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Autor: INTA Marcos Juárez (Argentina)
Fecha de Publicación:
Información
preparada por: Andrés M. Kloster, Néstor J. Latimori y Miguel Amigone. Técnicos
del Area de Producción Animal. INTA MARCOS JUAREZ
Los
sistemas de producción de carne sobre pasturas se destacan por su flexibilidad
para adaptarse a distintos contingencias (climáticas, relaciones de precios
de insumos y productos, demanda) sin necesidad de variar sustancialmente sus
factores de producción. Por esta razón, la alimentación de tipo pastoril continúa
siendo una característica distintiva del proceso de engorde en la Argentina.
No obstante hoy en día, muchos planteos mejorados ya han incorporado a esta
base forrajera alguna forma de alimentación suplementaria que, con distintas
variantes, persigue los objetivos centrales de acortar los ciclos de engorde
y aumentar la productividad y los ingresos de la empresa agropecuaria.
En particular, las ventajas de suplementar estratégicamente a animales jóvenes
desde el inicio de la invernada y durante todo el período otoño invernal, han
sido debidamente comprobadas, tanto en condiciones experimentales como en establecimientos
comerciales.
De este modo, con un buen manejo del recurso forrajero y la implementación de
la mencionada técnica, es posible lograr invernadas que no superen los 12 meses
de duración en un porcentaje importante de la tropa, aún trabajando con altas
cargas, las que a su vez permiten una buena eficiencia de cosecha del forraje.
Con todo, en explotaciones comerciales siempre hay que contar cierta proporción
de "colas de invernada" a la salida del verano aún en sistemas ajustados. Las
causas de una mayor o menor proporción de animales no comercializables al segundo
otoño por falta de una adecuada terminación, pueden ser variadas. Por un lado,
se hace difícil terminar la totalidad de una tropa en un ciclo anual con cargas
moderadamente altas en un esquema pastoril exclusivo. En otros casos, sobre
todo en invernadas de compra, los ingresos tardíos en pleno invierno, los bajos
pesos de destete, un deficiente control de parasitosis internas, veranos rigurosos
o biotipos demasiado grandes para el nivel de alimentación ofrecido pueden conspirar
contra el objetivo planteado.
Cuando por alguna razón la meta del engorde cercano al año de duración se ve
comprometida, la suplementación otoñal de animales "cola de invernada" puede
ser un valioso auxilio para acelerar su terminación. No obstante, debe considerarse
la menor eficiencia de conversión del grano en carne en esta categoría, de modo
que la práctica debe ser correctamente planificada para lograr el rédito económico.
En este sentido, es importante realizar todas las ventas posibles después de
aprovechar los buenos engordes sobre pasturas en primavera y verano para luego
identificar los animales que pueden alcanzar un peso y estado de comercialización
hacia fines del otoño e inicio del invierno con el auxilio de una suplementación
en terminación por un período de 45 a 90 días.
Esta decisión es clave en la programación forrajera de la empresa ganadera hacia
el final del verano y en este contexto, la suplementación debiera ajustarse
a las características de respuesta de los animales en esta época del año sin
perder de vista el objetivo estratégico de reducir la carga del establecimiento
antes de la entrada del invierno.
Suplementación
en el segundo otoño con grano seco
El grano de maíz es un suplemento de alta concentración energética ampliamente
utilizado en la terminación de novillos en pastoreo de praderas o verdeos invernales.
Para clarificar algunos aspectos vinculados con la eficiencia del uso de grano
como suplemento otoñal en animales próximos a su terminación, provenientes de
una invernada pastoril corta, se evaluó el uso del grano de maíz quebrado a
dos niveles de suministro. Se trabajó sobre una pastura base alfalfa manejada
bajo un pastoreo rotativo de seis divisiones con una semana de ocupación por
parcela y un período de reposo de 35 días. La carga fue de tres novillos por
ha con un peso inicial de aproximadamente 327 kg. Los tratamientos fueron un
lote testigo con dieta pastoril exclusiva (T1), otro con suplementación con
grano al 0,6% del p.v. (T2) y un tercer tratamiento (T3) que recibió el 1,0
% del p.v. de grano. Semanalmente se estimó la asignación de forraje, el consumo
y eficiencia de cosecha a partir de las determinaciones de disponibilidad forrajera
inicial y remanente a la salida del pastoreo. El ensayo duró 99 días comprendidos
entre el 25-03-97 y el 02-07-97.
Los resultados descriptivos de la base forrajera y su intensidad de utilización
se presentan en el cuadro 1 en tanto que el cuadro 2 muestra la asignación de
forraje, el consumo y la respuesta individual lograda en cada tratamiento.
Cuadro1. Disponibilidad inicial, remanente post
pastoreo y eficiencia de cosecha.
|
TRATAMIENTO
|
DISPONIBILIDAD
INICIAL (*)
(kg MS / ha)
|
REMANENTE
DE MS
(g MS / kg p.v.)
|
EFICIENCIA
DE COSECHA (%)
|
|
T1
|
829 a
|
142 a
|
83 a
|
|
T2
|
788 a
|
172 a
|
79 ab
|
|
T3
|
873 a
|
283 a
|
66 b
|
(*) Pastura con valores
medios de 22,6% de MS, 25,3% de PB y 35,8% de FDN durante el periodo de ensayo.
Medias con distinta letra dentro de columnas son diferentes (p<0,05).
Cuadro 2. Asignación
de forraje, consumo, aumento medio diario y eficiencia de conversión.
|
TRATAMIENTO
|
ASIGNACION
DE FORRAJE
|
CONSUMO
(g MS / kg p.v.)
|
873 a
A.M.D.(g / día
|
E.C. I.(kg
carne/kg maíz)
|
|
Forraje
|
Total
|
|
T1
|
17,2 a
|
14,7 a
|
14,7 a |
400 a
|
-
|
|
T2
|
16,1
a
|
12,5
a
|
18,5 ab |
79 ab
|
1 : 9,6
|
|
T3
|
17,8 a
|
11,7 a
|
21,5 b |
66 b
|
1 : 11,7
|
ECI: eficiencia de conversión individual.
Medias con distinta letra dentro de columnas son diferentes (P<0,05).
Es muy importante remarcar que si bien la técnica produce indudables
beneficios considerando el objetivo estratégico de comercializar colas de tropas
próximas a su terminación que no desean mantenerse en el campo durante el invierno,
la eficiencia de conversión del grano en carne se deteriora sensiblemente si
se la compara con valores entre 4,5:1 y 6,0:1 que pueden obtenerse en la misma
época con novillitos al inicio del engorde. Un segundo punto a tener en cuenta
es el escaso incremento adicional en ganancias de peso ante la casi duplicación
del suplemento entregado. El ajuste del nivel de suplemento adquiere por lo
tanto mucha importancia en este tipo de animales donde de por sí la eficiencia
de conversión ya no es la óptima. Por lo tanto, cuando las relaciones de precio
insumo producto son estrechas, la suplementación con altos niveles de grano
debe evaluarse de manera crítica considerando también otras opciones disponibles
en el establecimiento para la terminación de esta categoría de animales.
Otras alternativas de suplementación otoño invernal
La discusión acerca de los distintos suplementos posibles de utilizar en invierno
y las ventajas relativas de cada uno, suele presentarse con bastante frecuencia.
En principio, todo suplemento de los denominados "energéticos" puede ser empleado.
Esta época, comparada con el otoño, en general permite aceptar suplementos con
menor contenido de carbohidratos no estructurales (como el almidón en los granos)
de modo que otras fuentes energéticas concentradas o ingredientes más voluminosos
pueden integrar el suplemento en forma total o parcial.
a) Suplementación con sojilla y maíz
Tratando de evaluar fuentes alternativas de suplementación energética invernal,
se compararon en la EEA Marcos Juárez tres suplementos que fueron el grano de
maíz, un residuo de cosecha como la sojilla y una mezcla de dos tercios de sojilla
y un tercio de maíz suministrados al 1% del p.v. a novillos sobre pasturas base
alfalfa. En este caso, el grano de maíz duplicó la ganancia de peso del testigo
que consumía solamente la pastura (905 vs 408 g/día) en tanto que la sojilla
tuvo una respuesta productiva muy discreta (512 g/día). La razón de este comportamiento
diferente entre suplementos debe buscarse, por un lado, en la naturaleza de
la energía de la sojilla cuyo contenido de aceites, de digestión intestinal,
no aporta al rumen la energía necesaria para contrabalancear el exceso de proteína
rápidamente degradable de los forrajes frescos en esta época del año. A su vez,
el alto contenido de proteína de este residuo de cosecha incrementa el ya elevado
nivel proteico del forraje explicando así el discreto desempeño de la sojilla
pura como suplemento de pasturas de calidad. En cambio, la ganancia de peso
de la mezcla de sojilla y maíz (698 g/día) fue muy interesante siendo apenas
algo inferior a la del grano de maíz puro.
En conjunto, estos resultados remarcan la necesidad de un mínimo de energía
de rápida digestión ruminal, generalmente aportada por los granos, para que
la suplementación funcione. Por otra parte, se realza el valor de una combinación
de bajo costo relativo, producto de la sustitución parcial del cereal por sojilla
manteniendo una buena respuesta animal.
b) Suplementación con silaje de maíz
Dentro de los suplementos voluminosos, el silaje picado de planta entera de
maíz constituye una excelente alternativa que une a su interesante volumen de
forraje y buena digestibilidad, el componente de grano que le otorga al conjunto
una concentración energética superior a la de los henos posibilitando su utilización
en la doble función de sostenedor de carga y suplemento energético.
Durante el otoño e invierno del año 1998 se realizó en la EEA Marcos Juárez
un ensayo de suplementación sobre pasturas de novillos en terminación utilizando
como suplementos alternativos el grano seco de maíz y el silaje de planta entera
de maíz. El objetivo fue lograr la terminación de novillos cola de invernada
con un bajo nivel de suplemento para lograr una buena eficiencia de transformación
del mismo en este tipo de animales.
A través de ambos alternativas de suplementación se trató de aportar similares
cantidades de energía y fibra. Para evaluar la respuesta productiva se estableció
un tratamiento con consumo exclusivo de la pastura (T1) y dos grupos suplementados.
Uno de ellos (T2) recibió, además de la pastura, el 1% del p.v. de silaje sobre
base seca. El tercer tratamiento (T3) recibió grano al 0,4% del p.v. más el
0,6% del p.v. de heno de alfalfa. Con dicho porcentaje de maíz, T3 recibió una
cantidad de grano equivalente al aportado por el silaje en T2 mientras que el
heno sirvió para igualar el nivel de suplemento total de T2 y T3. Se trabajó
sobre una pastura base alfalfa durante su segundo año de utilización con una
carga de tres animales/ha con un pastoreo rotativo de 6 divisiones con cambio
semanal de parcela y 35 días de reposo.
Tras un período de acostumbramiento a las dietas comprendido entre el 18/04/98
y el 03/06/98 comenzó un ensayo de 72 días con novillos de 363 kg de peso inicial
medio. Se estimó la asignación de forraje, consumo y eficiencia de cosecha a
partir de las determinaciones de disponibilidad forrajera inicial y remanente
a la salida del pastoreo realizadas sobre cada una de las parcelas pastoreadas.
Los resultados de la prueba se presentan en los cuadros 3 y 4.
Cuadro
3. Disponibilidad y asignacion de forraje y consumo de MS .
|
TRATAMIENTO
|
DISPONIB.INICIAL
(*)(kg MS/ha)
|
ASIGNACIONFORRAJE
(g MS/ kg p.v.)
|
CONSUMO
(g MS / kg p.v.)
|
|
Forraje
|
Total
|
|
T1
|
823 a
|
17,6 a
|
12,1 a
|
12,1 b |
|
T2
|
794 a
|
16,7 a
|
9,5 a
|
19,5 a |
|
T3
|
831 a
|
17,5 a
|
10,2 a
|
20,2 a |
(*)
Pastura con valores medios de 21,1% de MS, 29,0% de PB y 44,5% de FDN durante
el periodo de ensayo.
Medias con distinta letra dentro de columnas son diferentes (p<0,05)..
Cuadro
3. Disponibilidad y asignacion de forraje y consumo de MS
|
TRATAMIENTO
|
PESO
INICIAL
(kg)
|
PESO
FINAL
(kg)
|
A.M.D.
(g/día)
|
|
T1
|
363,0 a
|
397,6 b
|
481 b
|
|
T2
|
363,8
a
|
409,9
a
|
641 a
|
|
T3
|
362,7 a
|
409,7 a
|
653 a
|
Medias
con distinta letra dentro de columnas son diferentes (p<0,05)
Las asignaciones de forraje que, si bien resultaron inferiores
a las comúnmente utilizadas con tropas al inicio de la invernada, son representativas
de los niveles de presión de pastoreo que normalmente soportan las colas de
invernadas sobre pasturas perennes en sistemas con escasa o nula participación
de verdeos en su cadena forrajera. La respuesta obtenida en este tipo de animales
fue satisfactoria en relación con los objetivos propuestos. Como surge de los
resultados presentados, las ganancias individuales se relacionaron estrechamente
con el contenido de energía total del suplemento que fue prefijado en un nivel
similar para ambas alternativas. Esto indicaría que ante asignaciones de forraje
limitantes, resulta esperable una importante función de sostén de carga del
suplemento y una acción secundaria, a través de su densidad energética, sobre
el nivel de ganancia de peso. En el caso presentado, con una cantidad total
de energía y de fibra equiparadas entre suplementos, resultó lógica la similar
respuesta en ganancia de peso generada por los mismos. A título orientativo,
en condiciones de baja asignación de forraje, una suplementación con silaje
de buena calidad al 1,0-1,5% del p.v., además de balancear la dieta a través
de su contenido de grano, permitirá mantener la receptividad del campo cuando
la oferta forrajera declina. Alternativamente, en la misma situación forrajera,
se podría suplementar con bajos niveles de grano (0,5-0,7% del p.v.) aportando
el volumen de forraje faltante con heno de mediana a buena calidad obteniendo
resultados comparables. Cualquiera de estas opciones, permitirá no solo asegurar
la terminación de novillos en invernadas anuales de planteos intensificados
sino también facilitar el acortamiento del ciclo y el grado de terminación de
los animales en esquemas pastoriles que tienen importantes colas de invernada
que resulta conveniente comercializar antes del invierno.
Autor: INTA Marcos Juárez (Argentina)
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