemplazo a partir de un cruzamiento rotacional de Landrace x Large
White. Los machos terminales (Austral) y los machos de las dos razas o líneas
maternas usados para el cruzamiento rotacional tenían el mismo origen2.
El alimento balanceado se elaboraba en el criadero, utilizando básicamente
maíz, harina de soja, ceniza de huesos, núcleo vitamínico mineral y sal. Se utilizaba
una ración para gestación y otra para lactación, formuladas de acuerdo a los
requerimientos de N. R. C. 199831. El alimento de lactación se suministraba en el
suelo para las parideras de campo y en piletas o bateas para las parideras de frente
abierto, en todos los casos dos veces por día, tratando de lograr un alto consumo de
alimento a partir de la primera semana de lactación (aproximadamente 4,5 a 6,0 kg
de alimento/día). El agua estaba disponible a discreción, en Bebederos tipo cazoleta,
uno por cerda. Los lechones no recibían alimento de iniciación.
Se utilizo como cama rollos de moha, desparramados en forma abundante,
para los tres tipos de parideras. Los lechones no se descolmillaban, ni se cortaba la
cola. No se aplicaban prácticas de atención de los partos. En las parideras de frente
abierto (FA) los lechones recibían hierro – dextrano entre los dos o tres primeros
días de vida. La castración de los machos se realizaba entre los 10 a 12 días de
vida.
Las cerdas en los tres tipos de parideras no tenían medios para incrementar el
enfriamiento evaporativo, como refrescaderos, charcos o aspersión de agua.
Análisis estadístico: Cada cerda y su camada constituyeron una repetición o
unidad experimental30. Las repeticiones se acumularon en el tiempo, haciendo pasar
cerdas asignadas al azar a cada tipo de paridera, acumulando el mayor número
posible de camadas debido a la gran variabilidad del tipo o naturaleza de los caracteres analizados. Se trató de controlar el número ordinal de partos de las
cerdas que ingresan a cada tratamiento, con la intención de mantener un
experimento balanceado. Se aplicó el análisis de la varianza, modelo lineal
general34, realizando previamente las pruebas de “normalidad” de las variables bajo
análisis.




Los datos se analizaron como un factorial 3 x 2, con tres tipos de parideras y
dos épocas de parto (EP).
Para la variable nominal época de partos (EP) se consideraron dos situaciones
o alternativas posibles: Otoño _ Invierno, para los partos ocurridos entre el 21 de
marzo al 20 de septiembre y Primavera – Verano entre el 21 de septiembre al 20 de
marzo.
Para analizar las diferencias entre las medias de los distintos tratamientos,
cuando por el análisis de varianza se determinó que alguno de los efectos fue
significativo, se utilizó la comparación o contraste múltiple de Fisher (“Fisher PLSD”)
o Diferencia Mínima Significativa, para muestras con diferente tamaño o número de
repeticiones34.
RESULTADOS
La interacción tipos de parideras o tratamientos por épocas de parto (EP) no
fue significativa para ninguno de los caracteres analizados.
En la Tabla 1 se presentan los resultados obtenidos para el efecto de los tipos
de parideras o tratamientos.
La mortalidad de lechones tanto en número como en porcentaje (NLeMN-D y
%MLeN-D) fue menor para la paridera de campo tipo UNRC, siendo las diferencias
estadísticamente significativas (p< 0,05) respecto a las de frente abierto (FA). Lo
mismo ocurrió al comparar las parideras arco (AR) con las de frente abierto (FA). No
hubo diferencias significativas entre los dos tipos de parideras de campo.
El peso promedio de los lechones al destete corregido a 25 días (PLeD) fue
mayor (p = 0,0007) para la paridera tipo UNRC, comparada con la de frente abierto
(FA). Comparadas con la tipo arco (AR) las diferencias fueron significativas (p =
0,030), pero no se registraron diferencias (p = 0,102) entre las parideras arco (AR) y
las de frente abierto (FA). Para el peso total de las camadas al destete, corregido a
25 días (PTCaD) se registraron diferencias (p = 0,015) entre las parideras tipo UNRC
y las de frente abierto (FA). Para las AR vs. UNRC y las AR vs. FA no hubo
diferencias (p > 0,05).
No existieron diferencias entre los diferentes tipos de parideras (p >0,05) para
el tamaño de camada al nacimiento (NLeNV), el número de lechones nacidos
muertos (NLeNM), el número ordinal de partos de las cerdas (NOP), ni para el
número de lechones destetados por camada (NLeD).
En la Tabla 2 se muestran los resultados del efecto de la Época de Parto (EP).
El porcentaje de mortalidad de los lechones en el período Nacimiento – Destete
(%MLeN-D) fue mayor (p = 0,028) en Otoño – Invierno (20,02 %), comparado con
Primavera – Verano (15,76 %). Para los demás caracteres evaluados no hubo
diferencias significativas entre las dos épocas de parto.


DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
La mortalidad pre destete es de gran importancia para la productividad y
rentabilidad en todos los sistemas de producción. Del total de los lechones nacidos,
entre el 4 al 8 % nacen muertos y en algunos casos hasta el 25 % de los nacidos
vivos pueden morir antes del destete2. Como se observa en la Tabla 1, no hemos
encontrado diferencias en el número de lechones nacidos muertos (NLeNM) entre
los diferentes tipos de parideras. Esta mortalidad, expresada como porcentaje del
total de lechones nacidos fue del 2,89; 4,00 y 2,34%, para las parideras FA; AR y
UNRC; respectivamente y del 3,29 % si se la expresa como promedio para todas las
camadas de la experiencia. En un análisis de las causas de mortalidad de lechones
en un sistema al aire libre se ha reportado14, una incidencia de lechones nacidos
muertos del 4,1 %, expresada sobre el total de nacidos, prácticamente igual al valor
del 4,00 aquí informado para las parideras AR y algo superior al promedio general
del 3,29 % para todo el experimento. Sin embargo cabe aclarar que para nuestros
datos no fue posible contar con un diagnóstico de certeza, por ejemplo una prueba
de flotación de trozos de pulmón, para confirmar si efectivamente los lechones
habían nacido muertos o si murieron durante las primeras horas de vida, después de
respirar, ya que para los partos ocurridos a últimas horas de la tarde o durante la
noche la observación se realizaba al día siguiente.
En un trabajo realizado22 para comparar las productividades de las cerdas
lactantes y sus lechones al aire libre con el confinamiento, se informó sobre una
mortalidad pre destete del 11,8 % de los lechones nacidos vivos para parideras arco
tipo Ingles de 2,79 m de ancho por 1,65 m de largo (4,60 m2 de superficie) y del 11
% para una maternidad con parideras tipo jaula bajo confinamiento total. Esta
mortalidad del 11,8 % al aire libre es inferior a las aquí reportadas del 20,39; 15,76 y
14,01 % para las parideras FA, AR y UNRC, respectivamente. Sin embargo estas
diferencias quizás se podrían explicar al menos en parte, por que en nuestra
experiencia fue bastante mayor el tamaño de las camadas al nacimiento, entre 10,7
a 11,08 lechones nacidos vivos para los diferentes tipos de parideras, contra los 9,4
lechones nacidos vivos, informados por dichos autores. En general al aumentar el
numero de lechones nacidos vivos también aumenta la mortalidad nacimiento –
destete7; 18; 37.
Las parideras Arco utilizadas en la experiencia realizada en Tejas22 tenían una
relación Ancho / Largo de 1,69: 1 (2,79 m / 1,65 m), mientras que en nuestra
experiencia la relación fue de 1,35: 1 y de 1,39: 1, para las parideras AR y UNRC,
respectivamente. Se ha sugerido10 que las parideras de campo tipo arco o similares
deberían tener una relación Ancho / Largo entre 1,7: 1 a 1,8: 1. Esto se relaciona
con el funcionamiento o expresión del comportamiento anti aplastamiento de la
cerda en el nido. Este autor10 estudio las posiciones al acostarse o echarse de las
cerdas en parideras de campo que variaban desde 240 – 280 cm. de ancho y 155 –
240 cm. de largo, encontrando que en las parideras de forma cuadrangular la
tendencia de las cerdas a acostarse diagonalmente fue mucho menor que en las de
forma rectangular. La relación Ancho / Largo de la paridera tendió a estar
positivamente correlacionada con la frecuencia con que las cerdas se acostaban diagonalmente (r = 0,39, p = 0,056). Además y esto es quizá lo más interesante de
este estudio, la mortalidad de los lechones a nueve días después del parto estuvo
correlacionada negativa y significativamente con la frecuencia con que las cerdas se
acostaban diagonalmente en la paridera (r = - 0,51, p = 0,012). De acuerdo a esto
las parideras de campo transportables deberían tener una forma geométrica bien
rectangular, para tratar de disminuir la mortalidad de los lechones pre destete. Sería
interesante en futuras experiencias probar una paridera con una forma más
rectangular que las utilizadas en esta experiencia, con una relación ancho/largo de
1,8: 1, aproximadamente.
También se ha informado20 que las parideras con menor superficie tendieron a
producir mayor mortalidad de lechones por aplastamiento, en un ensayo donde se
compararon siete tipos de parideras para sistemas al aire libre. Las parideras tipo
Arco Inglés, con 4,57 m2 de superficie tuvieron la menor mortalidad. Las parideras de
campo que hemos utilizado tenían una superficie de 5,4 m2 y de 4,5 m2, para las
parideras tipo AR y UNRC, respectivamente.
En otro trabajo realizado en Francia3, sobre 76.578 camadas al aire libre se ha
informado sobre una mortalidad promedio del 21,1 %, con 11,7 nacidos totales por
camada y 9,2 destetados, aclarando sin embargo que este porcentaje de mortalidad
esta referido a lechones nacidos totales y no ha nacidos vivos como hemos
considerado en este trabajo.
No hemos encontrado diferencias significativas en la mortalidad de lechones
(%MLeN-D) entre los dos tipos de parideras de campo. En el trabajo francés ya
citado3 los aspectos más relacionados con la pérdida de lechones fueron la cantidad
de cama provista al parto, la presencia y calidad del pasto en los piquetes de
parición y el nivel de protección de las parideras. Este último aspecto tuvo un efecto
complejo sobre la supervivencia de los lechones: Se observó una interacción entre el
tamaño de las cerdas, estimado por su superficie lateral (alto x largo) y el “área
protegida” dentro de la paridera (área que no se expone directamente hacia afuera,
calculada como la superficie total de la paridera menos el área que no se enfrenta
directamente con la abertura o entrada). Las cerdas con una superficie lateral
superior a 0,9 m2 tuvieron mayor pérdida de lechones cuando el área protegida era
inferior a 2,7 m2, mientras que esta relación no apareció con las cerdas de menor
tamaño. Las superficies “protegidas” de los dos tipos de parideras evaluadas en este
experimento, tal como fueron determinadas en el trabajo antes mencionado3 fueron
prácticamente iguales, de 3,0 m2 y 3,06 m2 aproximadamente, para las parideras tipo
AR y UNRC respectivamente, valores que se encuentran bien por encima de los a
2,7 m2, que estos autores3 consideran como valor mínimo para las cerdas de mayor
tamaño.
La mortalidad de lechones (%MLeN-D) fue significativamente mayor en las
parideras de frente abierto (20,79 % contra 15,76 % y 14,01 % de las parideras AR y
UNRC, respectivamente). Esta importante diferencia en las mortalidades de los
lechones pre destete de las parideras FA respecto a los dos tipos de parideras de
campo se podrían explicar probablemente por que estas últimas no utilizaban
fuentes de calor para los lechones, las que para estas parideras con pisos de
concreto serían de particular importancia por las altas temperaturas críticas inferiores
de los lechones en los primeros días de vida (31 – 35 ° C). Además con relación a
este último aspecto está la importancia de la provisión de cama abundante, cuya cantidad no fue controlada en forma precisa durante la experiencia y las rutinas
diarias de limpieza, enfatizando el hecho de que estas parideras son instalaciones
fijas, con un manejo continuo sin vacíos sanitarios de todo el grupo o “Batería” de
parideras, pese al corto período de descanso entre cerdas sucesivas para la misma
paridera. En cambio las parideras de campo siempre se cambiaban de lugar entre
partos sucesivos, ocupando un área nueva y empastada del piquete. Cabe aclarar
que estas parideras de frente abierto son en realidad una instalación de
confinamiento construidas con mampostería y pisos de cemento o concreto, donde
se deberían utilizar todas las rutinas de manejo propias de los sistemas bajo
confinamiento total. Pese a que no hemos registrado en forma sistemática la
incidencia de diarreas en los lechones, como para permitir su análisis estadístico, de
la observación general del ensayo puede informarse que prácticamente no se
encontró diarrea en los lechones para los dos tipos de parideras de campo,
observándose una baja incidencia para las parideras de frente abierto (FA).
El peso de los lechones al destete fue mayor para la paridera tipo UNRC:
(UNRC: versus AR: p = 0,030 y UNRC versus FA: p = 0,0007). No hubo diferencias
entre las parideras AR y las FA (p = 0,102): La importancia del peso al destete
puede tener distintas interpretaciones. Si bien existen evidencias experimentales5, 9,
29, 32, 33, 35, 38 de la existencia de crecimiento compensatorio en los cerdos, lo que
anularía esta supuesta ventaja, también existen evidencias experimentales 4, 6, 8, 23-27,
36, 39 que demostraron la ausencia de crecimiento compensatorio y que los lechones
con mayor peso al destete tuvieron mayor aumento diario de peso posterior,
necesitando menos tiempo para llegar al peso de mercado. Además cabe considerar
que, en general, las experiencias que han demostrado la existencia de crecimiento
compensatorio en esta especie han utilizado periodos de restricción en el suministro
de alimento o de proteínas. En realidad este es un aspecto de gran complejidad, que
para esta situación particular de la comparación de diferentes tipos de parideras
requeriría de futuras experiencias, donde se realice un seguimiento individual hasta
el peso de terminación de los lechones destetados en cada tipo de parideras para
comprobar si esta supuesta ventaja del mayor peso al destete se mantiene hasta el
final.
Con respecto a las épocas de parto de las cerdas hemos encontrado que la
mortalidad de lechones fue significativamente mayor en Otoño – Invierno, respecto a
Primavera – Verano (tabla 2). Esto concuerda con lo informado por otros autores3,
quienes encontraron que la pérdida de lechones fue mayor al final del otoño y
comienzo del invierno, siendo la influencia estacional especialmente importante para
las cerdas al aire libre.
En conclusión los dos tipos de parideras de campo tuvieron menor porcentaje
de mortalidad de los lechones que la paridera de frente abierto. El peso promedio de
los lechones al destete fue mayor para la paridera tipo UNRC, no existiendo
diferencias entre las tipo AR y FA. Este aspecto debería estudiarse con mayor
detalle en experiencias futuras. El porcentaje de mortalidad de los lechones fue
mayor en la época de Otoño -.Invierno. Además los tres tipos de paridera se
comportaron de manera similar en las dos épocas de parto analizadas.
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Autor: Ing. Agr. Alberto I. Echevarría; Parsi, J. ; Trolliet, J. ; Rinaudo, P. Depto. Producción Animal, Facultad de Agronomía y Veterinaria. Univ. Nac. de Río Cuarto, Córdoba, Argentina
Fecha de Publicación: 11/12/2007
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